{"id":41,"date":"2010-11-25T19:44:51","date_gmt":"2010-11-25T19:44:51","guid":{"rendered":"https:\/\/blogs.ua.es\/ejercitoenepocamoderna\/"},"modified":"2011-01-16T16:22:35","modified_gmt":"2011-01-16T16:22:35","slug":"evolucion-del-ejercito","status":"publish","type":"page","link":"https:\/\/blogs.ua.es\/ejercitoenepocamoderna\/evolucion-del-ejercito\/","title":{"rendered":"Evoluci\u00f3n del Ej\u00e9rcito"},"content":{"rendered":"<p style=\"text-align: center\"><strong>1. Esquematizaci\u00f3n.<\/strong><\/p>\n<p>El ej\u00e9rcito espa\u00f1ol tuvo que sufrir una serie de cambios y evoluciones para llegar a ser aquella temida y respetada hueste que profiri\u00f3 derrotas a sus enemigos durante\u00a0los siglos XVI y XVII. \u00c9stos cambios se pueden resumir en cuatro etapas.<\/p>\n<p>La primera etapa corresponde a los reyes cat\u00f3licos, quienes inician el proceso, despu\u00e9s pasa a manos de Carlos V, donde el modelo se configura, y Felipe II es el responsable de su maduraci\u00f3n y perfecci\u00f3n. A partir de \u00e9ste momento, con \u00e9ste \u00faltimo monarca de los Austria y la llegada de los Borbones, el ej\u00e9rcito empieza a decaer, estableciendo su punto y\u00a0final al 1700 cuando Felipe V de Borb\u00f3n sustituye los tercios por regimientos.<\/p>\n<p>Ahora pasamos a analizar m\u00e1s detenidamente cada fase de la evoluci\u00f3n del ej\u00e9rcito.<\/p>\n<p style=\"text-align: center\"><strong>2. Los reyes Cat\u00f3licos.<\/strong><strong> <\/strong><\/p>\n<p>El reinado de Isabel y Fernando se inicia con una guerra de sucesi\u00f3n, que militarmente hablando pertenece al medievo, pues cada se\u00f1or llama a sus tropas y de esa conjunci\u00f3n se forma el ej\u00e9rcito. Pero las verdaderas guerra que nos interesan son las guerra de Granada e Italia, pues aparecen una serie de cambios que nos hacen considerar dichos acontecimientos como el motor de las posteriores transformaciones.<\/p>\n<p><strong>2.1) La guerra de Granada (1482-1492): <\/strong>La guerra de Granada fue el acontecimiento b\u00e9lico que enfrent\u00f3 a la uni\u00f3n de Castilla y Arag\u00f3n, comandada por Fernando el Cat\u00f3lico, contra el reino Nazar\u00ed de Granada de Boabdil, que culmin\u00f3 con la rendici\u00f3n de dicha ciudad y la consiguiente victoria de los Reyes Cat\u00f3licos.<\/p>\n<p>Aunque esta contienda est\u00e1 considerada como uno de las primeras guerras con rasgos de modernidad, aun presenta elementos medievales, pues el ej\u00e9rcito est\u00e1 compuesto a partir de aportaciones diversas y heterog\u00e9neas; Las guardas reales, Caballer\u00eda de vasallos, las fuerzas de la Hermandad, los contingentes se\u00f1oriales y las milicias destinadas en las fronteras con el reino andalus\u00ed. Adem\u00e1s, tenemos constancia de la persistencia de las haza\u00f1as personales, lleg\u00e1ndose a dar enfrentamientos singulares entre personajes de alto rango de ambos bandos.<\/p>\n<p>Pero en comparaci\u00f3n con las novedades, los elementos del medievo solo representan una \u00ednfima parte; Aumento de la infanter\u00eda, empleo de armas de fuego manuales y port\u00e1tiles, planificaci\u00f3n de la guerra m\u00e1s detallada, regularizaci\u00f3n del ej\u00e9rcito bajo el mando de un rey, la marina desempe\u00f1a un papel crucial y el desarrollo de servicios auxiliares (hospitales, gastadores&#8230;).<strong> <\/strong>La artiller\u00eda tuvo una indudable importancia durante la contienda, lo que lleva a algunos cronistas como Andr\u00e9s Bern\u00e1ldez a decir que \u201c<em>grandes ciudades que en otros tiempos habr\u00edan resistido un a\u00f1o frente a cualquier enemigo que no fuera el hambre, ca\u00edan ahora al cabo de un mes\u201d<\/em>. En la d\u00e9cada de 1490 los reyes cat\u00f3licos ten\u00edan 180 piezas de tama\u00f1o grande y mediano y cinco f\u00e1bricas de p\u00f3lvora y ca\u00f1ones.<\/p>\n<p>Durante el conflicto se llegan a movilizar hasta 60.000 hombres, y en la \u00faltima escaramuza, la del sitio de la capital, uno 80.000, un 25% m\u00e1s de lo habitual. Por otro lado en estas cifras podemos observar que se mantiene la proporci\u00f3n generalizada de la \u00e9poca; tres plazas de a pie por una montada y un arcabucero y ballestero por cada tres combatientes con armas de otros tipo.<\/p>\n<p>Por todo lo dicho algunos historiadores opinan que esta campa\u00f1a es una gran empresa estatal.