{"id":27,"date":"2009-03-26T14:32:51","date_gmt":"2009-03-26T13:32:51","guid":{"rendered":"https:\/\/blogs.ua.es\/bacon\/?page_id=27"},"modified":"2009-03-26T14:32:51","modified_gmt":"2009-03-26T13:32:51","slug":"la-nueva-atlantida","status":"publish","type":"page","link":"https:\/\/blogs.ua.es\/bacon\/la-nueva-atlantida\/","title":{"rendered":"La Nueva Atl\u00e1ntida"},"content":{"rendered":"<p style=\"text-align: justify\"><strong>LA NUEVA ATLANTIDA<\/strong><strong> <\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">Zarpamos del Per\u00fa (donde hab\u00edamos permanecido durante todo un a\u00f1o) hacia China y Jap\u00f3n, por el mar del Sur, llevando provisiones para doce meses; tuvimos vientos favorables del Este, si bien suaves y d\u00e9biles, por espacio de algo m\u00e1s de cinco meses. No obstante, luego el viento vino del Oeste durante muchos d\u00edas, de tal modo que apenas pod\u00edamos avanzar, y a veces, incluso, pensamos en regresar. Pero m\u00e1s adelante se levantaron grandes y fuertes vientos del Sur, con la ligera tendencia hacia el Este, que nos llevaron hacia el Norte; por este tiempo las provisiones nos faltaron, aunque hab\u00edamos hecho buen acopio de ellas. Al encontrarnos sin provisiones, en medio de la mayor inmensidad de agua del mundo, nos consideramos perdidos y nos preparamos para morir. Sin embargo, elevamos nuestros corazones y voces a Dios, al Dios que &#8220;mostr\u00f3 sus milagros en lo profundo&#8221;, suplicando de su merced que as\u00ed como en el principio del mundo descubri\u00f3 la faz de las profundidades y cre\u00f3 la Tierra, descubriera ahora tambi\u00e9n la Tierra para nosotros, que no quer\u00edamos perecer.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">Y sucedi\u00f3 que al d\u00eda siguiente por la tarde vimos ante nosotros, hacia el Norte, a poca distancia, una especie de espesas nubes que nos hicieron concebir la esperanza de encontrar tierra; sab\u00edamos que aquella parte del mar del Sur era totalmente desconocida, y que podr\u00eda haber en ella islas o continentes que todav\u00eda no se hubieran descubierto. Por consiguiente, viramos hacia el lugar donde ve\u00edamos se\u00f1ales de tierra, y navegamos en aquella direcci\u00f3n durante toda la noche; al amanecer del d\u00eda siguiente pudimos comprobar con claridad que era tierra, en efecto, llana y cubierta de bosque; y esto la hac\u00eda aparecer m\u00e1s obscura. Despu\u00e9s de hora y media de navegaci\u00f3n penetramos en un buen fondeadero, que era el puerto de una bella ciudad; no era grande, ciertamente, pero estaba bien edificada y ofrec\u00eda una agradable perspectiva desde el mar. Y figur\u00e1ndose los largos los minutos hasta que estuvi\u00e9ramos en tierra firme, llegamos junto a la costa. Pero inmediatamente vimos a muchas personas, con una especie de duelas en las manos, que parec\u00edan prohibirnos desembarcar; no obstante, sin exclamaciones ni signos de fiereza, sino s\u00f3lo como avis\u00e1ndonos mediante signos de que nos alej\u00e1ramos. Entonces, bastante desconcertados, nos consultamos unos a otros acerca de lo que deber\u00edamos hacer.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">Durante este tiempo nos enviaron un peque\u00f1o bote con unas ocho personas a bordo, de las cuales una llevaba en la mano un bast\u00f3n de ca\u00f1a, amarillo, pintado de azul en ambos extremos; subi\u00f3 el hombre a nuestro barco sin la menor muestra de desconfianza, Y cuando vio que uno de nosotros se hallaba ligeramente destacado de los dem\u00e1s, sac\u00f3 un peque\u00f1o rollo de pergamino (un poco m\u00e1s amarillo que el nuestro, y brillante como las hojas de las tablillas de escribir, pero suave y flexible), y se lo entreg\u00f3 a nuestro capit\u00e1n. En este rollo estaban escritas en hebreo y griego antiguos, en buen lat\u00edn escol\u00e1stico y en espa\u00f1ol las siguientes frases: &#8220;No desembarque ninguno de ustedes y procuren marcharse de esta costa dentro de un plazo de diecis\u00e9is d\u00edas, excepto si se les concede m\u00e1s tiempo. Mientras tanto, si desean agua fresca, provisiones o asistencia para sus enfermos, o bien alguna reparaci\u00f3n en su barco, anoten sus deseos y tendr\u00e1n lo que es humano darles.&#8221; El texto se hallaba firmado con un sello que representaba las alas de un querub\u00edn, no extendidas sino colgando y junto a ellas una cruz. Despu\u00e9s de entregarlo, el funcionario se march\u00f3 dejando s\u00f3lo a un criado con nosotros para hacerse cargo de nuestra respuesta.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">Consultando esto entre nosotros nos encontr\u00e1bamos muy perplejos. La negativa a desembarcar, y el r\u00e1pido aviso de que nos alej\u00e1ramos, nos molest\u00f3 mucho; por otra parte, el saber que aquellas personas dominaban algunos idiomas, y pose\u00edan tanta humanidad, nos confortaba no poco. Y, sobre todo, el signo de la cruz en aquel documento nos causaba una gran alegr\u00eda, como si constituyera un presagio cierto de buena fortuna. Dimos nuestra respuesta en espa\u00ed\u00edol: &#8220;Que nuestro barco estaba bien, ya que nos hab\u00edamos encontrado mucho m\u00e1s con vientos suaves y contrarios que con tempestad alguna. Que respecto a nuestros enfermos, hab\u00eda muchos, y en muy mal estado; de modo que si no se les permit\u00eda desembarcar, sus vidas corr\u00edan peligro.&#8221; Expresamos en particular nuestras otras necesidades a\u00f1adiendo. &#8220;que ten\u00edamos un peque\u00f1o cargamento de mercanc\u00edas, de modo que si quer\u00edan comerciar con nosotros podr\u00edamos as\u00ed remediar nuestras necesidades sin constituir una carga para ellos.&#8221; Ofrecimos como recompensa algunos doblones al criado y una pieza de terciopelo carmes\u00ed para que se la llevara al funcionario; pero el criado no las acept\u00f3; apenas las mir\u00f3; as\u00ed, pues, nos dej\u00f3, regresando en otro peque\u00f1o bote que hab\u00eda acudido por \u00e9l.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">Unas tres horas despu\u00e9s de haber enviado nuestra contestaci\u00f3n vino hacia nosotros una persona que, al parecer, pose\u00eda autoridad. Vest\u00eda una toga de amplias mangas, hecha de una especie de piel de cabra, de un magn\u00edfico color azul celeste y mucho m\u00e1s llamativa que las nuestras; la ropa qu\u00e9 llevaba deba o era verde, lo mismo que el sombrero; ten\u00eda \u00e9ste la forma de un turbante, estaba muy bien hecho, y no era tan grande como los turbantes turcos; los rizos de su pelo sobresal\u00edan por los bordes. Era un hombre de aspecto venerable. Ven\u00eda en un bote, dorado en algunas partes, acompa\u00f1ado s\u00f3lo de cuatro personas; lo segu\u00eda otro bote con unas veinte. Cuando estuvo a un tiro de flecha de nuestro barco, nos hicieron indicaciones de que envi\u00e1ramos a algunos de los nuestros a su encuentro en el agua, cosa que hicimos mandando al segundo de abordo y acoinpa\u00f1\u00e1ndolo cuatro de nosotros.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">Cuando estuvimos a seis yardas de su bote, nos ordenaron detenernos, y as\u00ed lo hicimos. Y entonces el hombre a quien he descrito antes se levant\u00f3 y en alta voz pregunt\u00f3 en espa\u00f1ol: &#8220;\u00bfSon ustedes cristianos?&#8221;. Respondimos afirmativamente, sin miedo a que pudiera sernos perjudicial, a causa de la cruz que hab\u00edamos visto en el manuscrito. Al oir esta respuesta, la mencionada persona levant\u00f3 su mano derecha hacia el cielo, la baj\u00f3 suavemente hasta su boca (que es la se\u00f1al que ellos hacen cuando dan cracias a Dios), y despu\u00e9s dijo: &#8220;Si todos ustedes juran, por los m\u00e9ritos del Salvador, que no son piratas ni han derramado sangre, legal o ilegalmente, en los cuarenta \u00faltimos d\u00edas, tendr\u00e1n permiso para desembarcar&#8221;. Contestamos que est\u00e1bamos dispuestos a prestar juramento. Entonces uno de sus acompa\u00f1antes que, seg\u00fan parec\u00eda, era notario legaliz\u00f3 el hecho mediante acta. Realizado esto, otro de los acompa\u00f1antes del personaje, que se encontraba con \u00e9l en el mismo bote, y despu\u00e9s de escuchar las palabras que su se\u00f1or le murmur\u00f3, dijo en voz alta: &#8220;Mi se\u00f1or quiere hacerles saber que no se debe a orgullo o dignidad el hecho de que no haya s\u00fabido al barco; sino porque en su respuesta ustedes declararon que ten\u00edan muchos enfermos, por cuyo motivo el Director de Sanidad de la ciudad le advirti\u00f3 que mantuviera cierta distancia&#8221;. Le hicimos una reverencia, respondiendo que nos consider\u00e1ramos sus humildes servidores, y que estim\u00e1ramos como un gran honor y una singular muestra de humanitarismo lo que ya hab\u00eda hecho por nosotros; no obstante, esper\u00e1bamos que no fuera infecciosa la enfermedad que padec\u00edan nuestros hombres. Se volvi\u00f3 \u00e9l y poco despu\u00e9s subi\u00f3 a bordo de nuestro barco el notario, llevando en la mano un fruto del pa\u00eds, parecido a una naranja, pero de un color entre morado y escarlata, y que desprend\u00eda un perfume excelente. Lo empleaba, seg\u00fan parec\u00eda, para preservarse de una posible infecci\u00f3n. Nos tom\u00f3 juramento &#8220;en nombre y por los m\u00e9ritos de Jes\u00fas&#8221;, dici\u00e9ndonos a continuaci\u00f3n que hacia las seis de la ma\u00f1ana del d\u00eda siguiente se nos llevar\u00eda a la Casa de los Extranjeros (as\u00ed la llam\u00f3 \u00e9l) , donde se nos acomodar\u00eda a todos, a los sanos y a los enfermos. Cuando se iba a marchar le ofrecimos algunos doblones, pero sonriendo dijo que no se le deb\u00eda pagar dos veces por un solo trabajo; quer\u00eda decir con esto (seg\u00fan me pareci\u00f3 cornprender) que le bastaba con lo que el Estado le pagaba por sus servicios, seg\u00fan supe m\u00e1s adelante, al funcionario que acepta gratificaciones le llaman &#8220;Pagado dos veces&#8221;.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">A la ma\u00f1ana siguiente, muy temprano, lleg\u00f3 el mismo funcionario del bast\u00f3n que ya conoc\u00edamos y nos dijo que ven\u00eda a conducirnos a la Casa de los Extranjeros y que hab\u00eda anticipado la hora &#8220;para que pudi\u00e9ramos tener libre todo el d\u00eda con objeto de dedicarnos a nuestras ocupaciones. Pues -a\u00f1adi\u00f3- si siguen mi consejo, deben venir primero s\u00f3lo unos cuantos de ustedes, examinar el lugar y ver qu\u00e9 es lo que les conviene; y despu\u00e9s pueden enviar por sus enfermos y los hombres restantes para que desembarquen.&#8221; Se lo agradecimos dici\u00e9ndole que Dios le premiar\u00eda la molestia que se tomaba con los desolados extrangeros que \u00e9ramos nosotros. As\u00ed, pues, desembarcamos con \u00e9l seis de nosotros; cuando estuvimos en tierra, \u00e9l, que marchaba delante, se volvi\u00f3 y nos dijo que no era sino nuestro servidor y gu\u00eda. Nos condujo a trav\u00e9s de tres bellas calles, y a todo lo largo del camino que seguimos hab\u00eda reunidas personas, a ambos lados de la calle, colocadas en fila; pero se manten\u00edan tan corteses que parec\u00eda que no estaban all\u00ed para maravillarse de nosotros sino para darnos la bienvenida; muchas de ellas, a medida que pas\u00e1bamos, extend\u00edan ligeramente los brazos, cosa que hacen cuando dan la bienvenida.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">La  Casa de los Extranjeros es un edificio bello y espacioso, construido de ladrillo, de un color algo m\u00e1s azul que el nuestro; tiene elegantes ventanales, unos de cristal y otros de una especie de batista impermeabilizada. Nos llev\u00f3 primero a un saloncito del primer piso y nos pregunt\u00f3 entonces cu\u00e1ntos \u00e9ramos y cu\u00e1ntos enfermos hab\u00eda. Le respondimos que en total unas cincuenta personas, de las cuales diecisiete estaban enfermas. Nos recomend\u00f3 que tuvi\u00e9ramos un poco de paciencia y que esper\u00e1ramos hasta que volviera, lo que, en efecto, hizo una hora m\u00e1s tarde; nos condujo entonces a ver las habitaciones que hab\u00edan preparado, y que eran diecinueve en total. Al parecer hab\u00edan sido dispuestas para que cuatro de ellas que eran mejores que las restantes, albergaran a los cuatro hombres principales de entre nosotros, individualmente; las otras quince para los dem\u00e1s, dos por cada habitaci\u00f3n. Eran los cuartos elegantes, alegres y muy bien amueblados. Nos condujo luego a una larga galer\u00eda, parecida al dormitorio de un convento, donde nos mostr\u00f3 a todo lo largo de un lado (pues el otro estaba constituido por la pared y las ventanas) diecisiete celdas, muy limpias, separadas unas de otras por madera de cedro. Como en total hab\u00eda cuarenta celdas (muchas m\u00e1s de las que necesit\u00e1bamos) se destinaron a enfermer\u00eda para las personas enfermas. Nos dijo, adem\u00e1s, que cuando alguno de nuestros enfermos se sintiera bien se le trasladar\u00eda de su celda a una habitaci\u00f3n; con este objeto hab\u00edan preparado diez habitaciones disponibles, adem\u00e1s del n\u00famero de que hablamos antes. Realizado esto, nos llev\u00f3 de nuevo al saloncito, y levantando un poco su bast\u00f3n (como suelen hacer cuando dan una orden o un encargo), nos dijo: &#8220;Deben ustedes saber que nuestras costumbres disponen que pasado el d\u00eda de hoy y de ma\u00f1ana (d\u00edas que les dejamos para que todas las personas desciendan del barco) , permanezcan sin salir de esta casa durante tres d\u00edas. Pero no se molesten ni crean que se trata de una restricci\u00f3n de su libertad, sino para que se acomoden y descansen. No carecer\u00e1n de nada, y hay seis personas que tienen la misi\u00f3n de atenderlos respecto a cualquier asunto que necesiten resolver en la calle.