{"id":1419,"date":"2016-01-14T10:46:37","date_gmt":"2016-01-14T09:46:37","guid":{"rendered":"https:\/\/blogs.ua.es\/danielrodriguez\/?p=1419"},"modified":"2016-01-14T10:47:08","modified_gmt":"2016-01-14T09:47:08","slug":"la-coherencia-en-el-aikido","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/blogs.ua.es\/danielrodriguez\/la-coherencia-en-el-aikido\/","title":{"rendered":"La coherencia en el Aikido"},"content":{"rendered":"<p>Acabo de tropezar con un antiguo art\u00edculo de la revista El Budoka (n\u00ba 5 de la etapa anterior), en el que se publica un texto de Santos Nalda (Zaragoza, 5\u00ba Dan) que voy a reproducir aqu\u00ed por si desaparece el blog en el que lo he le\u00eddo. Estoy tan de acuerdo que no voy a tocar ni una coma:<\/p>\n<blockquote><p>Tal como conocemos y practicamos el Aikido, en mi modesta opini\u00f3n se aprecian dos contradicciones notorias:<\/p>\n<p>1.-Incoherencia en el mensaje de \u201cArmon\u00eda\u201d personal e interpersonal.<\/p>\n<p>2.-Incoherencia en el mensaje de \u201cpaz, de protecci\u00f3n y de amor\u201d y el modo de aplicar las t\u00e9cnicas, en forma destructiva.<\/p>\n<p>INCOHERENCIA SOBRE LA ARMON\u00cdA EN LAS RELACIONES<\/p>\n<p>\u00bfCu\u00e1ntos aikidokas profesores y alumnos poseen y viven la armon\u00eda coherente, entre el mensaje de Ueshiba del que tanto les gusta hablar, y lo que realmente hacen y dicen en el Dojo o fuera de \u00e9l?<\/p>\n<p>\u00bfCu\u00e1ntos aikidokas entienden de verdad el significado de \u201carmon\u00eda\u201d?<\/p>\n<p>Una mirada objetiva sobre las actividades y comportamientos de los aikidokas a nivel local, nacional, europeo etc., nos muestra la ausencia de entendimiento y armon\u00eda, manifestada en alguna de estas formas:<\/p>\n<p>-Motivaciones y objetivos puramente ego\u00edstas m\u00e1s o menos declarados, tanto en alumnos como en profesores.<\/p>\n<p>-Rivalidades personales entre profesores por envidias.<\/p>\n<p>\u2013 Cr\u00edticas de unos contra otros, cuando no descalificaciones incluso sin conocerse personalmente entre s\u00ed.<\/p>\n<p>\u2013 Pretensi\u00f3n generalizada en todos los grupos, de ser los aut\u00e9nticos int\u00e9rpretes y transmisores del verdadero Aikido de Ueshiba.<\/p>\n<p>-Grupos que se apartan unos de otros sin apenas conocerse y se miran con recelo o desprecio, aunque todos hablan de armon\u00eda, de paz, de amor\u2026<\/p>\n<p>\u2013 Otros han descartado el aspecto formativo espiritual del Aikido y se limitan a transmitir conocimientos puramente t\u00e9cnicos, despojando a este arte de los principios altruistas con los que quiso arroparlo Ueshiba, conform\u00e1ndose con una actividad puramente f\u00edsico-t\u00e9cnica de car\u00e1cter deportivo con est\u00e9tica marcial, alegando que los discursos \u00e9ticos deben ser ajenos al entrenamiento de las destrezas de combate, alegando que el profesor no es un gur\u00fa, ni un predicador de conductas con trasfondo religioso, \u00e9tico o filos\u00f3fico.<\/p>\n<p>Pero no podemos achacar a todos los practicantes, ya sean profesores o alumnos, las faltas de coherencia citadas, porque los hay, cuyos comportamientos son verdaderamente ejemplares en la b\u00fasqueda y la pr\u00e1ctica de la armon\u00eda, y se hacen merecedores de respeto y admiraci\u00f3n por su correcta interpretaci\u00f3n del Aikido.<\/p>\n<p>De la lectura objetiva de los textos de Ueshiba se interpreta que el objetivo final del Aikido no es tanto aprender t\u00e9cnicas de combate, como contribuir a la transformaci\u00f3n y mejora de todas las cualidades y competencias del practicante como ser humano, cambiando sus esquemas de resistencia, oposici\u00f3n y supremac\u00eda por los de entendimiento, cooperaci\u00f3n y progreso mutuo en sus relaciones interpersonales. Es decir ser un practicante de la armon\u00eda sirvi\u00e9ndose de las t\u00e9cnicas de combate o interacci\u00f3n entre Uke y Tori, para aprender a entenderse sin violencia en situaciones de conflicto, y sin que haya vencedor ni vencido.