Academia francesa

colbertTambién en Francia, siguiendo las corrientes científicas de otros países, un grupo de eruditos, patrocinados por capital privado, con el afán de desarrollar las nuevas ciencias y asesorar al poder, fundan gracias a la determinación de Jean Baptiste Colbert, la Académie des Sciences. Para esa noble labor se eligen a científicos matemáticos astrónomos y físicos y físicos anatomistas, botánicos, zoólogos y químicos que, el 22 de diciembre de 1666, en la biblioteca real de París celebran su primera reunión.

En sus comienzos los académicos no redactan ningún tipo de estatuto regulador de la academia, será solamente al cabo de los primeros treitna años de actividad cuando éstos se redactarán.

El fuerte interés hacia las ciencias y sus aplicaciones no pasaron inadvertidas en la Corte del rey Sol y por ello, Luis XIV, en el mes de enero del año 1699 ofreció una sede a la academia en el Louvre además, promulgando el que será el primer reglamento de la Real Academia de las Ciencias cuyos miembros, una vez presentados por la academia, vienen nombrados oficialmente por el monarca. Comienza así el largo camino de la Real Academia de Las Ciencias de Francia, donde los temas a tratar se centraban inicialmente en la geometría, mecánica, anatomía, química y botánica además de tener en su organigrama a 70 miembros y más de 80 corresponsales, manteniendo relaciones con las academias ya existentes en otros países.

La Academia francesa se construió sobre unos solidos cimientos científicos cuya misión fue y sigue siendo la de fomentar la vida cientifica mediante la producción de conocimiento y sus aplicaciones, movidos por el deseo de saber, un conocimiento de capital importancia par la vida económica y cultural de una nación. Promover la enseñanza de las ciencias debido a que éstas fomenta el razonamiento y la educación, calidades esenciales para la formación de un espiritu crítico de los ciudadanos y una constante renovación de cientifico destacados. Transmitir los conocimientos porqué la comunidad cientifica y la sociedad deben intercambiar estos conocimientos. Favorecer la colaboración internacional siendo la cienca un elemento universal además de tener un rol preponderante de experiencia y asesoramiento al mundo político para que éste tome las decisiones adecuadas.

 

 

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