<\/p>\n<p><strong>2.2) La guerra de Italia 1494-1559): <\/strong>Es un conflicto sucedido en el sur y oeste de Europa que implic\u00f3, entre otros, a Francia y Espa\u00f1a. La victoria de los Habsburgo convierte a Espa\u00f1a en la potencia hegem\u00f3nica de la \u00e9poca. Pero en el contexto de evoluci\u00f3n del ej\u00e9rcito, esta guerra tiene un papel primordial, pues supone el seguimiento de los avances en dicho campo.<\/p>\n<p>El primer paso se da el 20 de Julio de 1492 con una pragm\u00e1tica actualizaci\u00f3n de la legislaci\u00f3n de la caballer\u00eda popular, lo cual resulta insuficiente y poco relevante. Pero al 2 de Mayo de 1493 se da la creaci\u00f3n de un cuerpo especial llamado \u201cGuardas\u201do \u201cGuardias de Castilla\u201d, que perdurar\u00e1 por dos siglos, siendo considerado como la primera planta de las fuerzas permanentes de nuestro ej\u00e9rcito. El nuevo cuerpo ven\u00eda a sustituir las antiguas guardas reales que constitu\u00edan la parte fundamental del ejercito de los soberanos al comienzo de la guerra de Granada. Esas antiguas guardas estaban compuestas por hombres de armas equivalentes a la caballer\u00eda pesada y eran reclutadas y pagadas por el rey. Este nuevo cuerpo estaba compuesto por: 25 capitan\u00edas de 100 plazas cada una, lo cual ascend\u00eda a 2500 hombres. En el nuevo cuerpo, 4\/5 partes de los efectivos eran hombres de armas, cada uno con dos caballos, armadura completa y lanza de arandela. La otra parte la formaban lanzas jinetas protegidas con armadura mas ligera (casco, coraza y protecci\u00f3n para las pernas) y armadas con ballestas, pu\u00f1ales y espadas.<\/p>\n<p>Adem\u00e1s de estos efectivos estaban las reservas organizadas de la caballer\u00eda de los acostamientos, constituidas por dos grupos: El de los pensionados de las ciudades y villas y el aristocr\u00e1tico de los caballeros. El predominio de la caballer\u00eda era claro, sin embargo las guerras de Italia se encargar\u00edan de demostrar lo contrario, pues esta vez se enfrentaban a Francia. Las reformas para los reyes cat\u00f3licos fueron trascendentes, pero el ej\u00e9rcito segu\u00eda siendo un conglomerado heterog\u00e9neo. Adem\u00e1s la convicci\u00f3n de que el choque con Francia era inminente hace que se demanden m\u00e1s las reformas. Los principales objetivos son conseguir un mejor cuerpo de infanter\u00eda y lograr eliminar los intermediarios entre el rey y los asuntos o decisiones b\u00e9licas.<\/p>\n<p>Ante el primer problema las guardas constitu\u00edan la respuesta, ya que eran efectivos propios, permanentes y eficaces. Pero Francia tambi\u00e9n contaba con un ej\u00e9rcito heterog\u00e9neo, adem\u00e1s de que llevaba a\u00f1os cosechando fama. De este modo se empiezan una serie de acciones que desembocar\u00e1n al 1503 con la publicaci\u00f3n de la nueva ordenanza, que pon\u00eda fin a la autonom\u00eda de los contingentes del ej\u00e9rcito, que aunque segu\u00eda siendo plural, a partir de ahora estar\u00eda dirigida y organizada por el rey. La nueva ordenanza del 1503 se considera la consolidaci\u00f3n de las reformas emprendidas por los reyes Cat\u00f3licos a\u00f1os atr\u00e1s. Ten\u00eda un total de 61 art\u00edculos, donde hablaba:<\/p>\n<p><strong>1.)<\/strong> Asunto de las pagas y dem\u00e1s temas o acuerdos econ\u00f3micos.<\/p>\n<p><strong>2.)<\/strong> El alojamiento en los pueblos durante las movilizaciones. Este asunto siempre causaba problemas entre soldados y el pueblo, de este modo se estipul\u00f3 que todo mueble se dividir\u00eda en tres partes, de las cuales dos tocaban al due\u00f1o de la casa. Adem\u00e1s la estancia durar\u00eda m\u00e1ximo dos meses y no podr\u00edan volver hasta pasados los ocho. Tambi\u00e9n se establec\u00edan las condiciones econ\u00f3micas, normas de desplazamiento y de mantenimientos de los caballos.<\/p>\n<p><strong>3.)<\/strong> El comportamiento de los soldados. Quedaba prohibido blasfemar, renegar, atentar contra la seguridad del estado, la bigamia&#8230; Para no producir ni acomodos ni conveniencias, se cambiaban los contadores de las compa\u00f1\u00edas cada tres meses.<\/p>\n<p><strong>4.)<\/strong> Las armas y el equipo de las tropas.