|
Guantánamo es una provincia del sudeste de Cuba. En ella se ubica, desde el año 1903, la base/prisión estadounidense de Guantánamo, tristemente famosa por haber sido considerada, por el Comité Internacional de la Cruz Roja, un “limbo jurídico” debido al estatus legal de sus prisioneros. Aunque el concepto de “limbo” carece de una entidad jurídica clara, suele emplearse para describir cualquier situación de ambigüedad legal. En este sentido, ¿podrían calificarse de límbicas algunas de las situaciones administrativas de la Universidad de Alicante (UA)?. Probablemente no, desde un punto de vista jurídico, pero probablemente si, desde el punto de vista psiconeurobiológico. En cualquiera de los casos, a toda institución, como a la mujer de César, según Plutarco, no le basta con ser honrada, sino que, además tiene que aparentarlo. Hace ya algún tiempo que estoy profundamente preocupado por algunas situaciones límbico-adminsitrativas de la UA, sin embargo mi timidez natural y un cierto sentimiento de pudor me han mantenido en el silencio. No obstante, el reciente escrito del profesor Marcilla (Información 12/11/09), manifestando su preocupación y malestar por la falta de información, por parte del equipo de gobierno de la UA, en relación con el tema de los Campus de Excelencia Internacional, me ha animado a expresar serenamente mis opiniones. Si a esto le añadimos la dimisión en bloque, del equipo de dirección de la Escuela de Enfermería, ante las <<imposiciones>> (Información 17/11/09) del Rectorado en los planes de estudio de los grados de Enfermería y Nutrición, será fácil entender mi espontánea salida al ruedo, dada mi condición de primer director de dicha institución, tan querida por mi, de la cual también soy profesor. En efecto, desde mi punto de vista, últimamente la gobernanza de la UA, en determinados asuntos y por determinadas personas, ha adquirido unos modos, ajenos a la cortesía académica, que comienzan a empañar el talante democrático de la vida universitaria. Mi modesta participación como candidato en dos elecciones a Rector, me da cierto crédito moral para atreverme, eso si con el máximo respeto, a opinar sobre la transparencia en el gobierno de la UA, entre otras cosas porque ese fue el lema central de mi campaña y programa en el año 2001 (Programarectorjdj) Asociar la UA con un limbo administrativo, no es más que es una metáfora para mejor entender las actuaciones de algunos responsables académicos, empeñados en que tanto el Master de Biotecnología y Biomedicina del Departamento de Biotecnología, como los Planes de Estudio de los Grados de Enfermería y de Nutrición, hayan pasado de una saludable y enriquecedora actividad académica, de muchos años de trabajo a situarse, de la noche a la mañana, en un extraño limbo administrativo, presos de una lamentable situación de indefensión que amenaza seriamente su futuro y su buen funcionamiento. Todo ello sin ninguna justificación formalmente fundada. Comenzaré por los estudios de Postgrado del Departamento de Biotecnología. Estos surgen, hace 10 años, como Programa de Doctorado de Biotecnología y Biomedicina. En 2003 el programa consigue la Mención de Calidad del Ministerio de Educación y Ciencia que disfruta durante 5 cursos consecutivos. En 2005, la Mención de Calidad le permite transformarse en el Programa Oficial de Postgrado (Master y Doctorado) de Biotecnología y Biomedicina, vigente en la actualidad. Durante estos 10 años, unos 380 alumnos de doctorado y master, nacionales y extranjeros (Francia, Brasil, Colombia, Venezuela, Argentina, Cuba, Marruecos, Finlandia,…) se han formado con nosotros, muchos de los cuales se encuentran trabajando en centros y laboratorios de Biomedicina. Durante este tiempo hemos conseguido, anualmente, ayudas del Ministerio de Educación y Ciencia para la financiación de la movilidad de profesores invitados de diversas Universidades españolas y extranjeras: Valladolid, Valencia, Murcia, Central de Barcelona, Autónoma de Barcelona, Oxford, University of Southern California (Los Angeles, USA), Sassari (Italia), etc. El pasado mes de mayo nuestro Master se presentó, junto con otros 29, a su renovación para el próximo curso, por el Consejo de Gobierno. Pues bien, de los 30 masteres presentados todos fueron aprobados, excepto el nuestro