Joaquín De Juan

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Dogma neoliberal, células y patología

Soy médico, especialista en Patología y Catedrático de Biología Celular. Suelo decirle a mis alumnos que he aprendido más de las células y del organismo (República celular lo llamaba Rudolf Virchow) que de los humanos.

Desde una mirada médica, lo que está ocurriendo en la economía es absolutamente patológico y los médicos de la misma (economistas y/o políticos) incompetentes, ignorantes o corruptos. La sociedad, como el organismo, puede reaccionar en bloque y zafarse de sus patógenos. Eso si, antes de que nos hundan en la emaciación y consumción, a golpe de recortes y expolio.

Estoy totalmente de acuerdo con las reflexiones del Profesor Navarro.

Neoliberalismo o la invasión de los ultracuerpos

Aunque el mundo se alzó y detuvo al bastardo,
la perra que lo pario está otra vez en celo

Berthold Brecht

Para muchos, incluso entre la izquierda, como ha señalado Alberto Garzón en su libro “Esto tiene arreglo”, debería dejarse de utilizar el término neoliberalismo por su posible sesgo panfletario. Creo, con el citado autor, que el vocablo está tan arraigado, qué identifica claramente la ideología que encierra, y puede ser utilizado sin ningún tipo de complejo. Además, es necesario y mentalmente higiénico, mentarlo y explicarlo, cuanto más, mejor. Es hora de que los ciudadanos vayamos comprendiendo que muchos de los males que nos aquejan, atribuidos a la “crisis”, son “derivados tóxicos” de esa mentalidad ampliamente extendida, eso si, entre los ricos y los poderosos, amen de algún despistado.

Por eso me atrevo a comparar el neoliberalismo con aquella infección colectiva, de la novela de Jack Finney The Body Snatchers, convertida luego en una película del mismo nombre (La invasión de los ladrones de cuerpos, en español), dirigida por Don Siegel en 1956. De ella surgieron tres versiones en 1978, 1993 y 2007, respectivamente. Aunque con gran capacidad de difusión (Grecia, Irlanda, Portugal, Italia, España, …) la infección neoliberal, a la mayoría de los ciudadanos, no nos hace ni más ricos y ni más poderosos. Todo lo contrario, lo realmente mórbido de esa ideología infectocontagiosa, es que además de empobrecernos, nos rebaja a la categoría de súbditos que es la forma hipermoderna de convertirnos en esclavos. La vulnerabilidad de los ciudadanos ante tal epidemia radica, fundamentalmente, en el concepto de igualdad.

Para los neoliberales (o liberales, como les gusta llamarse, camuflando así su ideología ultraconservadora) el concepto de igualdad y su aplicación, es la causa de todos los males de la humanidad, incluida la crisis, de ahí la siniestra reforma laboral y los recortes en salud y en educación que nos ha regalado el señor Rajoy. Lo que no es de extrañar cuando uno lee dos artículos suyos, de principios de los 80, titulados Igualdad humana y modelos de sociedad (http://bit.ly/N5CXQC, 1983) y La envidia igualitaria (http://bit.ly/rrYXpU, 1984), en los que el actual presidente del gobierno descalifica, sobremanera, el concepto de igualdad que nos hemos dado y plasmado en la Declaración Universal de los Derechos Humanos.

La novela y películas comentadas, tratan de una invasión extraterrestre que mediante esporas van produciendo, al germinar, copias idénticas de los seres humanos aunque carentes de sentimientos. No queda muy claro en el relato la intencionalidad de la invasión y su significado varía de una versión a otra (contra el comunismo en la versión del 56, más abierta en los siguientes “remakes”). Lo que si está claro es que el neoliberalismo, también trata de igualarnos (franca contradicción de estos amantes de la diferencia) empobreciéndonos y despojándonos de los derechos conquistados por los trabajadores para beneficio de los ricos y poderosos.

La plaga neoliberal también me recuerda a otra novela, el Ensayo sobre la ceguera (1995) de José Saramago, llevada al cine por Fernando Meirelles (Blindness, 2008). En ella, otra epidemia determina la perdida de la visión de todos los personajes, excepto uno. La ceguera colectiva, destapa los peores instintos de muchos, al tiempo que despierta las muestras de solidaridad más sublimes, en situaciones dramáticas, de otros. En esta ocasión, Saramago, nos lleva a pensar qué podemos hacer en un mundo sin luz, en un mundo de ciegos, en el que no somos capaces de ver los peligros que nos acechan.

