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Aikido y humor

De vez en cuando me gusta publicar una entrada con un toque de humor, y muchas veces recomiendo a mis amigos ver alguno de los vídeos, viñetas o textos de la sección humor del blog. Pensando en haceros más fácil el trabajo me he decidido a hacer una recopilación del contenido más gracioso del blog:

Nª 1 (sin discusión) Alumno y Maestro en “Humor japonés”:

Nº 2 Jim Carrey enseñando Karate en “Atácame bien”:

Nº 3 Karate Matrix en “El poder del ki”:

Nº 4 Stevan Seagal por Muchachada Nui

Nº 6 Cómo defender tu cerveza en “Birra Waza”:

Nº 5 La primera Kata de Bo hecha perfección en “Los secretos del Ninjoso”:

 

Animaos a comentar la entrada, quizás conozcáis más vídeos como estos. Gracias.

Una de Shiho Nage

En nuestra línea de Aikido —Kumano Juku Dojo— se hace mucho hincapié en cuidar las aberturas y evitar que se lesione nuestro compañero (uke) cuando recibe una técnica. Un ejemplo clásico es la manera de acabar el Shiho Nage, siempre siguiendo el ángulo natural del brazo y nunca forzando la torsión exterior. Al hacerlo se provocan dos cosas:

  1. romper el brazo del compañero
  2. que te rompan algo, porque se van a girar y te van a dar una colleja que alucinas…
Podemos explicarlo de otra manera, a través del humor (visto en Mi clon malvado):

Shiho-Puta

Diario de O’Sensei

Recientemente Stanley Pranin, el mayor estudioso del Aikido y director de la prestigiosa revista Aikido Journal, ha podido acceder al cajón secreto de Hikitsuchi Sensei en el Kumano Juku Dojo (construido por Morihei Ueshiba y por Hikitsuchi Sensei en Shingu, prefectura de Wakayama, cerca de Tanabe y las cataratas de Kumano), donde ha encontrado su diploma de 10º Dan, varios diplomas de danes sin otorgar y unos viejos cuadernos que han resultado ser los diarios personales del Fundador, Morihei Ueshiba.

Lo curioso es que están escritos en inglés (seguro que ayudado por un asistente), por lo que he podido traducir uno de los días al azar; éste es un día cualquiera en la vida de O’Sensei:

1 de abril

4:30

Me levanto y subo al tejado a saludar a la diosa del Sol. Por supuesto, nuestra conversación giró en torno al jo. No acierto a comprender por qué Kisshomaru no hace más uso de este maravilloso instrumento. Después de todo, yo lo usé bastante a menudo.

Tuve una discusión con Amaterasu sobre su nieto Masakatsu Agatsu. Le conté que era mi deidad favorita, junto con su hermano Susano O, pero esto NO le cayó demasiado bien EN ABSOLUTO. Me contó que ella todavía tiene serios problemas con Susano O y que esos problemas afectan al universo entero. También están interfiriendo en mi propio trabajo como Avatar (N. del T.: dios reencarnado) entre los tres Reinos. Aquí estoy, en el Puente Flotante del Cielo, constantemente entrenando para asegurarme que el Aiki es el Aiki (me alegra que el japonés sea una lengua tan rica en recursos; es completamente diferente al opaco y aburrido inglés), pero los continuos problemas con Amateratsu y su hermano hacen que las cosas sean muy, muy difíciles.

De modo que la tranquilicé con la observación de que todo el problema se basa en la traducción al inglés. El idioma inglés simplemente no tiene los recursos para capturar el completo rango de significados que encierra (¿lo deletreo bien?) la frase el Aiki es el Aiki. Concluyo que todos mis discursos están siendo traducidos al inglés por un profesor de Budismo que vive en el norte de Japón (me suena porque a veces lleva hakamas de flores y hace cantos de Kotodama en iglesias inglesas: al menos se agradece porque aquí en Japón se oyen cantos muy aburridos).1 Le explico que el profesor ha traducido el nombre Masakatsu Agatsu como victoria SOBRE uno mismo, no victoria POR uno mismo, que es MUCHO más claro que todo eso de ganar y perder, especialmente para nuestros alumnos americanos.