que se encuentra en un “limbo administrativo” sin que hasta la fecha hayamos tenido noticia oficial alguna sobre su situación real. Pero lo más grave es que, entre los 29 masters restantes, se han aprobado dos, sin ninguna experiencia previa en la citada docencia, con títulos y contenidos muy similares al nuestro. Respecto a la Escuela de Enfermería, cabe señalar que durante muchos años viene ocupando los primeros puestos en el ranking de las Escuelas de Enfermería. Su funcionamiento y prestigio, así como la calidad de los profesionales egresados de ella, son muy valorados en el mundo sanitario y universitario. Sin embargo, por no se sabe que suerte de intereses, está prestigiosa escuela, está siendo sometida a una fuerte presión para que retuerza y modifique los acuerdos democráticamente alcanzados en su Junta de Centro. De ahí que tenga que aplaudir el admirable gesto de dignidad democrática de su equipo directivo al dimitir en bloque. ¿Y cuál es el rationale de este asunto?. Claramente, activar un mecanismo de depredatio subtilis para que, aprovechando el río revuelto de la bola de Bolonia (Información, 27/03/09: La bola de Bolonia) corsarios académicos traten, sin pudor ni recato, de llevar el ascua a su sardina, y usurpar el fruto del trabajo de otros. Con estos mimbres la inmóvil, triste y vacía silla de la UA, poco va a contribuir a llevarnos a un Campus de Excelencia Internacional. Finalmente, todo esto destila una gran contradicción. Mientras que la universidad demanda, y con razón, respeto y justicia al Consell, solicitando que respete su autonomía y le abone lo que le adeuda, la propia universidad esquiva la autonomía y derechos de sus centros, departamentos, alumnos y profesores y les arrebata injustificadamente, su bien más preciado, conseguido con gran esfuerzo: su dignidad. (INFORMACIÓN Jueves 26 de noviembre de 2006: GUANTANAMO) “Primun non nocere (Lo primero, no hacer daño)” reza un aforismo básico de la práctica médica. “Primun docere (Lo primero enseñar)”, sería la variante aplicable al profesorado. Sin embargo, en la práctica, el profesor universitario se ve abocado a seguir al pie de la letra el aforismo que encabeza este articulo: “Primum non docere (Lo primero no enseñar)”. Lo primero no enseñar, porque al enseñar el profesor pierde la posibilidad de enriquecer su curriculum vitae con aquello que más se valora en las acreditaciones/habilitaciones/oposiciónes: la investigación (artículos, libros…). Lo primero no enseñar, porque la actividad docente esta mal vista por parececerse a la de un cómico en el escenario, de un charlatán en su tarima o la de un clérigo en el púlpito. Lo primero no enseñar, porque eso no “mola” y además lo puede hacer cualquiera, aunque no tenga ningún titulo que le avale e incluso a pesar de la opinión en contra y repetida de la mayoría de los alumnos. Lo primero no enseñar, porque para algunos soportar a los alumnos es una tortura. Lo primero no enseñar, porque además no es necesario para que te den los tramos docentes. Estos se dan de forma automática, seas un excelente profesor o un psicopata incompetente. Lo primero no enseñar, porque te puedes manchar el “lacoste” de tiza. Lo primero no enseñar, porque… Probablemente el problema es puramente semántico. Con toda seguridad estamos interpretando el verbo “docere” de forma parcial y el término investigación de forma corrompida. Probablemente estamos confundiendo la universidad con la pasarela Cibeles, los campos Elíseos o la antaño famosa vía Veneto. Quizá se nos está olvidando que la Universidad es un servicio publico, destinado a formar a los ciudadanos y que los profesores tenemos en la actividad docente una de las más importantes de nuestras funciones. Quizá algunos responsables universitarios, son unos irresponsables, que han convertido a la universidad en su negocio particular olvidando el primum docere. ¿Qué podemos hacer para que las actividades dimanantes de del verbo “docere” sean valoradas, útiles, estén bien vistas y sean consideradas agradables y necesarias?. Aclarar algunas cosas como las que siguen puede contribuir: 1º) En primer lugar debemos devolver al verbo “docere” toda su carga semantica. Docere en latin significa enseñar e instruir y esta claro que no se puede enseñar si otro no quiere aprender. Enseñar/aprender, enseñanza/aprendizaje, constituyen un binomio inseparable, son las dos caras de una misma moneda. Las autoridades academicas, los profesores universitarios y los alumnos debemos reivindicar la docencia como una actividad profesional altamente especializada y muy digna. Construir en el interior (instruir) de un ciudadano, un abogado, un médico, un ingeniero, un biólogo, etc. no puede ser una actividad tomada a la ligera y dejada en las manos de cualquiera. La formación docente y científica del profesorado es una tarea urgente. 