III.Humanismo y Devotio Moderna

Introducción

Como fundamento de toda la vida estaba la moderna devotio, progreso diario en la comunión con Dios, surgida de un espíritu de amor y un corazón puro. Los medios para ello eran el conocimiento de uno mismo, la interna lucha para conquistar los bajos deseos, vencer el orgullo, despreciar las cosas temporales y romper con la avaricia. Todo esto se complementa con sus ejercicios espirituales, su madrugar y su trabajo duro, su hablar y su silencio, su sumisión y obediencia. El hombre que solicitaba ser recibido en la fraternidad podía no saber nada sino sólo que “deseaba una buena obra.” Ése era el propósito al admitir nuevos miembros, el tiempo de prueba y la supervisión del maestro de novicios, antes de que pudieran ser añadidos a la lista de hermanos “perpetuos” o “canónicos”.

Por Devotio moderna entendemos aquella corriente espiritual que floreció en los Países Bajos, en la segunda mitad del siglo XIV, principalmente por obra de Geert Groote y de su discípulo Florens Radewijns; esta corriente se canalizó en la asociación de los Hermanos y Hermanas de la vida común y en la congregación agustiniana de los canónigos regulares de Windesheim; en el siglo XV y comienzos del XVI la devotio moderna renovó con sus escritos ascético-místicos – especialmente con la Imitación de Cristo -, con su magisterio y con la dirección espiritual, los ambientes de la vida religiosa y del pueblo cristiano.

  • Espiritualidad: La devotio moderna se mueve en la línea afectiva que se deriva de san Agustín, elaborada luego por los canónigos regulares victorinos, los cistercienses y los Hermanos Menores. La devotio moderna divulgó estas enseñanzas, haciéndolas accesibles al pueblo. El primer lugar entre las líneas espirituales de la devotio moderna está ocupado por el cristocentrismo práctico: la humanidad de Cristo es el eje central en torno al cual se mueve la vida espiritual, de tono ético y concreto, que busca la imitación de los ejemplos de Cristo. En segundo lugar está la oración metódica, particularmente el examen de conciencia y la meditación. Esta última se transforma en el punto de apoyo del ascetismo. J. Mombaer desarrolla un sistema complicado de meditación, basado en las potencias del alma y que alcanzó grandes éxitos en la história de la espiritualidad. Es innegable además una tendencia  moralista y antiespeculativa. Lo que más urge a los devotos es una vida virtuosa vivida en la trama de la existencia cotidiana; reaccionan contra una teología demasiado especulativa: «¿De qué te sirve disputar a fondo sobre los misterios de la Trinidad, si no tienes humildad y desagradas entonces a la Trinidad? Verdaderamente, los discursos sublimes no santifican ni justifican al hombre; es la vida virtuosa la que lo hace agradable a Dios… Deseo más bien sentir la compunción en mi corazón que saber su definición… Si supieras toda la Biblia de memoria y todos los dichos de todos los filósofos, ¿de qué te serviría sin el amor de Dios y la gracia2″ (Imitación de Cristo, 1, 1). Como espiritualidad acentuadamente afectiva, la devotio moderna atiende sobre todo al fervor, a la oración ardiente, al deseo de Dios: «La devoción no es otra cosa sino el deseo de Dios en el alma” (Tomás de Kempis, Opera oml.Zia, Berlín 1910-1912, VII, 209). Otra característica es el biblismo, Tomás de Kempis, en su Doctrinale iuvenum, dedica un capítulo a la lectura meditativa de la sagrada Escritura: «Aprende ante todo a leer la sagrada  Escritura, a entenderla rectamente, a creer firmemente en ella y a ponerla en práctican (IV, 181-182). Se da mucha importancia a la interioridad: un volver continuo a lo más íntimo de nuestro ser para dedicarse a Dios y a las cosas espirituales ( « reditus ad interiora ” , «se dare ad interiora»). Tienen la tendencia a mantenerse lejos del mundo y de sus peligros. Y se exalta el silencio y la morada en la propia celda (cf. Imitación de Cristo, I, 20). Finalmente, se pone de relieve el ascetismo como esfuerzo de la voluntad, pero supuesta la  acción de la gracia. Las penitencias son más bien moderadas, ateniéndose a un sano realismo en la vida espiritual.
  •  Protagonistas: Entre los protagonistas hay que mencionar sobre todo a Geert Groote (1340-1380), llamado «fons et origo modernae devotionis”, Más que por sus obras, se distinguió por la eficacia de su palabra viva y el ejemplo de su vida. Su sucesor como guía espiritual y organizador del movimiento fue Florens Radewijns (13501400), del que nos quedan algunas colecciones de pensamientos espirituales, llamadas rapiaria, un género literario muy difundido en los ambientes de la devotio moderna. La figura más representativa y que  ejerció el influjo más vasto es Tomás de Kempis (1380-1471). Su producción literaria es considerable y comprende libros devotos, sermones y tratados sobre la vida religiosa. Pero su fama va ligada hasta hoy a una obra que, después de la Biblia, es el libro más difundido en todo el mundo: De imitatione Christi, aunque se sigue discutiendo sobre su verdadero autor. Al hombre de todos los tiempos la Imitación de Cristo le recuerda la pobreza y la inferioridad de la materia frente al espíritu, y cómo su desprecio es una auténtica gloria: «Grande honor y  gloria es servirte a ti, y por ti despreciar todas las cosas” (IIÍ, 10). Jan Mombaer (Mauburnus, 1460 1501) presenta en su Rosetum exercitiorum spiritualium et sacrarum meditationum una especie de suma de las doctrinas y prácticas de la devotio moderna, y con esta obra marca el fin del desarrollo del movimiento. Entre los autores más destacados hay que citar también a Gerard Zerbolt de Zutphen (t 1398), Gerlach Peters (+ 1411), Hendrik Mande (+ 1441), Dirk (Teodorico) van Herxen (+ 1457) y Wessel Gansfort (+ 1489).
  •  Influencia: La Devotio moderna  se mostró muy floreciente en el siglo xv, no sólo en los Países Bajos, sino también en otros países europeos. En el siglo XVI empezó a decaer hasta desaparecer por completo o dejarse absorber por otros nuevos movimientos, como la Reforma protestante. Tuvo indiscutiblemente grandes méritos, pero también ciertas lagunas, como la carencia de sentido eclesial, poco espíritu apostólico, cierto antihumanismo y una falta de adaptación a los tiempos nuevos.