&#8221; Le dimos las gracias con el mayor afecto y respeto, y dijimos: &#8220;Dios, con seguridad, est\u00e1 presente en esta tierra.&#8221; Le ofrecimos tambi\u00e9n, veinte doblones, pero sonri\u00f3 y dijo \u00fanicamente:<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">&#8220;\u00bfC\u00f3mo? \u00a1Pagado dos veces!&#8221;. Y se march\u00f3.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">Poco despu\u00e9s nos sirvieron la comida, que fu\u00e9 muy buena, tanto el pan como la carne; mejor que en cualquier colegio universitario que yo haya conocido en Europa. Nos dieron tambi\u00e9n tres clases de bebidas, todas ellas sanas y buenas; vino, una bebida hecha de grano, como nuestra cerveza, pero m\u00e1s clara, y una especie de sidra elaborada con frutas del pa\u00eds; bebida \u00e9sta maravillosamente agradable y refrescante. Nos trajeron, adem\u00e1s, gran cantidad de las naranjas escarlata, a las que ya me he referido, para nuestros enfermos; nos dijeron que constitu\u00edan un eficaz remedio para las enfermedades adquiridas en el mar. Nos dieron tambi\u00e9n una caja de peque\u00f1as pildoras grises o blanquecinas, pues quer\u00edan que nuestros enfermos tomaran una cada noche antes de dormirse; aseguraron que les ayudar\u00eda a curarse r\u00e1pidamente.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">Al d\u00eda siguiente, despu\u00e9s que cesaron las molestias ocasionadas por el transporte de nuestros hombres y equipajes desde el barco, y que estuvimos instalados y algo m\u00e1s tranquilos, consider\u00e9 razonable reunir a todos los hombres, y cuando lo estuvieron les dije: &#8220;Queridos amigos: vamos a examinar nuestra situaci\u00f3n y a nosotros mismos. Cuando nos consider\u00e1bamos encerrados en las profundidades marinas, he aqu\u00ed que nos encontramos arrojados en tierra, como Jon\u00e1s del vientre de la ballena; y ahora que estamos en tierra nos hallamos, sin embargo, entre la vida y la muerte, pues nos encontramos m\u00e1s all\u00e1 del viejo y del Nuevo Mundo; si hemos de volver a contemplar de nuevo a Europa, s\u00f3lo Dios lo sabe. Una especie de milagro nos ha tra\u00eddo aqu\u00ed, y algo as\u00ed tendr\u00eda que suceder para sacarnos. Por lo tanto, en agradecimiento por nuestra pasada liberaci\u00f3n y por nuestro peligro presente y los futuros, veneremos a Dios, y que cada uno de nosotros haga un acto de contrici\u00f3n. Adem\u00e1s, nos encontramos entre un pueblo cristiano, piadoso y humano: present\u00e9monos ante ellos con la mayor dignidad posible. Pero a\u00fan hay m\u00e1s; puesto que nos han encerrado entre estas paredes (aunque muy cort\u00e9smente) durante tres d\u00edas, \u00bfno es acaso con objeto de observar nuestra educaci\u00f3n y comportamiento? Y si lo encuentran malo, alejarnos; si bueno, concedernos m\u00e1s tiempo. Estos hombres que nos atienden tal vez nos vigilan. \u00a1Por amor de Dios, puesto que amamos el bienestar de nuestras almas y cuerpos comport\u00e9monos como Dios manda y hallaremos gracia ante los ojos de este pueblos!.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">Todos, un\u00e1nimemente, me agradecieron la advertencia, prometiendo vivir sobria y pac\u00edficamente, sin dar la menor ocasi\u00f3n de ofensa. As\u00ed pues, pasamos nuestros tres d\u00edas alegremente, despreocupados, esperando saber qu\u00e9 har\u00edan con nosotros cuando expiraran. Durante aquel tiempo tuvimos la satisfacci\u00f3n constante de ver mejorar a nuestros enfermos, quienes se cre\u00edan sumergidos -en alguna fuente milagrosa, ya que mejoraban con tanta naturalidad y rapidez.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">Cuando hubieron transcurrido los tres d\u00edas, a la ma\u00f1ana siguiente, se present\u00f3 un hombre, al que no hab\u00edamos visto antes, vestido de azul como el primero, excepto su turbante que era blanco con una peque\u00f1a cruz roja en lo alto. Llevaba tambi\u00e9n una esclavina de lino fino. A su llegada se inclin\u00f3 ligeramente ante nosotros y extendi\u00f3 sus brazos. Por nuestra parte lo saludamos humilde y sumisamente, pareciendo que recibir\u00edamos de \u00e9l una sentencia de vida o muerte. Deseaba hablar con algunos de nosotros. S\u00f3lo permanecimos seis y el resto abandon\u00f3 el aposento. Dijo: &#8220;Por mi profesi\u00f3n soy Gobernador de esta Casa de los Extranjeros, y por vocaci\u00f3n sacerdote cristiano; y por esto, dada vuestra condici\u00f3n de extranjeros, y principalmente de cristianos, es por lo que vengo a ofrecerles mis servicios. Puedo decirles algunas cosas, que creo escuchar\u00e1n de buena gana. El Estado les concede permiso para que permanezcan aqu\u00ed durante seis semanas; y no se preocupen si sus necesidades exigen un plazo m\u00e1s amplio, pues la ley no es muy precisa acerca de este punto; y no dudo de que yo mismo podr\u00e9 conseguirles el tiempo que sea conveniente. Sabr\u00e1n ustedes que la Casa de los Extranjeros es rica ahora, ya que conserva ahorradas las rentas de estos \u00faltimos treinta y siete a\u00f1os, y en este tiempo no ha llegado aqu\u00ed ning\u00fan extranjero; no se preoctipen, el Estado costear\u00e1 todo durante su estancia entre nosotros. Por esto, no tengan prisa. Respecto a las mercanc\u00edas que han tra\u00eddo se emplear\u00e1n, y cuando regresen tendr\u00e1n.el equivalente en mercanc\u00edas, o en oro y plata; pues para nosotros es lo mismo. Si tienen que hacer alguna petici\u00f3n, no la oculten, pues observar\u00e1n que, sea cualquiera la respuesta que reciban, no dejar\u00e1n de hallarse protegidos. S\u00f3lo debo advertirles que no deben retirarse m\u00e1s de un karan (milla y media entre ellos) de las murallas de la ciudad sin un permiso especial.&#8221;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">Respondimos, tras de mirarnos los unos a los otros durante corto tiempo, admirando este trato gracioso y paternal, que no sab\u00edamos lo que decir, ya que no ten\u00edamos palabras bastantes para expresarle nuestro agradecimiento; y que sus nobles y desinteresados ofrecimientos hac\u00edan innecesario preguntar nada. Nos parec\u00eda que ten\u00edamos ante nosotros un cuadro celestial de nuestra salvaci\u00f3n; habi\u00e9ndonos hallado muy poco tiempo antes en las fauces de la muerte, nos ve\u00edamos ahora en un lugar dond.e s\u00f3lo encontr\u00e1bamos consuelos. Respecto a la orden que se nos hab\u00eda dado no dejar\u00edamos de obedecerla, aunque era imposible, a menos de que nuestros corazones se inflamaran, que intent\u00e1ramos ir m\u00e1s all\u00e1 del l\u00edmite en esta tierra sagrada y feliz. Agregamos que primero nos quedar\u00edamos mudos que olvidar en nuestras plegarias su reverenda persona o a todo su pueblo. Le rogamos tambi\u00e9n humildemente que nos considerara sus verdaderos servidores, con el mismo derecho con que estuviera obligado cualquier hombre sobre la tierra; y que pon\u00edamos a sus pies, tanto nuestras personas como cuanto pose\u00edamos. Contest\u00f3 que \u00e9l era un sacerdote y que s\u00f3la buscaba la recompensa propia de un sacerdote: nuestro fraternal cari\u00f1o y el bien de nuestras almas y cuerpos. Se separ\u00f3 de nosotros con l\u00e1grimas de ternura en sus ojos, dej\u00e1ndonos confundidos con una mezcla de alegr\u00eda y afecto, dici\u00e9ndonos entre nosotros que hab\u00edamos llegado a una tierra de \u00e1ngeles, que se nos aparec\u00edan a diario, y nos anticipaban unas comodidades que no pens\u00e1bamos, ni, mucho menos, esper\u00e1bamos.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">Al d\u00eda siguiente, a las diez, el Gobernador vino otra vez y despu\u00e9s de saludarnos nos dijo familiarmente que ven\u00eda a visitarnos; pidi\u00f3 una silla y se sent\u00f3, y nosotros, que \u00e9ramos unos diez (los dem\u00e1s eran subalternos, y otros hab\u00edan salido), nos sentamos con \u00e9l; cuando estuvimos todos acomodados empez\u00f3 as\u00ed: &#8220;Los habitantes de esta isla de Bensalem (as\u00ed la llaman en su lengua) nos encontramos en la situaci\u00f3n siguiente: debido a nuestra soledad y a la ley del secreto que mantenemos para nuestros viajeros, y a causa de la poco frecuente admisi\u00f3n de extranjeros, conocemos bien el mundo habitado y a nosotros no se nos conoce. Por esto, como lo corriente es que interrogue el que sabe menos, me parece m\u00e1s razonable que, para distraernos, que ustedes me pregunten en lugar de preguntarles yo a ustedes.&#8221;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">Respondimos que le agradec\u00edamos humildemente que nos diera permiso para hacerlo as\u00ed, y que pens\u00e1bamos, a juzgar por lo que ya sab\u00edamos, que en todo el universo no hab\u00eda cosa m\u00e1s merecedora de conocerse que el estado de esta tierra feliz. Pero sobre todo -dijimos- puesto que nos hab\u00edamos encontrado procedentes de tan diferentes confines del mundo, y con seguridad esper\u00e1bamos que volver\u00edamos a encontrarnos un d\u00eda en el reino de los cielos (ya que todos \u00e9ramos cristianos)., dese\u00e1bamos saber (teniendo en cuenta que esta tierra est\u00e1 tan remota y separada por vastos y desconocidos oc\u00e9anos de la tierra donde vivi\u00f3 nuestro Salvador) qui\u00e9n fu\u00e9 el ap\u00f3stol de esta naci\u00f3n, y c\u00f3mo se convirti\u00f3 a la fe. Nuestra pregunta hizo brillar la satisfacci\u00f3n en su rostro. Respondi\u00f3: &#8220;Al hacerme esta pregunta en primer lugar, mi coraz\u00f3n se siente m\u00e1s ligado al vuestro, ya que muestra que busc\u00e1is ante todo el reino de los cielos; con gusto, y brevemente, contestar\u00e9 a vuestra demanda.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">&#8220;Unos veinte a\u00f1os despu\u00e9s de la ascensi\u00f3n de nuestro Salvador, los habitantes de Renfusa (ciudad de la costa oriental de nuestra isla) vieron a la distancia de unas millas ( la noche era nubosa y tranquila) un gran pilar de luz en el mar; ten\u00eda la forma de una columna o cilindro y ascend\u00eda del mar hacia el cielo; en lo alto se ve\u00eda una gran cruz luminosa, m\u00e1s brillante y resplandeciente que el fuste del pilar. Ante tan extra\u00f1o espect\u00e1culo las gentes de la ciudad se concentraron r\u00e1pidamente en la playa para admirarlo; luego se embarcaron en cierto n\u00famero de peque\u00f1os botes con objeto de aproximarse m\u00e1s a aquella maravillosa vista. Pero cuando estaban a unas sesenta yardas del pilar se encontraron con que no pod\u00edan avanzar, aunque pod\u00edan moverse en otras direcciones; las personas permanecieron en los botes en una actitud contemplativa, corno en un teatro, mirando aquella luz, que era como un signo celestial. Sucedi\u00f3 que en uno de los botes se hallaba uno de nuestros hombres m\u00e1s sabios, de la Sociedad &#8220;La Casa de Salom\u00f3n&#8221;, casa o colegio, mis queridos hermanos, que constituye el alma de este reino; habiendo mirado y contemplado atenta y devotamente durante un rato el pilar y la cruz, este sabio cay\u00f3 sobre su rostro, y luego, irgui\u00e9ndose y elevando sus manos al cielo, or\u00f3 de esta manera:,<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">&#8220;Se\u00f1or, Dios del cielo y de la tierra, por tu gracia nos has permitido conocer la creaci\u00f3n, tu obra, y sus secretos; y discernir (en cuanto le es posible al hombre) entre los milagros divinos, las obras de la naturaleza, las art\u00edsticas, y las impostoras e ilusiones de todas clases. Doy fe ante este pueblo que en lo que estamos contemplando en estos momentos se halla tu dedo, y es un verdadero milagro. Y como, seg\u00fan hemos aprendido en nuestros libros, realizas milagros con vistas a un fin excelente y divino (pues las leyes de la naturaleza son tus propias leyes, y t\u00fa no las var\u00edas a no ser por un gran motivo), te suplicamos humildemente que nos sea posible interpretar este gran signo; lo cual parece que lo prometes, al envi\u00e1rnoslo&#8221;.