A propósito, me he enterado de que hay una película que sale con el nombre de Avatar. Cuando oí sobre ella la primera vez, me alegré mucho y esperaba que hablaran de mi trabajo en el Puente Flotante del Cielo, uniendo los Tres Mundos, pero el film era competamente decepcionante. El argumento era TOTALMENTE erróneo y se centraba en estúpidas relaciones con una extraña gente azul, de nariz larga y con cola. Si a la gente empieza a salirle cola vamos a tener que rediseñar el equipamiento completo de entrenamiento (keikogi), especialmente lospantalones y las hakamas.

Así que le digo a mi nieto Moriteru que lidie con ese problema, pero de todas formas él parece completamente despreocupado. “Ojiichan”, me dice, “si la gente viene al Hombu Dojo con cola, ten por seguro que manejaremos la situación diligentemente. Ahora somos una organización muy eficiente y en mejora contínua”. No me quedé muy convencido, pues leí en algún sitio que los pliegues de la hakama representan siete virtudes; pero ahora hemos de añadir una octava virtud para la cola. ¿En QUÉ se está convirtiendo el mundo?  De todos modos todavía no he visto a nadie con cola entrenando, pero debo consultar con Deguchi Sensei. Seguro que se ha encontrado avatares azules durante sus últimos viajes por el Mundo de los Espíritus. Deguchi Sensei es una fuente constante de inspiración, como Goi Sensei, aunque los métodos espirituales de ambos son muy diferentes. Deguchi Sensei es refrescante, constantemente regalándome informes sobre visitas al mundo de los espíritus y sus actividades con los espíritus, aunque el uso que hace de su miembro masculino hace que uno se ruborice. Goi Sensei, por otro lado, es mucho más pedestre, aunque está de acuerdo conmigo mucho más a menudo. De todas formas todo lo que parece hacer es poner carteles de oraciones por todas partes, deseando la paz mundial. Por supuesto que todo eso merece mucho la pena, pero no seré yo quién le diga que mi trabajo en el Puente Flotante del Cielo, trabajando para unir los Tres Mundos y completamente en consonancia con la idea de que el Aiki es el Aiki, es MUCHO més efectivo que los carteles de oraciones. Sólo el tiempo le dirá.
6:30

Bajé las escaleras y me preparé para la práctica. Decido explicar con más detalle el sonido Kotodama SU y cómo creó el universo. PERO TODO cayó TOTALMENTE en terreno pedregoso (¿dónde he oído esta frase antes? nota: es una buena frase, totalmente apropiada para el actual grupo de uchi-deshi: debo empezar a usarla a menudo).2 Simplemente se sentaron ahí con cara de tontos. Probablamente esperaban que parara de hablar e hiciera algunas técnicas. Seguro que os hacéis una idea: gente que te mira atentamente y da cabezadas, esperando que pienses que entienden mientras mueven las rodillas con disimulo por estar sentados en seiza tanto tiempo. Pero finalmente, cuando llamo al americano grande para hacer de uke (creo que su nombre es Dogson, Dodgson, Dobson, Fogson, Edison o algo así: prefiero llamarle Teru), llevaba demasiada energía y se equivocó en el tempo, vaya en todo. Cielos, ni siquiera pudo hacer correctamente el tori fune, el ejercicio de remo, y debería saber que es absolutamente crucial para invocar a los kami correctos para el entrenamiento. ¿Cuando aprenderán estos uchideshi?

