II.Contexto Histórico

Contexto económico social político s. XV-XVI

Históricamente se conoce como una de las etapas en la que se divide tradicionalmente la historia, extendiéndose desde la toma de Constantinopla por los turcos en el año 1453 hasta el inicio de la Revolución Francesa en el año 1789. Otros historiadores fijan como fecha de inicio el descubrimiento de América en 1492, o el inicio de la Reforma Protestante en 1517. Formalmente, el siglo XV comprende los años 1401-1500, ambos incluidos. Es llamado el «siglo de las innovaciones» y abre la era de los descubrimientos. Para la historia occidental es el último siglo de la Edad Media y el primero de la Edad Moderna.

En este periodo destacan la invención de la imprenta, los grandes descubrimientos geográficos como el descubrimiento de América, el Renacimiento, la Reforma Protestante, la Contrarreforma Política etc. Conforme transcurrían los años, las ciudades fueron creciendo, y es así como durante el período medieval, ya en el siglo XV, Europa presentaba un gran desarrollo urbano. También con el crecimiento de las ciudades se produjo un cambio en el sistema económico: la economía feudal dio paso a los primeros indicios del sistema capitalista.

Obviamente el desarrollo comercial del Mediterráneo y el crecimiento de la actividad industrial fueron aprovechados por la burguesía, la clase social que estaba creciendo junto con las ciudades.  Respectivamente toda esta actividad condujo a la necesidad de buscar nuevas tierras donde conseguir las materias primas, necesarias para fabricar los productos. Además, significó la apertura de nuevos mercados donde venderlos. Durante esta época, el comercio mediterráneo estaba bloqueado por los turcos, y todos los progresos logrados con las técnicas de navegación, impulsaron a los hombres del siglo XV a las exploraciones de ultramar.

El impacto que el descubrimiento de América significó para el mundo fue grande: las consecuencias demográficas, económicas y culturales se dejaron sentir inmediatamente:

  • Demográficas: la emigración o traslado de población europea hacia las colonias americanas, la mezcla entre la raza nativa y la europea (mestizaje racial), el tráfico de esclavos negros y el intercambio continental de epidemias que hizo disminuir la población indígena americana.
  • Económicas: se desplazó la actividad económica desde el Mediterráneo hacia el Atlántico. El hallazgo de numerosos yacimientos de metales preciosos en América, fomentó la tendencia al atesoramiento de oro. El intercambio de productos entre los dos continentes provocó que en América se conocieran el trigo, el café, la caña de azúcar y el olivo, Europa recibió de América el cultivo del maíz, el cacao y la papa.
  • Culturales: los pueblos europeos trajeron a América su forma de pensar, valores, idioma, religión, arte y sentido del derecho, entre otros aspectos.

El período conocido como Época Moderna significó para Europa importantes cambios en su ordenamiento político. El fenómeno más destacado fue el surgimiento del Estado Moderno: un territorio con fronteras determinadas, un gobierno común y un sentimiento de identificación cultural y nacional de sus habitantes.

Los reyes fueron quienes iniciaron este proceso a lo largo de los siglos XIV y XV. Interesados en concentrar el poder en su persona, debieron negociar con los señores feudales, quienes cedieron sus derechos individuales sobre sus feudos, a cambio de una serie de privilegios. Los que no estuvieron dispuestos a tratar, fueron sometidos a través de violentas guerras. Para éstas, los reyes contaron con el apoyo de los burgueses, a quienes les interesaba dejar de depender del señor feudal. De este modo, el concepto feudal de lealtad fue reemplazado por los de autoridad y obediencia, propios de un Estado con poder centralizado.

Los historiadores discuten cual fue la transformación social de la sociedad europea en el tránsito de la Edad Media a la Edad Moderna.  Desde la visión del materialismo histórico  una y  otra  pertenecen al modo de producción feuda, pero con diferencias entre ambos periodos. El feudalismo posterior al siglo XVI sería un feudalismo tardío. La sociedad Europa era básicamente agraria, y en ella la nobleza ocupaba una posición privilegiada y preeminente. La economía urbana se presenta muchas veces como antitética del feudalismo, pero en cierto modo los burgueses de las ciudades coexistían y colaboraban con la nobleza, cuando no se convertían en dominadores de mundo rural.