<\/p>\n<p>El nuevo ej\u00e9rcito ya estaba totalmente separado entre armas de fuego (espingarderos), de impacto (lanceros y piqueros) y de tiro (ballesteros). Mientras tanto en N\u00e1poles se derrotaba a los franceses ratificando esta eficacia. Desde \u00e9ste a\u00f1o, el 1503, ya aparece en la contabilidad el concepto de ynfante como nueva definici\u00f3n de los peones. Pero todav\u00eda no se hab\u00eda concluido la reforma, faltaba crear una autentica fuerza de infanter\u00eda, pues los peones de las guardas en rigor no pod\u00edan considerarse como tal, ya que los que se estimaban necesarios eran alistados para lo que durara la campa\u00f1a y en la paz solo quedaban pocas unidades en puntos significativos. El primer paso fue asegurarse el concurso de los generales con experiencia, fij\u00e1ndose un sueldo de 50.000 marav\u00edes anuales. Fernando el cat\u00f3lico hab\u00eda decidido levantar varias unidades, as\u00ed como comunica el 10 de septiembre de 1504 al tesorero real, no al viejo uso sino con estructura diferente, con capitan\u00edas homog\u00e9neas. De \u00e9ste modo se institucionaliza la infanter\u00eda \u201cde ordenanza\u201d. Pero pronto \u00e9ste nuevo tipo de infanter\u00eda tendr\u00eda una serie de duras pruebas;<\/p>\n<p>A finales de noviembre del 1504 la reina Isabel muere y Fernando se encuentra en N\u00e1poles, por lo que el cardenal Cisneros asume el papel de regente. En esta situaci\u00f3n la infanter\u00eda \u201cde ordenanza\u201d pasa a primer plano, pues en la ausencia del rey muchos nobles ten\u00edan pretensiones mon\u00e1rquicas. A esta situaci\u00f3n debemos sumarle el hecho de que Cisneros no pod\u00eda contar con la caballer\u00eda, pues al pertenecer a los nobles era un arma de doble filo. Uno de \u00e9stos sublevados es el conde de Lemos. \u00c9ste alzamiento supone la primera actuaci\u00f3n de \u00e9sta nueva infanter\u00eda dentro del reino, aunque no llegan a luchar pues este se rinde con honores. Fernando vuelve al 1507 y termina con el resto de problemas. A partir de 1511, la ordenanza se hace saber por toda Italia y las tropas y altos mandos deben jurar llevarla a cabo.<\/p>\n<p>Pero la verdadera prueba viene a partir de este momento. El 11 de abril de 1512, en la batalla de R\u00e1vena se produce el primer enfrentamiento de las tropas de ordenanza contra otras similares a ellas, el ej\u00e9rcito Franc\u00e9s. Vencen a la infanter\u00eda alemana pero no pueden a la caballer\u00eda francesa, aunque se retiran de manera ordenada reduciendo las bajas. Es en Navarra donde se obtienen mejores resultados. Las fuerzas invasoras del Duque de Alba estaban formadas por 6000 infantes organizados en coronel\u00edas, 1500 jinetes y 1000 hombres de armas organizados como las guardas. La victoria en Novara al 1513, supone un gran \u00e9xito.<\/p>\n<p style=\"text-align: center\"><strong>3. Carlos V<\/strong><\/p>\n<p>La vida del emperador entre 1520 y el 1556 solo cuenta con ligeros periodos de paz, por lo que la guerra se desarrolla como denominador com\u00fan durante esos a\u00f1os. Se desarrolla en la pen\u00ednsula ib\u00e9rica, en el mar, en el norte de \u00e1frica, Italia&#8230; Es por ello que este ambiente belicoso estimula las reformas del ej\u00e9rcito. En este aspecto, el reinado de Carlos V tiene dos hitos claros, 1525 y el 1536.<\/p>\n<p><strong>3.1) La ordenanza del 1525:<\/strong> El origen de la ordenanza de 1525 tiene diversas causas; La guerra con Francia, previsi\u00f3n de males mayores y para neutralizar con \u00e9xito futuras penetraciones por los pirineos por parte de Francia y alcanzar la victoria en Italia o cualquier otro escenario que aparezca. El principal objetivo de esta ordenanza es reducir los costes de las guardas, pues contamos con un memorial del monarca anterior a dicha reforma que nos habla del tema. Este memorial plantea una serie de claves org\u00e1nicas y econ\u00f3micas de la reforma que parece necesaria. La necesidad de abaratar los costes llega hasta la primera guerra entre Francisco I y Carlos V, cuando el emperador ve que las tropas italianas hab\u00edan sufrido diversos atrasos en sus pagas. Tras la victoria en la batalla de Pavia al 1525, Carlos V se decide a realizar dicha reforma econ\u00f3mica, y en solo 40 d\u00edas ve\u00eda la luz la ordenanza, de la cual destacan;<\/p>\n<p><strong>1.)<\/strong> Se delimitaba la situaci\u00f3n de las capitan\u00edas y sus tenientes.<\/p>\n<p><strong>2.)<\/strong> Se establec\u00edan las funciones de los veedores y de los contadores.<\/p>\n<p><strong>3.)<\/strong> Manten\u00eda casi intacta la estructura de pagas establecida en la ordenanza del 1503.<\/p>\n<p><strong>4.)<\/strong> La infanter\u00eda aparece por primera vez en las ordenanzas militares de manera oficial.<\/p>\n<p><strong>5.)<\/strong> Reforma del r\u00e9gimen de concesi\u00f3n de licencias.