{"id":38,"date":"2013-05-13T09:51:06","date_gmt":"2013-05-13T07:51:06","guid":{"rendered":"https:\/\/blogs.ua.es\/accesoabierto\/?p=38"},"modified":"2013-05-13T09:51:06","modified_gmt":"2013-05-13T07:51:06","slug":"38","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/blogs.ua.es\/accesoabierto\/2013\/05\/13\/38\/","title":{"rendered":""},"content":{"rendered":"<p>En esta pr\u00e1ctica, la profe me ha puesto un 10. Os la pongo porque es muy interesante. Es una cr\u00edtica sobre un libro que anda ahora por ah\u00ed. Se titula &#8220;Econom\u00eda liberal para no economistas y no liberales&#8221; de Xavier Sala i Martin. No tiene desperdicio. Con lo que est\u00e1 cayendo&#8230;<\/p>\n<p>___________<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>En el cap\u00edtulo del libro seleccionado, el autor muestra la diferencia entre el tipo de desigualdad social que se produce en las sociedades actuales con econom\u00eda de libre mercado de la que se daba en \u00e9pocas anteriores, como la Edad Media o la Ilustraci\u00f3n. Para el autor, las desigualdades actuales, pudiendo ser injustas, parten, en su mayor parte, de aspectos meritocr\u00e1ticos de los individuos y no de factores adscriptivos, como ocurr\u00eda en el pasado, y lo considera un \u00e9xito de la econom\u00eda de libre mercado. El mismo t\u00edtulo del cap\u00edtulo (Bill Gates y la duquesa de Alba), es un ejemplo de c\u00f3mo estas dos personas han conseguido estar en la c\u00faspide social, el primero por factores meritocr\u00e1ticos, como ejemplo de desigualdad justa, mientras que, en el segundo caso, lo ha sido por un factor adscriptivo, como es el nacimiento en una familia concreta, ejemplo del tipo de desigualdad social propia de \u00e9pocas anteriores a la generalizaci\u00f3n de la econom\u00eda de libre mercado.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>El autor nos muestra, como un \u00e9xito, los avances que ha producido la llegada de la econom\u00eda de libre mercado desde hace unos 200 a\u00f1os, que ha permitido mejorar las condiciones de vida de toda la Humanidad, en comparaci\u00f3n con las condiciones de vida en \u00e9pocas anteriores. Compara las condiciones de vida actuales de las clases medias con las que ten\u00edan reyes y nobles en la \u00e9poca de la Ilustraci\u00f3n.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Adem\u00e1s, el autor defiende la tesis de que en una sociedad de econom\u00eda de libre mercado, la movilidad social es mayor, lo cual contribuye a que las desigualdades sean menos injustas, dando por l\u00edcito que todos tengan igualdad de oportunidades pero no igualdad de resultados.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Defiende, posteriormente, la idea de que las desigualdades sociales han existido siempre en cualquier sistema econ\u00f3mico, pero las producidas por la econom\u00eda de libre mercado son ahora menores, menos injustas, m\u00e1s meritocr\u00e1ticas y con mayor posibilidad de movilidad social.\u00a0 Para ello compara, con datos emp\u00edricos, la riqueza de las veinte personas m\u00e1s ricas a principios del siglo XX con las m\u00e1s ricas a final del mismo siglo, para demostrar como en menos de un siglo las personas y las familias de las que provienen han cambiado totalmente, como prueba de la meritocracia y de la movilidad social que se produce en las sociedades de econom\u00eda de libre mercado.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Por otro lado, el autor define dos tipos de desigualdades: las justas, propias de un sistema que promueve legal, normativa y moralmente la meritocracia, en la que se diferencia a quien trabaja y gana sus posici\u00f3n por m\u00e9ritos propios, de las injustas, producidas por situaciones moralmente intolerables por la sociedad, y en las que los gobiernos deben intervenir para minimizarlas o eliminarlas, promoviendo la igualdad de oportunidades para todos los ciudadanos, provengan de donde provengan.