{"id":117,"date":"2010-12-21T23:06:51","date_gmt":"2010-12-21T22:06:51","guid":{"rendered":"https:\/\/blogs.ua.es\/carloshabsburgo\/?p=117"},"modified":"2010-12-22T17:09:10","modified_gmt":"2010-12-22T16:09:10","slug":"carlos-v-el-defensor-del-catolicismo","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/blogs.ua.es\/carloshabsburgo\/2010\/12\/21\/carlos-v-el-defensor-del-catolicismo\/","title":{"rendered":"CARLOS V EL DEFENSOR DEL CATOLICISMO"},"content":{"rendered":"<p><a href=\"https:\/\/blogs.ua.es\/carloshabsburgo\/files\/2010\/12\/imagen-primera-carlos-v.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignright size-full wp-image-121\" src=\"https:\/\/blogs.ua.es\/carloshabsburgo\/files\/2010\/12\/imagen-primera-carlos-v.jpg\" alt=\"\" width=\"192\" height=\"262\" srcset=\"https:\/\/blogs.ua.es\/carloshabsburgo\/files\/2010\/12\/imagen-primera-carlos-v.jpg 192w, https:\/\/blogs.ua.es\/carloshabsburgo\/files\/2010\/12\/imagen-primera-carlos-v-109x150.jpg 109w\" sizes=\"auto, (max-width: 192px) 100vw, 192px\" \/><\/a>La historiograf\u00eda ha presentado a Carlos V en facetas muy distintas. Para algunos ha sido el \u00faltimo representante del mundo medieval empe\u00f1ado en luchar por la\u00a0<em>Universitas Christiana, <\/em>para otros ha sido el \u00faltimo cruzado defensor de una Europa amenazada por el Imperio Otomano; finalmente, otros han visto en \u00e9l un gobernante cosmopolita que rigi\u00f3 pueblos tan distintos en sus lenguas y costumbres como eran belgas, holandeses, alemanes, italianos, castellanos y aragoneses.<\/p>\n<p>El gran especialista en Carlos V, Fern\u00e1ndez \u00c1lvarez, ha resaltado tambi\u00e9n que era el hombre adecuado para la Europa del siglo XVI, una persona que so\u00f1aba con la paz de la Cristiandad, pero al que las circunstancias obligaban una y otra vez a tomar las armas.<\/p>\n<p>La verdad es que junto al cruzado podemos encontrar un hombre muy propio del Renacimiento, y al lado del soldado hallamos al pol\u00edtico habilidoso capaz de negociar con \u00e9xito los tratados de paz.<\/p>\n<p><strong><em>El Emperador de la cristiandad<\/em><\/strong><strong><em> <\/em><\/strong><\/p>\n<p>Carlos V cre\u00eda que como Emperador se deb\u00eda al conjunto de la cristiandad y no a una parte de la misma. Esta creencia es precisamente la base de su europe\u00edsmo. Otros soberanos se sent\u00edan vinculados esencialmente a sus reinos respectivos. Es el caso de Francisco I de Francia y de Enrique VIII de Inglaterra. Sin embargo la concepci\u00f3n geopol\u00edtica carolina se desarrolla en un marco de \u00e1mbito continental.Ning\u00fan monarca de su tiempo tuvo un talante tan europe\u00edsta; lo cual, por otra parte, no es \u00f3bice para que diversos pueblos europeos lo reconozcan como una parte muy importante de su propia historia. Fue contendiente en numerosos conflictos b\u00e9licos muy encarnizados, pero a pesar de ello no suscit\u00f3 en sus rivales los odios que lleg\u00f3 a engendrar la figura de su hijo, Felipe II.Ya hemos comentado que Carlos V se encontr\u00f3 con una herencia territorial gigantesca. Sin embargo, el t\u00edtulo de Emperador no le lleg\u00f3 por herencia, sino por elecci\u00f3n. El Sacro Imperio manten\u00eda el principio electivo en la determinaci\u00f3n del orden sucesorio. El colegio electoral estaba formado por el rey de Bohemia; los arzobispos de Colonia, Maguncia y Tr\u00e9veris; y los pr\u00edncipes electores de Brandeburgo, Sajonia y Palatinado. La muerte de Maximiliano impidi\u00f3 la elecci\u00f3n del futuro Carlos V como \u00abrey de romanos\u00bb con derecho a sucesi\u00f3n en vida de su abuelo. Era el heredero de la familia que hab\u00eda dado los emperadores desde 1438, sin embargo la elecci\u00f3n de 1519 era complicada, porque Carlos de Gante no era alem\u00e1n y los comicios estaban muy disputados a causa de la calidad y cantidad de los candidatos. Tanto Francisco I de Francia, como Enrique VIII de Inglaterra y el elector Federico el Sabio de Sajonia pretend\u00edan la elecci\u00f3n con mayor o con menor fortuna del imperio.