El Origen Del Pensamiento Humanista

Para poder explicar el surgimiento del pensamiento humanista, hay que remontarse a la edad de oro clásica en Grecia, pues son los filósofos griegos como Protágoras,  (Abdera  486- 410 a.C.) el primero en afirmar que “el hombre es la medida de todas las cosas”, ponía al hombre en el centro de todo y toda reflexión filosófica tenía como referencia ya no a la naturaleza, sino al ser humano (Marco Tulio Cicerón (106 a. C. -43 a. C.) considerado el primer humanista). No obstante, la mayoría de eruditos modernistas se basan en las obras neoplatónicas, y aristotélicas en las que, el  pensamiento no solo se dedica a la  política, sino también a una ética, física y metafísica. La escuela de Aristoteles se centraba en la reflexión de qué es, el ser humano.

La aparición del movimiento humanista está relacionado con  el avance de los turcos otomanos que pusieron fin al Imperio Romano de Oriente, con la caída de Constantinopla, en el año 1453, lo cual provocó que  muchos pensadores griegos se trasladaron a Italia, entre ellos, el Cardenal Juan Bessarión que aportó más de seiscientos manuscritos de autores clásicos. Hasta ese momento los textos de la antigüedad habían sido difíciles de conseguir. Ello provocó el conocido  Renacimiento, pues fue  cuando surge un interés por las obras, cultura y artes clásicos. Entre la  nobleza y el alto clero, se generalizó la recopilación y la traducción de textos clásicos escritos en latín y en griego, de tal forma que   ocasionaron una renovación de los ideales clásicos de los griegos y los romanos en torno al concepto de hombre, retomando el  pensamiento de los antiguos filósofos griegos, a la vez, que se potenció el cultivo a los estudios de humanidades: gramática, retórica, historia, poesía, ética,  que se relacionaron  con la valoración de la cultura del espíritu, el sentido común, la sabiduría y la capacidad de juicio en relación con la moral.

Las obras clásicas y de los humanistas  se difundieron gracias a la imprenta y las academias. Gutenberg en 1440 inventa la imprenta que permite publicar una gran cantidad de libros. Gracias a ellos descendió mucho el precio de los libros y aumentó su venta; las academias fueron el lugar en el que se desarrollaron y difundieron los estudios humanísticos, en ellas se reunían sabios y eruditos para intercambiar sus ideas. El modelo humanista era el enciclopedista, el hombre deseaba descubrirlo todo mediante el uso de su razón. Se profundizó la investigación sobre el cuerpo humano, la física, la química, la astronomía y la navegación.

Para finalizar, el humanismo también derivará en una corriente liberal, basada en  el valor del individualismo y el rechazo a la autoridad (monárquica y religiosa), pero que  no pretende revelarse ante el poder religioso, sino crear un equilibrio con este, sin despreciar lo divino, se revalorizará lo humano, se prioriza la “ciudad terrenal” sin negar la “ciudad de Dios”, y se diferencia la fe de la razón, así como el poder divino del poder del civil.

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