<\/p>\n<p>El autor hace referencia, en todo momento, a los avances espectaculares de la riqueza gracias a la econom\u00eda de libre mercado, pero no menciona para nada otros indicadores como los grandes problemas que ha originado. Entre ellos el deterioro medioambiental, los conflictos a nivel nacional e internacional, los problemas en la redistribuci\u00f3n de la riqueza, incapaz de acabar con el hambre en el mundo, etc., tambi\u00e9n consecuencia de una implementaci\u00f3n radical de los modelos de econom\u00eda de \u00a0libre mercado.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>El autor centra su teor\u00eda en los datos aportados por pa\u00edses anglosajones como Estados Unidos, en donde las corrientes sociol\u00f3gicas funcionalistas han calado en la sociedad, la pol\u00edtica y la econom\u00eda. Hace un apunte menos profundo de las diferentes condiciones que se producen en Europa, en cuanto a igualdad de oportunidades, y no nombra para nada otro tipo de sociedades en las que la igualdad de oportunidades no est\u00e1 tan institucionalizada, a pesar de estar envueltos en una econom\u00eda de libre mercado, como es el caso de pa\u00edses como Arabia Saud\u00ed, en donde la igualdad de oportunidades es casi inexistente, desde el punto de vista intergeneracional, de g\u00e9nero o de clase.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Resulta sorprendente como el autor se refugia en el pasado para justificar la econom\u00eda de libre mercado, sin hacer ning\u00fan tipo de visi\u00f3n al futuro. Aunque el sistema de econom\u00eda de libre mercado haya podido hacer avanzar a la sociedad hacia mejores condiciones de vida (lo cual sigue siendo discutible) en comparaci\u00f3n con la \u00e9poca medieval o de la Ilustraci\u00f3n, lo que resulta de mayor inter\u00e9s es saber si el sistema tendr\u00e1 la capacidad de superar las desigualdades actuales en un futuro y conseguir mejores condiciones de vida, justamente en una \u00e9poca de recesi\u00f3n y crisis econ\u00f3mica en la que esas condiciones ya consolidadas se est\u00e1n perdiendo.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Tambi\u00e9n es cierto que el autor asigna el \u00e9xito de la mejora de las condiciones de vida en su totalidad al sistema de econom\u00eda de libre mercado, sin hacer ninguna referencia a las grandes aportaciones correctivas que han tenido ideolog\u00edas de car\u00e1cter social que dieron lugar al Estado del Bienestar. La lucha de los trabajadores a trav\u00e9s del Sindicalismo, las ideolog\u00edas socialdem\u00f3cratas, correctoras de los abusos de las pr\u00e1cticas neoliberales, etc., han sido, en gran medida, a lo largo de estos 200 a\u00f1os, los que realmente provocaron las mejoras en las condiciones de vida. Sin embargo, el autor achaca este \u00e9xito a un \u00fanico factor: el deseo humano de lucro en las actividades econ\u00f3micas.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>__________________<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<ul>\n<li><strong><span style=\"text-decoration: underline\">DESIGUALDADES SOCIALES<\/span><\/strong>: \u201c<em>Distribuciones desiguales de recursos valorados y recompensas sociales de todo tipo que se producen entre las diferentes posiciones de una estructura social. Divisiones que sit\u00faan a la gente en diferentes posiciones sociales que facilitan o dificultan el acceso a recursos y recompensas socialmente valorados.\u201d<\/em><\/li>\n<\/ul>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>En el caso del cap\u00edtulo, los recursos valorados en los que se centra el autor son la renta y la riqueza. Defiende que las desigualdades de renta y riqueza en una sociedad de libre mercado se producen como recompensa por el mayor o menor esfuerzo de cada persona y que ahora son mucho menores a las que pudieron darse en otras \u00e9pocas y menos injustas al estar basadas en la meritocracia.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Sin embargo, no sabemos con exactitud si realmente las desigualdades sociales eran mayores en \u00e9pocas anteriores, tal y como el propio autor reconoce en un momento del cap\u00edtulo, puesto que no existen datos hist\u00f3ricos para corroborarlo. Tambi\u00e9n es cierto que la poblaci\u00f3n era mucho menor (s\u00ed que se poseen datos demogr\u00e1ficos de \u00e9pocas medievales) y la repercusi\u00f3n mundial de esa desigualdad era de car\u00e1cter muy local. No se parece en nada la desigualdad que pudiera darse en sociedades agrarias de principios de la Edad Media en Europa con la que pudiera darse en sociedades asi\u00e1ticas.