Si la vida es una metáfora, póngame dos

31 agosto, 2016
by hhector
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Relato para el concurso de Zendalibros.com #RelatosDeVerano

Ecos en la madrugada

Todo ocurrió una noche de julio de calor sofocante. Pasaban las dos y cuarto de la madrugada cuando volvía a casa tras alargar la cena un buen rato en el pub Morgan’s con mis amigos de toda la vida. Las calles estaban vacías, tanto por la hora como por el bochorno atípico en un verano que estaba resultando, por lo general, fresco. La luz de las viejas farolas daba una tonalidad sepia a la escena que, junto a la quietud, me hacía pensar que estaba dentro de una fotografía. Solo unos gatos que aparecían a mi paso me recordaban que no estaba entre las páginas de un álbum.

De repente vi una silueta al fondo de la calle que me observaba inmóvil. A medida que me acercaba se hacía más familiar hasta que, justo enfrente de la carpintería, en una meridiana oscuridad, vi que mi abuelo Joaquín estaba esperándome.

-¡Abuelo! ¿qué haces por aquí? – Dije sonriente y sorprendido, ya que mi abuelo vivía a ciento veinte kilómetros del pueblo. Me intenté acercar para darle un abrazo, pero dio un paso atrás, gesto que ignoré cuando habló.

-Pues mira, quería verte y me han dicho que estabas por aquí.

-¿Quién?

Torció la cabeza a un lado mientras hacía una mueca que daba a entender que era difícil de explicar y continuó:

-Llega un momento en el que tienes información privilegiada. Quienes me lo han dicho no los conoces, pero seguro que has oído hablar de ellos. No me preguntes más porque no me vas a creer.

-Bueno, vale – Dije resignado. – ¿Qué querías, abuelo?

-Despedirme simplemente. – Dijo mientras sonreía con tristeza. – Me tengo que ir. Me ha pasado una cosa y no me queda otra que marcharme. Quería verte porque la última vez que estuvimos juntos nos enfadamos por una tontería tan grande como diferencias políticas. Yo me encerré en mi habitación y tú saliste de casa muy disgustado. Eres una de las mejores cosas que me han pasado y estoy muy orgulloso de haberte visto crecer y de haberte enseñado muchas de las cosas que aprendí cuando era un crío y que puse en práctica mientras me hacía mayor. Espero que me recuerdes como un buen abuelo y no te quedes con las últimas vivencias.

-Pero, abuelo, ¿qué estás diciendo? ¿Chocheas?

-No, Alfonso, antes de cruzar “al otro lado” tenía que decirte esto. Al menos despedirme como podría haberlo hecho en otro momento, más tarde, pero mi cuerpo ha decidido que no sea así.

-No entiendo nada. – Dije casi perdiendo los nervios. – ¿Quieres decirme lo que está pasando? – Acto seguido intenté acercarme otra vez, pero mi abuelo dio otro paso atrás.

-Te enterarás en su debido momento. Ahora vuelve a casa y descansa, que sé que lo has pasado muy bien con tus amigos. Os he visto desde la puerta del pub.

-Pero vente, ya mañana vas a donde tengas que irte.

-Me tengo que ir ahora, y me temo que ya me estoy retrasando. – Fingió mirar el reloj y puso cara de circunstancia como si fuera a llegar tarde a una cita. Levantó la cabeza y dijo:

-Alfonso, solo te pido que seas feliz y vayas con cuidado. La vida no es justa; hay que vivirla, pero, sobre todo, disfrutarla.

-Vale abuelo. Mañana te llamaré para preguntarte si has llegado bien.

El abuelo Joaquín entonces cambió su sonrisa triste por otra aparentemente más feliz en la que dejaba relucir su brillante dentadura postiza.

-Claro, mañana tendrás noticias mías. Tranquilo, no hará falta que me llames. Al sitio al que voy no hacen falta esos aparatejos demoníacos. – Volvió a poner la sonrisa triste -. Dale recuerdos a tus padres, en especial a tu madre, que es, junto a ti, tu tía y la abuela Marina, las personas a las que más he querido en mi vida.

Me dedicó la mejor de sus sonrisas, se dio la vuelta y giró hacia la calle Tomás Grau con su pequeña cojera. Yo me quedé bloqueado durante los cinco segundos en los que desapareció hasta que, una vez con los pies en la tierra, corrí hacia la bocacalle y vi que ya no estaba.

Continué el camino a casa y, cuando llegué, vi que todo estaba apagado salvo una luz parpadeante en el salón que suponía que era la tele. Entré y, efectivamente, mi padre estaba adormilado viendo la teletienda.

-¿Ya has vuelto? – Dijo con una voz ronca que hacía suponer que se acababa de despertar por el ruido de la puerta.

-Sí. Me he encontrado al abuelo Joaquín en la calle. Una cosa muy extraña.

-¿El viejo? ¿Aquí? ¿Y no te lo has traído? Ese hombre a veces chochea.

-Me ha dicho que no podía venir, que tenía que ir a no sé qué sitio.

-Acércate anda – Me acerqué y vi cómo me olfateaba como un perro siguiendo un rastro-. Apestas a cerveza. Vete a dormir y deja de ver abuelos por las esquinas.

Eso hice. Cogí el sueño rápido debido al cansancio y al día siguiente, mientras desayunaba, el teléfono sonó. Era mi tía llorando desconsolada mientras comunicaba la fatal noticia a su hermana mayor: El abuelo Joaquín había fallecido esa noche de un ataque al corazón mientras dormía.

Cogimos el coche rumbo al tanatorio de Hellín casi sin comer. Durante el trayecto mi padre me miraba esporádicamente a través del retrovisor como si me hubiera poseído el demonio, mientras que mi madre, ajena a la historia, intentaba frustrada no derramar más lágrimas de las que estimaba necesarias. Yo trataba de asimilar el encuentro que había tenido aquella noche, dudando entre si había sido real o simplemente una macabra broma de mi cabeza que se juntó por casualidad con el desenlace fatal de una de las personas que más había admirado y querido.

Fuera real o no, recordaré toda mi vida las palabras que me dijo: viviré la vida, pero, sobre todo, la disfrutaré hasta que, llegado el momento, nos encontremos de nuevo.

29 abril, 2016
by hhector
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Si te ibas, ¿para qué has venido?