El uso abusivo y sofisticado del engaño, cambiando unas palabras por otras (ajuste por recorte, regularización de rentas y activos por amnistía fiscal, impuestos sobre el consumo por aumento del IVA y un largo etcétera), y la obscena forma de aplicar la justicia (se dejan en la calle a familias, niños y ancianos, por no pagar la hipoteca, pero se rescatan y premian a los bancos y sus responsables), son suficientes argumentos para tratar de defendernos, con firmeza, de semejante ideología. Para ello, debemos utilizar el pensamiento critico, analizar profundamente los datos y unirnos todos, pacifica pero asertivamente, con el fin de conseguir el antibiótico adecuado contra esos indecentes gérmenes neoliberales. Ya que como hace unos días ha señalado Paul Krugman, “…la catástrofe sin paliativos podría estar a la vuelta de la esquina”

Tiempos modernos

12/05/2012

En primer lugar quiero felicitar al Profesor Manuel Palomar Sanz por su elección como Rector de la Universidad de Alicante (UA), al tiempo que agradecer al Profesor Antonio Marcilla Gomis su participación en las elecciones. Ambos representan alrededor del 90% de los votos emitidos por los miembros de la comunidad universitaria.

Gracias a los dos ya que sus candidaturas han propiciado el debate y el ejercicio democrático de poder elegir libremente al máximo responsable de nuestra universidad.

En segundo lugar, una pequeña reflexión. Para algunos, con la primera exposición retrospectiva sobre la posmodernidad (Londres, 2011), comienza la era de la hipermodernidad (Lipovetsky, 2006), o de la ultramodernidad (Marina, 2000). Sin embargo, lo que realmente se está produciendo es la eclosión, de los numerosos huevos depositados por un trasnochado dinosaurio conocido como neoliberalismo que trata de arrasar, cual centuria de Godzillas hebrios de poder, los mejores logros de la humanidad en los últimos casi 70 años, especialmente el Estado del Bienestar y de igualdad.

En tercer lugar, dado que estamos en un momento difícil, me atrevo a pedirle al nuevo Rector que defienda con contundencia el sistema académico vigente que toda la comunidad universitaria, actual y pretérita, nos hemos dado durante los últimos 32 años en la Universidad de Alicante.

Finalmente una convocatoria: en la asamblea celebrada ayer (11/05/2012) para tratar cómo afecta al profesorado universitario la entrada en vigor del Real Decreto Ley 14/2012 “de medidas urgentes para la racionalización del gasto público en el ámbito educativo”, se propuso una nueva asamblea, a celebrar el miércoles próximo (16/05/2012) a las 10:00 h, posiblemente, en el aula magna de Filosofía.

Como colofón: Una preguntas de interés para todos:

¿Va nuestra universidad a solicitar la retirada del Real Decreto Ley 14/2012?

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Lipovetsky, G. (2006). Los tiempos hipermodernos. Barcelona: Anagrama.
Marina, J.A. (2000). Crónicas de la ultramodernidad. Barcelona: Anagrama.

Preguntas de interés (21 abril 2012)

21/04/2012

Acabo de leer que “Los objetivos del milenio no se cumplirán para las mujeres” (j). En éstas y en otras elecciones, se echa en falta candidatas. Por eso considero importantes que nos hagamos todos las siguientes preguntas:

¿Por qué razón no hay candidatas en estas elecciones y pocas mujeres en puestos “importantes”?

¿Ayudaría a a ello, la existencia de una Escuela infantil en la UA, ya prometida en las anteriores elecciones? (k)

¿A la vista de la composición del actual Gobierno de la Nación (Foto adjunta) y otros muchos casos, es real, ideológica o por incompetencia, la misoginia o sexismo existente?

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j) Los objetivos del milenio no se cumplirán para las mujeres. nuevatribuna.es. Sábado, 21 de abril de 2012
k) Programa electoral de Ignacio Jimenez Raneda 2008.