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">&#8220;Cuando acab\u00f3 su oraci\u00f3n not\u00f3 que el bote pod\u00eda moverse sin impedimento, mientras que los dem\u00e1s permanec\u00edan quietos; y considerando que ello significaba permiso para aproximarse, hizo que, remando silenciosamente, el bote se acercara al pilar. Pero cuando lleg\u00f3 cerca de \u00e9l, el pilar y la cruz luminosa -se esfumaron, rompi\u00e9ndose, por as\u00ed decirlo, en un firmamento de estrellas, que tambi\u00e9n se desvaneci\u00f3 poco despu\u00e9s; y nada m\u00e1s se vio a no ser un peque\u00f1o cofre o caja de cedro, seco, y no h\u00famedo aunque flotaba en el agua. En su parte anterior, la que estaba m\u00e1s cerca de \u00e9l, crec\u00eda una peque\u00f1a rama verde de palma; cuando el sabio tom\u00f3 el cofre en sus manos, con toda reverencia lo abri\u00f3 y se encontraron dentro un libro y una carta, escritos ambos en fino pergamino y enrollados en trozos de tela. El libro conten\u00eda todos los libros can\u00f3nicos del Viejo y del Nuevo Testamento, tal como los tienen ustedes (pues sabemos que su Iglesia los recibi\u00f3), y el Apocalipsis; tambi\u00e9n hab\u00eda otros libros del Nuevo Testamento, aunque en aquel tiempo a\u00fan no hab\u00edan sido escritos. La carta conten\u00eda estas palabras:<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">&#8220;Yo, Bartolom\u00e9, siervo del Alt\u00edsimo y ap\u00f3stol de jesucristo, fui avisado por un \u00e1ngel que se me apareci\u00f3 en una gloriosa visi\u00f3n para que depositara este cofre sobre las olas del mar. Por consiguiente, declaro y doy fe de que el pueblo al que llegue este cofre, por voluntad de Dos, el d\u00eda mismo de su llegada obtendr\u00e1 la salvaci\u00f3n, la paz y la bienaventuranza tanto del Padre como de Nuestro Se\u00f1or jesucristo.&#8221;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">&#8220;Con estos escritos, tanto con el libro como con la carta, ocurri\u00f3 un gran milagro parecido al de los ap\u00f3stoles: el del primitivo don de lenguas. Viviendo ei aquel tiempo, en esta tierra, hebreos, persas e indios, adem\u00e1s de los nativos del pa\u00eds, todos ellos pudieron leer el libro y la carta como si estuvieran escritos en su propia lengua. De este modo, y por el arca o cofre, se salv\u00f3 esta tierra de la infidelidad (como parte del mundo antiguo se salv\u00f3 del diluvio) mediante la milagrosa y apost\u00f3lica evangelizaci\u00f3n de San Bartolom\u00e9.&#8221;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">Hizo una pausa, lleg\u00f3 en este instante un mensajero y se march\u00f3. Esto fu\u00e9 cuanto sucedi\u00f3 durante la reuni\u00f3n.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">Al d\u00eda siguiente vino otra vez el mismo Gobernador, inmediatamente despu\u00e9s de comer, y se excus\u00f3 diciendo que el d\u00eda anterior se separ\u00f3 de nosotros con cierta brusquedad, pero que ahora quer\u00eda recompensarnos y pasar alg\u00fan tiempo con nosotros si su compa\u00f1\u00eda y conversaci\u00f3n nos agradaba. Le respondimos que nos gustaba y agradaba tanto que d\u00e1bamos por bien empleados los peligros pasados y futuros s\u00f3lo por haberle o\u00eddo hablar; y que cre\u00edamos que una hora pasada con \u00e9l val\u00eda m\u00e1s que a\u00f1os enteros de nuestra antigua vida. Se inclin\u00f3 ligeramente, y tras habernos sentado exclam\u00f3: &#8220;Bien, ahora les corresponde a ustedes preguntar.&#8221;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">Despu\u00e9s de una corta pausa, uno de nosotros dijo que hab\u00eda algo que ten\u00edamos tanto deseo de saber como miedo de preguntar, por temor a ser indiscretos. Pero que animados por su singular amabilidad hacia nosotros (de tal modo que siendo sus fieles y sinceros servidores apenas si nos consider\u00e1bamos extranjeros) nos atrev\u00edamos a proponerle la cuesti\u00f3n; le rog\u00e1bamos humildemente que si cre\u00eda que la pregunta no era pertinente nos perdonara, aunque la rechazara. Le dijimos que hab\u00edamos tenido muy en cuenta las palabras que pronunci\u00f3 anteriormente acerca de que esta isla en la que nos encontr\u00e1bamos era conocida de muy pocos, y que, sin embargo, ellos conoc\u00edan a la mayor\u00eda de las naciones del mundo; que sab\u00edamos que esto era cierto, puesto que conoc\u00edan los idiomas de Europa y estaban bastante enterados de su organizaci\u00f3n y asuntos; y que, no obstante, nosotros en Europa (a pesar de todos los descubrimientos de tierras remotas y de todas las navegaciones realizadas en los \u00faltimos tiempos) nunca tuvimos el menor indicio de la existencia de esta isla. Hall\u00e1bamos esto asombrosamente extra\u00f1o ya que todas las naciones se conoc\u00edan entre s\u00ed, por viajes realizados a los diversos pa\u00edses; y aunque el viajero que visita un pa\u00eds extra\u00f1o aprende mucho m\u00e1s mediante la vista que el que permanece en la patria y escucha el relato de aqu\u00e9l, sin embargo, ambos m\u00e9todos son suficientes para alcanzar un conocimiento mutuo, en cierto grado, por ambas partes. Pero respecto a esta isla, jam\u00e1s se nos dijo que ning\u00fan barco procedente de ella hubiera sido visto arribar a las costas de Europa; tampoco a las costas de las Indias orientales u occidentales, ni que ning\u00fan barco de cualquier parte del mundo hubiera vuelto de esta isla. Y sin embargo, lo maravilloso no es esto, ya que la situaci\u00f3n de la isla (como dijo su se\u00f1or\u00eda) en la secreta inmensidad de tan vasto oc\u00e9ano debe ser la causa de ello. Pero el hecho de que conocieran los idiomas, libros y asuntos de pa\u00edses tan distantes, nos hac\u00eda no saber qu\u00e9 pensar, ya que nos parec\u00eda condici\u00f3n y propiedad de potestades divinas y de seres que permanecen escondidos e invisibles para los dem\u00e1s y a quienes, sin embargo, todas las cosas se les revelan abiertamente.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">Al oir este discurso el Gobernador sonri\u00f3 con benevolencia y dijo que hac\u00edamos bien en pedir perd\u00f3n, por nuestra pr\u00e9gunta, debido a lo que ella implicaba, ya que parec\u00eda como si pens\u00e1ramos que \u00e9sta tierra era una tierra de encantadores, que enviaba esp\u00edritus por todas partes para que regresaran con noticias e informaci\u00f3n de otros pa\u00edses. Con la mayor humildad posible, pero con expresi\u00f3n de que comprend\u00edamos, contestamos que sab\u00edamos que \u00e9l hablaba en broma; que pens\u00e1bamos que exist\u00eda algo sobrenatural en esta isla, pero algo m\u00e1s bien ang\u00e9lico que m\u00e1gico. Con objeto de que su se\u00f1or\u00eda supiera realmente qu\u00e9 era lo que nos hac\u00eda temerosos y dudosos en hacer esta pregunta, ten\u00edamos que decir que no se trataba de tal fantas\u00eda, sino porque record\u00e1bamos que en las primeras palabras que le o\u00edmos aludi\u00f3 a que esta tierra ten\u00eda leyes secretas respecto a los extranjeros.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">A esto respondi\u00f3:<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">&#8220;Su recuerdo es acertado, por esto en lo que voy a decirles, he de reservarme algunos detalles, que no es legal que revele, pero con lo que les diga tendr\u00e1n ustedes bastante para su satisfacci\u00f3n.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">&#8220;Sabr\u00e1n ustedes (y quiz\u00e1 les parecer\u00e1 incre\u00edble) que hace unos tres mil a\u00f1os, o algo m\u00e1s, la navegaci\u00f3n mundial (especialmente respecto a los viajes laigos) era mucho mayor que en la actualidad. No piensen ustedes que yo ignoro el aumento que ha experimentado dentro de los \u00faltimos ciento veinte a\u00f1os; lo s\u00e9 bien, y sin embargo afirmo que era mayor entonces que ahora; puede ser que el ejemplo del arca, que salv\u00f3 a los pocos hombres que quedaban del Diluvio Universal, diera confianza a los hombres para aventurarse sobre las aguas; el caso es que \u00e9sta es la verdad. Los fenicios, y en especial los tirios, poseyeron grandes flotas; los cartagineses fundaron una colonia m\u00e1s hacia Occidente. Hacia el Este, la navegaci\u00f3n por las aguas de Egipto y Palestina era, igualmente, intensa. Tambi\u00e9n China y la Gran Atl\u00e1ntida (que ustedes llaman Am\u00e9rica), que ahora s\u00f3lo cuentan con juncos y canoas, abundaba en grandes embarcaciones. Esta isla (seg\u00fan consta en documentos fidedignos de aquellos tiempos) contaba entonces con mil quinientos grandes barcos de gran tonelaje. Ustedes apenas si conservan recuerdo de esto, pero nosotros sabemos bastante.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">&#8220;En aquel tiempo esta tierra era conocida y frecuentada por los barcos y nav\u00edos de todas las naciones que he citado anteriormente. Y, como suele ocurrir, ven\u00edan a veces con ellos hombres de otros pa\u00edses que no eran marinos; persas, caldeos, \u00e1rabes, hombres de casi todas las naciones potentes y famosas se reun\u00edan aqu\u00ed; actualmente existen entre nosotros peque\u00f1os grupos y familias que descienden de ellos. Y respecto a nuestros barcos, hicieron varios viajes tanto al estrecho que ustedes llaman las Columnas de H\u00e9rcules, como a otras partes del Oc\u00e9ano Atl\u00e1ntico y del mar Mediterr\u00e1neo; fueron a Pek\u00edn (ciudad a la que nosotros llamamos Cambaline) y a Quinzy, en los mares de Oriente, y llegaron hasta los confines de la Tartaria oriental.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">&#8220;Al mismo tiempo, y despu\u00e9s de algo m\u00e1s de una generaci\u00f3n, prosperaron los habitantes de la Gran Atl\u00e1ntida. Pues aunque la narraci\u00f3n y descripci\u00f3n que hizo uno de vuestros grandes hombres (Platon en el Critias) acerca de que en ella se establecieron los descendientes de Neptuno, de la magnificencia del templo, del palacio, la ciudad y la colina; de los m\u00faltiples y grandes r\u00edos navegables (que como cadenas rodeaban al lugar y al templo); las diversas escalinatas por las que los hombres ascend\u00edan a \u00e9l, como si fuera una Scala coeli; aunque todo esto sea po\u00e9tico y fabuloso, sin embargo, gran parte es cierto ya que el susodicho pa\u00eds, la Atl\u00e1ntida, as\u00ed como el Per\u00fa, que entonces se llamaba Coya, y M\u00e9jico, llamado entonces Tyrambel, fueron poderosos y soberbios reinos por sus armas, barcos y riquezas: tan poderosos que una vez (o por lo menos en el espacio de diez a\u00f1os) realizaron dos grandes expediciones los hombres de Tyrambel al mar Mediterr\u00e1neo a trav\u00e9s del Atl\u00e1ntico; y los de Coya a nuestra isla por el Mar del Sur; de la expedici\u00f3n que fue a Europa, seg\u00fan parece, ese mismo autor tuvo alguna noticia por un sacerdote egipcio, a quien cita. Pues con seguridad esto fue un hecho. No puedo decir si la gloria de resistir y rechazar a aquellas fuerzas correspondi\u00f3 a los primitivos atenienses, pero lo cierto es que de aquel viaje no regres\u00f3 ning\u00fan hombre ni ning\u00fan barco. Tampoco hubiera tenido mejor fortuna el viaje que los hombres de Coya realizaron contra nosotros de no haber tropezado con enemigos de mayor clemencia. El rey de esta isla, llamado Altabin, hombre sabio y gran guerrero, conociendo bien su propia fuerza y la de sus enemigos maniobr\u00f3 de forma que, con fuerzas inferiores, separ\u00f3 a las tropas de desembarco de sus nav\u00edos, apoder\u00e1ndose de \u00e9stos y del campamento y oblig\u00e1ndoles a rendirse sin necesidad de combatir; cuando estuvieron a su merced se content\u00f3 con su juramento de que no volver\u00edan a empu\u00f1ar las armas contra \u00e9l y los puso en libertad.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">&#8220;Poco despu\u00e9s de estas arrogantes expediciones cay\u00f3 sobre ellos la venganza divina. En menos de un siglo la Gran Atl\u00e1ntida qued\u00f3 destruida; no por un gran terremoto, como dice vuestro escritor (puesto que la regi\u00f3n era poco propensa a terremotos), sino por un diluvio extraordinario con inundaci\u00f3n, ya que en aquellos tiempos esos pa\u00edses ten\u00edan las aguas procedentes de r\u00edos mucho m\u00e1s grandes y monta\u00f1as mucho m\u00e1s elevadas, que cualquier parte del Viejo Mundo. Lo cierto es que la inundaci\u00f3n no fu\u00e9 profunda, pues no lleg\u00f3 a m\u00e1s de cuarenta pies de altura sobre la tierra, de forma que aunque destruy\u00f3 en general a los hombres y a los animales, sin embargo algunos hombres salvajes de los bosques consiguieron escapar. Tambi\u00e9n se salvaron los p\u00e1jaros volando a las ramas altas de los \u00e1rboles. Respecto a los hombres, aunque en muchos sitios ten\u00edan viviendas m\u00e1s elevadas que la altura del agua, sin embargo, la inundaci\u00f3n, aunque superficial, se prolong\u00f3 mucho tiempo por cuyo motivo los habitantes de los valles que no hab\u00edan muerto ahogados perecieron por falta de alimentos y de otras cosas necesarias.