2º) En segundo lugar, tambien debemos devolver a la actividad investigadora su real dimensión. En la universidad española, algunos, todavía “juegan” a la investigación como si se tratara de adquirir un “aura flurescente de distinción”. Algunos, viven la investigación como una forma de “discrimanación social”, en un sentido cuasi xenofobo (los “criterios de excelencia” de algunos), como una forma de “prestigio social”, que hay que conseguir a consta de lo que sea. Esto es especialmente grave, cuando se llega a conocer la impunidad e indecencia, con la que algunos fabrican algunos de sus “criterios de excelencia”, pero esto es materia para otro articulo. Ser investigador es algo más serio y simple. El investigador actual es un profesional como cualquier otro (informatico, abogado, economista, periodista, sociologo, etc). Es un experto en resolver problemas y en responder preguntas de una determinada disciplina y tendrá más o menos éxito dependiendo de multiples variables, no todas controladas por él (personales, sociales, políticas, económicos y aleatorias). El investigador actual no es ni tiene que ser ninguna especie de aristocrata, no es ni tiene que ser ningún superdotado (conozco alguno que presume de científico y cae de lleno en el grupo de los “borderline”), no es ni tiene porque ser de “buena familia”, también las clases modestas dan buenos profesionales de la investigación. Con toda probabilidad, el error resulta de confundir y hacer sinonimo el termino “investigador-profesional” con el de “genio”, “sabio”, etc. Pero es que los “ramonesycajales”, los “severosochoas”, etc, lo han sido por otras razones distintas que las de manipular plazas universitarias, comprar voluntades y votos y hacerse premios a la medida. Los sabios y los genios son otra cosa, el resto, por suerte o por desgracia, somos respetables miembros de una sociedad democrática en la que cada uno cosecha sus meritos, honestamente, como mejor puede. 3º) Quizá, la razón última de que la docencia sea menospreciada y la investigación fraudulentamente exaltada por algunos, en nuestro país, y ambas actividades artificialmente enfrentadas, no es más que la estrategia creada por autenticas y minoritarias “tramas impunes” que, desde el franquísmo*, viven la universidad como si de un cortijo se tratara. Son los “Señoritos de la guerra” (por similitud, muy exagerada por mi parte, con los grandes capos que llevan a algunos países a la muerte y a la miseria) emparentados con algunos políticos sin escrúpulos, acaparadores de puestos de decisión, repartidores de prevéndas e inmorales hasta el tuétano. Finalmente debe quedar bien claro, a todos los ciudadanos ajenos a la universidad que ésta sigue siendo mayoritariamente una institución limpia, eficiente y responsable y que como cualquier otra organización de la sociedad, también tiene sus puntos negros. Puntos negros que no deben ser ocultados, antes bien, diagnosticados y puestos al sol de la transparencia para que bajo la acción benefica de la justicia y la seriedad, cicatricen bien las heridas, evitemos recaidas y la sociedad no pierda la confianza en una institución tan emblemática ynecesaria como la universidad. ________________________________ * II Congreso sobre la corrupción y el acoso en la universidad pública española. Ponencia de Joaquín De Juan: “Arqueología de la corrupción en la universidad española (Bases para un cambio eficaz desde dentro)“. Madrid, 20-21 de octubre de 2006. http://www.ucm.es/info/vivataca/corrupci…
Jul
26
2009