Un día estás sentado en una terraza tomándote cualquier cosa viendo el ambiente de la calle: coches circulando, padres con sus hijos volviendo del colegio, ancianos viendo obras… no requieres la compañía de nadie, pero tampoco rechazarías que alguien se sentara contigo. De hecho, como quien dice la cosa, aparece alguien y te pregunta si se puede sentar. Tú accedes, ¿por qué no?

Empezáis a hablar, la conversación empieza a tomar un matiz cordial; pasáis de ser desconocidos a desconocidos que conocen pequeños datos. Pasan los minutos, las horas y la conversación se ha vuelto muy interesante; más bien, parece que pensáis mutuamente que sois interesantes. Continuáis un rato más hasta que se hace de noche; no es plan de llegar a casa tarde, por lo que os despedís, no sin antes daros los números. Podría valer la pena veros un rato más.

Varios días han pasado desde ese encuentro casual. Solo recuerdas lo que hiciste esa tarde si te lo preguntan y piensas que fue simplemente un rato en el que dos desconocidos intimaron sin más propósito que pasar un rato acompañados cuando podían haber estado en mesas separadas. Sin embargo, de repente, el móvil suena. Esa persona que apareció por la terraza te ha escrito un “Hola”; tú respondes lo mismo añadiendo un “¿qué tal?”, a lo que responde con la típica frase. Esta vez la charla tiene otro escenario, las palabras escritas vuelan a través de la red mientras el tiempo vuelve a pasar, y con él se agota la batería de tu móvil. Tras dos horas, le dices que en otro momento podríais hablar explicándole la razón, a lo que responde que no hay problema, que en vez de hablar por whatsapp podríais quedar, como el otro día.

Así fue, en días sucesivos quedáis, os conocéis más, y más, y más, dejáis entrever que hay un interés diferente a la amistad; el universo se cierra a vosotros, el mundo no existe a vuestros ojos mientras las horas siguen pasando. Así, se vuelve a repetir la historia del primer día.

Sin embargo, tras varias semanas de conversaciones de diferente tipo, el discurso empieza a hacerse menos interesante, las frases se hacen cortas y las horas se convierten en minutos que a veces ni llegan a cumplirse. Un día tú le mandas un mensaje con una frase que intenta quitarle frialdad a las conversaciones por mensajes. La persona no responde; ha leído el mensaje, pero no responde, a lo que piensas “bueno, ahora no podrá”. Dejas pasar el tiempo pero tu mensaje no obtiene respuesta, lo que te extraña. Es entonces cuando tomas la decisión de dejar pasar varios días y, entonces, le vuelves a escribir.

No entiendes nada de lo que ocurre; habéis pasado de ser nada a conoceros muy bien, sin embargo, parece que no la conocías tan bien cuando, después de este tiempo, ha pensado que es mejor dejar correr el asunto, que cada uno siga su camino sin depender de un contacto que ya se había vuelto más que habitual.
Duele, la verdad que duele; pensabas que tendrías un compañero de viaje y de repente lo que te has encontrado es una pérdida de tiempo. La persona solo quería divertimento y, una vez terminado, ¿para qué más?

Solo te queda preguntarle por última vez: Si te ibas a ir, ¿para qué has venido?

Nota: Esta entrada es ficción; os dejo a todos los que la leáis elegir los matices de la historia. Se trata de una situación que, metafóricamente, seguro todos hemos vivido.

13 febrero, 2016
by hhector
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El pasado, presente.

Una cosa está clara: El pasado es un condicionante de lo que somos a día de hoy. Son nuestras decisiones las que nos han posicionado, para bien, o para mal, en el lugar que ocupamos dentro del mundo y quedan marcadas como pisadas, de tal forma que nos basta con mirar hacia atrás y ver el camino recorrido. Estar orgullosos o no de cómo hemos resuelto nuestra vida hasta ahora es un juicio personal que se divide entre aquellos que con pesadumbre se arrepienten de haber hecho u omitido y los que están seguros de haber elegido la opción correcta. No obstante, todos somos humanos, nadie en su sano juicio (salvo que viva en una utopía) puede afirmar que nunca se ha equivocado al escoger y, a veces, equivocarse ha dado resultado a situaciones que, sin embargo, pueden haber sido más resolutivas que aquellas desechadas pero, a priori, más provechosas.

¿Qué decir del pasado? Es una cosa tan abstracta pero latente que asusta cuando te acuerdas del tiempo transcurrido y de todos lo ocurrido. Es instantáneo y a la par casi eterno, por el simple hecho de que entendemos como “pasado” tanto a lo que acaba de ocurrir como a lo que sucedió hace años. No obstante, no somos conscientes de que lo que hemos hecho hace un segundo ya es en sí mismo “pasado”, porque recuperarlo va a ser imposible salvo que hagamos un pacto con las fuerzas del mal, por ejemplo, el Diablo, Snoopy, los bancos… y yo creo que tampoco nos lo van a devolver (conclusión: no pactar con ellos).

Como dice una conocida expresión, “lo hecho, hecho está”, no hay vuelta atrás, es como la firma de un papel que nunca vas a volver a ver y que tiene como objeto causar un efecto. Es como un tatuaje que, aunque puedas borrarlo, dejará rastro en tu piel. En caso de ser en términos generales positivo, fantástico, pero hay veces en las que factores varios pueden desfavorecer la realidad. Estos pueden ser provocados por nosotros o por fuerzas externas. Y, tirando de frases míticas, podemos recordar una conocidísima escena de ‘El Rey León’ que San YouTube nos regala (como Puerto Rico el arroz con habichuelas):

Oh, sí, el pasado puede doler, pero tal y como yo lo veo puedes, o huir de él o aprender”. El hecho de no poder cambiar el pasado no quita evitar cometer los mismos errores que se cometieron. Todos debemos intentar mejorar lo que antes salió mal, como regla general, como parte de la vida, siempre y cuando quepa la posibilidad de cambiar y obrar como debe ser. La cuestión no está en olvidar el pasado y continuar con el presente como si nada, sino en acordarte de lo que pasó y continuar el presente con unas pautas claras: repetir lo satisfactorio y descartar lo insatisfactorio. Puede que, en algunos casos, la tentación de hacer las cosas malamente sea fuerte, pero supuestamente el ser humano tiene una parte racional que debería reprimir los impulsos hacia lo dañino.

