Valoración crítica

Este trabajo que ahora presentamos nos ha supuesto todo un reto que podríamos calificar, cuanto menos, de enriquecedor.

Este tipo de trabajos en los cuales son fundamentales la regularidad a lo largo de un determinado espacio de tiempo, y la cooperación entre dos personas para llevar el barco a buen puerto, nos ayudan a descubrir nuestro papel en un equipo en el cual llevamos sobre nuestras espaldas la responsabilidad del otro además de la nuestra propia. Asimismo, por supuesto, nos ha permitido conocer mejor a la otra persona con la cual hemos estado trabajando codo con codo durante estos meses.

Este blog en concreto, el nuestro, nos ha servido para conocer mejor al autor sobre el cual hemos vertido nuestros esfuerzos. Como todos los grupos con todos los autores, suponemos, pero en nuestro caso nos ha permitido llegar algo más allá, y redescubrir desde un punto de vista totalmente distinto al habitual a un autor con el que ya nos habíamos codeado en bachillerato, pues formaba parte del temario académico. En esta ocasión, hemos podido descubrir la parte menos teórica del autor, a la persona que hay detrás del nombre de Miguel Hernández, y a todas las personas que a día de hoy siguen trabajando para que, setenta y un años después de su muerte, el nombre del poeta oriolano siga estando en el imaginario de todos los españoles y de buena parte de los aficionados a la literatura en castellano y a nivel mundial. Hemos podido comprobar que detrás de esos versos había, y sigue habiendo, sentimientos tremendamente profundos, y a través de ellos hemos podido acercarnos a un episodio tan clave de nuestra historia reciente como es la Guerra Civil española, para verla desde la perspectiva de aquéllos que lucharon en ella en pro de unos ideales gravados a fuego, como fue el caso de Hernández, y de quienes la padecieron desde la distancia con la soledad y sufrimiento que conllevó, como fue el caso de su esposa Josefina Manresa.

Sobre este respecto, cabe apuntar lo chocante que resulta que la obra de este gran poeta, asediado por la guerra y por el franquismo, haya logrado ver la luz, aun siendo cuarenta años después. Éste es un buen ejemplo de cómo la cultura, el saber, el arte, acaban siempre abriéndose paso entre las sombras por crudo y represivo que sea el contexto en el que se desarrollan. Los versos de Hernández, llenos de dolor y sufrimiento, lograron hacerse oír, consiguieron abrirse paso en el tiempo de la dictadura franquista para llegar a lo más alto de la cultura en nuestros tiempos. Hernández es referente de las letras españolas, y del conocimiento que éstas llevan aparejado, y además lo es por méritos propios. No en vano ha logrado que sus letras calaran hondo en sus conciudadanos oriolanos, como queda patente en el sinfín de iniciativas que allí se llevan a cabo para mantener vivo su legado; no en vano toda una sede del saber universal, como es una universidad, ha tomado su nombre; no en vano su literatura se estudia en bachillerato al mismo nivel que el teatro de Valle-Inclán y la narrativa de Isabel Allende. Y muchas veces, siendo paisano nuestro, no somos conscientes de la importancia de su figura y de su obra, una importancia clave que se demuestra en el hecho de que, pese a su breve vida, y por tanto su corta obra, su nombre haya perdurado en los años contra viento y marea para recuperar todo el prestigio del que no pudo disfrutar en vida.

Por otro lado, claro está, este trabajo nos ha ayudado a poner en práctica los distintos mecanismos que habíamos estudiado en clase para realizar referencias acorde con la norma ISO, y a familiarizarnos con los distintos mecanismos de búsqueda de información que hay a nuestro alrededor y que con los que también hemos tenido una primera toma de contacto en clase. Y de paso, nos ha servido para trabajar nuestra redacción, tan importante en una carrera de letras como la nuestra (¡ya se han encargado los profesores de recordárnoslo!).

Por no hablar de la oportunidad que este proyecto nos ha brindado de tomar contacto con otro tipo de soportes, como es éste, el blog. Quizás este contacto fue en primera instancia algo forzoso si se quiere, por el hecho de tener unos plazos y objetivos bien fijos desde el principio, pero desde luego, a quienes no lo conocíamos, nos ha abierto las puertas a un nuevo mundo, a otra forma de expresarse cara al público. Algunos incluso nos hemos atrevido a crear nuestro blog personal aprovechando que ya habíamos hecho nuestros pinitos con este otro blog, el académico.

Por todo ello, no podemos calificar esta experiencia más que como enriquecedora, como ya decíamos al principio de esta reflexión. Como ya hemos dicho, quizás la presión de tener unos tiempos y un tema concreto sobre el que ceñirse, así como unos objetivos claros desde el principio, quizás, digo, han quitado algo de gracia al asunto, pero aún así no podemos por menos que felicitarnos por el trabajo hecho, y por los conocimientos a nivel cultural que hemos adquirido durante este tiempo, independientemente de cuál sea la calificación académica final. Y por supuesto que ésta nos importa, no se nos vaya a malinterpretar, pero no por ello vamos a menospreciar lo que ya hemos ganado a nivel personal con la elaboración del blog, y de lo que ya hemos hablado párrafos arriba.

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