<\/p>\n<p>Francisco I era el contrincante m\u00e1s dif\u00edcil. Desde la muerte de los Reyes Cat\u00f3licos era la figura m\u00e1s famosa de Occidente. Sin embargo, llegado el momento decisivo, al soberano franc\u00e9s le fall\u00f3 el cr\u00e9dito. Los Fugger de Augsburgo, los banqueros m\u00e1s fuertes de Europa prefirieron apoyar al joven Carlos de Gante. Otros banqueros, como los Vivaldi de G\u00e9nova y los Welser alemanes tambi\u00e9n hicieron importantes empr\u00e9stitos al mismo candidato, el cual termin\u00f3 alz\u00e1ndose con todos los votos a su favor. Como garant\u00eda del pago de esos cr\u00e9ditos estaban las saneadas rentas de Castilla, pues en aquel entonces el tesoro americano no llegaba tan cargado como despu\u00e9s de las conquistas de Hern\u00e1n Cort\u00e9s.<\/p>\n<p>Al final se produjo la elecci\u00f3n de Carlos V, pero dicha elecci\u00f3n acabar\u00eda convirti\u00e9ndose en una fuente de preocupaciones y cargas. Ahora el nuevo Emperador se ve\u00eda obligado a tomar una resoluci\u00f3n sobre la disidencia luterana. Por otra parte, la anterior amistad con Francia se hab\u00eda transformado en una rivalidad manifiesta que acabar\u00eda desencadenando las guerras m\u00e1s costosas del reinado. Por otra parte, en Castilla continuaba la Revoluci\u00f3n de las Comunidades, cuyo principal desencadenante hab\u00eda sido precisamente la negativa de las ciudades castellanas a sufragar los gastos de la elecci\u00f3n imperial.<\/p>\n<p>Enseguida Carlos V quiso dar al t\u00edtulo imperial un mayor contenido. Sustituyendo el simple v\u00ednculo jur\u00eddico por un ideal com\u00fan, al que bajo su direcci\u00f3n cada componente del Imperio aportar\u00eda su propia originalidad. Sin embargo, la fuerza de las circunstancias le oblig\u00f3 a transformar el primitivo plan de cruzada contra el turco en un proyecto exclusivamente din\u00e1stico.<\/p>\n<p>Por otra parte, aunque desde muy pronto concibi\u00f3 la idea imperial como un proyecto pan-europeo, nunca logr\u00f3 constituir un imperio continental. Fue rey de muchos reinos y dominios diferentes sin m\u00e1s organismos administrativos comunes que la propia cabeza de la Monarqu\u00eda Cat\u00f3lica y alguna instituci\u00f3n emanada de \u00e9sta, como el Consejo de Estado.<\/p>\n<p>Para hacer funcionar tan complicada m\u00e1quina pol\u00edtica fue necesario nombrar una serie de personas que se encargaran del gobierno de los componentes de tan extensa y compleja herencia pol\u00edtica. En el caso de los principales territorios se recurri\u00f3 a familiares directos del rey-emperador para llevar a cabo este cometido: hijo, hermano, esposa, sobrino, t\u00eda, etc. Estas personas desempe\u00f1aban una doble funci\u00f3n: por una parte representaban al soberano y por otra hac\u00edan cumplir sus \u00f3rdenes. Las instrucciones que recibieron estos personajes fueron de dos tipos diferentes. En el nombramiento se acreditaba su\u00a0condici\u00f3n de\u00a0<em>alter ego<\/em> del monarca y aparentemente se le conced\u00edan todas las facultades de gobierno, pero en las instrucciones secretas se pod\u00eda marcar una orientaci\u00f3n pol\u00edtica muy clara e incluso limitar las competencias legales y econ\u00f3micas del gobernador o gobernadora. Los ejemplos de la emperatriz Isabel, Mar\u00eda de Hungr\u00eda, Juana de Portugal o Fernando I de Austria son un buen paradigma de lo que venimos comentando.