Nuestra Universidad

<<En este sentido, el acceso desigual a todo tipo de recursos -desde los derechos hasta el agua- es el punto de partida de toda crítica verdaderamente progresista del mundo>>

(Tony Judt, 2010)

Estamos en un momento de inflexión importante en la cultura occidental y por consiguiente en el futuro de todas las culturas del planeta. La denominada crisis económica y la deriva política de la mayoría de los países del primer mundo, nos están empujando hacia un futuro en el que tanto la democracia como el estado de bienestar están seriamente amenazados. Como se puede leer en la portada, de la edición española, del libro de Judt, Algo va mal: “Ha llegado el momento de decidir en que mundo queremos vivir“.

Nuestra Universidad, la española en general y la de Alicante en particular, no están exentas de la influencia negativa de la crisis económica, pero especialmente de las posibles actuaciones interesadas, erráticas y perniciosas de los gobernantes de turno, desde los más locales hasta las más altas instancias de nuestras instituciones democráticas (El Gobierno emprende la reforma del sistema universitario). Por eso, deberíamos empezar a tomar buena nota para primero reflexionar y de inmediato actuar en defensa de la Universidad.

Es momento, pues, de pedirle a los candidatos a las inminentes elecciones a Rector de la Universidad de Alicante que abran, en la comunidad universitaria, un claro debate sobre el futuro a corto, medio y largo plazo de nuestra -de todos- Universidad.

Universidad abierta

PRINCIPIOS IRRENUNCIABLES DE UN PROGRAMA
A la vista de la que se nos viene encima, con cargo a la crisis y a los planes del Ministro de Educación, no estaría de más que reflexionáramos sobre puntos críticos acerca de la Universidad. Los candidatos a rector, tienen una ocasión de oro (si no siguen el modelo Rajoy) de explicar que piensan sobre dicha coyuntura.
Siguiendo el modelo de Universidad al que me he referido anteriormente (entrada del 3/04/2012) cualquier programa electoral debería fundamentarse en los siguientes principios que a su vez deberían debatirse con todos los miembros y colectivos de la universidad:

(1) Transparencia
(2) Democracia
(3) Tolerancia
(4) Cooperación
(5) Justicia
(6) Libertad
(7) Respeto al medio ambiente
(8) Actitud de progreso (social, intelectual y tecnológico)
(9) Autonomía*

Además de esos principios, la gestión universitaria se debería seguir los siguientes criterios:

(1) Eficacia y eficiencia
(2) Integración socio-económica en el entorno de la Universidad
(3) Cómo organizar en estas circunstancias la/el I+D+I
(4) Calidad en la acción
(5) Calidez en las relaciones humanas
(5) No renunciar a la influencia cultural/social de nuestra universidad
(6) Exigencia, sin complejos, de nuestra Autonomia*
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(*) Para el ministro Wert, “la autonomía universitaria no ha rendido los frutos que se debía esperar”.

ALGUNOS OBJETIVOS PRIORITARIOS PARA EMPEZAR (a, b)

A partir de los principios que acabo de enumerar, sería prioritario abordar algunos aspectos importantes de nuestra Universidad que todavía quedan por debatir y mejorar y que de momento tan solo enumero:

(1) Corregir algunos déficits democráticos todavía presentes*
(2) Proteger los derechos fundamentales de los miembros de la Universidad*
(3) Evitar los abusos de poder*
(4) Profundizar en la transparencia
(5) Apostar por la calidad, que no por la excelencia (ya aclararé este punto)
(6) Proteger y consolidar los grupos de trabajo (autentica infraestructura universitaria)
(7) Que prevalezca el imperio de la ley para evitar injusticias*
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(*) En los últimos tiempos hemos tenido ocasión de ver algunas conductas punitivas, por parte de las autoridades académicas, contra miembros de nuestra comunidad, totalmente injustas y alejadas de algunos de los objetivos prioritarios, arriba expuestos.

a) De Juan, J. (2001). Universidad o crecer hacia dentro. El Periódico de Alicante. Martes 13 de marzo. pp 5.
b) De Juan, J. Programa para las elecciones a Rector, 2001

Universidad para todos

¿UNIVERSIDAD O MULTIVERSIDAD?(a)

Bajo la aparente sencillez de la palabra Universidad se esconde una gran variedad de conceptos y diferentes formas de entenderla. De ahí que me haya permitido exponer, estas pocas líneas, mi punto de vista sobre lo que este ancestral termino encierra. Debido a su riqueza de matices, parecería incluso más apropiado hablar de Multiversidad que de Universidad.