En definitiva, con esta entrada escrita sobre la marcha (parece que se me ha olvidado escribir), lo que quiero decir es que nunca es tarde para recular lo cometido, siempre y cuando el pasado no sea tan fuerte y haya dejado secuelas o haya generado un lastre sobre aquellos que obraron de forma demasiado dura sobre su persona (dejo a vuestra imaginación pensar ejemplos, si queréis calentaros la cabeza y/o estáis aburridos). Nunca es tarde para ser mejores que en el pasado, y sobre eso, en la película ‘American Psycho’ (basada en la novela del mismo nombre), el protagonista, Patrick Bateman, un asesino en serie, habla mientras suena la canción “Greatest Love Of All” de Whitney Houston (aunque en la película no salga la canción de la artista sino una versión alternativa. Supongo que por cuestión de derechos de autor). El comentario es el siguiente:

“…The greatest love of all es de las mejores y más poderosas canciones que se hayan compuesto, sobre el instinto de conservación, dignidad… su mensaje universal cruza todas las fronteras y nos da la esperanza de que no es demasiado tarde para ser mejores…”

Os adjunto el vídeo en inglés (cuidado si ronda por detrás algún crío). Suerte en el presente y espero que no os equivoquéis demasiado en aquello que decidáis. Desgraciadamente, los factores externos no están en nuestra mano.

22 enero, 2016
by hhector
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Cambiando el nombre: Si la vida es una metáfora, póngame dos

Hace mucho que no escribo por aquí, en parte por falta de tiempo o porque lo que hay que comentar no es lo suficiente interesante como para comentarlo por aquí. Probablemente tenga más tiempo a partir de ahora, lo que significa recuperar la actividad del blog siempre y cuando me dé una iluminación (divina o no) o el tiempo me haga divagar sobre temas que pueden ser interesantes o no (según la gente).

He decidido cambiar el nombre del blog porque, si de una cosa estoy seguro, es de que una de las mejores formas de contar las cosas sin entrar en detalles es a través de la metáfora, ya que mantienes las situaciones, pero sin embargo las conviertes en genéricas, dándole un toque diferente a la realidad. Yo siempre he sido muy dado a las metáforas, probablemente casi todas mis reflexiones profundas han sido a través de ellas, por lo que, amplío la “oferta” del blog con la esperanza de recuperar esa faceta escritora que nunca debería haber dejado de lado y que, sin embargo, dejé cuando la motivación no estaba de mi lado.

Sea pues, que empiece el baile de las metáforas (coño tampoco estaría mal este nombre).

31 agosto, 2015
by hhector
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Las zonas ajardinadas de la Avenida de Elche y su carril bici.

La avenida de Elche, desde hace muchos años y como parte de la Nacional 332, ha sido una de las vías más utilizadas de toda Alicante por coches, camiones y demás vehículos para los desplazamientos hacia las diferentes poblaciones cercanas a la capital (y otras no tan cercanas), desde la avenida de Loring hasta el enlace con la Nacional 340, pasando por lugares tan pintorescos como el barrio de San Gabriel, el Palmeral, varias industrias, la sobrevalorada Ciudad de la Luz (con sus diferentes chanchullos y sobrecostes) o la importantísima OAMI, la Oficina de Armonización del Mercado Interior, que se encarga del registro de marcas europeas entre otras funciones de gran calado europeo. Finalmente, el citado enlace que manda cada carril hacia una carretera distinta y que significa el final de la avenida, indicando el cartel que, a la izquierda, la Nacional 332 nos lleva a Cartagena, pasando por el Aeropuerto Alicante-Elche (de toda la vida, El Altet) y Santa Pola entre otras, como por ejemplo Guardamar del Segura o San Pedro del Pinatar. Por otro lado, la Nacional 340, indicando Torrellano, Elche y Murcia.

Volviendo a lo que nos interesa, esta avenida siempre ha sido tomada como una autovía con límite a 50 km/h en la que solo los baches enormes hacían circular con algo de precaución a los conductores más alocados. Luego, las aceras destrozadas y sin que nadie pensara que necesitaban mantenimiento también anunciaban la dejadez a todo aquel que utilizara la avenida, además de la presencia de señoras dedicadas al ocio y placer de sus clientes tampoco ayudaba mucho a la imagen de la zona.

Estas circunstancias hicieron necesarios movimientos administrativos para reanimar la zona y arreglarla para que la imagen de Alicante al entrar por la zona sur no fuera tan triste. Es así como llegó el Proyecto de la Entrada Sur de Alicante, que hoy por hoy se encuentra finalizada, aunque con diferentes cambios como la no construcción de alguna rotonda (como la que se preveía en el límite con Benalúa Sur o las fuentes que se proyectaban en el paseo paralelo al tramo que pasa por delante de los silos de Harinas Bufort y Cloquell, tal vez por la crisis y porque resultaba ciertamente más caro).

El otro día, dando una vuelta en bicicleta, acabé por San Gabriel y decidí, aprovechando que ya lleva abierto unos cuantos meses el paseo, acercarme para ver cómo está. Las últimas noticias decían que, a pesar de que había sido rematado hace nada (el carril bici en mayo carecía de líneas de separación), estaba sufriendo una rápida degradación, pero gracias a una denuncia del periódico La Verdad, el renovado ayuntamiento respondió, adecentando la zona, aunque eso estaba por ver.

Comencé donde empieza (y/o acaba) el carril bici de la Avda. de Elche; pasado el puente del Barranco de las Ovejas, San Gabriel te recibe sin ningún indicio ciclista y te invita a perderte por sus calles irregulares, disfrutando del ambiente que solo se vive en este barrio, entrañable y pintoresco, ya que parte de las calles se mantienen como antaño, estrechas, y muchas personas se sientan en las mismas pasando la tarde como se hacía antiguamente. Volviendo a la ruta, el carril bici, después de 2 meses sin pasar por él, ha perdido parte de su nombre y se puede llamar “acera”, monda y lironda, ya que el trazado de doble sentido a penas se puede ver porque la pintura se ha borrado por completo, en parte por el desgaste que parece sufrir por estar debajo de los árboles. Como podemos ver, en las partes donde no hay árbol se ve la línea.

Esta circunstancia me hace ratificar el hecho de que Alicante empezó con muchas ganas de convertirse en una ciudad moderna en la que promover la movilidad ciclista, pero todo se quedó en buenas intenciones de unos cuantos a los que hace hacer ciertas obras les convenía. Podría echarle la culpa al nuevo gobierno, pero el desgaste de las vías ciclistas alicantinas viene de antes, y este carril bici no estaba en perfectas condiciones para las elecciones.

