TESTAMENTOS

El testamentar es una operación sencilla en temas de papeleo pero puede ser complicada si no se tiene claro qué se quiere hacer con los bienes.

Conocer los pasos para formalizar el testamento y tener una estimación de lo que costará puede ser el primer paso para distribuir nuestro legado.

Testamentos

Ológrafo (el gratis): Si queremos que nos salga gratis el testamento podemos optar por uno de tipo ológrafo. Este es un testamento que se hace redactando de puño y letra cómo se quiere proceder para repartir los bienes tras la muerte. Hay condiciones que se deben cumplir para que sea válido dicho testamento:

  • El testador debe escribirlo a mano
  • El testador debe firmar el testamento ológrafo
  • El testamento debe contener el año, mes y fecha de la redacción

La ausencia de cualquiera de estas condiciones haría inválido este testamento. Otra de las posibles incidencias que pueden suceder es que se dude de la capacidad del testador a la hora de su redacción.

El testamento ológrafo es gratuito en la medida que solo se necesita un papel y un bolígrafo pero hay que tener en cuenta que la verificación del documento sí puede conllevar un coste.

Abierto notarial (pagando): este testamento se realiza en un notario, con escritura pública. Las dudas que surgen se le pueden consultar al notario y se garantiza así asesoramiento. El notario está capacitado para responder a las dudas relacionadas con todo el proceso y es parte de su función en los trámites que se realicen ante él. Por tanto, no debemos dudar a la hora de preguntar y resolver posibles dudas tanto si se trata de testamentar los bienes como a la hora de realizar otros trámites.

Los costes notariales son estándar en todo el estado, regulados por el Real Decreto 1426/89 de 17 de noviembre. Puede haber una diferencia mínima pero por lo general todos los notarios cobran lo mismo. El valor diferencial entre los notarios suele estar en el asesoramiento, ahí es donde sí pueden competir entre ellos. Según este decreto el coste de un testamento costaría sobre 36 €, aunque puede haber variaciones dependiendo de su longitud.

Las ventajas de este tipo de testamento son:

  • Es posible recibir asesoramiento de un notario
  • La correcta redacción del testamento de acuerdo con las formalidades legales.
  • La conservación del documento se consigue a través del Registro General de últimas voluntades
  • El testamento es confidencial. Que un testamento esté abierto significa que el notario ha tenido acceso a su contenido pero no que lo pueda consultar cualquiera.

El testamento abierto es el más utilizado a la hora de presentar las últimas voluntades pero existen otros que se dan en circunstancias determinadas y muy concretas.

Por una parte está el testamento cerrado que es aquel que el testador entrega al notario en sobre cerrado. El notario no podrá ver su contenido pero podrá verificar que son las últimas voluntades de esa persona.

También existen testamentos derivados de situaciones especiales como el militar, el marítimo o los realizados ante un peligro de muerte inminente,peeero estas derivan en procesos especiales para testamentar que ya trataremos en otra ocasión.