Todavía estaba un poco gruñón después del entrenamiento, para descubrir que el uchidesi a cargo del baño matinal no había llenado la bañera correctamente. Había comprobado la temperatura poniendo la mano en el agua, contaminándola por completo. Deberían saber que el agua del baño, de hecho cualquier tipo de agua, tiene que ser prístina y pura. De otro modo es completamente inútil para el misogi (purificación). No dejo de hablar sobre estas cosas durante el entrenamiento, pero los uchidesi no parecen entenderlo. El otro día uno de los deshi apareció en ropa interior, por el amor de Dios. Creo que era Saotome. Así que le envié al tatami muy pronto y le hice sentar en seiza y mirar todo el rato.
9:00

Me siento mucho mejor después del desayuno, que fue correctamente preparado por Ella-a-la-que-debe-Obedecerse, aunque me echó la bronca por haber tenido que remendar mi hakama, porque algún uke estúpido la había destrozado. Me maldijo por no controlar al uke correctamente, en vez de al uke por no caer adecuadamente (obviamente ella sabe más aikido de lo que pensaba). Durante el desayuno mi díscolo hijo murmullaba algo sobre hacer algún tipo de demostración pública. Es una pena que suspendiera los exámenes médicos para entrar en el ejército.  Una temporadita en la Armada Japonesa, o incluso en las nuevas Fuerzas de Ocupación (creo que se llaman Marines y por el aspecto de algunos soldados parece que aceptan extranjeros) le habrían dado las agallas que tanto necesita.
10:00-12:00

Tengo otra larga conversación con Amateratsu y decido ir a Iwama para hablar con mayor detalle con Susano O. Así se lo anuncio a Ella-a-la-que-debe-Obedecerse y entra en pánico. No tengo ni idea de por qué… murmulla algo sobre los horarios de los trenes, pero le aseguro que NUNCA llego a la estación una hora antes de que el tren salga, de modo que no hay por qué preocuparse. Me asignan al deshi que mató al perro (creo que se llama Chiba), pero me cuentan que mi hijo Kishomaru también me acompañará. Me huelo que quiere discutir algo muy importante.
16:00

PIERDO EL TREN A IWAMA. Esto NUNCA me había pasado. Llegué a la estación una hora antes de que saliera el tren, pero descubrí que llegaba 5 minutos tarde: el tren ya había partido. Y para colmo Kisshomaru y el deshi se habían esfumado, estaba anonadado. Menos mal que Deguchi me dijo que fuera paciente, que había consultado a algunas de sus deidades amigas y me aseguró que era mi destino llegar a Iwama hoy.
18:00

Finalmente llegamos a Iwama y tomo un baño de bienvenida. El agua estaba bien. Kisshomaru, que había tomado el tren correcto, estaba allí para recogerme con Saito padre e hijo. Fui al templo y discutí algunos asuntos con Susano O concernientes a los Tres Mundos. Me explicó algo sobre los problemas de Amateratsu, pero me quedé de piedra cuando de nuevo me sugirió que viera la nueva película Avatar —y se mostró bastante impasible ante el asunto de las colas y las extrañas narices. Me dijo que el Aikido debía estar en total sintonía con la ecología, sea lo que sea eso.
20:00

Tengo una discusión insoportable con Kisshomaru después del keiko. Parece que ha decidido que el Aikido debe ser popular, ahora que la guerra ha terminado, y por eso quiere hacer una demostración pública. Cuando le rebato que uno sólo hace demostraciones en presencia de Su Majestad, le echó huevos y me dijo que había tenido la idea en agosto de 1945, cuando Su Majestad anunció la rendición de Japón. Kisshomaru claramente tiene más agallas de las que pensaba; obviamente ha estado hablando con su madre. Todavía estaba flipando cuando me cuenta que el sitio sería el TEJADO de una tienda, argumentando que mucha gente iría a ver la demostración si se hacía allí. Que de todas formas el Aikido tenía que volverse relevante para las vidas de la gente normal, no sólo de los aristócratas. Por supuesto, me dijo que entendía el brillante trabajo que yo había estado haciendo manteniendo los Tres Mundos unidos, pero que su trabajo estaba aquí, en la tierra. Fue muy firme a este respecto y su segundo argumento fue que el dojo de Tokio tenía que ser demolido y reemplazado por otro mucho más grande y adecuado para el Aikido como un Budo universal. No puedo discutir esto, pero echaré de menos el viejo dojo de madera. Le digo que por lo menos dejemos Iwama como está. En todo caso ahí está Saito que es capaz de plantarle cara a Kisshomaru.