La sociedad del siglo XVI era todavía jerárquica y tradicional. Se centraba en algún tipo de grupo social: familia, el linaje en sentido extenso, la corporación laboral o profesional, la comunidad de vecinos, de barrio o de parroquia. Por esta razón se habla de sociedad corporativa. Las interferencias exteriores al grupo, sea de individuos aislados, sea de un poder organizado, eran rechazadas con fuerza en nombre de un moral colectivo. Existía la creencia de que la defensa de los derechos tradicionales podía ser realizada mediante actitudes de rebelión, e incluso de que el pueblo ( o parte de él, la nobleza, por ejemplo) tenía no solo el derecho, sino incluso el deber de rebelarse , si las autoridades no eran diligentes en el cumplimento de sus obligaciones, por ejemplo en la persecución de la herejía o de pecados considerados “nefastos” como homosexualidad, o en la política de mantener el pan accesible a las clases populares

Analizar la población y la economía del siglo XVI supone introducirse en el estudio de un periodo definido habitualmente en términos muy positivos aunque no falten las excepciones ni debamos olvidar las lágrimas y pesares de quienes no pudieron participar de los beneficios de esos momentos de bonanza Estamos ante una coyuntura favorable, incluso en el terreno climático que no se inicia con el cambio  de siglo sino que hunde sus raíces en la centuria anterior. En efecto, por doquier podemos documentar en la segunda mitad de los cuatrocientos signos que nos hablan de un cambio de tendencia tras la crisis bajo medieval con importantes diferencias regionales en cuanto a su cronología e intensidad. Tampoco el conjunto del siglo registra una evolución igualmente favorable, puesto que, con similar grado de diversidad en las últimas décadas del quinientos vemos en distintas regiones evidentes signos de agotamiento del crecimiento registrado hasta entonces

Ahora bien, un elemento que especialmente caracteriza el periodo es que ahora entran en contacto mundos hasta entonces independientes entre sí.  Es la consecuencia de la expansión de los europeos en primer lugar de portugueses y castellanos: tras el contacto inicial vino el intercambio a muy distintos niveles y con consecuencias a menudo tan imprevistas como dramáticas. Es la primera articulación de una economía mundo, por seguir la formulación de Wallerstein, con todas sus limitaciones e imperfecciones por la insuficiencia de los recursos que se pudieron movilizar, lo cual supuso enfrentarse a nuevos retos y abrir el paso al aprovechamiento de posibilidades inéditas hasta entonces.

Renacimiento, Humanismo Europa

Todo el pensamiento humanista conducía a dar al arte un lugar privilegiado en el conjunto de las actividades creadoras del hombre. Y el período verifica en toda Europa esta evidencia. Sólo el “siglo de Pericles”,  puede ser comparado al siglo XVI por el extraordinario florecimiento de los talentos más diversos en tan pocos años. De 1420 a 1560, Occidente se forma una referencia estética que resiste hasta principios del siglo XX, y a la que, a pesar de los nuevos caminos del arte contemporáneo, se continúa concediendo un valor ejemplar.

El  Renacimiento

Renacimiento movimiento artístico que sucedió en la Europa occidental principalmente durante s XV y XVI su nombre, proviene de la idea del renacer, de elementos culturales que habían desaparecido durante la edad media tales como la preeminencia de la razón, proporción, del equilibrio, de la mesura mucho de ellos presente en las cultura grecolatina. Surge en la ciudad de Florencia (Italia) , como consecuencia del progresiva apertura de las ciudades al comercio, a la emergencia de nuevos grupos sociales conocidos como burgeses que invertían su capital en la compra de obras de arte, y en el contacto con el mundo de oriente, etc..

Todos estos elementos permitieron al hombre de la época comenzar a dejar de lado el teocentrismo, para pasar a observar la naturaleza, todo lo que rodeaba y especialmente así mismo.

El Renacimiento partió entonces, de esta observación de la realidad para representar todo, lo que en ella veía de modo más racional, proporcional y equilibrado.  Algunos de los elementos característicos del renacimiento tanto en la escultura como la arquitectura y pintura, fue la utilización de la perspectiva, de la proporción humana, como base de todas las estructuras, equilibrio de las formas de la mesura de las expresiones. En este sentido la arquitectura dejo de lado el estilo gótico y se volvió al arco de medio punto, a las cúpulas redondeadas, a las formas lineales y simples, mientras en la pintura se retomaron personajes de la mitología clásica dioses y héroes, los cuales ser representaba de manera proporcionada y escultural.

El renacimiento se puede dividir en dos periodos mayores, el Quatroccento referido al siglo XV, periodo en el cual el centro de producción cultural fue Florencia, y el Cinquecento referido al siglo XVI, donde la sede del poder cultural se situó en Roma. Mientras que en el primer periodo se observa en algunos caso ciertas reminiscencias del arte medieval hacia el fin de la segunda etapa se pueden ver elementos de crisis que darían lugar al estilo manierista, entre los artistas más importantes Leonardo Da Vinci, Rafael , Miguel Ángel, Bruneleschi y Giotto, Botticelli , Durero, entre otros.