<\/p>\n<p>La coherencia de la armon\u00eda interpersonal se hace posible mediante la actitud de apertura y aceptaci\u00f3n sincera del otro, dando, compartiendo, ayudando a descubrir sin la pretensi\u00f3n de sentirse superior, ni de imponer a nadie criterios, ni estilos, ni preferencias, respetando las convicciones y la b\u00fasqueda personal de cada uno y asimilando las aportaciones v\u00e1lidas y enriquecedoras de aquellas personas que hemos encontrado en la andadura por la V\u00eda del Aikido.<\/p>\n<p>Tomar la responsabilidad de ense\u00f1ar Aikido no debe limitarse \u00fanicamente a su parte f\u00edsica o t\u00e9cnica, tambi\u00e9n implica prepararse \u2013en la medida que sus conocimientos y competencias lo permitan\u2013 para ser capaz de promover el desarrollo integral de los alumnos, en lo que respecta a la formaci\u00f3n emocional, \u00e9tica, conductual, y espiritual, de las personas que le han elegido como profesor, sin que ello le autorice a creerse o autoerigirse en gu\u00eda o gur\u00fa de vidas y personas.<\/p>\n<p>Al profesor corresponde conocer y proponer pautas de b\u00fasqueda personal, siempre desde su experiencia acreditada, pues nadie puede dar lo que no tiene, ni guiar a otros por el camino que el mismo gu\u00eda desconoce, porque nunca no lo ha recorrido.<\/p>\n<p>INCOHERENCIA ENTRE LAS FORMAS Y EL ESP\u00cdRITU<\/p>\n<p>El Aikido es el arte marcial m\u00e1s \u00e9tico y susceptible de adaptarse a las necesidades de protecci\u00f3n mutua, pero tal como se practica hoy, casi todos somos portadores de una contradicci\u00f3n.<\/p>\n<p>Nos gusta decir que practicamos un arte de paz, pero ejecutamos las t\u00e9cnicas de la manera m\u00e1s potente, violenta y destructiva, solamente por satisfacer el ego que nos hace creer poseedores de una gran t\u00e9cnica de combate.<\/p>\n<p>De la observaci\u00f3n objetiva de los entrenamientos actuales de Aikido, justo es reconocer que en todos ellos se puede ver:<\/p>\n<p>-La b\u00fasqueda de la m\u00e1xima eficacia, en cuanto al modo de deshacerse del otro lo m\u00e1s r\u00e1pido posible, tanto si es una agresi\u00f3n banal como si es peligrosa, sin tener en cuenta la mayor\u00eda de las veces del requisito de proporcionalidad.<\/p>\n<p>\u2013 La protecci\u00f3n de s\u00ed mismo, pero no la del agresor, practicando las t\u00e9cnicas con la mayor potencia, velocidad y eficacia posible<\/p>\n<p>Morihei Ueshiba (1883-1969) dec\u00eda:<\/p>\n<p>\u201cAquellos que buscan la lucha cometen un grave error, golpear, lastimar, o destruir, es el peor error que un ser humano puede cometer. El verdadero camino del guerrero es aprender a evitar o impedir la lucha y buscar la paz\u201d<\/p>\n<p>El maestro Nocquet (1914-1999), fue el primer aikidoka europeo en impulsar la idea de impedir herir sin herir y en su libro \u201cLe coeur epee\u201d dice:<\/p>\n<p>\u201coponiendo la violencia a la violencia, duplicamos la agresividad, y aumentamos lo que quer\u00edamos destruir\u201d<\/p>\n<p>\u201cAiki es la victoria por la paz. No se busca vencer sino convencer, persuadiendo al agresor de que su ataque es in\u00fatil\u201d<\/p>\n<p>No basta decir que somos pac\u00edficos y que practicamos el arte de la paz para ser capaces de no ser violentos ante una agresi\u00f3n, es necesario poseer o haber adquirido los medios susceptibles de llevar a la pr\u00e1ctica el prop\u00f3sito de impedir herir sin herir, estableciendo la coherencia entre las formas y el esp\u00edritu.<\/p>\n<p>En general no entrenamos de manera que la defensa sea eficaz desde el primer momento y al mismo tiempo realizada con un absoluto autocontrol, es decir sabiendo hasta d\u00f3nde podemos llegar sin lesionar. Tampoco sabemos aplicar una proyecci\u00f3n de manera que el oponente llegue al suelo sin hacerse da\u00f1o.