De cuatreros con birretes y cananas (academia canalla)Escrito por jdjdjp en ¿Quo Vadis Universitas?El término academia ha sido empleado de muchas formas a lo largo de la historia. La primera de todas para referirse a la institución creada por Platón, hace más de dos mil años, en el campo llamado Akademeia, en honor de Akademos, legendario héroe de la mitología griega. Fue en esta Academia donde Platón dialogaba con sus discípulos sobre la caverna, las ideas, el amor y el gobierno de los sabios. Posteriormente su uso se generalizó para referirse tanto a las asambleas de sabios como a los edificios que los cobijaban. Deslumbrados por esta palabra numerosos maestros, de pueblos y ciudades, llamaron academias a los habitáculos donde miembros de mi generación, aprendían contabilidad, cultura general, música, baile e incluso corte y confección. También en el medio universitario, de forma coloquial, hablamos de la academia para referirnos al conjunto de los profesores. Hablar de canalla requiere alguna precisión, especialmente cuando es mi intención asociar ese adjetivo a un grupúsculo de académicos que por sus cualidades morales y éticas, deberían ser evangélicamente separados del resto, como la paja del grano. Son muchas las acepciones dadas a la palabra canalla, pero si omitimos la que se usa, de forma candorosa, entre la gente que se aprecia, el termino se reduce a las siguientes aseveraciones sobre una persona: moralmente despreciable, de malas costumbres, sin nobleza, ruin, miserable, granuja, guache, mezquina, avara, malvada y perversa. En algún momento pensé titular este artículo “villanos académicos”, emulando el título de otro publicado por el Profesor Manuel Atienza http://www.ua.es/dossierprensa/2007/07/2…), pero sinceramente villano es un piropo para los rufianes académicos a los que me refiero. Les ajustan mejor epítetos como charranes, randas, albardanes o belitres. ¿Y por qué razón debemos asociar el termino canalla a un grupúsculo de académicos? ¿Merece la pena gastar una sola gota de tinta por gente con tales atributos?. Creo que si y la idea surgió al leer el libro “Economia Canalla” de Loretta Napoleóni. En él la autora dice así, refiriéndose a esa forma de economía: “Al igual que en la película de culto Matrix, los consumidores vivimos en un mundo de fantasía. Creemos que la vida nunca ha sido mejor que ahora…Pero si intentamos ir más allá de las apariencias…el cuadro que aparece ante nuestros ojos es similar al mundo real de Matrix”. Algo así esta ocurriendo en la vida académica que nos rodea. Bajo la aparente calma de un mundo supuestamente normalizado y reglamentado, a poco que escarbemos, descubriremos las siniestras prácticas de un grupúsculo de bergantes y rufianes que amparados en una serie de tópicos cuyo significado no conocen (orden, calidad, excelencia, organización, rendir cuentas, …) tratan de domeñar al resto utilizando una de las formas de violencia más sutiles, la denominada por Diana Scialpi, “Violencia político-burocrática”, denominada así por practicarse en el ámbito de la Administración Pública y porque dichas prácticas, ajenas a la ley, son perpetradas por quienes tienen la responsabilidad de cuidar a los ciudadanos. ¿Pero, realmente existen académicos canallas?. Pues sí, haberlos, “hailos”, como las meigas. ¿Y cual es el perfil de estos truhanes?. Resaltaré, de nuevo, que se trata de un grupúsculo de camanduleros, amalgamados por sus intereses personales, propios de desaprensivos, abellacados y fulleros, que usan artes arteras para sacar “tajada”, cual sollastres, estafadores y bribones. Además, son sujetos autoritarios, mendaces, tergiversadores, opacos y tramposos. O lo que es lo mismo, “cuatreros con birretes y cananas”. Algunos de ellos, a la sombra del poder y sin recato, intentan apoderarse de los logros obtenidos por otros académicos y docentes decentes con su trabajo, ingenio y con el sudor de sus frentes. Para ello, no tienen empacho en difamar y destruir a quien se ponga en su camino, al tiempo que favorecen a los que les aúpan a los catafalcos y túmulos de su repugnante pseudopoder. Son ya demasiados los años de vampirismo y licantropía universitaria que superan a la de “Luna Nueva” de Guillermo del Toro y del “Crepúsculo” de Katherine Hardwicke. Es hora ya de colgar los ajos en el quicio de nuestra universidad, para eliminar de su frontispicio la frase ¡Lasciati ogni speranza, voi ch´entrate!” que el Dante colocara en el infierno. Es hora ya de que luzca con orgullo, esta otra: “sapientia aedificavit sibi domun”.