Humanismo y Renacimiento

El Renacimiento como recreación de una Edad de Oro

El Renacimiento forma parte de las periodizaciones estructurales, que han diseñado etapas definidas y caracterizadas para la cultura, filosofía, mentalidades, la expresión artística y los estilos de vida Si queremos aplicar el termino con este matiz de cultura de época debemos situarlo, a efectos meramente pedagógicos y en un primer intento entre el siglo XIV y mediados del siglo XVI, con antecedentes, amplitud y pervivencias variables según los países. Por otro lado, sus creaciones deberán  vincularse a minorías urbanas en contrapunto con mayorías asentadas en la tradición medieval. Además convendrá distinguir entre los conceptos de Renacimiento Y Humanismo. El primero es más amplio y tiende a abarcar la diversidad de perspectivas y actitudes vitales, mientras que el Humanismo se refiere más directamente al resurgir de las letras clásicas antiguas y de los valores culturales a que dieron origen.

Humanismo y Renacimiento en Europa

El renacimiento cultural italiano se va extendiendo al resto de Europa vinculado a círculos eclesiásticos, impresores, artistas, universitarios y eruditos. Cabe destacar la importancia de las Monarquías y sus cortes, que estuvieron interesadas en el movimiento, encargaron obras de arte y realizaron fundaciones y mecenazgos. Hay que referirse a los Reyes Católicos, Carlos I de España, Margarita de Navarra y Francisco I de Francia. El mecenazgo también lo ejercieron destacadas dignidades eclesiásticas y patriciados urbanos. Esta eclosión del Renacimiento por toda Europa se localiza en los decenios finales del siglo XV  en los iniciales del siglo XVI

En toda Europa el renacimiento se vinculó con una progresiva revitalización de las lenguas y literatura vernácula a lo que contribuyeron los propios humanistas y los reformadores religiosos. No obstante, los libros en latín continuaron manteniendo su peculiar dignidad. Los nuevos géneros aclimatados en Italia se difunden: y así sucede con la poesía épica y lírica, el cuento y las novelas caballerescas o sentimentales.  En cuanto a las letras clásicas, en el decurso del siglo XVI le Humanismo se asoció a los estudio religiosos en el marco de las Reformas y sobrevivió al concilio de Trento. En el ámbito católico, el corriente humanista pervivió en los planes de estudio de los colegios jesuitas con adaptaciones que no difirieron demasiado de las propuestas por Erasmo o Colet. El compromiso jesuita consistía en expugnar lo inconveniente y en asumir la escolástica tradicional. Con ello, lo sautores clásicos se libraron de su inclusión en los códices inquisitoriales. No obstante, el recelo ante el biblicismo protestante paralizo la audiencia, y no sería posible sustituir la versión  oficial de la Vulgata latina por nuevas traducciones a partir de los originales hebreos y griegos. Algunos conflictos sobre el caso tendrían lugar en la Salamanca de los años setenta del quinientos

Disgregación del Renacimiento

El Renacimiento, un movimiento de restauración de la Antigüedad clásica, minoritario en sus orígenes, se propaga  y expande, va perdiendo unidad y se va paulatinamente disolviendo.  La reafirmación de las culturas nacionales en el Renacimiento tardío  supone un cierto rechazo del predominio italiano de la etapa anterior. La proporción de publicación es en lenguas modernas es creciente y contribuye a cierta fragmentación cultural europea, en contraste con la cosmopolis latina de los humanista.

Renacimiento en los Países Bajos

En los países bajos el renacimiento adquiere matices particulares, por una parte se desarrolla en ellos una nueva sensibilidad religiosa, la Devotio moderna, intimista y emocional. En este sentido los llamados hermanos de la vida común pertenecientes a esta corriente fomenten una labor pedagógica y de transcripción  de manuscritos así como la publicación de gramáticas y textos clásicos a través de la imprenta.

El humanismo propiamente dicho, puede apreciarse en la segunda mitad del siglo XV, con figuras como Rodolfo Husmann, y Cristofel de Longuei, de destacado estilo ciceroniano. En la Universidad de Lovaina por su parte, comienza a enseñarse retorica humanista por estas fechas y en 1517 se funda un Colegio Trilingüe Hay que tener en cuenta, que algunas innovaciones propias del Renacimiento no partieron de Italia sino que se recrearon en los Países Bajos.

Fueron maestros flamencos como Jan van Eyck o Roger van der Weyden los que configuraron las nuevas técnicas de la pintura al óleo, dentro de una escuela propia de tradición gótica,  caracterizada por el realismo minuciosos y la observación empírica.  Y en otro ámbito cultural preeminente era la música con nombres como Ockeghem o Josquin de Près.

Bibliografía:

  • BENNASSAR.B, JACQUART.J, LEBRUN.F, DENIS.M, BLAYAU.N. Historia Moderna. Akal, Madrid, 1989.
  • FLORISTÁN, A. (Coord.). Historia Moderna Universal. Ariel Historia, Barcelona, 2002.

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