Características del movimiento

Está relacionado con el Humanismo cristiano, una mezcla de humanismo y cristianismo, aunque la devotio moderna era excesivamente individualista, y sus miembros aspiraban a vivir santamente en el mundo, como una comunidad religiosa pero siendo laicos. El Humanismo cristiano abogaba por el estudio de los textos fundamentales de la Cristiandad para llegar a una relación individual e interna con Dios. Los laicos del siglo XV eran capaces de estudiar las Escrituras gracias a la invención y difusión de la imprenta. Sin embargo, los Hermanos de la Vida Común, que rechazaban pedir limosna como los mendicantes, buscaron su modo de vida en la copia y edición de manuscritos; y ello mucho antes de la invención de la imprenta, aunque después de inventada ésta continuaron su actividad mucho más efectivamente. Con los ideales del Humanismo cristiano, la devotio moderna recomendaba una actitud mucho más individual hacia las creencias y la religión y fue especialmente prominente en las ciudades holandesas durante el siglo XIV y el XV.

En ocasiones se ha visto en ella una contribución al Luteranismo y al Calvinismo, aunque marca una gran divergencia con éstos y sus antecedentes nominalistas. Tuvo también una gran influencia sobre Erasmo de Róterdam, educado en esta tradición. Los orígenes del movimiento están íntimamente relacionados con la obra de Gerardo Groote (1340-1384) de Deventer. Bajo su influencia directa se fundó una hermandad femenina que tomó el nombre de “Hermanas de la Vida Común”, para las que escribió un reglamento, estipulando minuciosamente sus normas de convivencia y de piedad.

Un seguidor y compatriota de Groote, Florencio Radewijns, sacerdote, continuando la obra de su maestro fundó una congregación masculina, que siguiendo a la femenina adoptó el nombre de Hermanos de la Vida Común: ambas comunidades poseían las misma normas de vida, siendo el celibato su característica más destacable.

Aunque se llevaron a cabo varias fundaciones masculina -Kampen, Zwolle, Hoorn, Amersfoor- y nueve femeninas, los Hermanos no eran especialmente proselitistas ni tuveron un gran proyecto fundacional. En 1378 se inauguró en Windesheim, Alemania un monasterio, que se distinguó por sus signos de sencillez y pobreza.

El libro La imitación de Cristo, escrito hacia 1425 por un monje de Zwolle, Tomás Hemerken de Kempes/Kempis, más conocido como Tomás de Kempis, un Hermano de la Vida Común, cuya primera influencia espiritual procede de Radewijns. Se trata del libro más difundido, después de la Biblia. Historiadores y filólogos actuales piensan que la labor de Kempis fue la redacción final del texto, aunque alguns partes de la obra pudieron ser obra de otros miembros del movimiento. El libro esboza los conceptos más importantes de la devotio moderna, basados en la conexión personal con Cristo y las muestras activas de amor hacia Él, p.ej. en el sacramento de la Eucaristía durante la misa. Básicamente, el objetivo fundacional de Radewijns para los Hermanos y Hermanas de la Vida Común puede resumirse en “crear arquetipos de santidad sólidos y profundos”, según el modelo de cristiano, con el propósito final de “suscitar en la sociedad un deseo de imitación.

