Giorgio Vasari

Le Vite de’piú eccellenti Architetti, pittori et Scultori Italiani da Cimabue insino a’tempi nostri, es una antología de biografías de artistas, en la que Vasari invirtió diez años. Fue un encargo del humanista y coleccionista Paolo Giovio. Una edición de dos volúmenes que recogía 133 vidas, publicada por primera vez en 1550, a manos del editor ducal Lorenzo Torrentino.

le vite - Giorgio Vasari

Giorgio Vasari (Arezzo, 1511 – Florencia, 1574) fue un humanista de amplio espectro. Realizó obras pictóricas, aunque destacó en el campo de la arquitectura, pues a él se le debe el Palacio de los Uffizi (más conocido como la Galería de los Uffizi, actualmente). Pero es por esta obra escrita por la que pasó a los anales de la Historia, como el padre de la Historia del Arte.

Siguiendo el método bibliográfico, expone una Teoría del Arte desde la biografía, como algo completamente vivo, al modo de la naturaleza, un proceso evolutivo. En la segunda edición de esta obra, es ampliada incluyendo artistas ya fallecidos. Vasari quiso ser, ante todo, historiador, por lo que no se contentó con narrar simplemente los hechos, sino que los cuenta desde un punto crítico, haciendo una distinción entre los mediocres, los buenos y aquellos que poseía el “genio artístico”, además de hacer una mención de estilos, rasgos y fantasías de cada uno de los artistas. Para él, el arte de su tiempo nace con Giotto y culmina en Miguel Ángel, quien alcanza el dominio perfecto del arte con su terribilita. Vasari cae en el error de hacer juicios subjetivos, ya que, impresionado por las obras de Buonarroti, no puede evitar desmerecer las de algunos otros. Así dice:

<<Mientras que los espíritus industriosos y egregios se esforzaban con la luz del celebérrimo Giotto y sis seguidores por dar al mundo la prueba del valor que la benignidad de las estrellas  la mezcla proporcionada de humores había concedido a sus ingenios y, deseosos de imitar con la excelencia del arte la grandeza de la naturaleza, para alcanzar todo lo posible esa suma sabiduría que muchos llaman inteligencia, universalmente, se esforzaban en vano, el muy benigno Rector del Cielo volvió los ojos con clemencia a la tierra, y al ver la vana infinidad de tantos esfuerzos, los muy ardientes estudios sin fruto alguno y la opinión  presuntuosa de los hombres, más alejada de la realidad que las tinieblas de la luz, para resarcirnos de tantos errores se dispuso a mandar a la tierra un espíritu que universalmente en casa una de las artes y en todas las profesiones mostrase habilidad […] Así, en Florencia, en el año 1474, le nació un hijo a Lodovico Simon Buonarrot, al que bautizó con el nombre de Miguel Ángel, con la intención de conferir a este ser algo más celestial y divino que mortal.>>

Vasari también fue el artífice de la Academia del Disegno, fundada por Cosme I. Ésta muestra la evolución de la mentalidad florentina, pasando los artistas de los talleres medievales a un organismo centralizado, donde estaban protegidos, pero también controlados. Desde este momento eran los intelectuales quienes proporcionaban la temática a los artistas, además de que provocaban la codificación y regularización de los artistas.

– G. VASARI. Las vidas de los más excelentes arquitectos, pintores y escultores italianos, desde Cimabue a nuestros tiempos. (Selección y edición de Ana Ávila). Ediciones Cátedra, Madrid. 2005. pp. 287.

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