De todas formas era de día cuando me desperté. He debido caer dormido mientras anoche Chiba leía Reikai Monogatari. Me levanto y voy fuera a saludar a la diosa Sol y enterarme de las últimas noticias de Susano O…

1 N. del T.: se refiere a John Stevens, en el blog aparece el vídeo del Kotodama al que se refiere el Fundador.
2 N. del T.: se refiere a la Biblia y a la parábola del sembrador: Aquel día salió Jesús de la casa y se sentó junto al mar. Y se le juntó mucha gente; y entrando Él en la barca, se sentó, y toda la gente estaba en la playa. Y les habló muchas cosas por parábolas, diciendo: «He aquí, el sembrador salió a sembrar. Y mientras sembraba, parte de la semilla cayó junto al camino; y vinieron las aves y la comieron. Parte cayó en pedregales, donde no había mucha tierra; y brotó pronto, porque no tenía profundidad de tierra; pero salido el sol, se quemó; y porque no tenía raíz, se secó. Y parte cayó entre espinos; y los espinos crecieron, y la ahogaron. Pero parte cayó en buena tierra, y dio fruto, cuál a ciento, cuál a sesenta, y cuál a treinta por uno. El que tiene oídos para oír, oiga.»

Más información aquí.

Aiki-futbol americano

Nada más ver este vídeo, vi reflejado en él la práctica del Aikido: la iniciativa, la no-resistencia, el control de la situación, la suavidad, la cara de pasmarote del adversario que no se espera lo que le vas a hacer…

¿Vosotros también pensáis que hay Aiki en esa acción?

Prototipos de aikidocas

Esta semana os presento otra nota de humor, esta vez desde Aikido Alcobendas (enlace original):

Nota: Artículo basado en hechos reales

El Aiki-Místico

Suele entornar los ojos al realizar las técnicas, espera encontrar así la comunión con el espíritu de Ueshiba, que, como todos sabemos, basta con entrecerrar los ojos para que nos inunde cual marea arrolladora. Trata de evitar en la medida de lo posible todo contacto con el suelo: sudar es sumamente ordinario y rodar sobre el tatami es rebajarse al nivel del mono. Conoce todas la citas de Ueshiba al dedillo y practica, o eso dice, zazen 5 horas al día. No suele relacionarse con el personal, él no va al dojo para ser vulgar, y beber cerveza con esos degenerados que sólo quieren pasar un buen rato, no, está allí para encontrar su lugar en el mundo y absorber el conocimiento del Cosmos cuando a éste le dé la gana de entender que él y sólo él es digno depositario de dicho conocimiento. Cómo va a hacérselo comprender al Cosmos no lo tiene muy claro, pero seguro que no va a ser relacionándose con gente vulgar.

No se debe mezclar con el prototipo “currante” si no queremos que su vida sufra un giro radical (o su cuello)

El Aiki-chino

Ha visto muchas películas de Bruce Lee y de Jackie Chan de pequeño. Lo habitual es que muchos de nosotros las hayamos visto también, a ver si ahora lo negamos, la diferencia en esta tipología es que pretende realizar aikido del mismo modo. En su momento ha tenido contacto con otras artes marciales cercanas a los circense y su aprendizaje está salpicado de abundantes movimientos atléticos, contorsiones y golpes variados. Es difícil hacerle entender que para realizar aikido no es necesario mover la manos como una bailaora excepcionalmente activa ni dar saltitos de boxeador y que, de momento, las patadas voladoras no son aplicables en su práctica. Suele atravesar momentos de hosco enfurruñamiento cuando le prohíbes terminantemente realizar los kiai como una gata en celo.