ERASMO DE ROTTERDAM

Nació con el nombre de Geert Geertsen o Gerrit Gerritszoon, y tomó el nombre de Erasmo por San Erasmo, uno de los catorce santos auxiliadores, invocado por los creyentes para aliviar las enfermedades intestinales. A la muerte de sus progenitores Erasmo fue llevado por sus tutores al convento de  san Lebuinus en Deventer, donde  se dejó influir en la Devotio moderna.

Erasmo de Rotterdam retratado por Hans Holbein

Erasmo de Rotterdam retratado por Hans Holbein

En 1493, fue nombrado secretario del obispo de Cambray y a partir del año 1495 hasta el año 1499, vivió en París donde  armonizó la cultura y ciencia antigua con la fe.        En 1499 se desplaza hasta Inglaterra entrando en contacto con John Colet y con Thomas Moore y conociendo al futuro Enrique VIII. Allí en 1500 escribió los adagios, un conjunto de más de 800 refranes de la tradición grecolatina, que el autor comento y explico su génesis y significado. A su regreso de Inglaterra, le fueron confiscadas  en la aduana de Dover, las ganancias que obtuvo en Inglaterra, sumiéndolo en la pobreza. En 1504, durante su estancia en la ciudad de Basilea el autor holandés escribió El enquiridión  o manual del caballero cristiano.

En 1506 se desplazo hacia Italia, permaneciendo hasta 1509, doctorándose en Teología en la universidad de Turín. En 1514, tras entrar triunfalmente en Basilea, partió a su segunda estancia en Inglaterra, donde su fama alcanzó cotas inalcanzables, siendo muy popular entre la nobleza y el pueblo ingles. En 1517 le dedico al papa león X su nuevo testamento y en  la propia Roma entró en contacto con los círculos cultos y con artistas como Miguel Ángel, influyéndolo en su sentido de la religiosidad.

Entre 1519 y 1529, se abre una turbulenta etapa en la vida de Erasmo en la que se ve como en sus propias palabras dijo “Entre Escila y Caribdis”, debido a que se vio en medio del enfrentamiento entre protestantes y católicos, siendo despreciado por ambos bandos. En 1519, el monje alemán Martín Lutero  con el que mantenía correspondencia intento atraerlo hacia en bando protestante pero en rechazo. En 1531 se desplazo a Friburgo tras el triunfo de la reforma en Basilea  donde adquirió una casa pero sintió el rechazo hacia su persona por parte de las gentes de Friburgo.

Erasmo de Rotterdam agotado intelectualmente y padeciendo altas fiebres, gotas y dolorosos cálculos renales falleció la noche del 11 al 12 de julio de 1536, a la edad de 69 años, rodeado por sus amigos y  más allegados  en una pequeña estancia  de la ciudad de Basilea, a la que había retornado en 1535 y en la que se adhirió rápidamente a los nuevos grupos de eruditos que  estudiaban la nueva doctrina luterana.

ERASMO Y LUTERO

En un principio Erasmo alabó la obra de Lutero, aunque tuvo una actitud pasiva a la hora de afirmar su relación de apoyo hacia él, pues opinaba que Lutero tenía cuidado de influir en una revuelta. El problema surgió a raíz de unas imputaciones que  decían que la doctrina de Lutero se apoyaba en Erasmo, a lo que Erasmo dijo desde un principio, que estas sospechas eran infundadas, pero, cuando se comenzó a condenar la obra de Lutero, los adversarios de ese, comenzaron a atacar también a Erasmo. Mientras, los enemigos de Lutero se alimentaban resaltando los puntos de coincidencia entre ambos autores. El punto que tenían en común, era el de exigir una renovación a la teología tradicional y a la iglesia misma.

Realmente nunca hubo un contacto más allá de lo formal entre estos dos autores; debido probablemente a que Erasmo quiso, en principio, mantenerse en un punto neutral. Cuando se comenzó a acusar de hereje a Lutero, Erasmo desde la neutralidad consideró que estas acusaciones a su juicio no eran verdaderas, pero, dijo que él no emitiría ningún juicio, si no se hacía antes, una investigación de sus obras. Otra muestra de la postura neutral de Erasmo fue que, a pesar de ser presionado para escribir en contra de Lutero, siempre se negó. El verdadero problema de Erasmo fue la presión que recibió de ambos bandos lo cual lo ponía entre la espada y la pared. A pesar del poco papel que Erasmo quiso tomar en el asunto, los ataques hacia su persona continuaron por parte de los contrarios a las reformas.

Cuando los príncipes alemanes querían condenar a Lutero, Erasmo decidió influir por primera y última vez, pues consideraba que si eso se llevaba a cabo sus enemigos ganarían más terreno, por lo que emprendió el viaje hacia Alemania, gobernada por Carlos V y por medio de los príncipes intentó aplicar un plan que había elaborado, en el que buscaba que se creara un tribunal de arbitraje para el juicio.