USC President

¿Donde está Joaquín?

MI CONCEPTO DE UNIVERSIDAD
En la reciente historia española se han perfilado dos maneras muy diferentes de concebir la Universidad:

1) Una, para la que La Universidad, por su propia naturaleza y por su historia, no es igualitaria sino estamental (existen castas en ella), ni admite un régimen democrático, sino orgánico (el rector y las castas, tienen poder cuasi omnímodo), y en ella han de primar los principios del mérito y la capacidad y el “ethos” del esfuerzo (b)

2) Otra (c, d), a la que me adhiero, que sin restarle ningún valor a los principios de mérito y capacidad y al “ethos” del esfuerzo, da a la Universidad el papel de avanzada respecto de la sociedad en la que se inscribe, en el triple sentido de instancia crítico-intelectual de las formas de vida, inventora de nuevos modelos de comportamiento intelectual (cálidos, flexibles y antirepresivos) e instrumento para la transformación de la sociedad, y no una mera institución que solo aspira a mejorarse así misma (o a sus castas).

Por ello podemos atribuir a la Universidad, al menos, cuatro grandes misiones (e, f): docente, cultural, investigadora y social. Tratar de eliminar alguna de ellas o dar mayor supremacía a una respecto de las otras, será artificioso ya que la Universidad vive y se desarrolla en un medio social que aspira a participar de esas funciones e incluso de más.
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a) De Juan, J. (1994). ¿Universidad o Multiversidad?. Información. 22 de noviembre. Información de la Universidad pp 4.

b) Fontán, A. (1991). El lío de la Universidad. Nueva Revista. 15:6-7.

c) Aranguren, J.L. (1963). Universidad y sociedad. Cuadernos para el Dialogo. Extraordinario V. pp 3-5.

d) Tierno Galván, E. (1963). La Universidad, instrumento de acción. Cuadernos para el Dialogo. Extraordinario V. pp 5.

e) De Juan, J. (1996). Introducción a la Enseñanza Universitaria. Dykinson. Madrid.

f) Ortega y Gasset, J. (1982[1930]). Misión de la Universidad. Obras de Ortega y Gasset. Alianza Editorial. Madrid.

Ese oscuro objeto de la docencia

En latín, docere significa enseñar y por consiguiente aprender. Para muchos docencia equivale a “proceso de enseñanza-aprendizaje”, en el que están implicados múltiples elementos como: competencias, contenidos, medios, métodos, evaluaciones, contextos y, sobre todo, las personas que intervienen en dicho proceso. Sobre la docencia, la crianza y el sexo, todos opinamos sin recato y con la petulante autoridad de avezados expertos. En el caso de la docencia, dale a un tonto la venia docendi, incluso con muchos tramos de investigación (que los hay) y veras los desaguisados que hace.

No se si por suerte o por desgracia la docencia está de moda en nuestro país. Dejando de lado los repetidos varapalos con los que la OCDE nos regala, en sus famosos informes PISA, y la práctica ausencia de nuestras universidades en el Ranking de las 100 más importantes del Mundo según el Instituto de Educación Superior de Shangai, podríamos decir que la docencia española no es está precisamente en la cresta de la ola. Respecto a la enseñanza secundaria, baste con recordar el revuelo montado alrededor de la famosa Educación Para la Ciudadanía, especialmente en la Comunidad Valenciana. Y que decir de la enseñanza universitaria con el confuso “Proceso de Bolonia” y la pretenciosa “Estrategia Universidad 2015”. Todo esto sin que todavía hayamos resuelto los problemas de la Universidad del 2010.

Sin embargo, la razón de este articulo no es criticar la docencia de nuestro país ni la inoperancia de los políticos y autoridades académicas implicadas en la misma. Mi objetivo es reflexionar sobre que razones profundas nos llevan a vivir obsesionados con los ranking y la excelencia mientras abandonamos, en manos de voraces predadores, la autoestima de muchas de las personas implicadas en el proceso de enseñanza-aprendizaje. Dicho de otro modo, trato de desvelar, inspirado en el film de Buñuel, “Ese oscuro objeto del deseo” qué subyace en las convicciones pedagógicas de nuestra política educativa.