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">&#8220;As\u00ed pues, no se maravillen de la escasa poblaci\u00f3n de Am\u00e9rica, ni de la rudeza e ignorancia de sus habitantes, pues hay que considerarlos como a un pueblo joven, mil a\u00f1os menor que el resto del mundo, pues tanto tiempo transcurri\u00f3 entre el Diluvio Universal y esta extraordinaria inundaci\u00f3n. Los pobres supervivientes del g\u00e9nero humano que quedaron en las monta\u00f1as repoblaron de nuevo el pa\u00eds lentamente, poco a poco, y como eran personas sencillas y salvajes (distintas a No\u00e9 y sus hijos, que constitu\u00edan la familia principal de la Tierra) fueron incapaces de dejar a su posteridad alfabeto, arte o civilizaci\u00f3n; y estando habituados, igualmente, a vestirse en sus monta\u00f1as ( a causa del riguroso fr\u00edo de aquellas regiones) con pieles de tigres, osos y cabras de largo pelo que ten\u00edan en aquellas tierras, cuando descendieron a los valles y se encontraron con el intolerable calor que all\u00ed reinaba, y no sabiendo c\u00f3mo hacerse vestidos m\u00e1s ligeros, forzosamente se acostumbraron a ir desnudos, y as\u00ed contin\u00faan hoy. Unicamente eran aficionados a las plumas de las aves, h\u00e1bito heredado de sus antepasados de las monta\u00f1as, quienes se sintieron seducidos por ellas debido al vuelo de las infinitas aves que ascend\u00edan a las tierras altas mientras las aguas iban ocupando los terrenos bajos. Como ven, a, causa de este gran accidente, perdimos nuestra relaci\u00f3n con los americanos, con quienes ten\u00edamos m\u00e1s que con otros, un comercio m\u00e1s intenso debido a nuestra mayor proximidad.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">&#8220;En las dem\u00e1s partes del mundo es evidente que en los tiempos que siguieron (bien fuera debido a las guerras, o por la evoluci\u00f3n natural del tiempo) la navegaci\u00f3n decay\u00f3 grandemente en todos los sitios: especialmente los viajes largos (en parte, a causa del empleo de galeras y barcos que apenas pod\u00edan resistir la furia del mar) dejaron de realizarse. De este modo, la comunicaci\u00f3n que pod\u00edan tener con nosotros otras naciones ces\u00f3 desde hace largo tiempo, a no ser que ocurriera alg\u00fan accidente extra\u00f1o como el de ustedes. Respecto a la comunicaci\u00f3n que pod\u00edamos nosotros tener con los otros pa\u00edses, debo decirles la causa de que no haya ocurrido as\u00ed. Puedo confesar, hablando con franqueza, que nuestras embarcaciones, potencia, mariner\u00eda y pilotos, as\u00ed como todo cuanto pertenece al arte de navegar, son tan grandes como lo fueron siempre; por lo tanto, voy a contarles por qu\u00e9 hemos permanecido en nuestro pa\u00eds, con lo que, para su satisfacci\u00f3n personal, se hallar\u00e1n m\u00e1s cerca de su pregunta principal.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">&#8220;Hace aproximadamente mil novecientos a\u00f1os reinaba en esta isla un soberano cuya memoria, entre todos los reyes, adoramos en mayor grado; no lo hacemos de un modo supersticioso sino consider\u00e1ndolo como un instrumento divino, aunque era un hombre mortal; se llamaba Salomona, y lo reput\u00e1bamos como el legislador de nuestra naci\u00f3n. Este rey ten\u00eda un gran coraz\u00f3n, un inextinguible amor al bien y una inclinaci\u00f3n fervorosa por hacer felices a su reino y a su pueblo. Considerando \u00e9l que esta tierra era lo suficientemente aut\u00e1rquico para mantenerse sin ayuda extranjera, pues ten\u00eda 5,600 millas de di\u00e1metro y era de una rara fertilidad en su mayor parte; y hallando tambi\u00e9n que podr\u00eda activarse mucho la navegaci\u00f3n mediante la pesca y la navegaci\u00f3n de cabotaje, e igualmente por el transporte hacia aIgunas islas peque\u00f1as que no se hallan lejos de nosotros, y que se encuentran bajo la corona y leyes de este Estado; teniendo en cuenta el feliz y floreciente estado en que la isla se hallaba entonces, y que en todo caso podr\u00eda empeorar pero di\u00f1cilmente mejorar, aunque personalmente nada deseaba, dadas sus nobles y heroicas intenciones, quiso perpetuar la situaci\u00f3n que tan firmemente hab\u00eda establecido en su tiempo. Por consiguiente, entre otras leyes fundamentales que promulg\u00f3 se hallan las que prohiben la entrada de extranjeros, entrada que en aquellos tiempos (aunque fue despu\u00e9s de la calamidad de Am\u00e9rica) era frecuente; lo hizo por temor a las novedades y a la mezcolanza de costumbres. Es cierto que una ley parecida contra la admisi\u00f3n de extranjeros sin autorizaci\u00f3n es una ley antigua en el reino de China, que -a\u00fan contin\u00faa en vigor. Pero all\u00ed es algo lamentable, ya que ha convertido a China en una curiosa naci\u00f3n, ignorante, temerosa y necia. Nuestro legislador dio otro car\u00e1cter a su ley. Ante todo, tuvo buen cuidado de que se mostrara el mayor humanitarismo hacia los extranjeros afligidos por la desgracia, como ustedes han podido comprobar.&#8221;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">Al escuchar estas palabras todos nos levantamos, como era l\u00f3gico, inclin\u00e1ndonos. Continu\u00f3 \u00e9l:<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">&#8220;Queriendo tambi\u00e9n aquel rey unir la humanidad y la prudencia, y pensando que era una falta de lesa humanidad detener aqu\u00ed contra su propia voluntad a los extranjeros, y de prudencia el que volvieran y revelaran su descubrimiento de este Estado, adopt\u00f3 las medidas siguientes: orden\u00f3 que todos aquellos extranjeros a los que se les hubiera permitido desembarcar pod\u00edan partir cuando quisieran; y que los que desearan permanecer tuvieran buenas condiciones de vida y se les dotara de medios para vivir a costa del Estado. Previ\u00f3 en tan gran medida el futuro, que en tantos a\u00f1os como han transcurrido desde la prohibici\u00f3n no recordamos que retornara ning\u00fan barco, excepto trece personas, en \u00e9pocas diferentes, que prefirieron volver. Ignoro qu\u00e9 es lo que contar\u00edan los que volvieron. Hay que creer que lo que relataran en cualquier parte que llegaran fuera considerado un mero sue\u00f1o. Respecto a los viajes que nosotros pudi\u00e9ramos realizar desde aqu\u00ed al extranjero, nuestro legislador crey\u00f3 conveniente limitarlos. No ocurre as\u00ed en China, ya que los chinos navegan adonde quieren o adonde pueden; esto demuestra que su ley prohibiendo entrar a los extranjeros es producto de la pusilanimidad y del miedo. Esta restricci\u00f3n nuestra tiene s\u00f3lo una excepci\u00f3n, la cual es admirable: aprovechar el bien que resulta de la comunicaci\u00f3n con los extranjeros y evitar el da\u00f1o. Y ahora se lo mostrar\u00e9 a ustedes; pero aqu\u00ed voy a hacer una peque\u00f1a digresi\u00f3n que pronto encontrar\u00e1n pertinente.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">&#8220;Sabr\u00e1n, queridos amigos, que entre todos los excelentes actos de aquel rey uno de ellos tuvo la preeminencia. Fu\u00e9 la fundaci\u00f3n e instituci\u00f3n de una orden o sociedad, a la que llamamos Casa de Salom\u00f3n; fu\u00e9 la fundaci\u00f3n m\u00e1s noble que jam\u00e1s se hizo sobre la Tierra, y el faro de este reino. Est\u00e1 dedicada al estudio de las obras y de las criaturas de Dios. Creen algunos que lleva el nombre, algo corrompido, de su fundador, como si debiera ser Casa de Salomona. Pero los documentos lo citan tal como se pronuncia hoy. Lleva el nombre del rey de los hebreos, que es bastante famoso entre ustedes; conservamos parte de sus obras, que ustedes no poseen; a saber, la Historia Natural, en la que habla de todas las plantas, desde los cedros del L\u00edbano hasta el musgo que crece en las paredes; y lo mismo de todo cuanto tiene vida y movimiento. Esto me hace pensar que nuestro rey hall\u00e1ndose de acuerdo en muchas cosas con aquel rey de los hebreos (que vivi\u00f3 muchos a\u00f1os antes que \u00e9l lo honr\u00f3 con el nombre de esta fundaci\u00f3n. Y me induce bastante a ser de esta opini\u00f3n el hecho de que en los documentos antiguos esta orden o sociedad es llamada unas veces Casa de Salom\u00f3n, y otras Colegio de la Obra de los Seis D\u00edas; por lo que deduzco que nuestro excelente rey aprendi\u00f3 de los hebreos que Dios cre\u00f3 el mundo y todo cuanto encierra en seis d\u00edas, y que, por lo tanto, al fundar esta casa para la investigaci\u00f3n de la verdadera naturaleza de todas las cosas (por lo cual Dios tendr\u00eda la mayor gloria, como hacedor de ellas, y los hombres mayor fruto en su uso) le di\u00f3 tambi\u00e9n este segundo nombre.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">&#8220;Pero volvamos a nuestro asunto. Cuando el rey prohibi\u00f3 a su pueblo que navegara fuera de sus aguas jurisdicc\u00edonales, hizo, no obstante, esta salvedad: que cada doce a\u00f1os salieran del reino dos barcos con objeto de realizar varios viajes, y que en ellos fuera una comisi\u00f3n compuesta de tres miembros o hermanos de la Casa de Salom\u00f3n para que pudieran dar a conocer el estado de los asuntos de los pa\u00edses que visitaban; especialmente las ciencias, artes, manufacturas e invenciones de todo el mundo; adem\u00e1s, traernos libros, instrumentos y modelos de toda clase de cosas; dispuso que los barcos volvieran despu\u00e9s de haber desembarcado a los hermanos, y que \u00e9stos permanecieran en el extranjero hasta la llegada de la nueva misi\u00f3n. Estos barcos se hallaban cargados de avituallamientos y llevaban tambi\u00e9n bastante oro para que la comisi\u00f3n pudiera comprar cosas necesarias y recompensar a las personas que, a su juicio, lo merecieran. Ahora bien, no puedo decirles a ustedes c\u00f3mo evitamos que se descubra el desembarco de los marineros, de qu\u00e9 modo residen en tierra durante cierto tiempo bajo el disfraz de otra nacionalidad, qu\u00e9 lugares fueron los elegidos para realizar estos viajes, y en qu\u00e9 pa\u00edses se proyectan las citas de las nuevas misiones, y las circunstancias que rodean a todo esto; no puedo decirlo, por mucho que lo deseen. Como ustedes pueden observar mantenemos comercio, no de oro, plata o joyas, ni tampoco de sedas, especias o mercanc\u00edas parecidas, sino de la primera creaci\u00f3n de Dios, que fu\u00e9 la luz: deseamos tener luz, por as\u00ed decirlo, de los descubrimientos realizados en todos los lugares del mundo.&#8221;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">Cuando acab\u00f3 permaneci\u00f3 silencioso, y as\u00ed estuvimos todos; nos hall\u00e1bamos asombrados de haber escuchado tan sorprendentes nuevas. Observando \u00e9l que dese\u00e1bamos decir algo, pero que a\u00fan no sab\u00edamos qu\u00e9, cambi\u00f3 de conversaci\u00f3n cort\u00e9smente y nos hizo diversas preguntas acerca de nuestro viaje y destino, concluyendo finalmente por aconsejarnos que deber\u00edamos pensar en nosotros mismos, cu\u00e1nto tiempo de estancia pens\u00e1bamos solicitar del Estado, y que no nos limit\u00e1ramos en nuestra solicitud, ya que \u00e9l procurar\u00eda que se nos concediera tanto tiempo como dese\u00e1ramos. A continuaci\u00f3n nos levantamos todos, y nosotros intentamos besar los bordes de su capa, pero \u00e9l lo impidi\u00f3 y se march\u00f3. Mas cuando nuestros hombres supieron que el Estado acostumbraba ofrecer condiciones a los extranjeros que decidieran permanecer en la isla, tuvimos bastante trabajo en conseguir que algunos de ellos cuidaran del barco, e impedirles presentarse inmediatamente al Gobernador para solicitar las condiciones; lo evitamos con mucho trabajo, hasta que pudi\u00e9ramos estar de acuerdo acerca de qu\u00e9 partido adoptar.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">Nos consideramos libres viendo que no hab\u00eda peligro de perdici\u00f3n extrema, y desde entonces vivimos con m\u00e1s alegr\u00eda, saliendo a la calle y viendo todo cuanto era digno de visitarse en la ciudad y lugares cercanos, dentro de los l\u00edmites que nos estaban permitidos; nos relacionamos con muchas personas importantes, y encontramos en ellas tanta afabilidad que parec\u00eda que formaba parte de su condici\u00f3n recibir a extranjeros. Y esto fue bastante para hacernos olvidar cuanto nos era m\u00e1s querido en nuestros propios pa\u00edses. Continuamente hall\u00e1bamos cosas que val\u00eda la pena observar o relacionarse un ellas. Sin duda alguna, si existiera un espejo en el mundo merecedor de que el hombre se fijara en \u00e9l, \u00e9ste ser\u00eda aquel pa\u00eds.