Continuamos,  pasado el puente que lleva a los camiones de la A-31 al Puerto, empieza “la cara” del carril bici de esta Avenida de Elche, un carril bici en perfectas condiciones ocupando la acera, pero guardando el espacio peatonal gracias a un parque en el que se puede correr, pasear al perro o hablar en los bancos. Un sitio muy agradable que, para los que desconozcan la zona, auguran un carril bici que continúa más allá de San Gabriel.

Y por fin, llegamos al punto clave, donde empieza la renovada avenida de Elche en el tramo que lleva desde la subida al barrio de José Antonio, las urbanizaciones y el hotel Campanile, hasta la Casa del Mediterráneo, antigua estación de Murcia. Tras unas cuantas maniobras en las que el ciclista puede perder el rumbo y meterse donde no debe, alcanzamos la continuación por el nuevo parquecito.

Toca investigar: ¿Qué nos encontramos? En parte una zona verde joven en la que la mayoría de los árboles son jóvenes, unas cuantas palmeras conservadas que estaban ahí desde antes de las obras, zonas irregulares de paseo y un carril bici bastante zigzagueante. Sin embargo, la calidad parece vislumbrarse desde un primer momento porque no se optó por farolas de marca blanca, sino, ¡¡¡Philips!!!

Más adelante, y como estaba fijado en el proyecto, un gran carril bici recto nos lleva hasta la mismísima puerta de la Casa del Mediterráneo.

No obstante, antes nos tenemos que fijar que no todo es asfalto bonito y calidad de la luminaria; el césped está estropeado y necesita de un mayor mantenimiento (tal vez con un poco de cariño no estaría así). También, las zonas adyacentes, que entenderíamos en el proyecto como el lugar en el que estarían las fuentes, no están terminadas correctamente, ya que la tierra se presenta de forma bastante brusca y tal vez, con un poco de césped, se notaría un poco menos la dejadez en la finalización.

Y ya, pidiendo tal vez demasiado, tengo que puntualizar la lástima que me da ver que en el proyecto no se haya considerado la posibilidad de ampliarlo hasta la Casa del Mediterráneo a partir de las vías en desuso de la antigua estación, teniendo que, en caso de no ser suelo de dominio público, adquirir los terrenos por los medios que tiene la administración, y de esta manera incorporar un espacio mayor de parque para el uso y disfrute de los ciudadanos. Es verdad que no estamos en época de gastar y que el ayuntamiento de Alicante está en una situación desastrosa, pero, en un futuro, con un poco de ganas, podríamos tener un parque precioso en la zona sur donde disfrutar de tardes en familia, un programa cultural interesante combinando la Casa del Mediterráneo con otras ofertas, teniendo la posibilidad de sufragar el dinero invertido en el parque con bares y restaurantes, además de otras opciones como tenderetes. Es, como digo, cuestión de ganas y de querer invertir en ocio y cambiar esta estampa:

Finalmente, y como penúltimo punto antes de finalizar el recorrido, fijarnos en el tinglado de la antigua estación de Murcia, que no ha tenido la suerte de ser remodelado al igual que el edificio principal. La foto no es la mejor para reflejar de manera elegante el estado de ambas naves, pero sí para indicar que, con un poco más de lo que ha costado la reforma, podrían haber dejado completamente arreglado el complejo en su totalidad.

 

Y como fin a esta entrada, una foto desde un ángulo distinto a la fachada de la Casa del Mediterráneo. Desde aquí (humilde blog sin relevancia, escrito por un ciudadano más) quiero animar a las instituciones a retomar el proyecto bici que inició el anterior equipo de gobierno, con sus pros y sus contras, adecuándolo a la realidad, tanto económica como social, además de atender a las peticiones, tanto del Organismo Europeo, la OAMI, como de asociaciones vecinales y colectivos ciclistas que piden también la creación del carril bici, no solo a la Oficina de Marcas, sino también hacia Urbanova. Igualmente, no solo la creación de parques, sino el mantenimiento eficaz de los mismos, sin tener que destinar la cantidad en flores que Sonia Castedo instaba para adornar su Alicante, guapa, guapa y guapa. Otra Alicante es posible, y está en manos de todos.

 

 

13 julio, 2015
by hhector
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La estadística en el baloncesto.

Los matemáticos, economistas y demás profesionales que traten con números estarán de acuerdo conmigo en esta afirmación: Entre otras cosas, el Mundo se compone de números o al menos de objetos que son cuantificables en magnitudes relacionadas con ellos, si queremos demostrar algo o llegar a un resultado determinado tenemos que recoger cantidades y operar con ellas, dando, realizados los pasos correctamente, soluciones ciertamente verídicas. En el deporte los números son prácticamente imprescindibles, tanto que sin ellos no habría ganadores claros o no podríamos diferenciar quién ha registrado un mejor récord a lo largo de la historia. En el baloncesto, como disciplina deportiva, ha de depender igualmente de los números.

A menudo, cuando vemos un partido de baloncesto nos encontramos con montones de números que a veces nos parecen indescifrables en el sentido de que no sabemos qué significa un concepto. ¿Qué es una asistencia? ¿Cuándo ocurre una pérdida (no es solo cuando un jugador pierde el balón, puede perderlo por cometer falta en ataque)? Para aquellos que nos encontramos familiarizados con los conceptos aplicados a la práctica no nos parece difícil diferenciarlos, pero mucha gente sólo se fija en la espectacularidad reinante y no conoce aquello que está detrás de las diferentes acciones, de las canastas o tampoco cómo se organiza el equipo para defender o atacar organizadamente. El baloncesto, como cualquier deporte, se compone de montones de estas piezas diferenciadas y que además se cuantifican a través de números, siendo los más fáciles de ver los relativos a la anotación, si un jugador canasta de 3, de 2 o en la línea de personal con su correspondiente puntito, pero no los únicos que existen.