La docencia es como un enorme iceberg del cual tan solo nos fijamos en el ápice emergente en la superficie del mar (lo aparente) aunque, olvidada y sumergida se sitúa la mayor parte de la masa del iceburgo (lo oculto). La zona aparente de la docencia, a su vez, está formada por dos tipos de actividades: las cotidianas o “lo que es” (enseñar/aprender, reunirse, examinar, reunirse, aparcar en el trabajo, reunirse, etc.) y las normativas o “lo que debe ser” (lo que dicen el BOE, los estatutos, los reglamentos, las costumbres convertidas en ley, etc.). Habitualmente los políticos y las autoridades académicas pierden, y nos hacen perder, el tiempo organizando y reorganizando, sin freno, ambos tipos de actividades. Sin embargo, en las gélidas y profundas zonas de “lo oculto” es donde asientan las razones del éxito o fracaso de las instituciones docentes, donde radica ese oscuro objeto de la docencia.

¿Y cuales son esas razones profundas que permiten qué en esta España nuestra, la docencia siga siendo la asignatura pendiente? ¿A qué se debe que en los últimos 20 años hayamos cambiado cinco veces de planes de estudio universitarios y qué en los últimos cinco hayamos disfrutado de la dudosa eficiencia de cinco responsables de los Ministerios de Educación y Ciencia, de Educación, Política Social y Deporte y de Ciencia e Innovación. ¿A qué viene esa obsesión por los ranking y la excelencia, dejando de lado el día a día, mientras proliferan nefastos y ambiciosos predadores de secretarias de estado, vicerrectorados, decanatos y otras estructuras de poder, incluidas las truculentas agencias anecoideas?. En mi opinión, en la base de todo esto, en la zona oculta de la docencia, subyace un complejo sistema de creencias acerca del conocimiento que sustentan y condicionan las conductas docentes que observamos en el mundo de lo aparente, tanto de lo cotidiano como de lo normativo.

¿Y cuales son esas creencias que distorsionan e impiden el normal desarrollo de nuestra vida docente?. En esencia, tres tipos de concepciones sobre el conocimiento son las responsables: la concepción fisicalista, la concepción economicista y la procusteana. Para los fisicalistas, el conocimiento es entendido como un objeto físico (como un ladrillo, por ejemplo) de ahí que ocupe lugar, deba dividirse en lotes o paquetes (materias, módulos, temas, lecciones, competencias, etc.), sus variedades o fragmentos deban yuxtaponerse debido a la impenetrabilidad de su substancia, etc. Esto explica la necesidad voraz de más profesores, más aulas, más edificios, más campus, etc. La concepción economicista deriva de la anterior, o sea, de considerar el conocimiento como mercancía cuyo valor está ligado a su condición material (peso, longitud, duración, etc.). Finalmente, la concepción procusteana* recoge un abultado numero de creencias, estructuradas alrededor de valores excesivamente burocráticos, caracterizadas por su rigidez, conservadurismo, intolerancia y autoritarismo que llevan a la toma de decisiones alejadas de la racionalidad: organización milimétrica de planes de estudio, horarios, créditos, espacios, grupos, subgrupos, etc. Es decir a una neurótica actividad organizativa y punitiva de la docencia.

Tan solo una clara idea de lo que el conocimiento es, nos permitiría sacar a flote nuestros profundos prejuicios sobre el saber con el fin de reconocer los elementos de la cara oculta de la docencia. Solo de esta manera podremos organizar, de forma racional, la parte aparente, cotidiana y normativa del proceso de enseñanza-aprendizaje para que éste se convierta en una actividad placentera para todos y deje de ser ese objeto oscuro de deseos inconfesables. Dejo pues al lector la ardua tarea de buscar el significado claro de lo que el conocimiento es, al tiempo que me aplico en su búsqueda también**


*Sobrenombre de un mitológico personaje de la antigua Grecia, bandido, asaltante y posadero que acomodaba a sus clientes, cortándoles las piernas con un hacha, a los altos, y estirándoles las extremidades a los bajitos, para adaptarlos al lecho.

** Artículo publicado en el diario Información de Alicante el Martes 20 de abril de 2010 (http://www.diarioinformacion.com/opinion/2010/04/20/oscuro-objeto-docenciabr/1000644.html)