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">Un d\u00eda, dos de los nuestros fueron invitados a una Fiesta de la  Familia, seg\u00fan ellos la llaman; es una costumbre muy sencilla, piadosa y sagrada, que muestra que aquella naci\u00f3n se compone de todos los bienes. Consiste en lo siguiente. A cualquier hombre que alcance a ver vivos a treinta de sus descendientes, mayores de tres a\u00f1os, se le concede celebrar una fiesta a costa del Estado. El padre de la familia, a quien llaman el Tirs\u00e1n, dos d\u00edas antes de la fiesta lleva con \u00e9l a tres amigos que guste elegir, siendo acompa\u00f1ado tambi\u00e9n por el Gobernador de la ciudad o lugar donde la fiesta se celebre; se citan tambi\u00e9n para que concurran a todas las personas de la familia de ambos sexos. Dos d\u00edas antes el Tirs\u00e1n celebra consulta sobre el buen estado de la familia. En ella se resuelven las discordias o litigios que hayan podido surgir entre los miembros. Si alguno de la familia se halla en mala situaci\u00f3n, se procura ayudarle o ponerle remedio. Se censura y reprueba al que ha adoptado una mala vida. Se dan normas respecto a los matrimonios y al porvenir de los familiares, junto con otros avisos y \u00f3rdenes. Asiste al final el Gobernador para ejecutar, mediante su autoridad p\u00fablica, los decretos y \u00f3rdenes del Tirs\u00e1n, por si fueran desobedecidos; aunque, como reverencian y obedecen tanto las leyes de la naturaleza, raras veces se necesita esta medida. El Tirs\u00e1n elige uno de sus hijos para que viva con.\u00e9l en la casa; se le conoce desde entonces con el nombre de Hijo de la Vid. La raz\u00f3n de ello aparecer\u00e1 luego.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">El d\u00eda de la fiesta, el padre o Tirs\u00e1n, despu\u00e9s del servicio divino, penetra en el gran cuarto donde se celebra; esta habitaci\u00f3n tiene una plataforma en el extremo. junto a la pared, en medio de la plataforma, hay un sill\u00f3n para \u00e9l, con una alfombra y una mesa delante. Encima del sill\u00f3n se encuentra un dosel redondo u ovalado hecho de hiedra, hiedra algo m\u00e1s blanca que la nuestra, como las hojas de los \u00e1lamos blancos pero m\u00e1s brillante; se conserva verde durante todo el invierno. El dosel est\u00e1 curiosamente adornado con plata y seda de diversos colores, colgadas y mezcladas en la hiedra; es una obra realizada por alguna de las hijas de la familia; se halla cubierta en la parte superior por una bella red de seda y plata. No obstante, el armaz\u00f3n est\u00e1 hecho de aut\u00e9ntica hiedra; una vez que se desmonta, los amigos de la familia desean conservar una ramita o una hoja.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">Aparece el Tirs\u00e1n con toda su generaci\u00f3n o linaje, los varones precedi\u00e9ndole, y las hembras sigui\u00e9ndole; si vive la madre de la que descienden todos, entonces, a la derecha del sill\u00f3n, en un piso superior, hay un apartamiento con una puerta privada y una ventana de cristal tallado, emplomada en oro y azul, donde se sienta, oculta a todas las miradas. Cuando el Tirs\u00e1n entra se sienta en el sill\u00f3n; todos sus descendientes se colocan junto a la pared, tanto a su espalda como a los lados de la plataforma, y permanecen de pie, por orden de edades, sea cualquiera el sexo que tengan. Una vez que se ha sentado, con la habitaci\u00f3n llena de personas pero sin desorden alguno, luego de una pausa penetra por el otro extremo del aposento un Tarat\u00e1n (que es tanto como decir un heraldo) con un muchacho a cada lado, uno de los cuales lleva un rollo de pergamino amarillo brillante y el otro un racimo con el tallo y las uvas de oro. El heraldo y los ni\u00f1os visten mantos de sat\u00e9n verde agua; el del heraldo tiene franjas doradas y lleva cola.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">Luego el heraldo, haciendo tres reverencias o inclinadones, se acerca a la plataforma y all\u00ed, en primer lugar, toma en sus manos el rollo. Este rollo es la carta de privilegio real que contiene donaciones de renta y muchos privilegios, franquicias y t\u00edtulos honor\u00edficos concedidos al padre de la familia. Siempre va dedicada y dirigida: &#8220;A fulano de tal, nuestro amado amigo y acreedor&#8221;, t\u00edtulo adecuado s\u00f3lo para este caso, pues dicen que el rey no es deudor nunca de ning\u00fan hombre a no ser por la propagaci\u00f3n de sus s\u00fabditos. El sello impreso en la carta real representa la imagen del rey, en relieve o moldeado en oro; aunque tales cartas se conceden como un derecho, sin embargo se var\u00edan a discreci\u00f3n seg\u00fan el n\u00famero y dignidad de la familia. El heraldo lee en voz alta la carta, y mientras la lee, el padre o Tirs\u00e1n permanece de pie. apoyado en dos de sus hijos elegidos.previamente por \u00e9l. Sube el heraldo a la plataforma y le.entrega la carta, todos los que se hallan presentes prorrumpen entonces en una aclamaci\u00f3n en su lengua, que viene a clecir: &#8220;Felices las personas de Bensalem.&#8221;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">A continuaci\u00f3n el heraldo toma en sus manos, del otro muchacho, el racimo de uvas de oro. Se encuentran \u00e9stas bellamente esmaltadas; si se hallasen mayor\u00eda el n\u00famero de varones de la familia, las uvas est\u00e1n esmaltadas de p\u00farpura, con un pequeno sol engastado en la parte superior; si la mayor\u00eda la constituyen las hembras, entonces est\u00e1n esmaltadas de un amarillo verdoso, con una media luna en lo alto. Hay tantas uvas como descendientes de la familia. El heraldo entrega tambi\u00e9n al Tirs\u00e1n este racimo dorado, quien lo da a su vez al hijo que ha elegi para que lo acompa\u00f1e en la casa; \u00e9ste lo sostiene ante su padre cuando aparece&#8217; en p\u00fablico poco despu\u00e9s; de aqu\u00ed que se le llame el Hijo de la  Vid.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">Una vez acabada la ceremonia se retira el padre o Tirs\u00e1n, y poco despu\u00e9s regresa para comer, sent\u00e1ndose solo bajo el dosel, lo mismo que antes; ninguno de sus descendientes se sienta con \u00e9l, sea cualquiera su dignidad o grado, excepto si es miembro de la Casa de Salom\u00e9n. Es servido por sus propios hijos vanones, que se arrodillan ante \u00e9l, en tanto que las mujeres se hallan de pie a su lado, recostadas en la pared. A los lados del dosel hay mesas para los invitados, a quienes se sirve con gran gentileza; despu\u00e9s de comer (en las fiestas m\u00e1s importantes la comida nunca dura m\u00e1s de hora y media) se canta un himno, que se diferencia de los dem\u00e1s seg\u00fan la inventiva del que lo compuso (pues tienen excelentes poetas); el tema del himno es siempre un elogio de Ad\u00e1n, No\u00e9 y Abraham; se debe esto a que los dos primeros poblaron al mundo y el tercero fu\u00e9 el padre de la fidelidad misma; al final, siempre se dan gracias por la natividad de nuestro Salvador, con cuyo nacimiento se s\u00e1ntificaron los nacimientos de todos los hombres.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">Levantados los manteles, el Tirs\u00e1n se retira de nuevo; y habi\u00e9ndole hecho a un lugar donde reza unas oraciones privadas, vuelve por tercera vez para dar la bendici\u00f3n a todos sus descendientes que lo rodean como al principio. Despu\u00e9s los va llamando uno a uno, por su nombre y seg\u00fan le parece, invirtiendo a veces el orden de edad. La persona llamada (la mesa se ha quitado de en medio) se arrodilla delante del sill\u00f3n, el padre apoya su mano sobre la cabeza de \u00e9l o de ella, y le da su bendici\u00f3n con estas palabras: &#8220;Hijo de Bensalem (o hija de Bensalem), tu padre te dice que el hombre por el que t\u00fa vives y respiras habla la palabra de la salvaci\u00f3n; la bendici\u00f3n del Padre Eterno, del Pr\u00edncipe de la Paz, del Esp\u00edritu Santo, descienda sobre ti, y haga que sean muchos y felices los d\u00edas de tu peregrinaci\u00f3n en la Tierra.&#8221; Tal es lo que les dice a cada uno de ellos; y acabado esto, si algunos de sus hijos tienen especial m\u00e9rito y virtud (no suelen ser m\u00e1s de dos) los llama otra vez, y poniendo su mano sobre sus espaldas, mientras ellos permanecen de pie, les dice: &#8220;Hijos m\u00edos, dad gracias a Dios porque hab\u00e9is nacido, y perseverad en el bien hasta el fin.&#8221; Y entrega, adem\u00e1s, a ambos una joya que representa una espiga de trigo, que en adelante ellos llevan en la parte delantera de su turbante o sombrero. Acabada esta ceremonia, durante el resto del d\u00eda hay m\u00fasica, baile y otras diversiones t\u00edpicas. Tal es el orden completo de la fiesta.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">Transcurridos unos seis o siete d\u00edas, entabl\u00e9 estrecha amistad con un comerciante de la ciudad, llamado Joabin. Era jud\u00edo y circunciso, pues existen all\u00ed algunas familias jud\u00edas a quienes dejan conservar su religi\u00f3n propia. Y hacen bien porque estos jud\u00edos son muy distintos de los que viven en otros pa\u00edses. En tanto que \u00e9stos odian el nombre de jesucristo y poseen un rencor innato contra las personas entre quienes viven, aqu\u00e9llos, por el contrario, conceden a nuestro Salvador muchos y elevados atributos, y aman en gran medida a Bensalem. Ciertamente este hombre de quien hablo reconoc\u00eda que Cristo naci\u00f3 de una Virgen y que fu\u00e9 m\u00e1s que un hombre; que Dios le hizo reinar sobre los serafines, que guardan su trono; estos jud\u00edos llaman tambi\u00e9n a jesucristo la V\u00eda L\u00e1ctea, el El\u00edas del Mes\u00edas, y otros muchos y elevados nombres, que aunque sean inferiores a su majestad divina, sin embargo est\u00e1n muy lejos de constituir el lenguaje de otros jud\u00edos.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">Respecto al pa\u00eds de Bensalem, este hombre no acababa de elogiarlo; constitu\u00eda una tradici\u00f3n entre los jud\u00edos la creencia de que las gentes del pa\u00eds descend\u00edan de Abraham, a trav\u00e9s de otro hijo, al que llaman Nachoran; y que Mois\u00e9s orden\u00f3 las leyes de Bensalem mediante una doctrina secreta, leyes que rigen actualmente; creen tambi\u00e9n que cuando venga el Mes\u00edas y se siente en su trono en jerusalem, el rey de Bensalem se sentar\u00e1 a sus pies, mientras que los otros reyes mantendr\u00e1n una gran distancia. Pero prescindiendo de estos sue\u00f1os jud\u00edos, el comerciante era un hombre docto y sabio, de una gran cortes\u00eda y muy conocedor de las leyes y costumbres de aquella naci\u00f3n.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">Un d\u00eda que convers\u00e1bamos le dije que me hallaba muy impresionado por el relato que me hab\u00eda hecho uno de mis compa\u00f1eros de la fiesta de la familia, pues, seg\u00fan me parec\u00eda, jam\u00e1s hab\u00eda sabido de una solemnidad semejante en donde la naturaleza presidiera en tan alto grado. Y a causa de que la propagaci\u00f3n de la especie procede de la c\u00f3pula nupcial, deseaba que me dijera qu\u00e9 leyes y costumbres ten\u00edan sobre el matrimonio, si se manten\u00edan fieles a \u00e9l y estaban ligados a una sola esposa. Y le preguntaba esto porque en los pa\u00edses donde se desea vivamente el aumento de natalidad, por lo general hay permiso para tener varias mujeres.