<\/p>\n<p>La necesidad de ampliar los contenidos de la instituci\u00f3n imperial, no fue una idea exclusiva de Carlos V, de ella participaban tambi\u00e9n numerosos humanistas imbuidos de cosmopolitismo y diversos sectores sociales en muchos pa\u00edses, siendo el Emperador la persona que a sus ojos mejor pod\u00eda encarnar el ambicioso proyecto de la monarqu\u00eda universal en tiempos del Renacimiento.<\/p>\n<p>Acorde con esta concepci\u00f3n de Europa, el Emperador fue una persona cosmopolita. Lleg\u00f3 a dominar cuatro idiomas: flamenco, franc\u00e9s, castellano, e italiano. Viaj\u00f3 incansablemente por todo el continente, tanto para dirigir pol\u00edticamente la soluci\u00f3n de los problemas que hubo de afrontar en los distintos territorios, como para ponerse al frente de sus ej\u00e9rcitos en los numerosos conflictos b\u00e9licos en los que particip\u00f3.<\/p>\n<p><strong><em>La rivalidad con Francia, un freno a la ejecuci\u00f3n del proyecto pol\u00edtico carolino<\/em><\/strong><em> <\/em><\/p>\n<p>La acci\u00f3n europea carolina, basada en la combinaci\u00f3n de la diplomacia y el ej\u00e9rcito, choc\u00f3 con dificultades insalvables que explican en parte, su fracaso final. Era aqu\u00e9l un imperio desproporcionado y lejano, que tras la aparente grandeza escond\u00eda no pocas miserias. Carlos V se entreg\u00f3 en cuerpo y alma a las tareas de gobierno. Fue tanta su dedicaci\u00f3n a ellas que apenas dispuso de tiempo para la vida familiar y personal. A pesar de ello, con un sistema de comunicaciones que en la \u00e9poca era intr\u00ednsecamente lento, resultaba dif\u00edcil atender urgencias en el momento preciso. Basten dos ejemplos para ilustrar este comentario: Su primera estancia en Alemania desencaden\u00f3 un malestar en Castilla que favoreci\u00f3 la sublevaci\u00f3n comunera; y cuando m\u00e1s tarde regres\u00f3 a Castilla para atender el gobierno de los reinos hisp\u00e1nicos, se produjo la expansi\u00f3n inexorable del luteranismo alem\u00e1n.<\/p>\n<p>Por otra parte, la pol\u00edtica imperial europea encontrar\u00eda no s\u00f3lo limitaciones y obst\u00e1culos internos, sino sobre todo externos al concurrir con la acci\u00f3n pol\u00edtica de otros soberanos de aquel tiempo. Las confrontaciones con otras monarqu\u00edas se hicieron inevitables y dar\u00edan lugar a una serie de guerras, ya fuera con Francia, con los Turcos o con los pr\u00edncipes protestantes.<\/p>\n<p>Las rivalidades personales entre Carlos V y Francisco I se hicieron visibles desde el momento mismo de la pugna de los dos candidatos por el t\u00edtulo imperial. Adem\u00e1s, en aquel momento Francia se encontraba en pleno proceso de construcci\u00f3n de su conciencia nacional, lo cual parec\u00eda incompatible con la existencia de liderazgos europeos supranacionales, mucho m\u00e1s molestos en cuanto que todo el reino de Francia estaba pr\u00e1cticamente rodeado por territorios de los Habsburgo. Adem\u00e1s, ambos soberanos se disputaban el control del Mediterr\u00e1neo occidental.