Préstamo de lectores de libros electrónicos

La Biblioteca Universitaria, además de la colección de libros electrónicos que ya ofrecía, consultable y accesible a través de Worldcat y de la página web de libros electrónicos, ha puesto en marcha un nuevo servicio consistente en el préstamo de dispositivos para la lectura de libros electrónicos que pueden ser retirados en los mostradores de las distintas bibliotecas.

 

lector libros electrónicos
Fotografía: Flickr. Autor: Masakiishtani

 

Se pueden utilizar para leer los libros electrónicos de nuestras colecciones digitales, así como los gratuitos existentes en Internet. No es recomendable la descarga en este dispositivo de libros comprados por el usuario, ya que el lector se tendrá que devolver, perdiendo la descarga de libro adquirido.

Los libros electrónicos que la biblioteca ofrece se pueden descargarlos y leer en cualquier dispositivo electrónico sin ninguna limitación, pero si tiene algún problema solicite asesoramiento  en los mostradores de préstamo e información de las distintas bibliotecas.

Para garantizar la calidad del servicio, el funcionamiento del dispositivo será revisado a la entrega y devolución del mismo.

Más información: http://biblioteca.ua.es/es/prestamo-de-lectores-de-libros-electronicos.html

Bibliotecas y libro electrónico

El préstamo de libros electrónicos en las bibliotecas es un tema de actualidad con novedades que van apareciendo con asiduidad en los foros bibliotecarios y que reflejan una situación de incertidumbre sobre cuál será su futuro o, mejor dicho,  cuál será la tendencia que se implantará.  En esta post vamos a señalar una serie de artículos de interés para el debate.

El derecho a leer en electrónico

En primer lugar queremos señalar la posición de EBLIDA (la Federación Europea de las Asociaciones de Bibliotecas, Información y Documentación) que llama la atención de los políticos y ciudadanos ante la situación del mercado del libro electrónico con serias limitaciones de las editoriales al préstamo de los mismos. En su documento El derecho a leer en electrónico se pide a la Unión Europea un “marco preciso de propiedad intelectual que permita a las bibliotecas adquirir y prestar libros electrónicos, y una remuneración adecuada para los autores y otros titulares de derechos, tal y como venía sucediendo con el libro impreso, para poder seguir desarrollando sus servicios en beneficio de todos los ciudadanos europeos”.

En Estados Unidos las condiciones económicas impuestas por las editoriales a las bibliotecas para el préstamo ha reabierto un debate que no estaba cerrado. Si bien es verdad que allí el libro digital está ya implantado, en las bibliotecas públicas se observan una serie de problemas que no existían con el libro impreso: una oferta de títulos amplia pero con mayor proporcioón en bestsellers y obras de ficción de adultos, un aumento de la demanda de prestamo de libros electrónicos pero con un incremento de los tiempos de espera y la limitación del número de préstamos de un libro al año. (Mas información:  Artículo de Cristobal Urbano en Blok de Bid: De Andrew Carnegie a OverDrive, Amazon y… ¿algo más? Biblioteca pública y préstamo de libros digitales en Estados Unidos)

Una comparativa europea se puede seguir por medio del informe del Ministerio de Cultura y Comunicación del gobierno francés sobre la oferta comercial de libros electrónicos con destino a bibliotecas públicas con un análisis de la realidad en Suecia, Alemania, España, Gran Bretaña, Holanda y Estados Unidos Unidos comparándola con Francia. Se muestran la situación y desarrollo de los libros electrónicos en sus bibliotecas públicas, el vínculo entre los libros y las plataformas y los modelos de negocio entre editores y bibliotecas.

Para finalizar queremos destacar también el artículo de Lluís Anglada sobre la convocatoria de la Subdirección General de Coordinación Bibliotecaria  para la Adquisición de licencias de uso de libros electrónicos de préstamo en las Bibliotecas Públicas, así como la implantación de un sistema de gestión informática. Una iniciativa para que en las bibliotecas ofrezcan este tipo de lectura. El autor señala el carácter experimental ya que no hay precedente que permita suponer qué ofertas harán las editoriales o los agregadores.

Libro electrónico. Fotografía Fundación Germán Sánchez Ruipérez
Fotografía Fundación Germán Sánchez Ruipérez

Libros electrónicos de segunda mano

Uno de los problemas que se plantea en el nuevo entorno del libro digital es el de la propiedad de los libros que adquieren los lectores. En el libro en papel la cuestión estaba clara, la propiedad intelectual correspondía al autor, o en su caso a la editorial, mientras que la propiedad del libro físico correspondía al comprador.

