Si la vida es una metáfora, póngame dos

La pista del SCD Carolinas

15 noviembre, 2012 by hhector | 0 comments

ENTRADA RESPONDIDA EN ESTA OTRA POR INCOMODIDADES CON MIEMBROS DEL SCD CAROLINAS.

Aprovechando un paréntesis antes de irme a la UA a atormentarme con Teoría del Derecho, quería hablar de uno de los campos míticos de Alicante, la cancha del SCD Carolinas, donde ayer perdimos contra el equipo local.

El campo en cuestión se encuentra en un entorno privilegiado para albergar una pista de baloncesto, un patio grande, cómodo y con todas los privilegios que conlleva una pista de básket, vestuarios, baños, gradas, etc, etc. Los vecinos idolatran a los rivales con el olor de sus desayunos, comidas y cenas, los cuales hacen sentirse como en casa a personas que han venido de diferentes partes de la provincia a jugar un apasionante partido de baloncesto, y los aficionados, volcados con la causa, animarán a su equipo hasta morir. Pero bueno, hablemos del juego en dicha pista; simplemente decir que es una de las experiencias más curiosas que puedes vivir, en verano jugar ahí es un lujo sólo imaginable para aquellos jugadores que forman parte de la sociedad, pero en invierno, jugar ahí es como bañarte en las aguas del Cantábrico, una locura. En ambos fondos de pista encontramos paredes tan cercanas a la línea que nos hacen pensar que han sido concebidas para que los jugadores, al caer, no se vayan a tomar por culo lejos, pobretes, a ver si al caer se rozan la equipación y la rompen, que están caras y en tiempos de crisis… Por otro lado, las canastas, cuya estructura se encuentra entre el neogótico y el estilo modernista pseudominimalista, prestan al jugador una técnica impresionante. ¿Por qué? De primeras, las canastas están preparadas para que jugar en otras canchas de parecidas características (por ejemplo las de Innova, colegio Ángel de la Guarda, Jesuitas o Muchamiel) no sea un problema. Primeramente, al equipo visitante se le pone en una canasta más o menos aceptable, altura buena, aro regular, pero bueno, y qué decir de la red, cuya existencia es presencial, porque retener balones… Luego, en el segundo tiempo ya viene lo épico, una canasta situada entre Madrid y el cielo donde intentar colar un balón es tarea casi imposible salvo para aquellos jugadores que la tiren sin querer meterla, ¡¡¡AHÍ ESTÁ EL TRUCO!!!, de todos modos, la posibilidad de airball es de un 85%.
Finalmente, renombrar la afición. Aunque ayer no fuera uno de los partidos más potentes, el público del SCD Carolinas es comprometido y siempre ayudante cuando sus jugadores necesitan un empujoncito, sobre todo, su presión se centra en los árbitros, los cuales, en general, favorecerán al equipo local de tal forma que cualquier cagada del visitante será doble sanción. Está dicho de gente que conozco, mesas y demás, que arbitrar en Carolinas es continuo peligro, y yo lo entiendo, joder, desde las casas me pueden tirar un filete a la cabeza, aceite hirviendo y si no fuera poco, al salir, que los aficionados le peguen una buena paliza.
En conclusión, Carolinas es una pista mítica e imposible de vulnerar, normal que el SCD no quiera cambiar de ubicación, todo equipo que intente ganar allí por una u otra razón, aún teniendo calidad suficiente y teniendo a un Michael Jordan o Peja Stojakovic, las canastas no entrarán de ninguna de las formas. De todos modos, esta entrada no la he hecho por estar crispado por la derrota de ayer, estuvo justificadísima, mal juego nuestro, buena respuesta rival… lo que me parece locura es que la FBCV permita que se celebren partidos en esa pista, donde lesionarse es más que probable y jugar representa un desafío para todos.