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>El autor establece dos tipos de desigualdades sociales: las justas, basadas en los m\u00e9ritos de cada individuo; y las injustas, en las que el individuo no goza de las mismas oportunidades que los dem\u00e1s por causas diversas como pueden ser las enfermedades.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Para acabar con las desigualdades sociales, que el autor define como socialmente injustas, ofrece como soluci\u00f3n la intervenci\u00f3n del Estado o Gobierno desde una perspectiva asistencial y de caridad, pero no ve la posibilidad de que las recursos p\u00fablicos respondan a un criterio de universalidad de forma que aumente la igualdad de oportunidades y los efectos de desigualdades socialmente injustas se reduzcan. El autor se resigna a que la desigualdad sea una realidad inevitable, teor\u00eda propia de la sociolog\u00eda funcionalista.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<ul>\n<li><strong><span style=\"text-decoration: underline\">ADSCRIPCI\u00d3N<\/span><\/strong>: \u201c<em>Cuando la ubicaci\u00f3n en una clase o estrato es fundamentalmente hereditaria. Las personas se sit\u00faan en determinadas posiciones dentro de un sistema de estratificaci\u00f3n debido a cualidades que est\u00e1n fuera de su control (debido a la raza, el sexo, la clase en la que ha nacido, etc.)<\/em>\u201d.<\/li>\n<\/ul>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>La teor\u00eda del autor es que la sociedad de libre mercado ha reducido al m\u00ednimo este par\u00e1metro a la hora de establecer las desigualdades sociales. En las sociedades en las que la igualdad de oportunidades est\u00e1 garantizada gracias al acceso universal a la Educaci\u00f3n o a la Sanidad, cualquier individuo, gracias a su talento, podr\u00e1 moverse socialmente. Adem\u00e1s, las barreras sociales y legales que establec\u00edan par\u00e1metros adscriptivos para estar en una clase u otra han sido sustituidos por par\u00e1metros meritocr\u00e1ticos.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>No cabe duda que los par\u00e1metros adscriptivos cada vez son menos decisivos para la asignaci\u00f3n de un individuo en una clase u otra. El debate se centra, m\u00e1s bien, en si los par\u00e1metros meritocr\u00e1ticos fomentan realmente la igualdad de oportunidades.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<ul>\n<li><strong><span style=\"text-decoration: underline\">MERITOCRACIA<\/span><\/strong>: \u201c<em>Sociedad basada en el logro. En las sociedades meritocr\u00e1ticas el talento\u00a0 y el m\u00e9rito personal tienen gran peso en la ubicaci\u00f3n social de una persona<\/em>\u201d.<\/li>\n<\/ul>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>El autor afirma que la sociedad de libre mercado fomenta la meritocracia. Es la que marca las diferencias sociales y de resultados de cada individuo, siempre que dicha sociedad ofrezca la igualdad de oportunidades para todos.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Sin embargo, falta en el texto un an\u00e1lisis preciso de qu\u00e9 entiende por meritocracia: por un lado, el autor piensa que las personas que m\u00e1s trabajan, ya sean empresarios o trabajadores, recibir\u00e1n una mayor recompensa. Pero esta idea choca de lleno con lo que es una econom\u00eda de libre mercado, en la que no gana m\u00e1s quien m\u00e1s trabaja sino quien m\u00e1s produce. Personas que trabajen unas pocas horas al d\u00eda pueden ganar una gran cantidad de renta mientras que otras que trabajen 16 horas al d\u00eda, en condiciones infrahumanas, pueden no ganar ni siquiera para la subsistencia de su familia. Por otro lado, tampoco queda claro por qu\u00e9 unas personas son m\u00e1s vagas que otras, porque se esfuerzan m\u00e1s unas o se esfuerzan menos otras, achacando esta situaci\u00f3n \u00fanicamente a la voluntad de cada individuo.