Flickr. Fotografo: Oschene. Título: Used Books
Flickr. Fotografo: Oschene. Título: Used Books

Sin embargo, el libro digital no es realmente un objeto y su adquisición, por ejemplo, en empresas como Amazon es más la compra de un servicio.  Como indica Daniel Verdú en el artículo del diario El  País, Su biblioteca digital morirá con usted, “uno ya no compra cosas, solo el derecho a usarlas. Algo muy estadounidense, pero de difícil asimilación en países como España”. Ahora, Amazon ha registrado una patente sobre la reventa digital que puede suponer. Como se indica en el blog Bibliotecas 2029, esta situación supondría un cambio importante en la polémica por el préstamo de libros electrónicos en las bibliotecas: “si se reconoce la propiedad y el derecho a vender un bien adquirido desaparecen las limitaciones para su préstamo en bibliotecas y la obligación actual de pagar cada año por algo ya comprado“.

La nueva patente registrada está centrada en  la reventa digital, incluyendo descargas de audio y libros electrónicos usados que se almacenarán en el área personalizada de los usuarios usuario.

El primer portal para música digital de segunda mano, Redigi, se inauguró a finales de 2011, pero se encuentra con problemas legales por la demanda de la industria discográfica sobre el modo de gestión de las descargas de música. Esta empresa planea la  expansión de su negocio hacia los libros electrónicos y otros artículos digitales.

Es un paso más para aclarar el problema ya mencionado de la propiedad que servirá, además, para dinamizar y promover el uso de los libros electrónicos. Se deben respetar los derechos y el libre uso de los libros que adquirimos.

Fuente: Blog Bibliotecas 2029, documentos y debates sobre el futuro de las bibliotecas

Overdrive y su programa para préstamo de E-libros

Desde hace algún tiempo el libro electrónico se ha colado en nuestras vidas y poco a poco va ocupando un lugar más importante.

Este lunes recogíamos que Amazon abrirá este año en España una librería virtual, y hoy  nos queremos centrar en el préstamo de libros electrónicos ya que de nuevo Amazon, ha incluido recientemente en sus servicios el préstamo de libros.

Tal y como recoge hoy la edición digital del País:

“las empresas están probando nuevas iniciativas que le eviten al sector editorial una sangría como la que vive el mundo de la música. Amazon ha probado con el préstamo: el propietario de un libro puede cederle a alguien el documento, en el formato azw, propio del Kindle, durante un máximo de 14 días.

El libro desaparece del aparato del prestamista y aparece en el del prestatario de forma temporal, para luego regresar a su alojamiento original. El resto de plataformas permiten el préstamo, además, por parte de bibliotecas públicas. La empresa norteamericana OverDrive ha diseñado un programa que deja a esas instituciones pagar una licencia y prestar los títulos como si fueran libros físicos.
Ese sistema de préstamos, implantado en diversas ciudades norteamericanas, es compatible con el iPad de Apple, la plataforma Android de Google y los lectores de Barnes & Noble, Sony y Kobo.

Con OverDrive se acabó el tener que acudir a la biblioteca a elegir libros. Se puede hacer desde el propio aparato con una conexión a la Red. Tampoco habrá más multas por retraso. Pasado un periodo de 14 a 21 días, el título desaparece y regresa a los servidores de la biblioteca de la que ha sido alquilado. El sistema de bibliotecas públicas de Washington ofrece ya al público 25.000 títulos en préstamo, una cifra que va en aumento.

Con OverDrive tampoco es imprescindible el lector electrónico, ya que el libro se puede descargar en teléfonos y portátiles. Más de 13.000 colegios y bibliotecas emplean el sistema en Canadá y Estados Unidos. Para ello, el lector debe descargarse una aplicación en su aparato (ya lo han hecho más de 100.000 personas) e identificarse como socio de la biblioteca.”

¿Pero qué es OverDrive?

OverDrive es un distribuidor líder, de servicio completo digital, de libros electrónicos, audiolibros y otros contenidos digitales. Ofrece una gestión segura, la protección DRM, y servicios de descarga de cumplimiento para los editores, las bibliotecas, las escuelas, y los minoristas – que sirve a millones de usuarios finales a nivel mundial.

OverDrive en la actualidad acoge a más de 500.000 títulos de más de 1.000 editores, incluyendo Random House, Harper Collins, la BBC Audiolibros América, Arlequín, y Bloomsbury. Sus servicios de distribución digital son utilizados por más de 13.000 bibliotecas, escuelas y universidades en todo el mundo.

Si quereis saber más sobre este mundillo del libro eléctronico y como están actuando las bibliotecas al respecto, os recomendamos este artículo de José Antonio Cordón García y Julio Alonso Arevalo, “Las políticas de adquisición de libros electrónicos en las bibliotecas: licencias, usos y derechos de autor”.