{"id":37,"date":"2009-09-01T13:48:19","date_gmt":"2009-09-01T12:48:19","guid":{"rendered":"https:\/\/blogs.ua.es\/adamsmith\/?p=37"},"modified":"2009-09-01T14:32:49","modified_gmt":"2009-09-01T13:32:49","slug":"la-mano-invisible","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/blogs.ua.es\/adamsmith\/2009\/09\/01\/la-mano-invisible\/","title":{"rendered":"La &#8220;mano invisible&#8221;"},"content":{"rendered":"<p>\u201cNinguno por lo general se propone originariamente promover el inter\u00e9s p\u00fablico (\u2026). Cuando prefiere la industria dom\u00e9stica a la extranjera, s\u00f3lo medita su propia seguridad, y cuando dirige la primera de forma que su producto sea el mayor valor posible, s\u00f3lo piensa en su ganancia propia; pero en \u00e9ste y en muchos otros casos es conducido, como por una mano invisible, a promover un fin que nunca tuvo parte en su intenci\u00f3n\u201d<\/p>\n<p>En este fragmento de la <em>Riqueza de las naciones<\/em>, Adam Smith afirma que el ser humano, en lo que respecta al \u00e1mbito econ\u00f3mico, se mueve principalmente de forma ego\u00edsta, es decir, por su inter\u00e9s individual. Y que, aun actuando los hombres de esa forma, ese ego\u00edsmo actuar\u00e1 de motor del crecimiento econ\u00f3mico. La riqueza creada, adem\u00e1s, no se hallar\u00e1 concentrada en las manos de unos pocos sino que de ella se beneficiar\u00e1 la mayor\u00eda de la poblaci\u00f3n.\u00a0 Y todo ello en un marco econ\u00f3mico que se caracteriza por un mercado regido \u00fanicamente por sus leyes naturales, las de la oferta y la demanda, sin la intervenci\u00f3n reguladora del Estado. \u00bfC\u00f3mo es esto posible?<\/p>\n<p>Adam Smith hace referencia, como hemos le\u00eddo, a la acci\u00f3n de cierta \u201cmano invisible\u201d (quiz\u00e1s su m\u00e1s famosa expresi\u00f3n), la cual se encarga de conseguir que, en la mayor\u00eda de los casos, las ganancias que un individuo obtiene de sus negocios beneficien tambi\u00e9n, aunque de forma indirecta, al resto de la poblaci\u00f3n. Con esta met\u00e1fora, afirma que el mercado libre es capaz de coordinar por s\u00ed mismo los distintos intereses particulares y armonizarlos, resultando de esto una asignaci\u00f3n \u00f3ptima de los recursos y, en definitiva, el m\u00e1ximo bienestar del la sociedad entera. A continuaci\u00f3n, explica cu\u00e1les son los mecanismos internos del mercado mediante los cuales este fen\u00f3meno tiene lugar: al buscar cada persona su propio inter\u00e9s econ\u00f3mico, \u00e9sta intenta obtener de cada intercambio que realice el m\u00e1ximo beneficio posible. Para ello tratar\u00e1 de producir los mejores bienes y de hacerlo lo m\u00e1s barato posible, pues ha de competir con muchos otros productores\/vendedores. Como todos har\u00e1n lo mismo, obtendremos que, por un lado, todos los recursos disponibles habr\u00e1n sido empleados \u00f3ptimamente y el conjunto de bienes existentes aumentar\u00e1n hasta su m\u00e1ximo posible; y, por otro, esos bienes se habr\u00e1n distribuido tambi\u00e9n de forma \u00f3ptima. Por otro lado, es evidente la conexi\u00f3n entre el mercado y la divisi\u00f3n del trabajo, de modo que a medida que aumenta la divisi\u00f3n social del trabajo el mercado se hace m\u00e1s complejo y la labor de la \u201cmano invisible\u201d cobra mayor relevancia.<\/p>\n<p>El mercado, por lo tanto, se regula a s\u00ed mismo en beneficio de la mayor\u00eda, y, en principio, cualquier intervenci\u00f3n estatal, por muy bienintencionada que esta sea, desequilibrar\u00e1 el funcionamiento natural de aqu\u00e9l e impedir\u00e1 el crecimiento y distribuci\u00f3n de la riqueza. En este sentido, el entorno pol\u00edtico y legal es un factor de primer orden para el crecimiento econ\u00f3mico. Como ya hemos apuntado, es partidario de que el Estado sencillamente \u201cdeje hacer\u201d, y los beneficios de esta pol\u00edtica se apreciar\u00e1n especialmente en el comercio internacional. S\u00f3lo si el mercado es lo suficientemente extenso podr\u00e1 alcanzarse ese nivel \u00f3ptimo de riqueza, ya que es necesario colocar los excedentes de la producci\u00f3n local; de lo contrario, el incremento de la producci\u00f3n no tendr\u00eda ning\u00fan sentido. As\u00ed, por ejemplo, \u201ccuando un pa\u00eds extranjero nos puede ofrecer una mercanc\u00eda en condiciones m\u00e1s baratas que nosotros podemos hacerla, ser\u00e1 mejor compararla que producirla, dando por ella parte del producto de nuestra propia actividad econ\u00f3mica, y dejando a \u00e9sta emplearse en aquellos ramos en que saque ventaja al extranjero\u201d.<\/p>\n<p>Adam Smith comprende que, en raz\u00f3n del lugar que Gran Breta\u00f1a hab\u00eda alcanzado en la producci\u00f3n de manufacturas, la competencia de otros pa\u00edses no iba a perjudicar ni siquiera a corto plazo a la econom\u00eda inglesa, sino todo lo contrario. Inglaterra hab\u00eda de ser el pa\u00eds m\u00e1s interesado en la eliminaci\u00f3n de las barreras arancelarias. Sin embargo, era bastante pesimista en cuanto a que sus ideas fueran llevadas a la pr\u00e1ctica: \u201cesperar que en la Gran Breta\u00f1a se establezca enseguida la libertad de comercio es tanto como prometerse una Oceana o una Utop\u00eda. Se oponen a ello, de una manera irresistible, no s\u00f3lo los prejuicios del p\u00fablico, sino los intereses privados de muchos individuos\u201d. Hay que decir que el escoc\u00e9s estaba equivocado, puesto que, antes incluso de morir, el ministro de Econom\u00eda William Pitt <em>el Joven <\/em>tom\u00f3 una serie de medidas liberalizadoras comerciales y fiscales inspiradas con total seguridad en la obra de Smith.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>\u201cNinguno por lo general se propone originariamente promover el inter\u00e9s p\u00fablico (\u2026). 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