El Aiki-Matón

Se plantea el aikido como un enfrentamiento continuo y se pasea por el tatami dispuesto a contestar a  cualquier reto. No es el más rápido, ni el más listo, ni el más técnico, pero su mirada, perfeccionada por horas y horas de detenido visionado del exquisito cine de Seagal, te dice “eh, tío, soy el puto amo de esto, ni se te ocurra saludarme porque estás jodido” . Cuando realiza un agarre utiliza todas las triquiñuelas habidas y por haber para dar por culo. Eso sí el parecido entre su ataque y el que debe ser es pura coincidencia . Suelen doblar pronto y darse cuenta que las poses tipo “podría estar en la CIA si quisiera” no funcionan con toda la asiduidad que a ellos les gustaría. No obstante una vez recompuestos de un encuentro con cualquiera de la familia “quebrantahuesos” o “currante” y sacudido el polvo de su keikogi, si no existen daños mayores que a su dignidad, volverá a la caza de algún incauto o incauta Aiki-Pulpo  al que atormentar.

El Aiki-Pulpo

Son gente normal y corriente con una única peculiaridad: cuando son sometidos a cierto estrés se transforman… en pulpos, o por lo menos esa es mi teoría ya que si no, no me explico que una  conversación tipo con esta familia de aikidokas sea:

– Avanza la pierna izquierda…

Después de una pausa bastante mayor de lo necesario para poseer sólo dos ejemplares de las susodichas extremidades y perder algo de brillo en los ojos, te mira, mira sus piernas, te vuelve a mirar y contesta:

– ¿Eh?

¡Oh, cielos la transmutación se ha producido!, piensas, y entonces, armándote de paciencia, le dices:

– Tu pierna, la izquierda, muévela hacia delante.

Nueva pausa. Después de un breve temblor,irremediable e inexorablemente moverá su pierna derecha.

Los encuentros con su depredador natural el “Aiki-matón” resultan ser catastróficos habitualmente, ya que a más presión empleada más piernas, pies, manos y brazos parecen crecerles.

El Aiki-Escéptico

Después de recibir una proyección o una luxación, este tipo de aikidoka, se levanta un poco amoscado y te dice muy serio (se dan casos en los que incluso, los muy desvergonzados, llaman al maestro para hacerles partícipes de su escepticismo):

– ¿Ya, pero y si te cojo así?

Nueva proyección o luxación.

– Um, vale… ¿pero y si ahora antes de que llegues te aplicara una inmovilización tibio-rabadillera y aplicara la técnica Genki Dama (bomba de espíritus) que he observado en el capítulo Nº 3.656.789 de Goku?

De nuevo le proyectas o luxas (quizás un poquito más fuerte de lo estrictamente necesario).

Frotándose la articulación dolorida o tratando de encontrar resuello sigue en sus trece y te espeta:

–  Ya veo, pero… ¿y si nos encontráramos sumergidos a 10.000 metros en un batiscafo y te apuntara con  un magnum 45 que he ocultado en mis calzoncillos? Esta técnica no saldría. Seguro.

Mira, a tomar por culo, se me agotó el amor. Te conviertes brevemente en un Aiki-Quebrantahuesos y estrellas su anatomía con ganas contra el tatami en la siguiente proyección, a ver si así todas las armas de destrucción masiva que pueda ocultar salen a la luz.

Normalmente sus dudas le abandonan al mismo tiempo que las lágrimas acuden a sus ojos.

El Aiki-Compasivo

En esta variedad suele haber abundancia de chicas, qué queréis que os diga es mi experiencia ya imagino que no tiene porqué ser así siempre, y son practicantes para los que causar el más mínimo dolor o malestar a su compañero les resulta insoportable. Cuando realizan las inmovilizaciones a menudo ponen cara de pena y, si nadie vigila, sueltan mucho antes que uke siquiera haya iniciado el movimiento para golpear el suelo. Si por una casualidad le explicas la luxación y/o inmovilización aplicándosela su compañero, su cara se transmuta de forma que podría servir de modelo a cualquier pintor que quisiera plasmar a la Virgen cuando bajan a Jesús de la cruz. Cuando les dejas se deshacen en excusas si la intervención ha sido a petición suya o por su culpa, incluso aunque no lo haya sido. Si por ellos fuera todas las técnicas acabarían con un besito y/o fraternal abrazo. Son caldo de cultivo para que los “Aiki-Escépticos” apliquen y verifiquen sus más locas teorías o para la desesperación del Aiki-Currante.