La figura del Papa fue también muy influyente en la relación entre Lutero y Erasmo, ya que, Erasmo mantuvo correspondencia en distintas épocas con él, y de hecho, este llegó a pedir a Erasmo que escribiera en contra de él, para así, limpiarse de toda sospecha, también se le daba la alternativa de viajar a Roma.

Cabe destacar que Erasmo nunca estuvo del todo cómodo con las posturas en contra de Lutero, pues una vez dijo: “Si se aniquila a Lutero, entonces resultará imposible armonizar a Dios y a los hombres. De modo que no se puede abatir a Lutero sin destruir una gran parte de la pureza evangélica”.

A pesar de que anteriormente vimos que Erasmo quiso mantener una postura neutral, hubo un punto en el que Erasmo realmente decidió atacar a Lutero, debido a que Erasmo era un defensor del libre albedrío mientras que Lutero creía en la predestinación y en la infalibilidad de los textos sagrados, observando de esta manera que Erasmo se podría considerar un renacentista, mientras que Lutero tenía un tono más feudal que destacaba la relación de la voluntad del hombre con Satán y Dios.

Para concluir, podemos destacar que el espíritu de Erasmo era reformador, típico de los humanistas de aquella época, y exigía un cambio hacía la modernidad, pero nunca quiso arriesgarse por completo como lo hizo Lutero.

INFLUENCIA DE ERASMO DE ROTTERDAM

Erasmo llegó a tener una gran influencia a partir del S.XVIII, al intentar inculcar sus medidas dentro de la Iglesia, que  tuvieron una gran aceptación, en especial entre los historiadores y algunos pensadores. tratando con sus obras y su pensamiento volver a conducir a la Iglesia a sus inicios e introducir una serie de cambios, como poner fin a la Inquisición, el celibato, la vida monacal, legalizar el divorcio o reducir el número de festividades o dicho de otro modo como tratará de llevar a cabo un fuerte proceso de secularización, aunque su mayor preocupación se relaciona con el individuo, al que considera que debe tener una mayor importancia en la comunidad, como mantener un vínculo directo con Dios, sin la intervención de la Iglesia, utilizando la lengua como elemento de comunicación entre Dios y el individuo

Erasmo tendrá tanto partidarios como detractores:

  • Por un lado los sectores más tradicionales de la Iglesia y personajes contemporáneos como Lutero o Hutten, criticarán duramente a Erasmo por creer que todas estas medidas sólo vulneran contra las Sagradas Escrituras y atentan contra la Biblia, por lo que será tachado como un blasfemo y aprovechado. Asimismo, las medidas, que Erasmo intentó para reconducir la Iglesia a mejor tuvieron una aceptación  minoritaria en su época, así como que tampoco surgiría un grupo afín a Erasmo. También decir que sus obras las las escribía en latín, y  su difusión fue mediante periódicos vulgares y solamente las élites tendrían conciencia sobre las reformas de Erasmo.
  • Aún así, sus medidas tendrán un buen apogeo en países como Países Bajos, Francia, Suiza y en especial en Inglaterra, donde en la Inglaterra de Enrique VIII, su influencia actuaría como un elemento correctivo entre los eclesiásticos y los protestantes.                  Siglos después la labor reformista de Erasmo tendría una mayor repercusión, siendo considerado por parte de los historiadores como uno de los precursores de la Ilustración, y el iniciador de la Reforma de la Iglesia y tendría gran influencia en pensadores como Zuinglio.

En conclusión, Erasmo hizo pensar a los sabios de su tiempo, y a la gente común de aquellos años. Católicos y evangélicos se enfrentaban unos contra otros, se mataban, torturaban, quemaban, y además, a veces se peleaban entre sí con tanto odio como si se tratara de los peores enemigos y no de compañeros de religión.

RODOLFO HUSMAN  “AGRÍCOLA”

Rudolf Agricola  nació el 17 de febrero de 1444 en Baflo, en la provincia holandesa de Gronigen, bajo el nombre de Roelof Huusman  y falleció el  27 de octubre 1485.

Fue un humanista (precursor de Erasmo) del norte de los Países Bajos que destacó por su famoso conocimiento del  latín y uno de los primeros hombres situados en el  norte de los Alpes en dominar el griego, además de ser  un gran helenista y pedagogo. Hacia el final de su vida Rodolfo Agrícola destacó por ser un estudioso del  hebreo, educador, músico y constructor de un órgano de la iglesia, un poeta tanto del latín como de su  lengua vernácula, un diplomático y un deportista de clase, conocido por una especie de boxeo.

Aunque es especialmente conocido por ser el autor de  “De inventione Dialectica”, por ser  el padre del humanismo en el  norte de Europa y como opositor a la Escolástica de finales del siglo XV.

Asistió por primera vez a la célebre escuela de St. Maarten, en Groningen. Posteriormente se matriculó en las universidades de Erfurt y Lovaina, donde se ganó una buena fama por sus conocimientos del latín y por su habilidad para la disputa. Sus estudios se centraron principalmente en estudiar a Cicerón y Quintiliano, añadiendo en sus últimos años de Universidad al francés y el griego. Al final de su vida aprendió el hebreo para poder leer el Antiguo Testamento, sin necesidad de utilizar ninguna traducción.