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">A esto me respondi\u00f3: &#8220;Tiene usted raz\u00f3n en elogiar esa excelente instituci\u00f3n de la fiesta de la familia; sin duda alguna tenemos la experiencia de que aquellas familias que participan de las bendiciones de esta fiesta medran y prosperan continuamente de un modo extraordinario. Pero esc\u00facheme ahora, y le dir\u00e9 lo que s\u00e9. Comprender\u00e1 que no existe bajo los cielos una naci\u00f3n tan casta como la de Bensalem, ni tan libre de toda corrupci\u00f3n o torpeza. Es la naci\u00f3n virgen del mundo. Recuerdo haber le\u00eddo en uno de vuestros libros europeos la historia de un santo ermita\u00f1o que deseaba ver al Esp\u00edritu de Fornicaci\u00f3n, y se le apareci\u00f3 un impuro y feo enano et\u00edope. Pero si hubiera querido ver al Esp\u00edritu de Castidad de Bensalem, se le habr\u00eda aparecido un bell\u00edsimo querub\u00edn. No existe nada entre los mortales m\u00e1s bello y admirable que el casto esp\u00edritu de este pueblo. Sepa usted que entre ellos no existen burdeles ni cortesanas ni nada que se le parezca. Se maravillan, detestando el hecho, de que se permitan tales cosas en Europa. Dicen que ustedes han destrozado el matrimonio, ya que \u00e9ste est\u00e1 ordenado como remedio contra la concupiscencia il\u00edcita, y la concupiscencia natural parece un incentivo para el matrimonio; pero cuando los hombres tienen a su alcance un remedio m\u00e1s agradable para su corrompida voluntad, el matrimonio casi desaparece. Por esto existen infinitos hombres que no se casan, y que prefieren una vida de soltero, impura y libertina, al yugo del matrimonio; y muchos que se casan, lo hacen tarde, cuando ya ha pasado el vigor y la fuerza de los a\u00f1os. Y cuando se casan, el matrimonio es para ellos un mero negocio mediante el que se busca un enlace ventajoso, dinero o reputaci\u00f3n, y\u00e9ndose a \u00e9l con un vago deseo de reproducci\u00f3n y no con la recta intenci\u00f3n de una uni\u00f3n entre marido y mujer, que es para lo ve fue instituido. Tambi\u00e9n es posible que quienes han derrochado tan bajamente su vigor estimar\u00e1n muy poco a sus hijos, a diferencia de los hombres castos. \u00bfSe enmienda mucho m\u00e1s la situaci\u00f3n durante el matrimonio, como deber\u00eda ser, si estas cosas se toleran s\u00f3lo por necesidad? No, sino que contin\u00faan siendo a\u00fan una afrenta para el matrimonio. El hecho de frecuentar estos lugares disolutos no se castiga m\u00e1s en los casados que en los solteros. Y la depravada costumbre de cambiar, y los placeres de las aventuras con meretrices (en las que el pecado se convierte en arte) hacen que el matrimonio sea algo triste, parecido a una especie de contribuci\u00f3n o de impuesto. Les oyen a ustedes defender, con el pretexto de evitar mayores males, cosas tales como los adulterios, estupros, deseos contra naturaleza, y as\u00ed sucesivamente. Ellos dicen que \u00e9sta es una sabidur\u00eda absurda, y la llaman La oferta de Lot, quien para evitar los abusos de sus invitados, les ofreci\u00f3 sus hijas; no, aseguran que con esto se gana POCO, ya que permanecen y aumentan los mismos vicios y apetitos; el deseo il\u00edcito se parece a un horno, en el cual si se detienen por completo las llamas, se apaga, pero si se dejan, crecen m\u00e1s. La pederastia no existe entre ellos, y naturalmente eso no obsta para que sean los mejores amigos del mundo; hablando en t\u00e9rminos generales, como dije anteriormente, creo que no hay ning\u00fan pueblo tan casto como \u00e9ste. Es un dicho usual entre ellos que &#8220;quien no es casto no puede respetarse a s\u00ed mismo&#8221;; dicen tambi\u00e9n que &#8220;despu\u00e9s de la religi\u00f3n, el respeto a s\u00ed mismo es el freno principal de todos los vicios.&#8221;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">Cuando acab\u00f3 de pronunciar estas palabras el buen jud\u00edo hizo una pausa; entonces, aunque ten\u00eda m\u00e1s inter\u00e9s en o\u00edrlo que en hablar yo mismo, pensando que ser\u00eda correcto, despu\u00e9s de su interrupci\u00f3n, decir algo, le advert\u00ed que nos recordaba nuestros pecados, como la viuda de Sarepta se los record\u00f3 a El\u00edas; y que reconoc\u00eda que la rectitud de conducta de Bensalem era mayor que la de Europa. Al escuchar mis palabras inclin\u00f3 la cabeza y continu\u00f3 del modo siguiente:<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">&#8220;Poseen tambi\u00e9n muchas y excelentes leyes respecto al matrimonio. No permiten la poligamia. No pueden casarse o celebrar el contrato matrimonial previo hasta que ha transcurrido un mes despu\u00e9s de su primera entrevista. No invalidan el matrimonio celebrado sin consentimiento paterno, pero lo castigan con una multa a los herederos; los hijos de estos matrimonios no pueden heredar m\u00e1s de una tercera parte de los bienes de sus padres.&#8221;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">Continu\u00e1bamos nuestra charla cuando entr\u00f3 una especie de mensajero, vestido con una rica capa y habl\u00f3 con el jud\u00edo; entonces, \u00e9ste se volvi\u00f3 a m\u00ed exclamando: &#8220;Perd\u00f3neme, pero tengo orden de salir con urgencia.&#8221;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">A la ma\u00f1ana siguiente vino hacia m\u00ed, alegre al parecer, y dijo: &#8220;El Gobernador de la ciudad ha sabido que uno de los padres de la Casa de Salom\u00f3n va a llegar hoy; no hemos visto a ninguno de ellos desde hace doce a\u00f1os. Su llegada se celebrar\u00e1 con gran pompa, pero la causa de su venida es secreta. Les facilitar\u00e9 a usted y a sus amigos un buen sitio para presenciar su entrada.&#8221; Le di las gracias, dici\u00e9ndole que me alegraban mucho las noticias.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">Hizo su entrada al d\u00eda siguiente. Era un hombre de edad y estatura media, de aspecto gentil, y parec\u00eda como si compadeciera a los hombres. Vest\u00eda ropas de buen pa\u00f1o negro, con amplias mangas y.una esclavina; la ropa de debajo era de excelente hilo blanco, le llegaba hasta los pies y estaba ce\u00f1ida por un cintur\u00f3n; una estola le rodeaba el cuello. Calzaba unos bellos guantes con piedras preciosas engarzadas en ellos y zapatos de terciopelo color melocot\u00f3n. El cuello lo ten\u00eda desnudo hasta el comienzo de los hombros. Su sombrero parec\u00eda un casco, o una montera espa\u00f1ola; sus bucles le ca\u00edan por detr\u00e1s con naturalidad. La barba, un poco m\u00e1s clara que su pelo obscuro, la ten\u00eda recortada en forma redonda. Ven\u00eda en una rica carroza, sin ruedas, a modo de litera, con dos caballos a cada lado ricamente enjaezados con terciopelo recamado de azul, y dos palafreneros a cada lado vestidos del mismo modo. La carroza era toda de cedro, dorada, y adornada de cristal, excepto en la parte delantera donde ten\u00eda paneles de zafiros, engastados en los bordes de oro, y en la parte posterior lo mismo pero en esmeraldas de color Per\u00fa. En lo alto, en la mitad, hab\u00eda un sol radiante dorado; tambi\u00e9n en lo alto, en primer t\u00e9rmino, se ve\u00eda un peque\u00f1o querub\u00edn de oro con las alas desplegadas. La carroza estaba cubierta con un pa\u00f1o dorado bordado en azul. Ante \u00e9l iban cincuenta servidores, todos j\u00f3venes, vestidos con casacas, hasta la rodilla, de sat\u00e9n blanco; medias de seda blancas, zapatos de terciopelo azul, y sombreros de terciopelo azul con bellas plumas de diversos colores colocadas alrededor en forma de bandas. Delante de la carroza iban dos hombres, descubierta la cabeza, con t\u00fanicas hasta los pies, ce\u00f1idas, y zapatos de terciopelo azul; uno de ellos llevaba un b\u00e1culo, el otro un cavado de pastor; no eran de metal sino el b\u00e1culo de madera de b\u00e1lsamo, y el cayado de pastor, de cedro. No se ve\u00eda ning\u00fan hombre a caballo, ni delante ni detr\u00e1s de la carroza; al parecer era para evitar cualquier tumulto o molestia. Detr\u00e1s de la carroza marchaban todos los funcionarios y jefes. de las corporaciones de la ciudad. El reci\u00e9n llegado estaba sentado solo, sobre almohadones de una excelente felpa azul; sus pies descansaban en curiosas alfombras de diversos colores, mucho m\u00e1s bellas que las persas. Llevaba levantada una mano como si bendijera al pueblo, pero permanec\u00eda en silencio. La calle estaba maravillosamente organizada, tanto que el orden que manten\u00edan las personas era superior al orden de batalla en que pudiera estar cualquier ej\u00e9rcito. La gente no se amontonaba tampoco en las ventanas, sino que cada persona se hallaba en ellas como si hubiera sido colocada de antemano.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">Cuando hubo acabado el desfile, el jud\u00edo me dijo: &#8220;Lamento no poder atenderlo como quisiera, pero la ciudad me ha encargado que prepare los agasajos en honor de este personaje.&#8221;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">Tres d\u00edas despu\u00e9s el jud\u00edo me busc\u00f3 de nuevo y me anunci\u00f3: &#8220;Tienen ustedes suerte; al saber el padre de la Casa de Salom\u00f3n que se hallan aqu\u00ed, me env\u00eda para que les diga que los recibir\u00e1 a todos y que mantendr\u00e1 una entrevista privada con una persona elegida por ustedes; los cita para pasado ma\u00f1ana. Y como tiene intenci\u00f3n de bendecirlos, lo har\u00e1 por la ma\u00f1ana.&#8221;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">Fuimos el d\u00eda y a la hora indicados, y fu\u00ed yo el elegido para la entrevista privada. Lo encontramos en un bello aposento, ricamente tapizado y alfombrado hasta la plataforma misma. Estaba sentado en un trono bajo, muy bien adornado y le cubr\u00eda la cabeza una rica tela bordada en sat\u00e9n azul. Unicamente le acompa\u00f1aban dos pajes de honor, uno a cada lado, bellamente vestidos de blanco. La ropa de debajo era la misma que llevaba cuando lo vimos en la carroza, pero en lugar de la toga llevaba un manto con una esclavina, del mismo bello color negro, ce\u00f1ida alrededor. Al entrar, seg\u00fan se nos hab\u00eda indicado, nos inclinamos, y cuando estuvimos m\u00e1s cerca de su sill\u00f3n se levant\u00f3 y extendi\u00f3 su mano desnuda bendici\u00e9ndonos; volvimos a inclinarnos todos y besamos el borde de su vestido. Hecho esto los dem\u00e1s se fueron y yo permanec\u00ed con \u00e9l. Despidi\u00f3 a los pajes, me invit\u00f3 a sentarme a su lado y habl\u00f3 en espa\u00f1ol en los siguientes t\u00e9rminos:<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">&#8220;Dios te bendiga, hijo m\u00edo; voy a hacerte part\u00edcipe de la joya m\u00e1s preciosa que poseo, pues por amor a Dios y a los hombres te har\u00e9 una relaci\u00f3n del verdadero estado de la Casa de Salom\u00f3n. Hijo m\u00edo, con objeto de que la conozcas bien guardar\u00e9 el orden siguiente. En primer lugar, te har\u00e9 saber la finalidad de nuestra fundaci\u00f3n. En segundo lugar, las posibilidades e instrumentos con que contamos para nuestros trabajos. En tercer lugar, los diversos empleos y funciones asignados a los colaboradores. Y por \u00faltimo, las ordenanzas y ritos que observamos.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">&#8220;El fin de nuestra fundaci\u00f3n es el conocimiento de las causas y movimientos secretos de las cosas, as\u00ed como la ampliaci\u00f3n de los l\u00edmites del imperio humano para hacer posibles todas las cosas.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">&#8220;Los dispositivos e instrumentos con que contamos son \u00e9stos. Tenemos grandes y profundas cuevas (le diversa extensi\u00f3n; las m\u00e1s profundas tienen seiscientas brazas, y algunas se hallan excavadas bajo grandes colinas y monta\u00f1as; si se mide la profundidad de la colina y la de la cueva, algunas de ellas pasan de las tres millas. Creemos que es lo mismo la profundidad de una colina y de una cueva a partir de la parte llana; y ambas est\u00e1n igualmente lejos del sol, de las radiaciones celestes y del aire libre. Llamamos a estas cuevas la regi\u00f3n inferior, y las empleamos para realizar coagulaciones, endurecimientos, refrigeraciones y conservaci\u00f3n de cuerpos. Del mismo modo, las usamos como imitaci\u00f3n de minas naturales, y para producir tambi\u00e9n nuevos metales artificiales, mediante composiciones y materiales que empleamos, y que permanecen all\u00ed durante muchos a\u00f1os. Utilizamos las cuevas tambi\u00e9n (por extra\u00f1o que pueda parecer) para curar enfermedades y para prolongar la vida de algunos ermita\u00f1os que eligieron vivir all\u00ed, provistos de todo lo necesario, e indudablemente viven largo tiempo; a trav\u00e9s de ellos aprendemos tambi\u00e9n muchas cosas.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">&#8220;Contamos con terrenos donde enterramos varias especies de cementos, como aquellos con que hacen sus porcelanas los chinos. Pero los tenemos en una variedad m\u00e1s extensa, y algunos de ellos son m\u00e1s bellos. Tenemos tambi\u00e9n una extensa variedad de tierras y abonos para hacer m\u00e1s f\u00e9rtil la tierra.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">&#8220;Poseemos altas torres, la m\u00e1s elevada de media milla de altura, y algunas de ellas se asientan en elevadas monta\u00f1as, de modo que la colina m\u00e1s elevada, con la torre en la cima, tiene por lo menos tres millas de altura. Y a estos lugares los llamamos la regi\u00f3n superior, considerando el aire que existe entre los lugares altos y los bajos como la regi\u00f3n media. Empleamos estas torres, seg\u00fan sus situaciones y alturas, para aislamiento, refrigeraci\u00f3n y conservaci\u00f3n de productos as\u00ed como para la observaci\u00f3n de fen\u00f3menos atmosf\u00e9ricos diversos: vientos, lluvia, nieve, granizo, etc. En ellas, en algunos puntos, existen viviendas de ermita\u00f1os, a quienes visitamos, a veces, y nos instruyen en lo que observan.