<\/p>\n<p>Tal pugna dur\u00f3 dos d\u00e9cadas (1521-1541), y en ella se observan dos etapas claramente diferenciadas. La primera se desarroll\u00f3 a lo largo de los a\u00f1os veinte de la centuria, y su caracter\u00edstica m\u00e1s marcada fue la lucha por Italia. Durante esta etapa tuvieron lugar las dos primeras guerras hispano-francesas, que terminaron la primera con el tratado de Madrid (1526), y la otra con la paz de las Damas o de Cambray (1529).<\/p>\n<p>Durante ellas se libraron algunas de las acciones b\u00e9licas m\u00e1s resonantes del siglo XVI, como la batalla de Pav\u00eda (1525), en la que call\u00f3 prisionero el rey Francisco I y el\u00a0<em>saco de Roma <\/em>(1527), en cuyo transcurso el ej\u00e9rcito imperial saque\u00f3 la Ciudad Eterna durante una semana. La defecci\u00f3n de la marina genovesa, pasada con su almirante Andrea Doria al bando imperial, acab\u00f3 por completar la victoria carolina y consolid\u00f3 el dominio Habsburgo sobre el Milanesado.<\/p>\n<p>A la altura de 1530 se produce uno de los momentos cenitales del reinado del C\u00e9sar. En aquel entonces fue cuando pudo pasar a Italia para recibir en Bolonia la corona imperial de manos del Papa Clemente VII y pacificar por completo la pen\u00ednsula, convirti\u00e9ndose en el \u00e1rbitro de los destinos italianos.<\/p>\n<p>En aquel momento le restaba una sola cosa para conseguir el control del Mediterr\u00e1neo occidental: destruir el creciente poder\u00edo de Barbarroja en Argel. Pero detr\u00e1s de los piratas argelinos estaba Constantinopla y el inmenso poder\u00edo de Solim\u00e1n el Magn\u00edfico. A su vez, Francisco I buscaba el entendimiento con los turcos como un medio para continuar su lucha contra el Emperador en el Mediterr\u00e1neo.<\/p>\n<p>Para deshacerse de tales enemigos Carlos V desarrolla una serie de campa\u00f1as con resultados desiguales. En 1532 logra sacudir la amenaza turca de las puertas de Viena y en 1535 desaloja a Barbarroja de sus peligrosas posiciones en T\u00fanez. Pero, en contrapartida, sufre a continuaci\u00f3n dos serios reveses. El intento de dominar Marsella termin\u00f3 con la derrota de Provenza en 1536 y el asalto al cuartel general de Barbarroja en Argel, en 1541, no pas\u00f3 de un intento fallido. Tras el desastre de Argel, Carlos V hubo de renunciar a sus sue\u00f1os hegem\u00f3nicos en el Mediterr\u00e1neo occidental y conformarse con un equilibrio de fuerzas con la marina turca que era tanto como dejar la costa italiana y el levante de la pen\u00ednsula Ib\u00e9rica a merced de los corsarios berberiscos, ayudados por los otomanos.<\/p>\n<p>En atenci\u00f3n a los resultados, podemos deducir que existe una l\u00ednea de poder\u00edo ascendente hasta 1535, fecha de la conquista de T\u00fanez. Hasta entonces todo fueron \u00e9xitos. La estrella del C\u00e9sar no pod\u00eda brillar m\u00e1s alta ni m\u00e1s intensamente. El lustro siguiente, en cambio, supuso un brusco descenso de su prestigio: la campa\u00f1a de Provenza supuso un duro desgaste para el ej\u00e9rcito imperial, y la tercera guerra con Francia s\u00f3lo pudo terminar con unas treguas (Niza, 1538). Poco despu\u00e9s la sublevaci\u00f3n de Gante, su ciudad natal, puso al descubierto los defectos constructivos del edificio imperial. Finalmente, la desafortunada empresa de Argel de 1541, en la que se lleg\u00f3 a dar por perdido al propio Emperador, deterior\u00f3 su prestigio militar. De ah\u00ed que todos sus enemigos, grandes y peque\u00f1os creyesen que hab\u00eda llegado el momento de caer sobre \u00e9l.