En la década de 1460 viajó a Italia, donde se asoció con maestros humanistas y estadistas. A partir de 1468 hasta 1475, estudió derecho civil en la Universidad de Pavía, y más tarde fue a Ferrara entre 1475 hasta 1479, donde se convirtió en el protegido del príncipe d’Este de Ferrara. Además  fue discípulo de Theodor Gaza y asistió a las conferencias del famoso Battista Guarino. Se dedicó por completo al estudio de los textos clásicos donde ganó su fama por su conocimiento del latín y su conocimiento de la filosofía. Asimismo, mientras que en Ferrara ganó el empleo formal como el organista de la capilla ducal (uno de los establecimientos musicales más conocidas de Europa),  ocupando ese cargo hasta 1479.

Regresó al Norte para convertirse en el  secretario de la ciudad de Groningen, lugar donde  en la abadía cisterciense de San Bernardo en Aduard cerca de Groningen y en                      S’ Heerenbergh cerca de Emmerich se localizaba un grupo de eruditos y humanistas con los que mantuvo un animado intercambio de cartas.  Entre sus corresponsales destacamos al músico y director del coro de Amberes, Jacobus Barbirianus (Barbireau), Alexander von Hegius Heek, rector de la escuela de latín en y el erudito humanista y posteriormente conocido por ser estudiante de hebreo, Johannes Reuchlin.

En 1470 fue profesor de un niño sordo al cual ayudó a cómo comunicarse oralmente y por escrito. Los Documentos Dialectica De inventione tratan sobre este pionero esfuerzo educativo.

Estando en Alemania por segunda vez, pasó un tiempo en Dillingen, donde mantuvo su  correspondencia con amigos y colegas humanistas de Europa, fomentando el interés en su proyecto para promover el estudio de la cultura clásica y la studia humanitatis y donde completó su Dialectica inventione que abogaba por la aplicación precisa de los loci en la argumentación académica.

A pesar de todo seguía siendo un estudioso independiente, sin ataduras a una universidad. De 1480 a 1484 ocupó el cargo de secretario de la ciudad de Groningen.

En 1481, Agricola pasó seis meses en Bruselas, en la corte del archiduque Maximiliano (más tarde Maximiliano I, Emperador del Sacro Imperio Germánico). Sus Amigos intentaron disuadirlo de aceptar el patrocinio del archiduque; pues temían que la influencia del archiduque socavaría sus ideales filosóficos. También declinó la oferta para convertirse en jefe de una escuela de latín en Amberes.

En 1484, se trasladó a Heidelberg por invitación de Johann von Dalberg, el obispo de Worms. Los dos hombres se habían conocido en Pavía, y se convirtieron en amigos cercanos en Heidelberg. En este momento Agrícola comenzó a estudiar el hebreo, y se dice  que publicó una traducción original de los Salmos. En 1485, Dalberg fue enviado como embajador del papa Inocencio VIII en Roma y  Agrícola lo acompañó donde  enfermó durante el viaje. Murió poco después de su regreso a Heidelberg y  Ermolao Barbaro compuso un epitafio en su honor.

LEGADO E INFLUENCIA

La principal obra de Rodolfo Agrícola, “De inventione Dialéctica” no se publicó hasta 1515 e influyó en la creación de un lugar para la lógica en los estudios retóricos, y en la educación de los primeros humanistas.

Esta obra destaca por llevar a cabo un tratamiento crítico y sistemático de las ideas y conceptos relacionados con la dialéctica. “De inventione Dialéctica” tiene su  importancia en la historia por argumentar la asimilación entre el arte de la dialéctica a la de la retórica. Esta argumentación se centró en lo que podría ser dicho con razón.        En consecuencia, Agricola se centró en los temas Aristóteles y de Cicerón, y en los escritos de historiadores, poetas y oradores.

También tuvo un impacto en la comunidad sorda, pues sostuvo que una persona que nace sordo puede expresarse por poner sus pensamientos por escrito, y por tanto se les puede enseñar una lengua.

Pero el verdadero legado de Agricola fue su capacidad de influencia personal sobre otros. Entre estas personas que se dejaron inlfluir destacamos a Erasmo, quien admiraba a Rodolfo Agricola, elogiándolo en él “Adagia” y llamándolo “el primero en traer un soplo de mejor literatura de Italia.” Tal fue su admiración por Agrícola, que Erasmo lo reclamó como una figura paterna/profesor y pudo conocerle a través de su propio maestro Alexander Hegius (probablemente uno de los estudiantes de Agrícola) en la escuela de Hegius en Deventer. Además de Hegius, otro estudiante de Agrícola Conrad Celtis. Erasmo tuvo como una de sus misiones principales asegurarse de que varias de las principales obras de Agrícola fuesen impresas a título póstumo.