El término bola encierra para mi múltiples significados que van desde ese objeto esférico y pateado que los futbolistas utilizan para vaciar nuestras mentes, frente a la dura realidad, hasta el de Gaya que nos alberga y transporta a lo largo de una enorme elíptica, en la periferia de la Vía Láctea. Entre el balón de reglamento y las distancias siderales, la palabra bola también significa para mi, mentira y engaño. No hubiera escrito este articulo si no hubiera observado, triste y escandalizado, las brutales imágenes de corte franquista, de las fuerzas de orden público, apaleando violentamente a jóvenes universitarios de Barcelona cuyo delito era pedir explicaciones, como cualquier ciudadano de pleno derecho. No hubiera escrito estas palabras si no hubiera escuchado los argumento falaces y pusilánimes de un Rector incapaz de escuchar el grito de la juventud pidiendo dialogo. No hubiera escrito en estos términos, si tampoco hubiera oído, a una Ministra, henchida de publireports, convirtiendo en marginalidad los anhelos más puros de nuestra juventud universitaria. Bolonia es una maravillosa ciudad italiana y cronológicamente la primera Universidad europea y del mundo occidental. A partir de aquí todo lo que se dice de Bolonia son bolas, inexactitudes o estupideces que denigran tan importante nombre. Llamar al proceso de convergencia en el Espacio Europeo de Enseñanza Superior (EEES) el “proceso de Bolonia” es ofender a tan ilustre nombre y esto por varias razones. En primer lugar porque la convergencia en el EEES tan solo es un proceso político, similar a la introducción del euro, para facilitar la movilidad de universitarios en el seno de la Comunidad Europea. Dicho de otro modo, no se está inventando la pólvora como algunos pretenden. Las competencias/objetivos, la enseñanza centrada en el estudiante, las nuevas metodologías, etc., etc., los que realmente estamos interesados en la docencia, lo conocemos y venimos practicando, desde los años 70, aquí y en Europa. Desgraciadamente, en nuestro país y en especial en algunos lugares, este proceso ha caído en manos de obtusos e ignorantes burócratas, herederos de la Santa Inquisición y de las más excelsas “excelencias” del régimen anterior, capaces de convertir un proceso político en la más abstrusa de las tareas burocráticas. Del pensamiento de la Institución Libre de Enseñanza, hemos pasado a rellenar, a modo de chupatintas, infumables cuadriculas para convertir la sana y apasionante tarea de crear y difundir el conocimiento, en un intrincado mundo de números, con sus correspondientes decimales, denominados créditos ECTS. Por si esto fuera poco, el camino de la convergencia en el EEES está minado de decretos y contra-decretos, de resoluciones y contra-resoluciones y de reglamentos y contra-reglamentos (todo ello con la mínima transparencia posible) que cada equis meses, destruyen el trabajo realizado por universitarios emprendedores, sumiéndonos en un caos que hacia años que no se veía. El absurdo nuevo Ministerio de Ciencia e Innovación (MCINN), responsable de que la Enseñanza Universitaria haya sido desgajada, durante casi un año, de su entorno natural, la educación, junto con la ANECA que recuerda más a la TIA de Mortadelo y Filemón que a una institución evaluadora de la calidad, están acreditando, junto a excelentes docentes, a elementos incontrolados, sin ningún tipo de formación e incapaces de dictar una clase coherente, sin insultar a alumnos y a colegas, de lo cual puedo dar fe. Todo ello sin el debido control público, o sea sin que los candidatos den la cara. En fin, las actuaciones del rector de la Universitat de Barcelona, en el pasado mes de marzo, pusieron de manifiesto su incapacidad para afrontar una situación cuyo tratamiento nunca debió resolverse por la fuerza. Aquella actitud a lo único que ha contribuido es a destruir la poca credibilidad de aquellos que siguen hablando fanáticamente del proceso de Bolonia, sin hacer el menor esfuerzo por entender y explicar aquello de lo que hablan ya que al parecer, el proceso debe hacerse por bolas. la-bola-de-bolonia-joaquin-de-juan