En el fútbol es probable que nos encontremos con que un jugador tenga una asistencia, por dar el pase a un compañero que marca el gol, raramente dos por la dificultad que entraña ya de por sí anotar, pero en el baloncesto, siendo un deporte frenético y en el que en menos de un minuto se pueden conseguir muchos puntos, es más que probable que el asistente consiga bastantes más, siendo notable el hecho de dar entre 3 y 5 asistencias un jugador, y si supera esa cantidad, nos encontramos con una excelente actuación por parte del mismo. Lo mismo pasa con los rebotes, tapones, robos, pérdidas… Pueden ser infinitos, aunque sea difícil superar los récords (hasta acercarse a los mismos es tarea dura). También hay que entender que no en todas las categorías se van a conseguir las mismas cantidades, ya que el nivel entre el baloncesto amateur y el profesional es bastante diferente, aunque en el primero haya muchos buenos jugadores que no quieren dar el paso hacia escalones superiores.Partido

Ahora nos encontramos con una pregunta importante: ¿Para qué sirven estos números? La respuesta es que nos pueden indicar en qué partes del juego ha destacado un jugador o ver las razones por las que un equipo ha ganado o perdido. Cierto es que pueden no decirnos otros factores de juego como pueden ser, por ejemplo, la intensidad con la que ha defendido un equipo o el movimiento de balón realizado, pero sí que, sin embargo, podemos ver que un equipo ha perdido muchos balones y el otro, o los ha robado, o simplemente ha sido testigo de pérdidas no forzadas. Por otro lado, la eficacia con la que se ha lanzado a canasta, ya que, no es lo mismo marcar 20 puntos con un 10/20 (canastas anotadas, tiros intentados), que haya tirado un 5/14 y haya anotado 5 tiros libres o que esas 10 canastas hayan venido de 30 tiros. También quién ha sido un jugador notable en los rebotes, un huracán en la zona taponando muchos tiros o un ladrón de guante blanco robando muchas posesiones al equipo contrario.

Por otro lado, sirven también para elaborar una estrategia para futuros partidos en caso de no conocer al equipo o al jugador que más aporta, o, en caso de haber jugado un partido o conocer al equipo por haberlo visto, como complemento interesante para recordar aquellos aspectos que no permanezcan en la memoria de aquellos que mandan. También para recordar en qué partido un jugador desplegó su mejor juego y por qué razones, y, en caso de darse, volver a realizar las mismas acciones buscando el mismo éxito, o, si fue un mal juego, abstenerse de lo que dio lugar al fracaso.

expósito 1

Hasta ahora hemos hablado de las estadísticas en un partido, pero estas no terminan aquí, ya que sumando todos los números obtenidos a lo largo de las jornadas, podemos encontrar unos números bastantes fiables del rendimiento del jugador a lo largo de la competición, pero ya hablando en otros términos, como son las medias. De esta manera, si un jugador participa, por ejemplo, en 10 partidos anotando 150 puntos, nos encontramos con que promedia 15 puntos por partido. A efectos ejemplificativos os adjunto un cuadro con la media de un jugador en 12 partidos jugados.

expósito 2Cabe aclarar que en el cuadro el porcentaje de tiro corresponde a los tiros anotados, no al porcentaje del equipo sobre los tiros tirados de media, mientras que los demás datos sí que se establecen en la media de los partidos jugados. También, que los decimales sirven para ver si el jugador ha conseguido promediar más veces una cantidad por encima del número entero, por debajo o igual (por ejemplo, en robos, este jugador ha estado cerca de promediar 1, pero ha habido más partidos en los que no ha robado ningún balón (también menos partidos todavía que ha superado 1 robo), mientras que en faltas ha promediado más veces 3, que 4).

Por otro lado, es importante tener en cuenta que las medias pueden resultar a veces engañosas cuando hablamos de que se han celebrado pocos partidos o el jugador ha tenido un día muy bueno y otro regular. Pongamos dos ejemplos, uno en torno a los puntos anotados, en el que en el primer partido el jugador ha anotado 34 puntos por ver el aro como una piscina, mientras que en el segundo partido, por circunstancias desconocidas, no ha anotado más que 4 puntos con porcentajes de tiro bastante decepcionantes. Tenemos, sumados, ambos partidos, 36 puntos, quedando entre los dos 18 ppp. El segundo ejemplo lo centramos con las asistencias, un base en su primer partido de la temporada se encontró perdido y no consiguió ninguna asistencia, mientras que perdió muchos balones, sin embargo, en el segundo, después de unos entrenamientos y más acostumbrado al sistema del equipo, consiguió 5, por lo que la media fue de 2.5 asistencias. Poco a poco, partido a partido, los datos se irán consolidando hasta variar muy poco y dar una imagen fiable sobre el rendimiento del jugador.

Finalmente, y para terminar este breve resumen sobre estadísticas, indicar que, por ende, podemos sumar los datos de todos los partidos celebrados por el equipo para, a través de unas cifras medias, ver los puntos fuertes, las debilidades y de esta manera organizar una táctica para evitar que se sientan cómodos y jueguen a lo que mejor sepan. Realmente sufren los mismos vicios que los jugadores individuales, y por tanto creo que no cabe indicar nada más que la correspondiente tabla ejemplificativa.

CAT

21 enero, 2015
by hhector
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Las Navidades pasadas.

Parafraseando la canción de Wham!, vengo, después de unos cuantos meses, para hablaros de un aspecto que me parece bastante triste. A diferencia del año pasado, en el que os escribí una entrada en la que os hablaba de las diferentes perspectivas formadas sobre la Navidad, este año no he podido hacer nada parecido gracias a que, de una forma u otra, me encontraba demasiado ocupado en, más que estudiar, lastrar mis Navidades.

Y es que para los estudiantes en general estas fiestas han pasado de ser, cuando estábamos en el instituto, un descanso fantástico para relajarse, disfrutar de días de descanso y encontrarse a gusto con los familiares, a no hacer nada de eso y sin embargo, acordarte (o intentarlo) de la materia a la par que intentas memorizar otra. Nuestras Navidades han pasado de estar adornadas de árboles, guirnaldas, bolas, nacimientos (escenitas de belén, aunque podrían ser también recibimientos de bebés) a libros, manuales, y en el caso de los alumnos de Derecho, códigos, leyes y demás fantásticos amigos con los que nos hemos encontrado y nos encontraremos a lo largo de lo que nos queda de carrera. Al fin y al cabo son las mejores compañías que podríamos tener, porque si las cambiamos nos arriesgamos a pasar por la piedra en los finales sin la más remota posibilidad de aprobar y por tanto destrozar el trabajo que hemos estado haciendo durante todo el año cuatrimestre.