El Aiki-Posturitas

Nada más entrar en el gimnasio mira a ver si tiene espejo. Los podrás encontrar en todas los dojos mirando disimuladamente su reflejo mientras realizan las técnicas y poniendo posturitas a ver que tal quedan.

Es para ellos un arcano el hecho de que Ueshiba desarrollase el aikido sin tener un sólo espejo en el dojo.


El Aiki-Saltimbanqui

Suelen ser jóvenes y con una gran energía que gastar. Es como intentar hacer aikido con una ardilla atiborrada de anfetaminas: a la mínima que les pones una mano encima para realizar una técnica saltan como si les fuera a atropellar una trailer de siete ejes. Normalmente, mientras realiza su parabólica caída, te miras las manos asombrado por si has adquirido algún poder sobrenatural de improviso.

Cuando te toca atacar a tí, ya puedes ser el más avezado Aiki – Perezoso que antes de que  puedas explicarle que “mira, chaval, las técnicas hay que estudiarlas pausadamente” ya le tendrás subido a tu chepa golpeándote con todo el ardor de un mandril histérico.


El Aiki-Parlanchín

Este tipo de aikidoka suele elegir el tatami para charlar sobre cualquier tema que se le  ocurra, te preguntará por tu trabajo, por tu familia, por tu equipo de fútbol… por lo que sea, el caso es ser “enrrollao”. No confundir con el tipo Aiki-perezoso ya que no lo  hacen por “estudiar la técnica” sino simplemente porque el aikido es para ellos una especie de extensión del Facebook. Lo que mola es conocer gente. Y lo que mola todavía más es cuando les toca practicar con un aikidoka del tipo “asceta” o “pistolero”. En esos casos es que me troncho al intentar verles hacer migas. Si quieres practicar tranquilo suele funcionar fingir una discapacidad auditiva irreparable en el momento del saludo.

El Aiki-Guerrero

Estos son los “nasios pa matar”. No les trates de explicar nada porque ellos el  último eslabón de una larga lista de reencarnaciones de samurais, templarios o las dos cosas y están allí para beneficiarnos y dignificarnos con su presencia. Su contacto real con las artes marciales ha sido nulo o meramente testimonial y sin embargo están insuflados por el ardor de su creencia en haber cortado muchas cabezas en alguna otra vida. Realizan las técnicas a su bola y ya seas maestro o alumno no los corrijas, porque se la pela, ellos seguirán realizando una mezcla de aikido, karate, muai thai y pesca con mosca porque les place y así les da derecho su pasado de guerreros superiores. Normalmente son una mutación avanzada del tipo “pistolero”. No son mala gente, pero son muy pesaos.

El Aiki-Bocop

En apariencia puede parecer gente normal pero en realidad son mutantes con un dermatoesqueleto que les hace tener  una flexibilidad similar a la de una gárgola artrítica. Deberían llevar escrito en su keikogi en un lugar bien visible y en letras destacadas: PELIGRO no intentar inmovilizar, riesgo de hernia inginal. En determinados casos se da un híbrido entre el Aiki-Bocop y Aiki-Pulpo (lo que se ha bautizado como Aiki-Pulpop o en lenguaje llano “Rompehuevos”) híbrido éste  que hace a muchos maestros buscar la paz en algún lugar remoto y tranquilo como Burundi o Afganistán.