<\/p>\n<p>A partir del desastre de Argel Carlos V abandona el escenario Mediterr\u00e1neo y centra su atenci\u00f3n preferente en el norte de Europa. Tal per\u00edodo va desde 1542 hasta el a\u00f1o de su abdicaci\u00f3n (1555). Durante esta etapa se desarrollaron las dos \u00faltimas guerras con Francia, y entre una y otra la librada contra el protestantismo alem\u00e1n. El centro de gravedad pol\u00edtico se traslad\u00f3 desde Italia al Rhin.<\/p>\n<p>Durante casi un cuarto de siglo (1521-1544), Carlos V y Francisco I rivalizaron en una guerra constante sin que ninguno de los dos obtuviera una ventaja considerable. Sin embargo este forcejeo distrajo a Carlos V de sus empresas africanas, que no pudieron recibir las energ\u00edas necesarias para alcanzar el control definitivo del Mediterr\u00e1neo occidental. Tampoco le fue posible concentrar todos sus esfuerzos en la soluci\u00f3n del problema protestante hasta la paz de Cr\u00e9py de 1544, que puso fin a la cuarta guerra con Francia. Es significativo a este respecto, que su gran victoria sobre el protestantismo alem\u00e1n en los campos de M\u00fchlberg se produjera en 1547, el mismo a\u00f1o de la muerte de Francisco I.<\/p>\n<p><em><span style=\"color: #000000\"><strong>La lucha contra el hereje y contra el infiel: dos frentes imposibles de atender simult\u00e1neamente<\/strong><\/span><\/em><em> <\/em><\/p>\n<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"size-full wp-image-118 alignright\" src=\"https:\/\/blogs.ua.es\/carloshabsburgo\/files\/2010\/12\/lutero-y-carlos-v-dieta-de-worms.jpg\" alt=\"\" width=\"272\" height=\"185\" srcset=\"https:\/\/blogs.ua.es\/carloshabsburgo\/files\/2010\/12\/lutero-y-carlos-v-dieta-de-worms.jpg 272w, https:\/\/blogs.ua.es\/carloshabsburgo\/files\/2010\/12\/lutero-y-carlos-v-dieta-de-worms-150x102.jpg 150w\" sizes=\"auto, (max-width: 272px) 100vw, 272px\" \/><\/p>\n<p>Carlos V era consciente de que su proyecto imperial pan-europeo deb\u00eda asentarse sobre una base religiosa. El eje fundamental de esta pol\u00edtica era la restauraci\u00f3n de la\u00a0<em>Universitas Christiana<\/em>. Su papel era convertirse en el alma de ese orden mundial y ello no implicaba la constituci\u00f3n de la monarqu\u00eda universal dantesca, pero s\u00ed la posesi\u00f3n de un poder fuerte que se convirtiera en el centro de gravedad del orbe cristiano. Entend\u00eda<\/p>\n<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignleft size-full wp-image-119\" src=\"https:\/\/blogs.ua.es\/carloshabsburgo\/files\/2010\/12\/lutero.jpg\" alt=\"\" width=\"204\" height=\"247\" srcset=\"https:\/\/blogs.ua.es\/carloshabsburgo\/files\/2010\/12\/lutero.jpg 204w, https:\/\/blogs.ua.es\/carloshabsburgo\/files\/2010\/12\/lutero-123x150.jpg 123w\" sizes=\"auto, (max-width: 204px) 100vw, 204px\" \/>su misi\u00f3n como una tarea organizadora y en ning\u00fan instante proyect\u00f3 Carlos V una pol\u00edtica agresiva de conquista sobre los otros pr\u00edncipes cristianos.<\/p>\n<p>Se pretend\u00eda que la paz imperial de la cristiandad se basara en la posesi\u00f3n de Italia, en la adhesi\u00f3n francesa al sistema imperial y en la formaci\u00f3n de una constelaci\u00f3n din\u00e1stica europea que girase en torno a la casa de Habsburgo. La posesi\u00f3n de Italia como se ha indicado m\u00e1s arriba le llev\u00f3 a frecuentes conflictos con Francia y con el pontificado. La adhesi\u00f3n francesa fue un perfecto fracaso y la constelaci\u00f3n din\u00e1stica de los Habsburgo, Valois, Tudor y Av\u00eds, s\u00f3lo obtuvo resultados parciales y sus beneficios fueron bastante ef\u00edmeros.