<\/p>\n<p><strong>6.)<\/strong> Aparici\u00f3n formal de los estradiotes, un cuerpo de caballer\u00eda superior al arcabucero montado.<\/p>\n<p>En estas mismas fechas aparece otro memorial, cuyo autor es el capit\u00e1n Hern\u00e1n P\u00e9rez, que propone la profesionalizaci\u00f3n de los militares, u <em>\u201chombres de guerra\u201d<\/em> tal y como el los llama. Su argumento es sencillo a la par que l\u00f3gico; si para un oficio de la ciudad, como comerciante o artesano, se requiere una cierta preparaci\u00f3n, \u00bfporque no a los soldados? En este memorial el capit\u00e1n realiza una serie de preguntas sobre diversas situaciones de la batalla, no buscando una respuesta, pues es experimentado, sino que de alguna manera intenta ayudar, o incluso dirigir, esa tarea de profesionalizaci\u00f3n y creaci\u00f3n de capitanes aptos capaces de resolver todas \u00e9stas preguntas.<\/p>\n<p>Por otra parte, hay motivos para dudar de que la reforma anteriormente dicha llegara a a sus \u00faltimas consecuencias. Al a\u00f1o siguiente se env\u00eda a Ramiro N\u00fa\u00f1ez de Guzm\u00e1n al reino de Granada y a su costa para inspeccionar las <em>\u201cfortalezas y gentes de guerra\u201d<\/em> que hayan all\u00ed. En general, las conclusiones del trabajo de \u00e9ste son que el armamento estaba en p\u00e9simas condiciones de conservaci\u00f3n y la gran mayor\u00eda inservibles, murallas y otros elementos de defensa en deterioro aunque suficientes y los soldados abandonaban sus funciones y estaban asociados a disturbios en los respectivos pueblos. Si unimos todas \u00e9stas realidades podemos saber que las guardas estaban mal armadas, mal disciplinadas y mal instaladas. La posible causa de todo lo anterior parece la intermitencia en los ataques de los piratas o berberiscos, adem\u00e1s de su poca amenaza, lo que produc\u00eda que estos puestos defensivos careciesen de una utilidad tangible.<\/p>\n<p>Si esta situaci\u00f3n de despreocupaci\u00f3n en el interior del territorio, la unimos a la creciente amenaza en los asuntos del exterior, obtenemos que a las tropas de fuera se les presta m\u00e1s atenci\u00f3n que a las de la pen\u00ednsula, que estaban descuidadas y recib\u00edan reformas de manera ocasional. Esto explica la eficacia de los tercios y la mediocridad de unas guardas que nunca fueron realmente puestas a prueba.<\/p>\n<p><strong>3.2) El ej\u00e9rcito imperial y la instrucci\u00f3n del 1536:<\/strong> Cabe recordar que Carlos V mantuvo un total de cuatro guerras contra Francisco I, quien tambi\u00e9n ten\u00eda pretensiones al trono imperial y a quien Carlos V exig\u00eda la devoluci\u00f3n de Borgo\u00f1a.<\/p>\n<p>Ahora debemos situarnos a finales de Julio de 1536, cuando Carlos V invade Francia. Aunque en esta empresa las tropas llegan hasta Marsella, deben retirarse unas semanas despu\u00e9s por falta de avituallamiento. El desastroso e inesperado final de esta campa\u00f1a har\u00e1 que el emperador decida reorganizar sus tropas, lo que desemboca en la aparici\u00f3n en G\u00e9nova de la orden, ordenanza o instrucci\u00f3n del 15 de noviembre del 1536. En realidad lo que hac\u00eda el emperador era normalizar la situaci\u00f3n que se hab\u00eda ido produciendo entre sus tropas en Italia, donde el contingente espa\u00f1ol se convirti\u00f3 poco a poco en el elemento aglutinante de los dem\u00e1s componentes del ej\u00e9rcito imperial, en el que se dan citas aportaciones de muy diversa procedencia, pr\u00e1cticamente de todas las posesiones de Carlos V. Por eso, la instrucci\u00f3n no solo se refiere a las tropas espa\u00f1olas, sino a todos los elementos del ejercito.<\/p>\n<p>Al referirse a las tropas espa\u00f1olas ya se utiliza el t\u00e9rmino de tercio; El tercio de N\u00e1poles y Sicilia, el de Lombardia y el de M\u00e1laga. Los Tercios de Italia contaban con dos compa\u00f1\u00edas de arcabuceros y se reservaba su mando a capitanes espa\u00f1oles, del mismo modo que a \u00e9stos se les prohib\u00eda comandar tropas Italianas o Alemanas, para que <em>\u201ccada naci\u00f3n ande y sirva en las compa\u00f1\u00edas de su naci\u00f3n y no fuera de ella para evitar fraudes\u201d<\/em>. Tambi\u00e9n encontramos en las tropas Espa\u00f1olas, al igual que en las Alemanas, la figura del Canciller, cuya misi\u00f3n era el conocimiento de los hombres de la unidad y controlar la gente elegida para los tercios. El tema de la artiller\u00eda era m\u00e1s complicado, pues adem\u00e1s de implicar un costoso mantenimiento, hab\u00eda un comisario para los animales de tiro que la movilizaban y gastadores, que eran los encargados de mover las piezas.