El profesor Vicente Díaz nos ha hecho un gran regalo, imperecedero e imperativo, que hace más atractiva, hermosa y humana la tarea de enseñar (¿enseñar?).
- Enseñará con la mente y con el corazón
- Transmitirá que las bibliotecas y los libros son el mejor refugio ante el miedo y la soledad…, el frío, el calor, la falta de medios…, la ignorancia. Y fomentará la lectura, fuere cual fuere su asignatura.
- Romperá con el individualismo y narcisismo, fomentando el trabajo en equipo.
- Abrirá las puertas de su aula a otros compañeros y profesionales, no enseñará solo, ni a solas.
- Fomentará en sus estudiantes “alas y raíces”.
- Usará la metodología variada…, aunque parezca rara.
- Investigará en la posibilidad de completar el programa sin sensación de angustia. Nunca uno solo podrá abarcar todo el saber.
- Se formará para alcanzar la autoridad moral.
- Enseñará la distinción entre sueño y visión.
- Predicará con el ejemplo, la serenidad, el sosiego y la respiración, la amabilidad y la ilusión.
El texto completo de este Decálogo del profesor Vicente Díaz está en el adjunto.