<\/p>\n<p>Carlos V entendi\u00f3 desde muy pronto que la fe cristiana era el elemento aglutinador de todos sus territorios y en general de todos los pueblos de Europa. El Islam, por el contrario, era el enemigo secular, el cual por aquel entonces estaba muy bien representado en la persona del turco Solim\u00e1n el Magn\u00edfico. Hab\u00eda diversos intereses que conflu\u00edan en la acci\u00f3n contra el Imperio Otomano. Por una parte, en la Pen\u00ednsula Ib\u00e9rica, castellanos y aragoneses pose\u00edan una larga tradici\u00f3n de lucha contra los musulmanes y soportaban de mal agrado las incursiones de los piratas berberiscos en las costas levantinas. Por otro lado, los intereses materiales de Alemania se ve\u00edan amenazados tambi\u00e9n por los ataques turcos que llegaban hasta las puertas de Viena.<\/p>\n<p>Pero aparte del enemigo turco, un enemigo exterior, los imperiales que deseaban constituir un fuerte Estado alem\u00e1n ve\u00edan las propuestas teol\u00f3gicas protestantes como una perturbaci\u00f3n de la paz de la Iglesia. As\u00ed el Emperador, en tanto que defensor de la fe se ve\u00eda obligado a corregir la herej\u00eda protestante. Pero tambi\u00e9n deb\u00eda tener en cuenta que el luteranismo estaba arraigando entre muchos de sus s\u00fabditos y deb\u00eda ser prudente en el tratamiento del problema porque de otra forma se consumar\u00eda la divisi\u00f3n de los estados alemanes, no s\u00f3lo en lo religioso, sino tambi\u00e9n en lo pol\u00edtico.<\/p>\n<p>El mismo a\u00f1o en que Carlos V llegaba por primera vez a sus reinos hisp\u00e1nicos (1517), se iniciaban en Alemania las primeras manifestaciones de la Reforma luterana. El joven soberano no tard\u00f3 en decidir su pol\u00edtica al respecto. La dieta de Worms de 1521 fue testigo de su firme compromiso contra la herej\u00eda. En dicha dieta se desterr\u00f3 a Lutero, aunque las ideas que el fraile reformador representaba siguieron extendi\u00e9ndose bajo la protecci\u00f3n del duque elector de Sajonia hasta consumar la divisi\u00f3n de la cristiandad.<\/p>\n<p>En un principio el Emperador no quiso precipitarse en el uso de la represi\u00f3n. Su estrategia se bas\u00f3 en el di\u00e1logo y busc\u00f3 el acuerdo con ah\u00ednco. Esta fue la causa del retraso en la convocatoria del concilio, que finalmente se celebr\u00f3 demasiado tarde en Trento (1545-1563). Sin embargo la actitud de concordia empleada en las dietas de Worms (1521) y Spira (1526-1529); as\u00ed como en la confesi\u00f3n de Augsburgo (1530) no dieron el resultado apetecido, por lo que finalmente en 1546, en un momento en el que el monarca no ten\u00eda ning\u00fan frente abierto contra Francia o contra los turcos, form\u00f3 una alianza con varios pr\u00edncipes alemanes como el duque Mauricio de Sajonia y declar\u00f3 la guerra a la Liga de Esmalcalda, una asociaci\u00f3n defensiva constituida por los pr\u00edncipes protestantes.<\/p>\n<p>Las fuerzas cat\u00f3licas tuvieron un \u00e9xito resonante al principio, derrotando a los protestantes en la c\u00e9lebre batalla de M\u00fchlberg, inmortalizada por Tiziano en el c\u00e9lebre retrato de Carlos V montado a caballo, un cuadro que se conserva en el museo del Prado. No obstante, m\u00e1s tarde, el duque Mauricio de Sajonia se pas\u00f3 a las filas protestantes, obligando as\u00ed a Carlos V a firmar la paz. La guerra, que era al mismo tiempo, civil y religiosa, termin\u00f3 con la Paz de Augsburgo de 1555. En este tratado se pact\u00f3 que cada uno de los gobernantes de los Estados germ\u00e1nicos, que llegaban a ser casi 300, podr\u00edan elegir entre el catolicismo y el luteranismo como religi\u00f3n de su territorio, a la que deber\u00edan adscribirse todos sus s\u00fabditos. El luteranismo era por entonces la religi\u00f3n de cerca de la mitad de la poblaci\u00f3n alemana y acababa de conseguir el reconocimiento oficial. As\u00ed fue desbancado el antiguo concepto de una comunidad cristiana unida en Europa occidental por v\u00ednculos religiosos.