Escrito por lanavegaciontransatlantica el 24 de diciembre, 2011

En los años de Portugal,Colón forjió 《el gran proyecto》,una curiosa mezcla poco rigurosa de noticias de viajes a Asia extraídas de los libros de moda,textos clásicos,la geografía de Ptolomeo y fragmentos bíblicos.Parece que Colón intentó apropiarse de todo documento que le confirmase en su idea de que la distancia entre Lisboa y Japón(Cipango) era muy corta,mucho más de lo que imaginaban los sabios.

   Hagamos números.Según el científico florentino Paolo dal Pozzo Toscanelli,entre Lisboa y Quinsay había 26 espacios de 250 millas cada uno,y entre Cipango y la isla Antilla,situada en el Atlántico,hacia Europa,diez espacios.Al grado terreste le asignaba un valor de 56 millas y un tercio,y confundía las millas árabes de 1.973 metros con las italianas de 1.477.Colón,basándose en Toscanelli,podría haber supuesto que la distancia entre las Canarias y Cipango era de 2.400 millas,cuando en realidad existen 10.000.Habría calculado,así,para la dimensión del ecuador terreste,en vez de los 40.076 kilómetros que tiene,unos 30.000.Pero Colón acortó aún más las distancias y calculó la dimensión del mundo,en el paralelo de Lisboa,en 16.000 millas.Toscanelli  y el cardenal Pedro d´Ailly(autor del tan leído Imago Mundi)habían revisado las teorías geográficas de Ptolomeo y de los tratadistas islámicos sobre las dimensiones de la Tierra,y calculaban en 120′ la distancia marítima entre Europa y Asia;Colón la empequeñeció hasta los 51′.El continente asiático estaba para él,a la mitad de camino que para Toscanelli.

Las herramientas usadas por Colón para los cálculos

Astrolabio medieval

Brújula

   Por si no sirvieran los discutibles cálculos geográficos,Colón estaba extrañamente seguro de sí mismo,《como si todo lo que ofrecía y descubrió,según ya dijimos,debajo de su llave en un arca lo tuviera》,que dice Las Casas.

   Acudió Colón a España,ya que la corte portuguesa no hizo caso de su propuesta, y anduvo siete años detrás de los Reyes Católicos,entonces ocupados en las últimas etapas de la Reconquista,explicando su teoría que para una mente lúcida parecía bastante extravagante.Basta con mirar un globo terráqueo en el que se haya borrado el continente americano para comprender que la distancia entre suroeste de Europa y las primeras tierras asiáticas es realmente inmensa.Siete años importunando a reyes y a magnates,haciendo amigos,aguantando las negativas de varias comisiones de expertos.Sin embargo,a punto de abandonar el empeño,consiguió que la reina Isabel creyera en él y firmara las Capitulaciones,en abril de 1492,autorizándole a marchar a las Indias.