¿Por qué no probamos a dejar de separar el “yo” del “otro”?

Alfonso, un buen amigo que vive y entrena en Shingu, Japón, me dijo una vez que hay que entrenar 23 horas al día y en el tatami no pensar en nada. Desde entonces me pasa algo parecido: cada vez que hago una tarea repetitiva —conducir, ducharme y cosas así— mi cabeza se pone a repasar técnicas y a filosofar.

Hoy quiero compartir con vosotros la reflexión de la ducha de esta mañana: hace años tuve la suerte de recibir técnicas de Togawa Sensei, 6º Dan Aikikai y alumno destacado de Isimoto Sensei. Desde fuera parecen toscas, rudas, incluso brutas; pero como uke no recibí esa sensación sino todo lo contrario. Asumo que cuando me saque a bailar Isimoto sucederá igual y seguramente mejor pero por ahora tengo suficiente para darme cuenta de que no podemos juzgar una técnica o una escuela por el aspecto exterior y las formas que utilizan en el tatami.

De repente me di cuenta de que había estado haciéndolo durante años: ese maestro es muy tal, esa escuela es muy pascual, y que sin haber entrenado con ellos era muy injusto juzgarles. También me percaté de que al hacerlo me situaba en un plano diferente: por un lado mi escuela, mis referentes, mis maestros y yo, por el otro los demás. Al establecer esta distinción he caído en una doble trampa: separar es enfrentar, es competir, y abre la puerta para otro error monumental que es fijarse en lo que hacen los demás (no mires a los ojos decía Hikitsuchi Sensei) en lugar de concentrarte en lo que debes hacer tú.

¡Tachán! ¿No era eso lo que decía O Sensei, que había que hacerse uno con el universo? Si eliminas la diferencia no hay nadie atacando, no hay enemigos, no hay otros. Isimoto Sensei nos dijo una vez “en Aikido sólo hay una técnica”. Qué cabrones son estos japoneses.

Os dejo un vídeo de Isimoto Sensei con su hijo Keiki y Togawa, que incluye un extra de una cena donde también sale Alfonso (el del jersey azul):

2 thoughts on “¿Por qué no probamos a dejar de separar el “yo” del “otro”?

  1. No te preocupes,! Es una forma de ver las cosas muy básica de la psicología humana, si te fijas esta en todo… Nosotros y “los otros “, equipo rojo, y azul, franceses y españoles, rojos y blancos, rusos y ucranianos, los de mi Dojo y del otro, …. Infinitas fronteras, todas falsas y todas capaces de enfrentar.
    Pensar en lo que nos une, trabajar por colaboración… El Aikido, es un estudio de valores! Es transmitir los valores del verdadero Budo…

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