La cuestión, ¿es fácil concentrarse en Navidades? La respuesta está en hacer click aquí, y si no lo hacéis, detrás de estos puntos suspensivos………………………….NOOOOOOOO, y es que toda nuestra (buena) vida hemos estado disfrutando de estas fiestas (unos más que otros, que cada uno celebra las Navidades como quiere, donde encontramos muchos grupos de personas: los que las aman, los que las celebran porque es tradición, los que las celebran por hacer algo, los que las celebran por fingir felicidad, los que no les gustan, los que las odian, los que activarían una bomba nuclear en la Puerta del Sol en Nochevieja…). Ahora, encerrados en nuestra habitación intentando estudiar, escuchamos las músicas de la Navidad (a veces desagradables), los primos correteando como si no hubiera un mañana, los tíos gritando en favor o en contra de Podemos, las tías riéndose del nuevo look de la Esteban y demás fauna navideña que te puedes encontrar. ¿Se puede dentro de este panorama memorizar o hacer cualquier cosa parecida? ……………………… NOOOOOOOO. Es aquí cuando, después de media hora de intentar coger los apuntes por las esquinas, intentar taparte los oídos para no escuchar sonidos onomatopéyicos y otras posibilidades, cuando decides salir de tu cueva y mandar a tomar por saco todo aquello relacionado con la Universidad. Un día es un día, al fin y al cabo, no pasará nada. Pero, pensad, ¿qué pasa cuando al día siguiente dices lo mismo? Hola, bienvenido a la realidad navideña, pasan los días y poco a poco te das cuenta de que no has estudiado nada, y lo peor de todo, el sentimiento de culpa redunda dentro de ti mientras tus fantásticos planes de antes de Navidad sobre estudiar fuertemente para sacar todas las asignaturas se van al garete. Lo intentas de nuevo, das un paso adelante antes del fatal desenlace, pero es cuando es demasiado tarde y estás a dos días de los finales. DIOOOOOOOOOOOOOOOOS, morirse toca. Es aquí cuando nos damos cuenta de si somos unas esponjas o unos (permitidme inventar una palabra, que está de moda (hasta la RAE lo hace)) repeleapuntes. Las esponjas son quienes se amoldan a la expresión: si loh contenidoh te vasilan, tú te callah y asimilah, lo que da lugar a que se asimilen maravillosamente los contenidos. Los otros, suelen tener peor suerte y suspenden o se retiran por estar un buen rato delante de los apuntes sin éxito.

En fin, sólo me queda recapitular que en este escenario hay dos posibilidades dentro de este inestable “””tándem””” ‘estudiar’ y ‘disfrutar de las Navidades’: Si estudias, olvídate de las Navidades, a cambio tendrás la posibilidad (por remota que sea) de aprobar en enero; por otro lado, si no estudias, podrás disfrutar fantásticamente de las fiestas, pero enfréntate a un futuro plagado de días de estudio en los que intentarás quitarte las asignaturas que te quedaron en este enero por venir. Así pues, si veis factible el aprobado, estudiad, por supuesto, pero si sois algo malillos para la materia y no la habéis preparado bien durante el cuatrimestre, dejadlo y disfrutad de comilonas, borracheras, momentos entrañables que nunca volverán y demás cosas que pueden pasar en Navidad (mode ‘moñas navideño’ off).

14 agosto, 2014
by hhector
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Visitando el sendero peatonal Postiguet-Albufereta

Tenía constancia de que el Ayuntamiento de Alicante tenía en la cabeza la creación de un paseo marítimo que uniera la playa del Postiguet con la de la Albufereta, pero no creía que fuera para ahora, sino, en un futuro cercano (ciertamente más lejos que cerca) comenzar las obras y ya para 2016 ó 2017 tener un paseo la mar de apañado para que nuestros mayores, los deportistas que abundan por las calles, padres e hijos, ciclistas y ciclistas, y demás fauna urbana que campa por nuestra ciudad disfrutaran las tardes de verano, los fines de semana, etc. No obstante, me metí en el Diario Información y me encontré con una noticia que me sorprendió: Inaugurado el sendero peatonal Albufereta-Postiguet. De primeras el artículo mostraba una imagen disconforme sobre el resultado, en el que señala que <<es un secarral con vistas al mar en el que no hay sombras, ni luz, ni bancos en los que sentarse>>, añadiendo que tampoco estaban previstos. También habla del presupuesto, 800000 euros de los que 50000 han venido de FGV y de la consellería por no tener acceso al Postiguet. Si ya la descripción resultaba desoladora, el lugar al natural no iba a ser mejor.

Así pues, salí de mi casa con la idea de no hacer juicios negativos antes de ver nada. Cogí la bicicleta e ideé la mejor ruta posible hacia aquel lugar, aunque todas las alternativas posibles generan alternar carriles bici, ciclovías, hasta aceras. Entre medias una buena mujer me recriminó que accediera a un paseo 50 m para coger una ciclovía, sí, esos hipotéticos carriles bici dibujados en el centro de la calzada.

Bien, después de dar 250 vueltas, llegué a la Avenida de Villajoyosa, donde, después de circular por la calzada unos 200 metros llegué a una superficie de tierra, no antes sin ver una de las denuncias de un colectivo indicando que el nuevo sendero no está adaptado para personas con movilidad reducida [llevo al vídeo] . Toda la razón del mundo, hasta para las bicicletas resulta ciertamente malo

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No obstante, siempre tendremos al otro lado del edificio de Ferrocarriles de la Generalitat un camino menos transitado y que, además de llevarnos al Club de Regatas y a la playita que hay, nos conduce al inicio del sendero. No obstante, sigo por esa acera y llego al comienzo de un nuevo pavimento.

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No obstante, si todo el paseo hubiera sido construido con este pavimento, nos habría costado 2 millones de euros más de lo que nos ha costado, por tanto, pocos metros más adelante nos encontramos con un cambio de superficie, un cambio radical y muy tirando a lo de toda la vida, la tradicional tierra que se presenta en aquellos lugares en los que el hombre todavía no ha llegado totalmente, demostrando que la naturaleza sobrevive a las transformaciones y hablamos de un sendero sostenible y que no ha contaminado la superficie sobre la que se presenta el paseo.

Curiosamente en el momento en el que pasaba por este tramo, me encontré con un elemento trascendental en la calificación de cutrada de este sendero: el tram, más abajo entenderéis el por qué. Por cierto, curioso es el hecho de que ahora en verano utilicen como refuerzo los tranvías de doble composición cuando muchos usuarios universitarios pedíamos que en horas puntas reforzaran las unidades de la línea 2 para evitar aglomeraciones innecesarias. El resultado fue la más absoluta indiferencia por parte de Ferrocarriles de la Generalitat Valenciana (FGV). Esperemos que para el próximo curso estos refuerzos para la línea 3 y 4 pertenezcan a la línea 2, o de lo contrario, estaremos en las mismas: Mal servicio, usuarios descontentos.