Muchos de los manuscritos dejados por Agricola, fueron editados por Alardus de Amsterdam.

HERMANOS DE LA VIDA COMÚN

 ¿QUIÉNES ERAN?

Los hermanos de la Vida Común fueron una organización religiosa de naturaleza     semi-monástica iniciada en el siglo XIV durante la transición entre la Edad Media y la Reforma vinculada a la devotio moderna, cuyos miembros buscaban una forma de entrega y santificación en el mundo desde lo laico, aunque también había clérigos entre ellos.  Esta organización religiosa fue fundada en Holanda  por Gerard Groote, ex educador exitoso y mundano que había tenido una experiencia religiosa y predicó una vida sencilla devoción a Jesucristo.

GERARD GROOTE

Gerard Groote nació en el seno de una familia acomodada de Deventer (Holanda)  hijo de un mercader de paños, huérfano a los diez años quedó en posesión de una fortuna considerable. Realizó brillantes estudios universitarios en París y en Colonia, y desempeñó beneficios eclesiásticos en Utrecht, Aquisgrán y Colonia, sin haber recibido órdenes religiosas.

En 1374, se convierte , y rechaza las ciencias profanas, tras su conversación con el prior de la cartuja de Monnikhuizen, Enrique Eger. Tras su conversión, renunció a sus bienes y prebendas, entregando su casa a una comunidad de beguinas.

Estuvo muy influenciado por los místicos alemanes, como Enrique Suso (Horologium sapientiae) (El Reloj de la Sabiduría) y Jan van Ruysbroek. A partir de 1379 comienza a predicar a través de los Países Bajos para ejercer con pleno derecho la predicación pública fue ordenado diácono por el obispo de Utrecht: critica las costumbres eclesiásticas de su tiempo y predica la conversión.

Aporta las bases de una nueva forma de vida religiosa (la hermandad de la vida en común) y una nueva concepción de la espiritualidad, la devotio moderna.

Muere a los 44 años y estos aportes serán desarrollados por sus discípulos, especialmente Florencio Radewijns (1350-1400), fundador de una comunidad masculina denominada Hermanos de la Vida Común.

SURGIMIENTO DE LA HERMANDAD

El surgimiento de los Hermanos de la Vida Común surge a finales del siglo XIV (1374), cuando Gerard Groote cedió su casa a un grupo de mujeres para que viviesen en común, y redactó los estatutos de la comunidad: deberían vivir en común, sin clausura ni votos monásticos, ni hábito especial, y dedicadas a ejercicios espirituales y a labores manuales. Esta comunidad fue denominada “Hermanas de la Vida en Común“.

Aunque mayor importancia alcanzaron los Hermanos, que se trataba de una nueva institución que únicamente aspiraban a realizar el ideal de la Iglesia primitiva. Pocos de los miembros eran sacerdotes, y al entrar prometían guardar continencia y, aunque sin voto de pobreza, renunciaban a la propiedad individual de sus bienes poniéndolo todo en común, y sustentándose del fruto que producía el trabajo de todos. Este trabajo era manual y consistía principalmente en copiar códices.

Con el tiempo llegaron a dirigir algunos colegios. Erasmo estudió de niño con ellos, y sus casas se multiplicaron en el siglo XV por todos los Países Bajos Los colegios  más importantes fueron la casa madre de Deventer, la casa de Zwolle y las casas de Horn y Ammersfoort.

CARACTERÍSTICAS

Las características más importantes de esta hermandad es que utilizaban el  hábito, rezaban y comían en común. Este hábito incluía una capucha, con la que se cubrían la cabeza, de ahí que se les conociera como cucullati.  Asimismo:

  • Deseaban vivir una vida comunitaria extra religionem, es decir, sin tomar los votos monásticos ordinarios y vivir en la pobreza y el desprendimiento de los bienes materiales, aunque rechazaban la mendicidad.
  •  Vivían de su trabajo que consistía en la copia de manuscritos, y de la edición y venta de libros, aunque su labor era también una obra de apostolado, ya que esto les permitía elegir cuáles copiar, editar y divulgar.
  • Vivían in communi, hombres y mujeres separadamente y sin matrimonio, compartiendo libremente entre sí, teniendo la ventaja de la influencia recíproca y las exhortaciones fraternales.
  • Prestaban obediencia voluntaria, no condicionada, a un líder escogido de su fraternidad.
  • Se edificaban mutuamente y al pueblo del exterior por la lectura de las Escrituras en la lengua vernácula

Utilizaban una singular forma de oración, “escribir pequeñas proposiciones” que les servía de “guía para la meditación” y las numeraban, de forma que les sirvieran en la práctica como conducta.