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">&#8220;Disponemos de grandes lagos, salados y frescos, en los que pescamos peces y cazamos aves. Los usamos tambi\u00e9n para enterrar determinados cuerpos naturales, pues encontramos que existe gran diferencia entre enterrar las cosas en la tierra, o en el aire de debajo de la tierra, y enterrarlas en el agua. Tenemos tambi\u00e9n lagunas de las que algunas personas extraen agua potable, dulce, y otras, mediante artificios convierten el agua dulce en salada. Tenemos tambi\u00e9n rocas en medio del mar, y en algunas bah\u00edas de la costa, para efectuar trabajos en los que se necesita aire y vapor de agua del mar. Poseemos, igualmente, violentas corrientes y cataratas, que nos sirven para producir muchos movimientos; tambi\u00e9n m\u00e1quinas que aprovechando la fuerza del viento producen movimientos diversos.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">&#8220;Tenemos tambi\u00e9n cierto n\u00famero de pozos y fuentes artificiales, a imitaci\u00f3n de manantiales y ba\u00f1os naturales, y que contienen en disoluci\u00f3n vitriolo, sulfuro, acero, plomo, salitre y otros minerales; y adem\u00e1s, poseemos peque\u00f1os pozos donde mezclamos muchas cosas, con lo que las aguas adquieren la virtud m\u00e1s de prisa y mejor que en vasijas o en estanques. Entre \u00e9stas tenemos un agua que llamamos Agua del Para\u00edso, remedio soberano. para conservar la salud y prolongar la vida.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">&#8220;Tenemos tambi\u00e9n grandes y espaciosas casas, donde imitamos y hacemos demostraciones de fen\u00f3menos atmosf\u00e9ricos,.como nieve, granizo, lluvia, ca\u00eddas artificiales de cuerpos que no son agua, truenos, y rel\u00e1mpagos; igualmente, engendramos cuerpos en el aire, como ranas, moscas y otros diversos.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">&#8220;Tenemos tambi\u00e9n ciertas c\u00e1maras, a las que denomitiamos c\u00e1maras de salud, donde preparamos el aire para que sea adecuado y bueno para la curaci\u00f3n de diversas enfermedades, y para la conservaci\u00f3n de la salud.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">&#8220;Tenemos tambi\u00e9n grandes y magn\u00edficos ba\u00f1os, con mezclas diversas, para curar enfermedades y restablecer al cuerpo humano del exceso de sequedad; y otros para aumentar la fuerza de los nervios, de las partes vitales, y de la substancia y jugo corporales.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">&#8220;Contamos igualmente con varios huertos y jardines, en los cuales m\u00e1s que a su belleza atendemos a la variedad del terreno y del suelo, adecuados para distintas clases de \u00e1rboles y hierbas; algunos de ellos son muy espaciosos, plant\u00e1ndose \u00e1rboles, fresas, moras etc., con las que hacemos diferentes clases de bebidas, adem\u00e1s del vino. Realizamos toda clase de injertos, as\u00ed como hacemos experimentos para convertir los \u00e1rboles silvestres en frutales; todo esto da lugar a la producci\u00f3n de muchos efectos. En los mismos huertos y jardines conseguimos por medios artificiales que los \u00e1rboles y las flores florezcan antes o despu\u00e9s de su estaci\u00f3n correspondiente, y que den fruto con m\u00e1s rapidez que lo har\u00edan siguiendo su evoluci\u00f3n normal. Logramos tambi\u00e9n que adquieran un tama\u00f1o mayor que el natural, y que su fruto sea mayor y m\u00e1s dulce, y de un gusto, olor, color y forma distintos a los que poseen por naturaleza. Muchos de ellos pueden emplearse corno medicinales.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">&#8220;Conocemos medios Para obtener diversas plantas y desarrollar su crecimiento mediante mezclas de tierras, sin semillas, e igualmente para producir plantas nuevas distintas a las corrientes, y para lograr que un \u00e1rbol o planta se convierta en otro.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">&#8220;Tenemos tambi\u00e9n parques y recintos con toda clase de animales, a los cuales empleamos no s\u00f3lo como espect\u00e1culo por su rareza sino para disecciones y experimentos; de este modo podemos averiguar por analog\u00eda muchos males del cuerpo humano. Hemos hallado muchos efectos extra\u00f1os, como por ejemplo que la vida contin\u00faa en ellos aunque partes que se consideran vitales perezcan o se amputen; resucitar a algunos que en apariencia estaban muertos, y casos parecidos. Probamos tambi\u00e9n en ellos toda clase de venenos y medicamentos, para bien de la medicina y de la cirug\u00eda. Los hacemos artificialmente m\u00e1s grandes o m\u00e1s altos de lo que es su especie, y al contrario, los empeque\u00f1ecemos y detenemos su crecimiento; los hacemos m\u00e1s fecundos y fruct\u00edferos de lo que es su especie y, al contrario, est\u00e9riles e incapaces de fecundar. De muchas formas, cambiamos su color, tama\u00f1o y actividad. Hemos encontrado medios para realizar cruces de diversos g\u00e9neros, que han dado como resultando muchas especies nuevas, que no son est\u00e9riles como supone la opini\u00f3n general. Hacemos cierto n\u00famero de especies de serpientes, gusanos, moscas, peces, de materia en putrefacci\u00f3n, y a partir de su especie algunas se convierten, en efecto, en seres m\u00e1s perfectos, como bestias o p\u00e1jaros, que poseen su propio sexo y se multiplican. Todo esto no lo realizamos al azar, ya que sabemos de antemano qu\u00e9 seres surgir\u00e1n a partir de un cruce y materia determinados.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">&#8220;Tenemos tambi\u00e9n estanques para hacer experimentos con peces, como dijimos antes respecto a los p\u00e1jaros y dem\u00e1s animales.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">&#8220;Contamos igualmente con lugares para la alimentaci\u00f3n y generaci\u00f3n de las especies de gusanos y moscas que tienen una utilidad especial, como los gusanos de seda y las abejas de ustedes.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">&#8220;No lo entretendr\u00e9 mucho con la descripci\u00f3n de nuestras cervecer\u00edas, panader\u00edas y cocinas, donde se fabrican, diversas bebidas, panes y carnes, raras y de especiales efectos. Tenemos vinos de uva y bebidas de otros jugos de frutos, de granos, de ra\u00edces, y mezcladas con miel, az\u00facar, man\u00e1, y frutos secos y condensados; igualmente del jugo destilado por las incisiones practicadas en los \u00e1rboles y de la pulpa de las ca\u00f1as. Estas bebidas tienen edades diversas, algunas hasta de cuarenta a\u00f1os. Poseemos tambi\u00e9n bebidas combinadas con diversas hierbas, ra\u00edces y especias; tambi\u00e9n con carnes variadas, de modo que estas bebidas tienen el alimento de la carne y de la bebida a la vez; as\u00ed pues, especialmente las personas de edad avanzada pueden vivir a base de ellas, sin necesidad de tomar carne o pan. Nos esforzamos, sobre todo, en obtener bebidas muy sutiles, que se introduzcan en el cuerpo sin hacer da\u00f1o, de tal modo que algunas de ellas si se ponen sobre el dorso de la mano, despu\u00e9s de unos momentos, pasan a la palma, y no obstante son suaves al paladar. Tenemos tambi\u00e9n aguas preparadas para que tengan propiedades alimenticias, de forma que, sin duda algtina, son excelentes bebidas, y muchas personas no beben ninguna otra. Tenemos pan de diversas clases de granos, ra\u00edces y simientes, y algunos de pescado y carne secos; como est\u00e1n hechos con diversas clases de fermentos y condiiaentos excitan mucho el apetito, de tal forma que quienes viven a base de \u00e9l, sin comer ninguna otra carne, viven largo tiempo. Respecto a la carne la prep\u00e1ramos tan bien, logramos que sea tan tierna, sin que se corrompa, que un d\u00e9bil esfuerzo del est\u00f3mago la convierte en un buen quilo, as\u00ed como un esfuerzo demasiado fuerte lo har\u00eda con carne preparada de otro modo. Tenemos tambi\u00e9n clases de carne, pan y bebidas que capacitan a los hombres para vivir largo tiempo; otras que logran que el cuerpo del hombre sea sensiblemente m\u00e1s fuerte y resistente, y que su fuerza sea mucho mayor que lo ser\u00eda de otro modo.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">&#8220;Tenemos dispensarios o tiendas de medicinas, en las que puede verse que contamos con m\u00e1s variedad de plantas y de seres vivos que ustedes tienen en Europa (pues sabemos las que tienen); las hierbas medicinales, drogas e ingredientes para medicinas se encuentran, igualmente, en gran variedad. Las tenemos de diversas \u00e9pocas y de largas fermentaciones. Respecto a sus preparaciones, no s\u00f3lo tenemos. aparatos para llevar a cabo toda clase de delicadas destilaciones y separaciones, sino tambi\u00e9n formas exactas de composici\u00f3n, por las cuales incorporan todos los productos de modo tal que parecen ser elementos naturales.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">&#8220;Tenemos tambi\u00e9n artes mec\u00e1nicas de las que ustedes carecen; materiales fabricados por ellas, como papel, lino, seda, tis\u00fa, delicados trabajos en piel de un brillo maravilloso, excelentes tintes, y otras muchas cosas; hay asi mismo tiendas, tanto corrientes como de lujo. Debe usted saber que muchos de los art\u00edculos que he enumerado circulan y se usan en todo el pa\u00eds pero, como son producto de nuestra inventiva conservamos ejemplares y modelos de ellos.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">&#8220;Tenemos hornos muy variados y con diversa intensidad de calor: \u00edgneo y vivo; fuerte y constante; templado y suave; mantenido, lento, seco, h\u00famedo, etc. Pero, sobre todo, tenemos clases de calor a imitaci\u00f3n del calor del sol y de los cuerpos celestes que pasan por diversos grados de intensidad, y, por decirlo as\u00ed, sujetos a \u00f3rbitas, adelantos y atrasos, y que producen admirables efectos. Adem\u00e1s, tenemos calores de esti\u00e9rcoles, de entra\u00f1as y v\u00edsceras de seres vivos y de sus sangres y cuerpos, de heno y hierbas h\u00famedas, de cal viva, etc. Poseemos tambi\u00e9n instrumentos que generan calor mediante el movimiento y lugares destinados a fuertes insolaciones. M\u00e1s a\u00fan, lugares para aislar por &#8211; completo a los cuerpos, y sitios subterr\u00e1neos que de un modo natural o artificial producen calor. Empleamos estos diversos calores para la operaci\u00f3n que intentamos realizar.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">&#8220;Tenernos laboratorios donde hacemos toda clase de ensayos sobre la luz, las radiaciones y los colores; partiendo de objetos incoloros y transparentes podemos representar todos los diversos colores, no los del espectro (como ocurre en las gemas y en los prismas) sino cada uno en particular. Representamos tambi\u00e9n multiplicidades de luces, que podemos llevar a gran distancia y hacerlas tan potentes como para distinguir peque\u00f1os puntos y l\u00edneas. Tambi\u00e9n todas las colocaciones de la luz; todas las ilusiones y enga\u00f1os de la vista, en tama\u00f1os, magnitudes, movimientos, colores; todas las demostraciones de sombras. Hemos hallado igualmente diversos procedimientos, que ustedes desconocen, para producir luz a partir de diversos cuerpos. Tenemos medios para ver los objetos muy lejanos, en el firmamento y en los lugares remotos; tambi\u00e9n para contemplar las cosas cercanas como si estuvieran muy distantes, y las cosas muy distantes como. si estuvieran cercanas, de modo que las distancias quedan fingidas. Para ver tenemos auxiliares mejores que las gafas y lentes corrientes. Tenemos tambi\u00e9n lentes y artificios para ver perfecta y distintamente cuerpos muy diminutos: las formas y colores de moscas y gusanos peque\u00f1os, defectos e imperfecciones en las gemas que no se pueden ver de otro modo, hacer observaciones en la orina y en la sangre que de otra forma no se podr\u00edan hacer. Hacemos arcos iris artificiales, aureolas y c\u00edrculos luminosos. Representamos toda clase de reflexiones, refracciones, y multiplicamos los rayos visuales de los objetos.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">&#8220;Tenemos tambi\u00e9n piedras preciosas de todas clases, muchas de ellas de gran belleza, y que ustedes desconocen; del mismo modo, cristales, y lentes de diversos g\u00e9neros; entre \u00e9stos, metales cristalizados, y otros materiales, adem\u00e1s -de aquellos con los que se hace cristal. Igualmente, minerales imperfectos y f\u00f3siles que ustedes no tienen. Tambi\u00e9n, imanes de prodigiosa virtud y otras piedras raras, tanto artificiales como naturales.