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Termina el muro y me encuentro con la citada carretera que lleva al club de regatas y acto seguido con la playa que hay, sin embargo, hasta que no empieza la otra pared, parece que no ha comenzado el recorrido del paseo litoral. Todo parece indicar que la imponente y vanguardista piedra situada en el centro del camino es la que nos señala que entramos en una nueva dimensión: El paseo peatonal que une unirá las playas del Postiguet y de la Albufereta.

Pasado el edificio encontramos varios aspectos: En primer lugar, una playa (utilizada en el momento en que pasaba por alrededor de veinte personas) que se ha adaptado con dos escalones donde te puedes sentar tranquilamente y observar el panorama. Además, como podéis ver en la foto, este paseo está equipado con fantásticos servicios que harán las delicias de los paseantes más concienciados con el reciclaje: Cubos de basura (nuevos, eso sí).

Por otro lado, cabe destacar la preciosa vista que nos brinda el paisaje: Un paseo en el que disfrutaremos de la Serra Grossa y del mar Mediterráneo sin tener que girar la cabeza. Sin duda quien tuviera la idea del paseo litoral sabe disfrutar lo bonito que es Alicante.Si miramos a la izquierda, encontraremos el polémico túnel tapiado por parte del Consell porque no hay presupuesto para la continuación de las obras del TRAM, no obstante, fruto de las medidas tomadas, el Diario Información recogió una noticia en la que se indica que se había ahorrado 7 millones de euros en base a los recortes, pero no es suficiente como para terminar las obras del túnel (aunque significa el 70% del presupuesto, curioso…). Es por esta razón que el trazado del TRAM discurre por las antiguas vías del trenet y por tanto se bloquean otros proyectos. Más adelante entenderéis cuál. Lo que es obvio es que Valencia sigue marginando a Alicante y todas las obras se ejecutan tarde y/o mal.Bueno, continúo por el precioso camino que habéis visto en la foto y llego a una especie de miradores que nos permiten ver la costa alicantina desde diferentes perspectivas. El material utilizado para la construcción no es arena, como el resto del paseo (menos mal), sino piedra y cemento, lo que, aunque tienen formas curiosas, no deja de ser tosco, aunque no queda tan mal como pudiera parecer. Al contrario, combina perfectamente con las rocas que adornan parte del paseo.El punto cómico del trayecto lo encuentro en la siguiente foto: La perspectiva con la que he tomado la construcción me recuerda bastante a la roca de “El Rey León”, donde Rafiki presenta a Simba frente a toda la plebe. Un bonito homenaje en el caso de que fuera verdad.Al final de este conjunto escultórico, continúa el sendero dándome dos posibles caminos: Uno que sigue discurriendo al lado del mar y otro que vuelve a la acera de la Avenida de Villajoyosa. Decido continuar por abajo con la esperanza de que los rumores sobre que el paseo litoral no lleva a la playa de la Albufereta no sean más que habladurías. Al menos parece que continúa por el arco que se deja entrever al fondo.Bien, es aquí donde soy algo más quisquilloso en los acabados, ya que la conocida falta de servicios públicos (salvo los estilosos cubos de basura) que engloban falta de luz, falta de bancos y sombras (entendiendo vegetación), hará que al menos se hayan utilizado elementos de calidad superior para las vallas de protección. Me acerco a dicho elemento, en el que nuestra Excma. y querida alcaldesa Sonia Castedo bromeó acerca de que era el momento en el que se lanzaban al agua (ver vídeo) ¿Qué debería decir? ¿Me llevé una sorpresa? No, la verdad es que a estas alturas me espero cualquier cosa y éso me encontré. Más bien, estas protecciones me recordaron a las típicas vallas que ponen en las obras para evitar que indeseables observen cómo se están llevando a cabo las diferentes fases o las delimitaciones entre el terreno del Facundo y el del Raimundo en Villavieja de la Suegra. Aquí tenéis varios detalles de las exquisitas vallas, además del acceso a un lugar que sólo lleva al agua.Poco me quedaba para finalizar el fantástico y a la par breve recorrido. Mis peores augurios se iban a cumplir al ver un tram de la línea 4 circulando por su recorrido habitual. Aquí por fin puedo deciros el por qué puse al principio la foto del tram por la cantera y del túnel de la Serra Grossa, que no es otro que, el tranvía, circulando por la vía al borde del litoral, impide la consecución del paseo y por tanto, que sigamos viendo como los políticos se ríen de nosotros diciendo que se inaugura un sendero peatonal Postiguet-Albufereta que sólo lleva a un corte en el que podemos ver tranvías de la línea 1, 3 y 4 moviéndose hacia su destino. El túnel que va por debajo de la montaña no es para crear otra línea que conecte, por ejemplo, con Muchamiel, San Juan u otros municipios, no, es la alternativa a la vía que vemos desde el corte del paseo y que lleva a la parada de la Isleta (sí, ese trozo que está sin terminar que lleva a un agujero negro, y que da una imagen lamentable a todo el que pasa por ahí, sea alicantino, español o de Indochina).Así pues, mientras el Consell diga que no se va a continuar la obra del túnel de la Serra Grossa, no tendremos paseo peatonal ni nada parecido, simplemente una obra hecha para justificar el mal hacer de los que nos gobiernan y que los votantes de su partido sigan confiando en la más que cuestionable gestión de nuestras arcas. ¿Queréis motivos? El gasto de 800000 euros en esta “obra”. ¿Los veis justificados por algún lado? ¿Veis algo más que un paseo pelado? ¿Vale tal cantidad unas cuantas toneladas de cemento, unos cuantos cubos y el sueldo de los trabajadores? Lo siento pero me parece a mí que no, todo lo contrario.

Y, cuidado a lo que os digo, cuando el Consell diga que se va a reanudar la obra del túnel de la Serra Grossa, orgulloso de su patética gestión, tendremos que esperar bastante tiempo para ver completado el recorrido. Habrá pausas, bastantes, con motivo de los recortes y que no hay presupuesto para continuar, y una vez que se siga, entonces veremos cómo se culmina un recorrido hace años inaugurado supuestamente cuando todavía no era más que un patético sendero de tierra que llevaba a ninguna parte, terminado con malos materiales y sin nada más que supuestas buenas intenciones sobre lo que será y no es.