El Aiki-Perezoso

Todo debe ser estudiado pausadamente para este tipo. Debemos estudiar los movimientos con calma, nada de correr, ni siquiera de ir a una velocidad normal.  Este tipo de practicante realiza aikido de forma que el un chino de 120 años practicando Tai-Chi parezca un Shaolin increíblemente gimnástico. Nada de apretar. Nada de estrés. Cuando les toca caer, si es que topas con un aiki-perezoso portentosamente atlético, lo harán de forma tan pausada que te preguntarás si por ventura la tierra habrá perdido parte de su masa de repente. Existe un teoría que asocia a los Aiki-Perezosos como evolución defensiva  del Aiki-Pulpo, pero todavía no se ha estudiado en profundidad. No es que sean vagos, no, es que estudian la técnica.

El Aiki-Currante

Viene a ser lo que un vigoréxico en  un gimnasio. No emite ni una sola palabra, sus ojos están iluminados por el sagrado fulgor del fanatismo aeróbico y suele entregarlo todo sobre el tatami. No es especialmente colaborador ni especialmente “puteador”, su meta es sudar y lo va a hacer aunque tenga que reventarse los huevos en el tatami. Naturalmente suelen ser los tuyos los que acaban reventados.


El Aiki-Quebrantahuesos

Suele ir asociado como subespecie al Aiki-Currante y se caracteriza por emplear una energía inusitadamente violenta para realizar sus proyecciones o luxaciones. Es entretenido observar como sus víctimas, habitualmente Aiki-Matones, recogen sus globos oculares del suelo después de la primera proyección mientras boquean enloquecidamente tratando de hacer que sus pulmones funcionen de nuevo.

En su versión extrema y más peligrosa se camuflan como Aiki-Perezosos lo que les hace, si cabe, aún más peligrosos: cuando crees confiadamente que todo va a ir como la seda a una velocidad que hace de un perezoso el  Usain Bolt de los mamíferos, te sorprende con una luxación que hace que las lágrimas fluyan de tus ojos en plan “Puente de Madison” o una proyección en la que, después de despertarte, tratas de recordar la matrícula del camión que te ha atropellado.

Si se os ocurre algo más… estoy abierto a vuestras sugerencias. Por otro lado, espero que entendáis que como toda buena caricatura, he tratado de llevar los rasgos que he ido encontrando a los extremos, pero que todos, pero todos, todos, nos manejamos en cualquiera de estos apartados o tenemos un “amigo” al que identificamos plenamente con alguna de estas familias aikidokiles… ¿o no?

Atácame bien

Este vídeo es una parodia de las artes marciales, y como toda parodia, tiene una base de verdad. Y es que a veces los aikidocas podemos ser muy crueles: “noooo, así no se ataca, se ataca así…” y cuando nuestro uke accede y nos hace caso, ¡zas! le damos una paliza. Es que así no se puede…

La reflexión que podemos hacernos es si la rigidez de los ataques que entrenamos sirven como base para cualquier cosa que nos podamos encontrar o por el contrario debemos entrenar con ataques más reales, combinaciones de golpes y, sobre todo, contra patadas. Además es curioso, pero la interpretación de cómo son los ataques también varía en cada línea de Aikido, con lo cual la confusión es mayor.

Yo no creo que debamos centrarnos exclusivamente en la efectividad del Aikido, como hacen algunas líneas (AikiBudo, Yoshinkan, Yoseikan, shodokan, Fugakukai, Jiyushinkai o Kisei en España), pero tampoco creo que esté de más acostumbranos como ukes a realizar ataques verosímiles, tanto técnicamente como en actitud, es decir: que tori detecte y reciba agresividad e intención, y se acostumbre a superar los nervios, el bloqueo mental y demás sensaciones negativas.

Lo importante, en todo caso, es trabajar mucho la energía y la respiración, porque el objetivo final es derrotar a un posible adversario antes de que ataque, no lanzarlo a tres metros de distancia o partirle la muñeca con un nikyo salvaje. Todo ello sin olvidar la parte técnica, claro, tampoco se trata de centrarnos demasiado en el Ki, como hace el Ki-Aikido, se trata de alcanzar un equilibrio.

Gracias y un saludo,

Daniel