Jul
18
2008
¿Universidad a la boloñesa o a la carbonara?Escrito por jdjdjp en ¿Quo Vadis Universitas?, tags: file:///Users/joaquin/Desktop/figurasblog/bolonesacarboDesde que un grupo de iluminados próceres de la educación superior, sorprendidos por el paráclito, decidieran evacuar su archiconocida Declaración de Bolonia, en 1999, no ha pasado ni un solo día que un destacado ejercito de fervientes seguidores de la ortodoxia boloñesa, hayan dejado de deleitarnos con la construcción de esa enorme “pizza” (palabra italiana, de origen alemán que significa “mordisco” o “mendrugo”) que denominamos Espacio Europeo de Enseñanza Superior (EEES). El EEES, como los espaguetis a la boloñesa, está compuesta por varios ingredientes entre los que debemos destacar el “tomate” que los “illuminati” están montando y la “pasta” que se van ahorrar los contratadores con la mano de obra barata de los futuros graduados.
Feb
17
2008
Misión jUAquin 5: Guardería y Escuela Infantil en la UAEscrito por jdjdjp en Misiones de la Universidad
En mi anterior “Misión” introducía el tema de la Paridad Académica y animaba a que nos pusieramos las pilas para romper, de una vez por todas, el techo de cristal de las mujeres de la Universidad de Alicante (UA). Lucía Artaázcoz, experta de la Agencia de Salud Pública de Barcelona afirmaba hace algunos meses, en la Universidad de Navarra que la conciliación de la vida laboral y familiar provoca en la mujer trastornos crónicos, peor estado de salud mental y menor número de horas de sueño y ejercicio físico. <>Esto es tan solo un pequeño boton de muestra. Todos sabemos las dificultades que el personal femenino universitario debe arrostrar para poder llevar adelante su carrera profesional. Todos sabemos también lo que supone tomar la decisión de tener descendencia, especialmente para la mujer. Pienso que una medida importante, pues así lo indican los datos aportados por la Plataforma Escuela Infantil ¡Ya! de la Universidad de Alicante, sería poner al servicio de la Comunidad Universitaria una Guardería y Escuela Infantil ¡ya!. Este parece ser un buen momento ya que nos encontramos ante unas inminentes elecciones a Rector. Según denunció UGT-Madrid, el pasado día 3 de julio, en el ámbito de los Cursos de Verano de la Universidad Complutense de Madrid, en El Escorial, aunque las mujeres representan aproximadamente Por otra parte tenemos, cada vez más, ejemplos que demuestran que conseguir la paridad no es tan dificil. Así, en Andalucia, debido a un plan establecido entre las universidades y la Junta, el indice de mujeres que ocupan cargos directivos, ha aumentado considerablemente, llegando en algunos casos hasta el 50%. En este sentido, el equipo rectoral de la Universidad de Jaén está constituido a partes iguales por hombres y mujeres. En cuanto al acceso de la mujer al cargo de Rectora, aunque la cosa esta más negra, sin embargo la Universidad de Malaga cuenta desde hace tres años con la primera rectora andaluza. Tambien allende nuestras fronteras, cuecen habas. En EEUU las mujeres representan una cuarta parte del total de presidentes/as (equivalentes, mas o menos, a nuestros rectores/as) de universidades. Así estan las cosas. Es hora de que nos pongamos las pilas. Seguiremos con este tema.