<\/p>\n<p><em><strong>Balance final: reconocimiento de un fracaso<\/strong><\/em><em> <\/em><\/p>\n<p>Finalmente, Carlos V, consciente de su fracaso, inici\u00f3 una serie de abdicaciones. Su hijo, Felipe II, que ya era duque de Mil\u00e1n desde 1546 y rey de N\u00e1poles desde su boda con Mar\u00eda Tudor, hered\u00f3 en 1555 los territorios de Borgo\u00f1a, y en 1556 las coronas de Castilla y Arag\u00f3n. La sucesi\u00f3n en el Imperio de su hermano Fernando I se formaliz\u00f3 en 1558, pocos meses antes del fallecimiento del C\u00e9sar en Yuste (21 de septiembre). De este modo se quebraba definitivamente la unidad del sistema habsb\u00fargico.<\/p>\n<p>Se ha hablado con frecuencia del fracaso de la idea europea, pero quiz\u00e1s convenga hablar m\u00e1s bien como indica Fern\u00e1ndez \u00c1lvarez de una imposibilidad de realizar ese proyecto \u00e9pico en las circunstancias del siglo XVI.<\/p>\n<p><em>Bibliograf\u00eda<\/em><em>:<\/em><\/p>\n<p><em>1. \u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0FERN\u00c1NDEZ \u00c1LVAREZ, M.\u00a0Carlos V, un hombre para Europa. Madrid : 1999.<\/em><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>La historiograf\u00eda ha presentado a Carlos V en facetas muy distintas. Para algunos ha sido el \u00faltimo representante del mundo medieval empe\u00f1ado en luchar por la\u00a0Universitas Christiana, para otros ha sido el \u00faltimo cruzado defensor de una Europa amenazada por el Imperio Otomano; finalmente, otros han visto en \u00e9l un gobernante cosmopolita que rigi\u00f3 pueblos [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":1891,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[21292,1907,21308,2088],"tags":[10996,2276,21310,21333],"class_list":["post-117","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-carlos-i-espana","category-cultura","category-david-manjon","category-religion","tag-carlos-i","tag-conflicto","tag-francisco-i","tag-religion-2"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/blogs.ua.es\/carloshabsburgo\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/117","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/blogs.ua.es\/carloshabsburgo\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/blogs.ua.es\/carloshabsburgo\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.ua.es\/carloshabsburgo\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1891"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.ua.es\/carloshabsburgo\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=117"}],"version-history":[{"count":6,"href":"https:\/\/blogs.ua.es\/carloshabsburgo\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/117\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":127,"href":"https:\/\/blogs.ua.es\/carloshabsburgo\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/117\/revisions\/127"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/blogs.ua.es\/carloshabsburgo\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=117"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.ua.es\/carloshabsburgo\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=117"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.ua.es\/carloshabsburgo\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=117"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}