Una de las formas más bonitas y consoladoras para recuperarse de los malos momentos que a veces la vida a todos nos regala es dejando fluir nuestra energía y jugando con las palabras que de forma en mi caso espontánea, se vuelven rítmicas sin pretenderlo.
En uno de esos momentos de brote, me surgió esto que de paso quiero regalar al gran Maestro de este blog por esa su fe ciega en los corazones humanos a los que siempre pretende evitar sensaciones y momentos de tristeza y muy especialmente por apostar por el mío. Para Teuladí.
Corazones.
Hay mucha fuerza y mucho ruido
en los corazones pisados, pataleados,
zozobrantes, ausentes, perdidos.
Hay mucha fuerza y mucho ruido
en los corazones pisados, pataleados,
zozobrantes, ausentes, perdidos.
Corazones de pronto vivos y de pronto muertos,
que de tanto ellos sentir, fueron sentidos.
Corazones olvidados, marchitados, divididos
Corazones que no laten donde no habitan sonidos.
Desesperados en la oscura noche
se despiertan entre gritos,
recuerdan el tiempo pasado
y atrapan momentos vividos.
Corazones que se han muerto,
para enterrarse en el limbo.
Uno de esos corazones,
es posible que sea el mío.
10-10-07
María.

3 replies on “Corazones”
Puede que inconscientemente y sin pretenderlo, haya colaborado en este poema, (es posible que mi ego me traicione) siendo como fuere, no puedo menos que gritar, que uno de esos corazones es posible que sea el mio ¡¡No quiero descubrir la verdad!!
Posiblemente tengas razón. Alguno de esos corazones podría ser el tuyo. Más no lo creo, María, que a pesar de no ser vate, ni de sus reglas entender, la vida me ha dado el placer de conocer tus sentimientos, es algo que llevas muy dentro, en tu corazón, y es tal su tamaño que hasta un ciego lo ve y, quien no lo pudiese hacer a pesar de tener ojos, de que les puede valer.
Tu corazón es fuerte, aguerrido, no pisado, muy querido, con vida más que evidente, pregunta si no a la gente que bien sabe quien es esa leal pucelana, altiva, lozana, con alegría infinita que transmite por doquier, ¡pero que dices, mujer!… ¿tú corazón afligido? será algún lapsus sin duda, y es que aún joven maduras y vives intensamente, te preocupa a tí la gente, es lo que tienes… ya ves.
Genial a los dos amigos.
Razón tienes Joaquin,
no te ha traicionado el ego,
que casos como los tuyos
a mi me vuelven altiva
de tanta injusticia preñada
Y razon tienes Teulader
en decir que serán ciegos
quienes no quieren ver nada.
Y tal vez sea muy cierto
te digo “viejo maestro”
que tengo que madurar,
y aprender ya de una vez
a crecer con la injusticia
y pasar de deslealtad.
(¡Me he reido, pese a la profundidad!) Un abrazo a los dos. Amigos os quiero. Por gentes como vosotros merece la pena que incluso a veces se aflija el corazón.