Jul
03
2007
Misión jUAquin 3: Por una Universidad menos burocráticaEscrito por jdjdjp en Misiones de la Universidad
Para reflexionar sobre este tema, hace unas semanas escribi un articulo en el diario Información de Alicante con el titulo de ¿Universidad procusteana vs Multiversidad?. Dejo aquí un documento que corresponde a dicho articulo, por si alguien quiere reflexionar sobre el tema. Se admiten críticas, comentarios y sugerencias. Muchas gracias
Jun
25
2007
Misión jUAquin 2: Por una evaluación racional de la docenciaEscrito por jdjdjp en Misiones de la UniversidadLa puesta en marcha del denominado Espacio Europeo de Educación Superior (EEES), está produciendo una actividad febril entre los “responsables” de la educación universitaria. Dejando para otro momento el análisis crítico de este fenómeno y con independencia de sus hipotéticas bondades, lo cierto es que se esta abordando sin el más mínimo sentido crítico. En el caso concreto de la evaluación de la docencia y del profesorado, el grado de fanatismo con el que se esta abordando este tema y la falta de rigor, tanto científico como de gestión, de algunos interlocutores, produce rubor . Dado que estamos en un momento crítico (puesta en marcha de la maquinaria evaluadora de la ANECA), dado que de todos estos movimientos dependerá el futuro profesional y económico del profesorado y dado, también, que me gusta predicar con el ejemplo, propongo una lista de reflexiones sobre este tema. La lista corresponde al Cuadro 6 del siguiente articulo: Joaquín De Juan Herrero et al. (2007). Buenas prácticas en la evaluación de la docencia y del profesorado universitario. En: La multidimensionalidad de la Educación Universitaria. M.A. Martínez Ruiz y V. Carrasco Embuena (Eds.). Redes de investigación Docente-Espacio Europeo de Enseñanza Superior. Editorial Marfil. (En prensa). Evaluación Docencia Adjunto el citado articulo en formato pdf (Evaluación Docencia), para los que quieran profundizar (Agradeceré cualquier tipo de crítica y sugerencias). Cuadro 6: Algunas recomendaciones y criterios a tener en cuenta en la evaluación de la docencia y del profesorado (1) En cualquier proceso de evaluación de la docencia debe separarse, muy claramente, si se trata de la evaluación de un profesor o del proceso docente, estableciendo si la evaluación es sumativa, formativa o diagnóstica. (2) La evaluación sancionadora del profesorado deberá realizarse de forma específica para ese objetivo y separada de la evaluación de la actividad docente (asignatura, curso, departamento, centro, etc.) (3) La evaluación del profesorado, especialmente la sancionadora, deberá estar anunciada mucho antes del comienzo del curso (al final del anterior), con unos objetivos claros y estableciendo exactamente qué efectos profesionales y económicos tendrá sobre el profesor. (4) Los cuestionarios para la evaluación sancionadora del profesorado, cualquiera que sea el encuestado (alumnos, colegas, etc.) deben estar construidos con preguntas genéricas y con un número pequeño (no más de 12), significativamente menor (Ver un ejemplo en De Juan et al., 1991, en la página 32 del Teaching Evaluation Handbook de la Universidad de Cornell o en la página web de la Universidad de Sydney) que el utilizado para la evaluación de la docencia. (5) Para la evaluación sancionadora del profesorado, los cuestionarios dirigidos a los alumnos serán aplicados, al menos, al 80% de los alumnos matriculados y siempre que el profesor hubiera impartido un alto porcentaje del curso, por ejemplo 2/3 (66%). Si el profesor no ha realizado ninguna evaluación de esos alumnos, no se introducirán preguntas sobre la misma. (6) El informe de evaluación del profesor será el resultado de la aplicación de varios métodos de evaluación (triangulación), por lo tanto, nunca serán expresados los resultados como una mera etiqueta. Será un informe descriptivo que recoja, bien argumentados y motivados, todos los aspectos detectados. (7) Toda evaluación sancionadora del profesorado deberá ir acompañada del derecho a la correspondiente apelación frente a los resultados de la evaluación con la finalidad de corregirlos y ser reevaluado. (8) De la recomendación anterior se deriva que el sistema de evaluación sancionador del profesor, deberá estar diseñado de tal suerte que en un determinado periodo pueda resarcirse de cualquier valoración con la que no esté de acuerdo