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<ul>\n<li><strong><span style=\"text-decoration: underline\">MOVILIDAD SOCIAL<\/span><\/strong>: \u201c<em>Desplazamientos de individuos y grupos desde unas posiciones sociales a otras<\/em>\u201d. Esta movilidad puede ser vertical (ascendente o descendente) u horizontal; absoluta o relativa (fluidez social); inter o intrageneracional.<\/li>\n<\/ul>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>El autor defiende que en la sociedad de libre mercado la movilidad social es mayor y la normativa social permite el ascenso o descenso social en funci\u00f3n de los m\u00e9ritos individuales de los individuos.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Comparto la opini\u00f3n del autor en cuanto a que la movilidad social, tanto intra como intergeneracional, de clase o de g\u00e9nero, por ejemplo, ahora es mucho mayor que antes, puesto que la legislaci\u00f3n y la normativa social defiende que sea as\u00ed, al menos en las sociedades occidentales. Pero no creo que sea gracias a la econom\u00eda de libre mercado, puesto que esta misma variable independiente tambi\u00e9n se da en pa\u00edses en donde la movilidad no est\u00e1 tan institucionalizada.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>El autor utiliza, para la demostraci\u00f3n de su tesis, la muestra de 20 personas individuales como representaci\u00f3n mundial. Adem\u00e1s se centra en las personas que se encuentran en la c\u00faspide de la estructura social y que representan un porcentaje m\u00ednimo de toda la sociedad, sin hacer ninguna menci\u00f3n a las dem\u00e1s clases sociales y al grado de movilidad que puede darse entre ellas, en donde los cambios en estos 200 a\u00f1os pueden no haber sido tan evidentes. Otra deficiencia que se deja ver en la argumentaci\u00f3n es que s\u00f3lo aporta datos de sociedades occidentales, sin hacer ninguna menci\u00f3n a sociedades como la isl\u00e1mica o las orientales, en donde los efectos perniciosos de la Globalizaci\u00f3n y de la implantaci\u00f3n de la econom\u00eda de libre mercado tambi\u00e9n han repercutido con una muestra de falta de igualdad de oportunidades mayor que en las sociedades occidentales.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>En esta pr\u00e1ctica, la profe me ha puesto un 10. Os la pongo porque es muy interesante. Es una cr\u00edtica sobre un libro que anda ahora por ah\u00ed. Se titula &#8220;Econom\u00eda liberal para no economistas y no liberales&#8221; de Xavier Sala i Martin. No tiene desperdicio. Con lo que est\u00e1 cayendo&#8230; ___________ &nbsp; En el [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":14,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[1],"tags":[],"class_list":["post-38","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-general"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/blogs.ua.es\/accesoabierto\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/38","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/blogs.ua.es\/accesoabierto\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/blogs.ua.es\/accesoabierto\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.ua.es\/accesoabierto\/wp-json\/wp\/v2\/users\/14"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.ua.es\/accesoabierto\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=38"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/blogs.ua.es\/accesoabierto\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/38\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":39,"href":"https:\/\/blogs.ua.es\/accesoabierto\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/38\/revisions\/39"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/blogs.ua.es\/accesoabierto\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=38"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.ua.es\/accesoabierto\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=38"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.ua.es\/accesoabierto\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=38"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}