<\/p>\n<p>En la nueva instrucci\u00f3n se introduc\u00eda a los cancilleres, ya mencionados, la conveniencia de que en cada unidad solo hubiese soldados de la misma procedencia para evitar rivalidades, el tema del sueldo, la organizaci\u00f3n de los cuerpos, las condiciones de los mandos superiores y de algunos empleos espec\u00edficos y el asunto del alojamiento.<\/p>\n<p>De esta manera, se reorganizaba un ej\u00e9rcito en el que la infanter\u00eda espa\u00f1ola ten\u00eda especial protagonismo. La huella imperial pues, ser\u00e1 indeleble en la organizaci\u00f3n militar de las fuerzas de la monarqu\u00eda hisp\u00e1nica, a merced de lo establecido en 1525 y 1526. Aunque estas no ser\u00e1n las \u00fanicas reformas emprendidas por Carlos V.<\/p>\n<p><strong>3.3) \u00daltima reforma del emperador; Las Guardas: <\/strong>Durante los \u00faltimos a\u00f1os de reinado, Carlos V se enfrenta contra los Franceses, Turcos Otomanos y Protestantes.<\/p>\n<p>El problema franc\u00e9s vio su soluci\u00f3n el 1544 con la firma del tratado de Cr\u00e9py y la muerte del monarca Francisco I el 31 de marzo de 1547. Por otra parte, en el a\u00f1o 1546 muere el conocido almirante y corsario Turco Barbarroja, a quien le sucede Dragut, quien tambi\u00e9n ser\u00e1 un problema para la cristiandad y por consiguiente el imperio de Carlos. Los protestantes siguieron siendo un problema, sobretodo la asociaci\u00f3n de sus principales representantes ( Felipe I de Hesse y Juan Federico) en la liga Esmalcalda al 1531, tras la dieta de Ausburgo donde sus intereses, y sobretodo los del protestantismo, se vieron amenazados.<\/p>\n<p>En este ambiente de agitaci\u00f3n exterior, se empezar\u00e1 a gestar la reforma de las Guardas, pero como el emperador est\u00e1 fuera de Espa\u00f1a, el peso de la gesti\u00f3n de la misma recaer\u00e1 sobre el futuro monarca; Felipe II. Las Guardas ya se hab\u00edan configurado como un elemento de defensa del territorio peninsular, es decir que ser\u00edan tropas que se utilizar\u00edan en la pen\u00ednsula y en ciertas regiones fronterizas para repeler posibles invasiones o para abrir frentes de distracci\u00f3n, a la vez que otro tipo de cuerpos, como los tercios, ser\u00edan empleados fuera de ella. El problema reside, como hemos mencionado muchas veces, en el acostamiento, pues debido a atrasos en las pagas muchas veces los soldados se ve\u00edan obligados a vivir a costa de los lugare\u00f1os. Como el emperador estaba fuera del territorio, recib\u00eda una copiosa correspondencia por parte de los diferentes administradores o virreyes que hab\u00eda dejado al cargo. Entre estos personajes destaca Blasco N\u00fa\u00f1ez de Vela. Pero debido al acuciante panorama exterior, Carlos deja apartada la reforma de las Guardas por considerar que el territorio es f\u00e1cilmente defendible y que cualquier amenaza, por grande que sea, podr\u00eda ser neutralizada sin gran esfuerzo. Pero entonces el monarca recibe cartas de los alcaides de Guimara y Tendilla, donde se exponen los excesos y abusos que cometen las Guardas con los lugare\u00f1os, siendo la situaci\u00f3n peor de la que reflejaban los escritos de Blasco N\u00fa\u00f1ez.<\/p>\n<p>Debido a estos factores, el 4 de Julio de 1549 Carlos V retoma el tema de los pagos a las Guardas y su reforma, la que llevar\u00e1 a cabo junto al consejo de guerra y los contadores. En este sentido, se establece que en vez de dar a cada pagador de las Guardas la suma parcial que le correspond\u00eda en funci\u00f3n de sus hombres, se establece un receptor que recib\u00eda todo el montante y que se encargaba de repartir entre los pagadores. De este modo resolv\u00eda el problema de los atrasos y de las pagas.<\/p>\n<p style=\"text-align: center\"><strong>4. Felipe II<\/strong><\/p>\n<p><!