ORGANIZACIÓN Y DISCIPLINA

Los internos de las casas se dividían en tres clases: sacerdotes y clérigos, laicos y candidatos a prueba, donde cada nuevo hermano era libre de disponer de su propiedad a su elección, pero si la donaba a la casa no podía reclamarla al salir. Cada casa tenía un cabeza llamado rector que era escogido con el mayor esmero. Todos los miembros estaban comprometidos a obedecerle, y sin su permiso nadie podía dejar la casa ni ir a otras salvo a la iglesia. El oficio de procurador era de cuidar las relaciones externas de la casa, de las facturas y las compras y había también un intendente. Uno de los oficiales más importantes era siempre el bibliotecario. Otros oficiales mencionados eran un maestro de novicios, receptor, sacristán, jardinero, boticario, cocinero, etc.

Para propósitos de disciplina había un capítulo de que se reunía al menos una vez a la semana. Primero el hermano más joven se arrodillaba en medio y se acusaba a sí mismo de cualquier quebrantamiento de los estatutos o costumbres de la casa. Pero (con el sobrio sentido común que caracterizaba todas las regulaciones) se presumía que no diría más allá de dos. Habiendo perdido perdón por sus faltas aceptaba el castigo impuesto por el rector y prometía enmendarse, volviendo a su lugar y saliendo el siguiente. Si se infligía la pena de expulsión, en caso de grave ofensa, tal como herejía, inmoralidad o robo, el rector decidía cuánto podía llevarse el ofensor consigo, además de sus ropas. Aparte de esas reuniones domésticas había otras anuales de representantes de un grupo de casas relacionadas.

 VIDA COTIDIANA

La vida de cada día estaba organizada estrictamente. La campana tocaba a las tres cada mañana y a las tres y media debían estar preparados para levantarse y ofrecer los primeros frutos del día a Dios en oración y meditación.

Hasta las nueve de la noche, cuando los hermanos iban a la cama, cada hora (con excepción de los períodos para comidas y descanso) se dividía entre ejercicios manuales y espirituales. El trabajo era variado, los clérigos educados pasaban buena parte del tiempo copiando manuscritos y muchos de los laicos aprendían el arte de ellos, pero había toda clase de tareas. Se insistía especialmente en la humildad; era común para los hermanos confesar sus pecados no sólo a un sacerdote sino unos a otros, una costumbre que dio origen a que entre los de fuera se sospechara de su ortodxia.

El espíritu de sumisión en el que eran enseñados a aceptar la reprobación y el castigo de sus superiores se mostraba también en la paciencia con la que soportaban la enfermedad y el sufrimiento. Una característica regular de la vida eran las collationes, o conferencias discursos edificantes, frecuentemente diversificados por pregunta y respuesta, o que tomaban la forma de un diálogo durante largo tiempo. Había de dos clases, unas destinadas para los de fuera, a los cuales se abrían las puertas de la casa, siempre en la lengua vernácula, y las otras que tenían lugar diariamente entre los internos a mediodía o en la comida de la tarde.

CHRISTOPHE DE LONGUEIL

 Christophe de Longueil, nació en Malines en 1488 y murió en Padua en  1522, es un abogado y humanista flamenco muy reputado en el siglo XVI.

Tras vivir ocho años en Mechelen, con la familia de su madre, su padre lo lleva a París para que comience sus estudios. En su trayectoria se le detecta grandes virtudes para el desarrollo de su vida académica, lo que junto al apoyo de la familia Longueil, le augura una prometedora carrera en el ámbito diplomático o judicial. En 1505 acompaña al diplomático Andreas de Burgo al que acompañó como embajador de Maximiliano en la corte de su hijo el archiduque Felipe. Cuando éste último se traslada a España, lo acompaña como secretario privado pero naufraga en Inglaterra durante el viaje. Cuando Longueil llega a España Felipe I está pronto a su muerte lo que parará en seco su carrera, teniendo que volver a París. En 1507 ingresa en la Universidad de Poitiers para estudiar leyes. Resultó ser un alumno muy destacado y en 1509 le fue encargado dar el tradicional discurso de la fiesta de San Luis delante de toda la universidad. En este discurso destaca la gran importancia de Francia en las letras, situándola por encima de los antiguos romanos e italianos y despreciando el latín por ser  idioma extranjero y defendiendo a las lenguas modernas como idiomas de uso literario. Su notoriedad le precede lo que hace que Luis de Saboya lo elija como tutor de su hijo, el futuro Francisco I de Francia. Tras diversos viajes y cargos en Italia y Francia, termina siendo nombrado consejero en el Parlamento de París en 1515.

Ya en París, se reúne en un círculo de humanistas con otros importantes pensadores y literatos de su época. Es en este momento cuando prepara un comentario a la Historia Natural de Plinio el Viejo, del cual era un ferviente seguidor. Asimismo se plantea viajar por los países que nombra Plinio en su obra, pero un incidente con unos soldados en Suiza le obligan a volver tras pasar por una cárcel.

En 1514 comienza a estudiar griego y se traslada de nuevo a Italia, en cuyo lugar consigue el mecenazgo de Giulio Bandello Tomarozzi y el caballero Mario Castellano, comenzando a educarse en la universidad griega fundad por el papa León X en Quirinal.