y tener la oportunidad de que su informe de evaluación se el deseado. (9) Ningún informe de evaluación sancionadora será valido sin que previamente se hayan hecho públicos sus objetivos y establecido con exactitud y claridad el alcance y los efectos administrativos, profesionales y económicos que tendrá sobre el profesor o sobre las unidades docentes. (10) Los instrumentos utilizados para la evaluación (encuestas, diseño de instrumentos, observaciones, registros, etc.) deberán ser realizados por profesionales de la evaluación, con experiencia demostrada. El nombre de los autores de los materiales y de los profesionales será público. (11) La organización del proceso evaluador correrá a cargo de un equipo de profesionales con experiencia demostrada que podrá ser externo o interno a la Universidad. Los nombres de los miembros del equipo evaluador será público. En caso de que el equipo sea interno, su actuación será absolutamente independiente de los órganos de gobierno. (12) En el proceso evaluador, el equipo de evaluación dispondrá del correspondiente apoyo de expertos en trabajo social, psicología, educación, salud y de otros profesionales para actuar correctamente sobre los aspectos humanos del proceso evaluador. (13) La evaluación diagnóstica de la actividad docente (asignatura, curso, departamento, centro, etc.) deberá realizarse de forma específica para ese objetivo y separada de la evaluación sancionadora del profesorado. (14) La evaluación diagnóstica de la actividad docente (asignatura, curso, departamento, centro, etc.) será el resultado de la aplicación de varios métodos de evaluación (triangulación) no solo basada en cuestionarios dirigidos a los alumnos. (15) Para la evaluación diagnóstica de la actividad docente (asignatura, curso, departamento, centro, etc.) no es necesario evaluar masivamente todas las asignaturas de la Universidad, ni a todos los alumnos de una materia. Bastaría con realizar muestreos selectivos tanto de materias como de alumnos. (16) Tanto en la evaluación diagnóstica de la actividad docente y de la evaluación sancionadora del profesorado sería interesante recabar, al mismo tiempo, información sobre la dificultad intrínseca de la asignatura o materia evaluada, así como de su importancia/pertinencia para la formación del alumno (sobre la importancia/pertinencia de las materias ver De Juan, 1996; De Juan et al, 1988 y De Juan et al., 1989). (17) Tanto en la evaluación diagnóstica de la de la docencia y de la evaluación sancionadora del profesorado, sería interesante recabar, en los cuestionarios, información (anónima) sobre el rendimiento académico previo del alumno. (18) Dado que el mejor predictor de una conducta es la conducta previa del sujeto (Pelechano, 1977), en la evaluación sancionadora del profesorado deberían establecerse diferentes niveles de actuación de los mismos dependiendo de su experiencia docente y según las necesidades de acreditación. Un buen profesor es difícil que modifique mucho su calidad docente. Por lo tanto parece poco pertinente “acribillar” a encuestas, año tras año, materia tras materia, a un mismo profesor. Por tanto otros posibles cambios deben valorarse por otros medios. (19) Los resultados de la evaluación deberían ser públicos, al menos las valoraciones promedio de los departamentos y de los centros, mientras el profesorado y los evaluadores introyecten una actitud de confianza mutua, basada precisamente en el uso de un Código de Buenas Practicas, honesto, flexible, realmente consensuado y destinado a mejorar a las personas y a la institución en todos los aspectos incluidos los factores humanos. |









el 60% de la población estudiantil matriculada en las universidades españolas, tan solo un 13% son catedráticas, un 15% investigadoras del CSIC y un 27% personal de los departamentos de I+D de las empresas. Sin entrar, de momento, en el análisis de los diferentes factores que determinan esta situación de segregación, la principal consecuencia que debemos extraer de esos datos, es la necesidad de que las universidades pongan en marcha politicas eficaces y claras para conseguir la Paridad Académica que equilibre los porcentajes comentados.
En los últimos tiempos, la Universidad se ha convertido en una institución obsesionada por la organización y el control, aderezada con una mentalidad que empieza a rayar en lo que Theodor W. Adorno
Entradas (RSS)