-- \t\t@page { margin: 2cm } \t\tP { margin-bottom: 0.21cm } --><strong>4.1) La importancia de las ideas:<\/strong> Durante el reinado de Felipe II surge la idea de que la nula capacidad de los capitanes espa\u00f1oles es lo que est\u00e1 alargando las guerras, como la de los ochenta a\u00f1os en Flandes. Las tres aportaciones sobre las que se fragua el pensamiento militar espa\u00f1ol son; La recuperaci\u00f3n de la tradici\u00f3n grecorromana, la medieval aunque con una perniciosa carga caballeresca y las experiencias extra\u00eddas de las guerras desarrolladas en diversos escenarios como Borgo\u00f1a e Italia. Dentro de este proceso intelectual aparece Maquiavelo, que atribuye vital importancia a la escuela suiza apelando a que su modelo est\u00e1 presente en el resto de ej\u00e9rcitos europeos. Las tres aportaciones anteriores, m\u00e1s las experiencias en Italia y Granada, forman la llamada Escuela Hispano-Italiana de estrategia, que se impondr\u00e1 en Europa durante todo el siglo XVI y parte del XVII, con los tercios como instrumento b\u00e1sico. En esta escuela tenemos como claros precedentes generales como Gonzalo Fern\u00e1ndez de C\u00f3rdoba (El gran capit\u00e1n), los generales Pr\u00f3spero Colonna y Fernando de \u00c1valos o el Duque de Alba. Pero toda esta tradici\u00f3n y formaci\u00f3n militar es insuficiente sin una gran hacienda que la mantenga desde abajo, y en este sentido el periodo de Felipe II cojea en exceso; Se declararon tres bancarrotas ( 1557, 1575 y 1596). La importancia del capital durante la guerra quedar\u00eda plasmada en la frase de Bernardino de Mendoza, capit\u00e1n de galeras del mediterr\u00e1neo, <em>\u201cel triunfo ser\u00e1 de aquel que posea el \u00faltimo escudo\u201d. <\/em><\/p>\n<p><strong>4.2) Ambiente hostil:<\/strong> En 1568 se inician dos grandes problemas para Felipe, La guerra de los ochenta a\u00f1os y la revuelta de las Alpujarras o de los moriscos Granadinos. La primera ven\u00eda causada por el aumento de la fiscalidad en Flandes as\u00ed como por la estricta pol\u00edtica religiosa del monarca, mientras que la segunda ve\u00eda su origen en la pragm\u00e1tica del 1568, donde se recortaban los derechos de culto y lengua de los moriscos en Granada. Es por ello que al tiempo de solventar el problema en Flandes se intentan reforzar las defensas. En este sentido al 1572 Felipe II pide por real c\u00e9dula a los se\u00f1ores laicos y eclesi\u00e1sticos, informar sobre el estado de las defensas y armas que disponen, adem\u00e1s de la situaci\u00f3n de las Guardas o cualquier efectivo dispuesto a defender el territorio de las posibles amenazas, tanto moriscas como argelinas, pues los corsarios de Argel apoyaron en efectivos y en dinero este alzamiento. Las respuestas comienzan a llegar a finales de ese mismo a\u00f1o y no son para nada optimistas; Defensas deterioradas, Guardas mal armadas y poblaci\u00f3n exhausta por las cargas econ\u00f3micas que debe soportar.<\/p>\n<p>En medio de todas estas penurias militares, al 1580 se logra anexionar Portugal, pese a los lances contra Inglaterra, la cual quiso impedir dicha anexi\u00f3n apoyando a Don Antonio, el otro sucesor al trono del difundo Enrique I. Adem\u00e1s apenas cuatro a\u00f1os despu\u00e9s mueren el Duque de Anjou y Guillermo de Orange, por lo que el triunfo parec\u00eda claro en Flandes, eso siempre que los ingleses no hubiesen desembarcado unas 6.000 tropas en el mismo a\u00f1o para evitarlo, dando vital soporte a los flamencos insurrectos. A partir de ese momento vuelven las desgracias para Espa\u00f1a; La comunicaci\u00f3n con Flandes es nula, empieza la reconquista de \u00e9stos territorios por parte de el hijo de Guillermo de Orange y la empresa de \u201cLa Grande\u201d acaba en desastre.<\/p>\n<p>Todo ello hace que Espa\u00f1a entre en un periodo de pseudo-paz, m\u00e1s por las condiciones adversas que por un sentimiento anti-belicista; Las flotas re-ajustan su funci\u00f3n y se centran en misiones meramente defensivas, la guerra del mar se ralentiza hasta detenerse por consecuencia de las paces que firma con Francia (1598), Inglaterra (1604) y holanda (1609). Parece que Felipe II quiere dejar a Espa\u00f1a libre de cargas b\u00e9licas. Pero como ya hemos dicho, esta paz es debida a las malas condiciones hispanas, por lo que en cuanto estas mejoran vuelve la guerra, y con un \u00e1nimo redoblado.<\/p>\n<p><strong>4.3) Las reformas: <\/strong>Una vez situados, emprenderemos la l\u00ednea de las diferentes reformas tomadas por Felipe II que ata\u00f1en al campo militar.<\/p>\n<p>El alzamiento de las Alpujarras ha servido para demostrar la ineficacia de las milicias y de las Guardas, pues para sofocarlo hubo que llamar a un ej\u00e9rcito de tercios y a tropas destinadas en el levante. Es por ello que durante estas fechas se baraja una reforma, que se publica al 1573. Esta reforma afecta mayormente a la Guardas y supone el reforzamiento de la orden del 1554 de Carlos. Pero al 1576, debido al retraso en las pagas, se produce el saqueo de Amberes pro parte de los Tercios en Flandes, por lo que \u00e9sta reforma queda suspendida extraoficialmente por dicho problema. Los a\u00f1os siguientes se caracterizan por un ambiente de habladur\u00edas sobre futuras reformas, levas, milicias, movilizaciones reclamadas por el rey&#8230; Pero la pol\u00edtica exterior es demasiado agitada como para descuidarla.