Años más tarde en una reunión que tuvo con Mario Castellano, comienza a admirar la obra de Cicerón y a admirar la antigua Roma, hecho que le causa la burla y el odio de Erasmo, hasta el punto de se casi una idolatría. Gracias a sus conocidos fue admitido en la Academia romana y a introducirse en la brillante élite intelectual de la corte de León X. Sin embargo, el odio a los francés en Roma era muy importante (estamos en plena época de las Guerras Italianas). Esto no fue óbice para que sus amigos le consigueran cargos en la corte papal como ser conde palatino o la gestón de la notaría apostólica en 1519. Esto produjo que continuara la presión contra él del patricio Celso Mellini que pedía su cabeza. Ante esta situación y aconsejados por sus aliados vuelve a París. En el juicio posterior que se le hizo mandó a leer dos discursos que causaron su absolución y su vuelta a Roma. Antes de vovler pasa por la Universidad de Lovaina donde se entrevista con Tomas Moro y Erasmo. En 1520 entra en Venecia donde se queda, puesto que a pesar de la muerte de su enemigo; el patricio Mellini; la situación en Roma no es buena par él. Más tarde se traslada a Padua donde se instala definitivamente hasta su muerte, en 1522, con tan solo 34 años.

LA UNIVERSIDAD DE LOVAINA

Fundada el 9 de diciembre de 1425 es considerada la universidad católica más antigua del mundo.

La idea de crear esta universidad está unida a la figura del gran duque de Brabante  Juan IV, así como a los burgueses de la ciudad y el  capítulo de Saint Pierre. Tras las conversaciones entre ellos se manda una comisión a la corte papal de Martín V, para el surgimiento de los studium generale, a lo cual accede en diciembre de 1425, dando comienzo los cursos en octubre del año siguiente.

La universidad de Lovaina tenía, en un principio, cuatro facultades: artes, medicina, derecho civil y derecho canónico. Más tarde, en 1431, el papa Eugenio IV  permite que se añada la de teología, tras una disputa con la ciudad de Roma y París que querían la exclusiva de estos estudios.

Esta universidad contaba con diversos privilegios, como estar exenta de toda jurisdicción civil y penal y el papa Martín V otorga al rector de la misma, el poder de juzgar y sentenciar a cuantos pertenezcan al studium. Ello provoca la necesidad de tener un tribunal a cargo del rector, así como otro tribunal asignado al conservador de privilegios, que junto con el canciller, el preboste de Saint Pierre, formaban la autoridad administrativa. Sus estatutos estaban basados en los de la Universidad de Colonia, aunque había detractores que preferían los de la de París.

Con los años la Universidad de Lovaina fue creciendo e incorporando casas de la ciudad para instalar sus facultades, mejorando sus instalaciones. También se fueron fundando distintos colegios, como el de Lilium  o el de Saint Yves.

La ciudad hizo un gran esfuerzo para mantener la universidad, sufragando la misma el sueldo de los profesores, según su facultad y categoría. Esto supuso una competencia a las cercanas universidades de París y Colonia, ya que permitió el ingreso en la Universidad de Lovaina de todos aquellos que no podía ir a ellas y además atrajo un gran número de profesores de otras universidades, sobre todo de Colonia. Por ejemplo, los importantes geógrafos Gemma Frisius o Mercator o el destacado anatomista Andrea Vesalio.

La relación entre las universidades de París, Colonia y Lovaina fue de competencia especialmente en el campo de la teología, produciéndose discusiones en el entorno de la llamada “cuestión de Lovaina”.

Personajes célebres en la Universidad de Lovaina en el Renacimiento:

  • Adrian Florensz, regente de Castilla y futuro papa Adriano VI, fue rector de la Universidad.
  • Cornelius Janssen, fundador del movimiento Jansenita.
  • Erasmo de Rotterdam, humanista.
  • Gemma Frisius, cartógrafo y matemático.
  • Gerardus Mercator, cartógrafo.
  • Andrea Vesalio, anatomista y médico.

Bibliografia:

  • BENNASSAR.B, JACQUART.J, LEBRUN.F, DENIS.M, BLAYAU.N. Historia Moderna. Akal, Madrid, 1989.
  • AUGUSTIJN, C. Erasmo de Rotterdam, vida y obra.  Crítica, Barcelona,1990.
  • FLORISTÁN, A. (Coord.). Historia Moderna Universal. Ariel Historia, Barcelona, 2002.
  • IYANGA, A. Historia de la universidad en Europa. Universidad de Valencia, Valencia, 2000.

Referencias Web:

  • Erasmo de Rotterdam. Wikipedia [Consulta: 23 de noviembre de 2014]. Dispponible en:http://upload.wikimedia.org/wikipedia/commons/thumb/3/30/Holbein-erasmus.jpg/640px-Holbein-erasmus.jpg

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