Termino este artículo animándoos a ir a esta maravillosa obra de ingeniería y juzguéis, tal vez yo sea de esa gente que mira con malos ojos todo aquello que haga el ayuntamiento y me ciegan los colores de cualquiera que sea el partido de la oposición al que me sienta identificado (obviamente me declaro abiertamente neutral a todos). Saliendo del tema político, adjunto una foto y un comentario que muchos de los que están orgullosos de este caminito de tierra dirían que es el culmen a una maravillosa acción por parte del ayuntamiento que llevará al uso y disfrute de todos y cada uno de los ciudadanos: La preciosa vista que se admira desde el final del paseo que (supuestamente) une dos de las joyas que tiene Alicante en forma de playas: El Postiguet y la Albufereta.

26 julio, 2014
by hhector
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Línea San Vicente – Playa del Postiguet del TRAM; Podría resultar rentable.

El 1 de julio de 2013 se puso fin a una de las líneas menos rentables del Tram de Alicante, la 4L, que unía la parada de Sangueta con la Puerta del Mar, situada en el principio de la popular playa del Postiguet, conocida por todos los Alicantinos, los guiris y demás fauna que pasea por nuestras calles en verano.

Pues bien, el 28 de junio de ese mismo año el Diario Información publicaba una noticia en la que se indicaba el fin de la línea 4L por el coste que significaba el mantenimiento de las infraestructuras frente a la cantidad de viajeros que utilizaban el servicio, que funcionaba cada 30 minutos. La ocupación media de usuarios por servicio era más que patética, 3.2 personas, ¿adónde vamos con éso?, estaba cantado el hecho de que esa línea era poco rentable, la cabecera de la línea se encontraba en un barrio ciertamente despoblado y la conexión con las otras líneas sólo se justificaba por el hecho de que evitaba que fueras a Luceros para coger el tram si estabas por la zona del Puerto/Playa del Postiguet.

Para más inri, un día después del fin de la línea 4L del tram, el mismo diario publicaba otra noticia en la cual informaba de que el servicio terminaba, no en un momento en el que estaba claro que la línea iba a significar la ruina total para FGV, por ejemplo, en pleno invierno, sino que suspendían los servicios en pleno julio, momento en el que podrían sacar algo de tajada aun significando un servicio deficitario, lo que sigue demostrando la inteligencia que tienen los que mandan en nuestra Comunidad, ya que, si el servicio ha sido deficitario durante tanto tiempo, ¿por qué no gastar un poco más en los meses de verano y terminar las circulaciones con un balance más o menos positivo? Pues no, si alguien quería trasbordo de las líneas 1, 3 ó 4 hacia el Postiguet, ajo y agua, a Luceros.

No obstante, y suponiendo que desde hace más de un año las infraestructuras de la antigua línea 4L se están pudriendo por una mala gestión y que lo más seguro es que la excelentísima Generalitat Valenciana no tienen planes para explotar esa línea que tanto dinero ha costado, vengo con una iniciativa que tal vez no sea tan rentable durante todo el año, pero sí podría ser interesante durante el verano como línea temporal. La idea viene dada por las decisiones de RENFE de crear diferentes enlaces a partir de la conexión Alicante-Terminal y Madrid-Puerta de Atocha, como las líneas de Alvia que conectan con Gijón, Santander, A Coruña y Pontevedra o las AVE, que hace un año establecieron conexión con Zaragoza-Delicias a las 16.00 horas que al final terminó siendo AVE a Madrid-Puerta de Atocha con trasbordo, pero que volverá a funcionar durante el verano (dejo el enlace a un artículo de pago, curiosa modalidad), a sumar la nueva conexión Alicante-Sevilla (Santa Justa), que empieza a funcionar mañana y que no pasa por Madrid. También la idea viene de las líneas estivales del TAM (por ejemplo, 30P, 31, 35, que conectan localidades cercanas con la playa, sea San Vicente, Muchamiel…)

Pues bien, fuera publicidad para RENFE y después de este spoiler, vuelvo al TRAM, nuestro AVE particular (JAJA) y mi propuesta. Resulta que con la creación de la línea 2 de tram, que tardó mucho tiempo y dinero en llegar a funcionar, pero que ya está con nosotros, se crearon nuevas conexiones tales como los barrios norte hacia la universidad o una alternativa bastante interesante al TAM o, en dicho centro de estudios, a la línea 24, que une San Vicente-Universidad-Centro de Alicante-Estación de Autobuses de Alicante. Pues bien, resulta que esta línea se une a las demás en la parada Marq-Castillo, donde es posible el trasbordo con la 1, 3 y 4, además, pasa por el mismo puente que discurre por encima de la Avenida de Denia. ¿No se podría crear un itinerario especial de verano en el que, en vez de terminar la línea de San Vicente en Luceros termine en la playa del Postiguet/Puerta del Mar? No digo que la parada de Luceros quede en desuso para la L2, simplemente que, si la frecuencia del TRAM es cada 15 minutos, en media hora, que una unidad de TRAM vaya a Puerta del Mar y otra a Luceros. El itinerario sería, viniendo de San Vicente así:

  1. Toda la línea igual, mismas paradas hasta Marq-Castillo, donde realizaría parada y cambio de vía para, en vez de ir a Luceros, bajar por la Cantera utilizando la vía por la que discurren las líneas 1,3 y 4 hasta Sangueta.
  2. Parada en Sangueta y cambio de vía hacia la antigua línea 4L.
  3. Final de trayecto en Puerta del Mar.

El trayecto de vuelta a San Vicente sería indicando el paso 3 como principio de trayecto, paso 2 y paso 1 para realizar el recorrido normal de la línea 2.

Con esto conseguiríamos nuevas conexiones:

  • San Vicente-Playa del Postiguet, línea directa desde una población sin playa a la misma playa, además de dar uso a las vías de la línea 4L, de tal forma que la inversión y las pérdidas se pudieran recuperar de una forma muy interesante.
  • Virgen del Remedio,Boulevard del Plà,Plà-Playa del Postiguet, de tal forma que barrios que se encuentran a cierta distancia de la playa puedan tener una conexión fácil, rápida y cómoda sin tener que recurrir a autobuses.

No obstante, es muy fácil proponer algo y muy difícil llevarlo a la práctica. Tendrían que realizar diferentes estudios sobre los horarios, rentabilidad, etc. Yo, personalmente, lo veo una buena idea, que lo sea desde los puntos de comodidad, rentabilidad y demás es una cosa muy distinta.