<\/p>\n<p>Pero acaso, \u00bfes posible proyectar a Uke en Kote gaeshi, Shiho nage, Irimi nage, Ushiro kiri otoshi, etc. protegi\u00e9ndole al llevarle al suelo\u2026?<\/p>\n<p>Alcanzar tales competencias requiere enfocar los entrenamientos de otro modo a como se llevan a cabo en la mayor\u00eda de los dojos, porque la realidad nos ense\u00f1a que s\u00f3lo puede actuar sin violencia el que posee recursos f\u00edsicos, t\u00e9cnicos, psicol\u00f3gicos y \u00e9ticos. Proyectar con gran impulso y sin consideraci\u00f3n al otro, est\u00e1 al alcance de cualquiera. Pero en esa acci\u00f3n no reside el verdadero valor del aikidoka.<\/p>\n<p>Si el Aikido de Ueshiba se resiste y rechaza entrar en la espiral de la violencia como medio de solucionar un enfrentamiento o un conflicto, debe aportar los medios o recursos apropiados a este fin, por tanto debemos preguntarnos objetivamente si las formas que se practican en la actualidad son acordes con este principio \u00e9tico.<\/p>\n<p>Para que haya coherencia entre el esp\u00edritu y las formas de acci\u00f3n propuestas por el Aikido como arte marcial, y al mismo tiempo arte de paz, es necesario aprender a practicar las t\u00e9cnicas de diferente manera, igual de eficaz pero adem\u00e1s con la posibilidad de controlar en todo momento su potencial destructivo, aprendiendo a ser due\u00f1o de las acciones del otro y de las propias, desde una voluntad de protecci\u00f3n mutua, am\u00e9n de cultivar las actitudes mentales y los valores \u00e9ticos.<\/p>\n<p>Si no se tiene en cuenta este objetivo, y los aikidokas siguen practicando como hasta ahora, buscando la m\u00e1xima \u201ceficacia marcial o deportiva\u201d, seguir\u00e1n alimentando la contradicci\u00f3n manifiesta, entre la filosof\u00eda del Aikido y las formas o medios para dar vida a tales principios.<\/p><\/blockquote>\n<p>M\u00e1s claro, agua. Si no est\u00e1s de acuerdo o quieres ampliar el debate, nos leemos en los comentarios.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Acabo de tropezar con un antiguo art\u00edculo de la revista El Budoka (n\u00ba 5 de la etapa anterior), en el que se publica un texto de Santos Nalda (Zaragoza, 5\u00ba Dan) que voy a reproducir aqu\u00ed por si desaparece el blog en el que lo he le\u00eddo. Estoy tan de acuerdo que no voy a [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":102,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[49],"tags":[],"class_list":["post-1419","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-filosofia"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/blogs.ua.es\/danielrodriguez\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/1419","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/blogs.ua.es\/danielrodriguez\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/blogs.ua.es\/danielrodriguez\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.ua.es\/danielrodriguez\/wp-json\/wp\/v2\/users\/102"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.ua.es\/danielrodriguez\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=1419"}],"version-history":[{"count":3,"href":"https:\/\/blogs.ua.es\/danielrodriguez\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/1419\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":1423,"href":"https:\/\/blogs.ua.es\/danielrodriguez\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/1419\/revisions\/1423"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/blogs.ua.es\/danielrodriguez\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=1419"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.ua.es\/danielrodriguez\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=1419"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.ua.es\/danielrodriguez\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=1419"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}