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">&#8220;Tenemos tambi\u00e9n laboratorios de ac\u00fastica, en los que practicamos y hacemos demostraciones con todos los sonidos y c\u00f3mo se producen. Tenemos armon\u00edas que ustedes no tienen, de cuartas e intervalos menores, Diversos instrumentos musicales, que ustedes desconocen, algunos mucho m\u00e1s dulces que los que puedan ustedes poseer, junto con campanas y timbres delicados y armoniosos. Los sonidos bajos los convertimos en altos y profundos, del mismo modo, a los altos los hacemos bajos y agudos; a sonidos que originalmente son continuos los convertimos en susurrantes y gorjeantes. Representamos e imitamos todas las letras y sonidos articulados, y los gritos y notas de p\u00e1jaros y bestias. Poseemos ciertos aparatos que aplicados al o\u00eddo logran que se pueda escuchar mejor y m\u00e1s alto. Tenemos tambi\u00e9n diversos, extra\u00f1os y artificiales ecos que reflejan la voz muchas veces, como si la rebotaran; otros que devuelven la voz m\u00e1s alta que fu\u00e9 enviada, otros m\u00e1s, aguda, y otros m\u00e1s profunda; algunos devuelven la voz, que difiere en las retraso sonidos de la que recibieron. Contamos tambi\u00e9n con medios para conducir los sonidos pon tubos y conductos, a trav\u00e9s de extra\u00f1as l\u00edneas, a grandes distancias.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">&#8220;Tenemos tambi\u00e9n laboratorios de perfumer\u00eda, donde practicamos diversos ensayos. Multiplicamos los olores, lo cual puede parecer extra\u00f1o; imitamos olores, haciendo que tengan un perfume diferente del de las substancias que lo forman. Igualmente, realizamos diversas imitaciones del sabor, de tal forma que pueden enga\u00f1ar al paladar de cualquier hombre. En este laboratorio tenemos tambi\u00e9n un departamento de confiter\u00eda donde fabricamos toda clase de dulces, s\u00f3lidos y l\u00edquidos, y diversas clases de agradables vinos, leches, caldos y ensaladas en mucha mayor variedad que puedan ustedes tener.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">&#8220;Contamos tambi\u00e9n con salas de m\u00e1quinas, en las que preparamos m\u00e1quinas e instrumentos para realizar toda clase de movimientos. En ellas practicamos e imitamos movimientos m\u00e1s r\u00e1pidos que los que ustedes producen, bien con sus mosquetes o con cualquier otro instrumento que posean; y esto con objeto de hacerlos y multiplicarlos con m\u00e1s facilidad y mediante una fuerza menor, por medio de ruedas y de otras formas, y as\u00ed hacerlos m\u00e1s potentes y m\u00e1s violentos que los de ustedes, para que sobrepasen a vuestros m\u00e1s grandes ca\u00f1ones. Experimentamos con artiller\u00eda, instrumentos de guerra y m\u00e1quinas de todas clases; igualmente, hacemos nuevas mezclas y combinaciones de p\u00f3lvora, fuego griego inextinguible, y tambi\u00e9n cohetes de todo g\u00e9nero, por placer y para emplearlos. Imitamos tambi\u00e9n el vuelo de las aves; hemos logrado \u00e9xitos al conseguir volar en el aire. Tenemos barcos y barcas para navegar bajo las aguas del mar, cinturones para nadar y salvavidas. Poseemos diversos relojes curiosos, aparatos con movimientos de vuelta y algunos con movimiento perpetuo. Imitamos tambi\u00e9n los movimientos de seres vivos, como hombres, bestias, aves, peces y serpientes; conocemos.tambi\u00e9n un gran n\u00famero de otros movimientos, raros por su igualdad, finura y sutileza.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">&#8220;Poseemos tambi\u00e9n un departamento de matem\u00e1ticas, donde est\u00e1n representados todos los instrumentos, tanto de geometr\u00eda como de astronom\u00eda, exquisitamente fabricados.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">&#8220;Tenemos tambi\u00e9n casas de ilusiones de los sentidos, donde hacemos juegos de prestidigitaci\u00f3n, falsas apariciones, impostoras, ilusiones y falacias. Usted creer\u00e1 f\u00e1cilmente, con seguridad, que nosotros, que poseemos tantas cosas naturales que inducen a admiraci\u00f3n, podr\u00edamos enga\u00f1ar a los sentidos si mantuvi\u00e9ramos ocultas estas cosas, y arregl\u00e1rnoslas para hacerlas aparecer como milagrosas. Pero odiamos tanto las impostoras y mentiras que hemos prohibido severamente a nuestros ciudadanos, bajo pena de ignominia y multa, que muestren cualquier obra natural adornada o exagerada, debiendo mostrarla en su pureza original, desprovista de toda afectaci\u00f3n.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">&#8220;Tales son, hijo m\u00edo, las riquezas de la Casa de Salom\u00f3n.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">&#8220;Para atender a las necesidades suscitadas por los empleos y oficios de nuestros ciudadanos, doce de ellos navegan hacia pa\u00edses extranjeros bajo la bandera de otras naciones (pues nosotros ocultamos la nuestra), tray\u00e9ndonos libros, res\u00famenes y modelos de experimentos realizados en todas partes. A estos hombres los llamamos los Mercaderes de la Luz,<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">&#8220;Tres de ellos re\u00fanen los experimentos que se encuentran en todos los libros. A \u00e9stos los llamamos los Depredadores.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">&#8220;Tres re\u00fanen los experimentos llevados a cabo en las artes mec\u00e1nicas, en las ciencias liberales, y aquellas pr\u00e1cticas que no se incluyen en las artes. A \u00e9stos los llamamos. los Hombres del Misterio.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">&#8220;Tres ensayan nuevos experimentos, seg\u00fan lo juzgan conveniente. Los llamamos Pioneros o Mineros,<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">&#8220;Tres catalogan los experimentos de los cuatro grupos anteriormente enumerados en t\u00edtulos y tablas, para iluminar mejor la deducci\u00f3n de las observaciones y axiomas extra\u00eddos de ellos. Los llamamos Compiladores.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">&#8220;Tres examinan los experimentos de sus compa\u00f1eros, concentr\u00e1ndose en el intento de deducir de ellos cosas \u00fatiles y pr\u00e1cticas para la vida y el conocimiento del hombre; e igualmente para sus obras, para la demostraci\u00f3n pat\u00e9nte de las causas, medios de adivinaci\u00f3n natural, y el r\u00e1pido y claro descubrimiento de las virtudes y partes de los cuerpos. Los llamamos Donadores o Benefactores.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">&#8220;Luego, despu\u00e9s de diversas reuniones y consultas de todos los miembros para considerar las investigaciones y s\u00edntesis realizadas en primer lugar, contamos con tres de ellos que se preocupan de supervisar y dirigir los nuevos experimentos, desde un punto de vista m\u00e1s elevado, y penetrando m\u00e1s -en la naturaleza que los anteriores. A \u00e9stos los, llamamos L\u00e1mparas.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">&#8220;Otros tres ejecutan los experimentos as\u00ed dirigidos, y dan cuenta a aqu\u00e9llos. Los conocemos con el nombre de Inoculadores.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">&#8220;Por \u00faltimo, tenemos tres que sintetizan los descubrimientos logrados mediante los experimentos en observaciones, axiomas y aforismos de m\u00e1s, amplitud. Los llamamos Int\u00e9rpretes de la Naturaleza.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">&#8220;Como puede comprender, contamos tambi\u00e9n con principiantes y aprendices, para que no se hustre la sucesi\u00f3n de los primeros hombres empleados; tenemos, adem\u00e1s, un gran n\u00famero de criados y sirvientes, hombres y mujeres. Hacemos tambi\u00e9n lo siguiente: celebramos consultas para acordar cu\u00e1les son las invenciones y experiencias descubiertas que se han de dar a conocer, y cu\u00e1les no; se toma a todos juramento de guardar secreto respecto a las que consideramos que as\u00ed conviene que se haga, y a veces unas las revelamos al Estado y otras no.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">&#8220;Para nuestras ceremonias y ritos, tenemos dos largu\u00edsimas y bellas galer\u00edas; en una de ellas colocamos modelos y ejemplares de todas clases de los inventos m\u00e1s raros y mejores; en la otra, las estatuas de los principales inventores. Tenemos all\u00ed la estatua de vuestro Col\u00f3n, que descubri\u00f3 las Indias occidentales; al inventor del barco; al monje vuestro que invent\u00f3 la artiller\u00eda y la p\u00f3lvora: al inventor de la m\u00fasica; al inventor de las cartas; al inventor de la imprenta, al inventor de la astronom\u00eda; al inventor de los trabajos en metal; al inventor del cristal; al descubridor de la seda de los gusanos; al inventor del vino; al inventor del pan de ma\u00edz y de trigo; al inventor del az\u00facar, y a todos aquellos que por tradici\u00f3n sabemos que lo fueron. Contamos luego con diversos inventores propios de obras magn\u00edficas que, puesto que usted no las ha visto, me llevar\u00eda demasiado tiempo describ\u00edrselas; adem\u00e1s, podr\u00eda equivocarlo con facilidad al intentar que comprendiera rectamente estas obras a trav\u00e9s de mis descripciones. Al inventor de una obra valiosa le erigimos una estatua y le damos una recompensa digna y generosa. Las estatuas son de bronce, de m\u00e1rmol y jaspe, de cedro y de otras maderas doradas y adornadas; otras son de hierro, de plata o de oro.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">&#8220;Tenemos ciertos himnos y servicios religiosos de alabanza y agradecimiento a Dios por sus maravillosas obras, que los decimos diariamente. Tambi\u00e9n oraciones para implorar su ayuda, y bendici\u00f3n en nuestros trabajos, y para que les d\u00e9 aplicaciones buenas y santas.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">&#8220;Por \u00faltimo, realizamos determinados circuitos o visitas a las principales ciudades del reino, en lasque damos a conocer, seg\u00fan juzgamos conveniente, las m\u00e1s nuevas y provechosas invenciones. Anunciamos tambi\u00e9n las predicciones veros\u00edmiles de enfermedades, plagas, invasiones de animales da\u00f1inos, a\u00f1os de escasez; tempestades, terremotos, grandes inundaciones, cometas, las temperaturas del a\u00f1o, y otros fen\u00f3menos diversos; por consiguiente, les aconsejamos acerca de lo que deben hacer para evitar los males y remediarlos.&#8221;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">Cuando acab\u00f3 de decir esto se levant\u00f3; seg\u00fan me hab\u00edan ense\u00f1ado yo me arrodill\u00e9 ante \u00e9l; puso su mano derecha sobre mi cabeza, y dijo: &#8220;Dios te bendiga, hijo m\u00edo, y que bendiga igualmente mi relato. Te autorizo para qu\u00e9 lo publiques en bien de todas las otras naciones, pues la nuestra permanece aqu\u00ed, en el seno de Dios, como una tierra desconocida.&#8221; Y me dej\u00f3, despu\u00e9s de haberme concedido una asignaci\u00f3n de dos mil ducados, para m\u00ed y mis compa\u00f1eros.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">En las ocasiones que se presentaron, todos ellos se mostraron muy generosos.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">[el resto del manuscrito estaba incompleto]<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">BACON<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>LA NUEVA ATLANTIDA Zarpamos del Per\u00fa (donde hab\u00edamos permanecido durante todo un a\u00f1o) hacia China y Jap\u00f3n, por el mar del Sur, llevando provisiones para doce meses; tuvimos vientos favorables del Este, si bien suaves y d\u00e9biles, por espacio de algo m\u00e1s de cinco meses. No obstante, luego el viento vino del Oeste durante muchos [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":1198,"featured_media":0,"parent":0,"menu_order":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","template":"","meta":{"footnotes":""},"class_list":["post-27","page","type-page","status-publish","hentry"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/blogs.ua.es\/bacon\/wp-json\/wp\/v2\/pages\/27","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/blogs.ua.es\/bacon\/wp-json\/wp\/v2\/pages"}],"about":[{"href":"https:\/\/blogs.ua.es\/bacon\/wp-json\/wp\/v2\/types\/page"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.ua.es\/bacon\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1198"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.ua.es\/bacon\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=27"}],"version-history":[{"count":2,"href":"https:\/\/blogs.ua.es\/bacon\/wp-json\/wp\/v2\/pages\/27\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":29,"href":"https:\/\/blogs.ua.es\/bacon\/wp-json\/wp\/v2\/pages\/27\/revisions\/29"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/blogs.ua.es\/bacon\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=27"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}