<\/p>\n<p>Es por ello que hasta el 1603, no aparece una reforma para mitigar los males de la infanter\u00eda, la cual expone lo siguiente:<\/p>\n<p><strong>1.)<\/strong> Las condiciones que deb\u00edan cumplir los soldados para ser maestros de campo y capitanes. Se requiere haber servido 6 a\u00f1os como soldado soldado y 3 como de alf\u00e9rez o 10 de soldado realizando acciones distinguidas.<\/p>\n<p><strong>2.)<\/strong> Cada tercio tendr\u00eda entre 15 y 20 compa\u00f1\u00edas de 150 plazas dentro de la pen\u00ednsula y 100 en extranjero. En dichas plazas la mitad ser\u00eda piqueros y la otra arcabuceros, menos un 10% que ser\u00edan mosqueteros.<\/p>\n<p><strong>3.)<\/strong> Sanciones a los que faltaban a las normas.<\/p>\n<p>Las reacciones de los capitanes de tropas no se hacen esperar. Estos apelan al poco esp\u00edritu de sus hombres, traba que impedir\u00eda la aplicaci\u00f3n total de las reformas. Tras consultar con el consejo de estado se publica nueva ordenanza matizando la anterior, publicada al 1611. En esta aparece un nuevo elemento; La organizaci\u00f3n de una milicia general en castilla. Algo despu\u00e9s apareci\u00f3 un reglamento con los deberos de los sargentos mayores.<\/p>\n<p>El ejercito interior no estar\u00eda ausente de correcciones, pues al 1613 aparece uno en tal sentido. Atiende sobretodo al deseo de mejorar su organizaci\u00f3n, hasta ahora obsoleta. Pretende evitar fraudes, que todas las plazas est\u00e9n al completo, que tengan todos y cada uno el equipo pertinente, que se eviten los conflictos con lugare\u00f1os y se controle su conducta personal y profesional para ser buenos cristianos, hombres honrados y soldados expertos que no deserten. Adem\u00e1s, se procura que todos los altos mandos est\u00e9n a la altura de sus deberes y de lo que se espera de ellos.<\/p>\n<p>La verdad es que esta \u00faltima reforma no tiene apenas diferencias con la de 1554, m\u00e1s bien es una ligera matizaci\u00f3n. Para algunos autores hubiese sido m\u00e1s f\u00e1cil procurar que las tropas cumpl\u00edan la ley vigente, aunque para otros, proponer otra ley supon\u00eda poner mayor \u00e9nfasis en tal empresa, por lo que su impacto deber\u00eda ser mayor. Sea cual sea la intenci\u00f3n del monarca, la eficacia no fue grande, pues ni se remedi\u00f3 las necesidades, ni se propuso cumplir los planteamientos vigentes. Todo ello pese a la evidencia de que una castilla exhausta segu\u00eda cargando con la mayor parte de los costos exteriores, tanto en materia de soldados como de dinero; y se necesitaba en gran medida unos y otros.<\/p>\n<p style=\"text-align: center\"><strong>5. El Ocaso<\/strong>\u00a0<\/p>\n<p>Con Felipe IV y Carlos II, el ej\u00e9rcito empieza a describir una tendencia peyorativa, que muestra que el modelo de los Austria est\u00e1 tocando a su final, que llegar\u00e1 finalmente con Felipe V y los Borbones, cuando se suprimen los tercios al 1700.<\/p>\n<p><strong>5.1) El Conde Duque de Olivares y su \u201cuni\u00f3n de Armas\u201d:<\/strong> La llegada al poder del conde duque de olivares al 1621 y el agotamiento de la tregua de los 12 a\u00f1os en Flandes son las dos circunstancias principales de que la monarqu\u00eda hisp\u00e1nica vuelva a retomar la actividad militar. Tras la muerte de Felipe II se da una ambiente reformador, que ve la necesidad de aunar todas las comunidades por el agotamiento al que est\u00e1 sometido Castilla desde tiempos de \u00e9ste monarca. Debemos sumar que la situaci\u00f3n en las Indias es m\u00e1s complicada debido a la intromisi\u00f3n de Holanda. Para conseguir dicha uni\u00f3n, el conde duque de Olivares plantea al 1624 su \u201cUni\u00f3n de armas\u201d, que aprovechar\u00eda la necesidad de defensa interior para aglutinar los diferentes reinos, creando el \u201creino de Espa\u00f1a o de las espa\u00f1as\u201d.