Andreas Vesalius

Nacido en Bruselas  el 31 de diciembre de 1514 en el seno de una acomodada familia, Vaselius vivió rodeado de medicina debido a que su padre era nada menos el farmacéutico real de Carlos V. Entrado a estudiar medicina en la Universidad de Lovaina al poco tiempo la abandona para continuar sus estudios en París donde recibió formación medica sobre los textos de Galeno, estudios que se vieron interrumpidos a causa del conflicto que estalló entre Francia y el Sacro Imperio Romano Germánico. Regresado a Lovinia se licencia en medicina en 1537.

Vesalius

El mayor interés de este hombre de ciencia fue siempre el cuerpo humano, por ello, su pasión para la disección los llevó, en 1536 a robar el cuerpo de un pobre desgraciado ahorcado y llevárselo a su casa para estudiarlo. Para poder espaciar más en sus estudios Vesalius se transfiere a Padua donde cursará su posgrado en 1537 donde, después de un examen, demostró sus grandísimas capacidades siendo nombrado profesor de medicina en la universidad de dicha ciudad.

Fue justamente en Padua donde Vesaluis pudo estudiar más en profundidad los secretos de la anatomía humana. Sus necesidades de cuerpos frescos fueron satisfechas gracias a la aportación de esa preciosa materia prima por parte de las autoridades de Padua que le proporcionaban cadáveres de ajusticiados o, para respetar el calendario de Vesalius, las retrasaban. Todo en nombre de la ciencia.

Las clases magistrales de Vaselius incluyan la disección en directo y frente a sus alumnos, explicaba cuanto estaba descubriendo, una metodología que elevó la cirugía librándola de las ataduras medievales del pasado, expandiéndola posteriormente por todo el continente. Quizás lo más importante de la obra de Vaselius fue el hecho de contar con excelentes dibujantes que participaron, dando un toque científico a la gran obra de este hombre de ciencias, la ciclópica 
De Humani Corpis Fabrica
, publicada en 1543, enriqueciéndola con las ilustraciones famosas todavía al día de hoy.

En 1564 Vaselius abandona el mundo de los vivos a causa de una enfermedad contraída durante el viaje de regreso desde Tierra Santa, dejando una gran obra científica a la posteridad, abriendo el camino a nuevas investigaciones cuyo culmine será el descubrimiento de la circulación sanguínea por parte de William Harvey.

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