El sector de la telefonía móvil es uno de los más potentes y rentables dentro de la industria tecnológica y, como tal, también es fuente de conflictos entre las compañías más potentes.
Las dos compañías más potentes y nombradas a nivel mundial, Samsung y Apple, también son las que más prestigio tienen y las que mayor atención atraen en el día a día, por la calidad de sus productos y, sobre todo, en las presentaciones de sus nuevos modelos, cada vez más competitivos y llamativos.
La rivalidad de Samsung y Apple

Pero, a estas alturas, también es de sobra conocida la pelea que tiene Samsung con Apple. O Apple con Samsung, según como se mire. Y esto, sin pensar demasiado, tiene su base en la pelea que tienen por hacerse con una mayor cuota de mercado y aumentar de este modo sus beneficios anuales.
Ahora mismo, Apple y Samsung empiezan a presentar una rivalidad gigante, casi tal como las clásicas que se pueden nombrar entre Coca Cola y Pepsi o McDonalds y Burger King. No queremos adelantarnos y decir que ésta va a ser una rivalidad tan larga en el tiempo como estas otras, porque aún es demasiado pronto y el mercado tecnológico es demasiado cambiante, pero sí que podemos ver cómo ambas llevan unos años copando los primeros puestos en la venta de terminales y, también, cómo parecen estar muy pendientes la una de la otra de qué novedades o qué tendencias van a tratar de implantar en los próximos ejercicios.
La guerra de las patentes entre Samsung y Apple
Esta pelea entre Samsung y Apple, que podría considerarse sana en la competencia del libre mercado, ha derivado en asuntos mucho más serios. Ambas llevan años enfrascadas en denuncias y peleas en los tribunales a causa del robo de patentes, del que se van acusando mutuamente en un toma y daca y que, a pesar de haber ya alguna resolución, en principio favorable a Apple, sigue vigente y pendiente de cuáles van a ser los siguientes pasos.
Obviamente, a nadie se le escapa que entre los terminales de ambas compañías hay muchas similitudes, y las lleva habiendo desde hace años. Pero siendo justos, estas mismas similitudes son las que más éxito y aceptación han tenido entre los clientes y, consecuentemente, también se están viendo en los terminales de otras compañías. Parece ya que es más una cuestión de prestigio más que económica, aunque seguro que lo primero puede influir en lo segundo, y una sentencia condenatoria con una fuerte multa, más allá de hacer quebrar a una de las partes, que no lo hará, sí que puede dañar fuertemente la reputación de la perdedora ante los geeks más puristas que apoyan los móviles samsung.
Mientras su posición en el mercado siga siendo la de los primeros puestos, seguramente Apple y Samsung sigan litigando en los tribunales. Pero tampoco es descartable que, si compañías como Huawei o Xiaomi comienzan a trepar posiciones y cuota de mercado, también se vean afectadas. De momento, la legislación china les sirve de escudo, pero todo llegará.

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