The Royal Society

Han pasado 354 años desde su fundación, justamente un 28 de Noviembre de 1640, momento en el cual un grupo de 12 eruditos, reunidos en el Gresham College, bajo la supervisión de Christopher Wren, Profesor de Astronomía del mismo, tomaron la decisión de fundar una sociedad con el fin de promover el aprendizaje experimental de la física y de la matemática.

Las reuniones de los miembros de la nueva academia científica se celebraban, en un principio, en el despacho de Lawrence Rooke, profesor de Geometría del mismo instituto pero, posteriormente, la sociedad científica fue acomodada de manera más cónsona mediante la donación de una generosa acomodción en el College mismo, una acomodación conformada por un gran salón, una habitación para celebrar el Aniversario de las elecciones del Día de San Andrés, una habitación para las reuniones ordinarias semanales y una para el repositorio de la Sociedad junto con otras habitaciones.

ROYAL SOCIETY ERUDITS

Con el paso del tiempo, la creciente actividad de la Sociedad obliga a sus socios a buscar nuevas dependencias que no se encontrarán hasta la llegada de Isaac Newton a la presidencia de la misma, momento en el cual la Sociedad se transfiere a Crane Court en 1710.

La miembros de la Sociedad, en sus reuniones semanales, realizaban experimentos, discutían y compartían resultados, ellos tambíen siguiendo este movimiento intelectual científico empujado por el Humanismo. Robert Hooke, el primer Curador de la sociedad, comprendida la importancia de la misma entabló conversaciones con el Rey Carlos II y éste, fascinado por la labor de la sociedad la aprobó .

La primera mención como Royal Society aparece en una impresión de 1661 y la segunda en una carta real de 1663 donde se nombra a la sociedad “The Royal Society of London for Improving Natural Knowledge”, la Real Sociedad para mejorar el conocimiento natural.

Siempre en el año 1662, la Sociedad es autorizada por carta real a publicar bajo el nombre de The Royal Society. Cbe mencionar la publicación, en el año 1665 del primer número de la revista Philosopical Transactions, editada por Henry Oldenburg, secretario de la Sociedad, tratándose de la revista científica más antigua todavía existente.

The Royal Society sigue siendo una de las instituciones de más prestigio a nivel mundial, un proyecto nacido a la luz de una vela, en un modesto despacho de un modesto colegio donde doce mentes privilegiadas supieron aunar esfuerzos e ideas para un fin común; observar, experimentar, compartir y divulgar sus conocimientos. Una sociedad por la cual pasaron las mejores mentes de la época, donde se discutieron observaciones tales como la relación de los colores y la óptica de Newton, su teoría sobre la gravedad o los debates científicos celebrados por eminencias del calibre de Hooke, Wren y Halley, un lugar elegido depositario del más alto conocimiento humano científico.

 

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