<\/p>\n<p>Para conseguir tal meta, se propone la eliminaci\u00f3n de las restricciones aduaneras y constitucionales, facilitar el acceso de aquellos naturales a oficios cortesanos y de la administraci\u00f3n, fomentar matrimonios mixtos, distribuir el patronazgo regio y compartir la participaci\u00f3n en ejercito y armada. En esta \u201cUni\u00f3n de armas\u201d, cada reino deber\u00eda aportar tropas en proporci\u00f3n; Catalu\u00f1a 16.000, Valencia 6.000, Castilla y las Indias 44.000 y Portugal 16.000. Para su defensa, cada reino contar\u00eda con su propio contingente m\u00e1s la s\u00e9ptima parte de la reserva general. Pero esta idea queda muy alejada de la realidad, pues se encuentran diversas trabas, como Catalu\u00f1a, que al llevar muchos a\u00f1os sin congregar sus cortes, hab\u00eda acumulado quejas sobre los virreyes. Adem\u00e1s, esta medida es vista por muchos como un medio para eliminar los privilegios forales. Es por ello que la esperada reforma queda ausente.<\/p>\n<p><strong>5.2) Los intentos reformadores: <\/strong>A mediados del XVII, vuelve un sentimiento de incapacidad y desconfianza hacia las milicias, las cuales no se muestran competentes. Sin embargo, al 1618 la opini\u00f3n pol\u00edtica cambia, la tregua de los 12 a\u00f1os parece un impedimento que no permite a Espa\u00f1a recuperar su prestigio mundial, por lo que no desea renovarse; Al 1621 el consejo de estado se inclina por la guerra. En tal sentido empiezan a reunirse y crearse consejos y juntas para debatir sobre todo ellos; \u201cJunta de armadas\u201d, \u201cJunta de Galeras, de Galeote o de Galeotes y esclavos\u201d, \u201cJunta de fabricaci\u00f3n de Nav\u00edos\u201d&#8230; Algunas ya exist\u00edan en tiempos de Felipe II. Estas juntas empiezan a adquirir funciones gobernativas, ejecutivas y jurisdiccionales, pero la verdad es que carecen de importancia pues sus resultados son escasos. Algunos autores argumentan que es m\u00e1s una demencia febril por crear y crear que un deseo de salir de las dificultades. Sea como fuere, el resultado de estas juntas se vio empa\u00f1ado por sus mal regulaci\u00f3n; no hubo delimitaci\u00f3n clara de competencias, se produjeron solapamiento de funciones, faltaron recursos, se trataba mucho m\u00e1s de lo que se pod\u00eda abarcar o se trataban cuestiones redundantes, algunas introdujeron m\u00e1s confusi\u00f3n en un panorama ya complejo de por s\u00ed&#8230; Por ello, todo este abanico constitucional no incide en el desarrollo de la guerra ni en la mejora clara de la eficacia militar, pero fueron elementos reactores de la actividad b\u00e9lica de la monarqu\u00eda.<\/p>\n<p>Las dificultades vuelven en la d\u00e9cada de los treinta; Se env\u00eda a Flandes una comisi\u00f3n compuesta por el tribunal mayor de cuentas Juan N\u00fa\u00f1ez escobar y Felipe de porras, pero las noticias son malas. El motivo sigue siendo el del atraso de las pagas, por lo que se opta por reducir las fuerzas para que se puedan pagar con puntualidad y poder contar con un ej\u00e9rcito contento y bien dispuesto an\u00edmicamente para la guerra. Adem\u00e1s, el consejo de guerra estipula el 28 de Junio de 1632:<\/p>\n<p><strong>1.)<\/strong> Los requisitos para acceder a los altos cargos.<\/p>\n<p><strong>2.)<\/strong> Medidas de seguridad a tener en cuenta (montar guardia armado, dormir vestido y armado&#8230;).<\/p>\n<p><strong>3.)<\/strong> Creaci\u00f3n en la corte de un procurador protector de los soldados que llegaran a ella para defender sus intereses.<\/p>\n<p><strong>4.)<\/strong> Creaci\u00f3n de una plaza de capell\u00e1n por compa\u00f1\u00eda y otra de capell\u00e1n orador te\u00f3logo en cada tercio.<\/p>\n<p><strong>5.)<\/strong> En las marchas, la infanter\u00eda espa\u00f1ola ir\u00eda en vanguardia, y en linea de batalla ocupar\u00eda el flanco derecho d\u00e1ndole preferencia en todos los servicios de peligro<\/p>\n<p><strong>6.)<\/strong> Durante los alojamientos las tropas saldr\u00edan al campo para entrenarse en las practicas castrenses,<\/p>\n<p>El resto est\u00e1 destinado para la caballer\u00eda, Guardas y aspectos de la disciplina, contabilidad fuero de guerra&#8230; aunque resulta m\u00e1s ef\u00edmera.<\/p>\n<p>En 1635, Espa\u00f1a entra en la guerra de los 30 a\u00f1os. Es por ello que Olivares se dirige al rey Felipe en un documento de unos treinta puntos, donde se establecen una serie de aspectos militares:<\/p>\n<p><strong>1.)<\/strong> Realiza una alusi\u00f3n a la econom\u00eda, diciendo que se requerir\u00e1 un esfuerzo ineludible.<\/p>\n<p><strong>2.)<\/strong> La necesidad de reforzar puestos de la pen\u00ednsula, por posibles ataques enemigos. En este punto hace menci\u00f3n de enclaves como Murcia, Cartagena, M\u00e1laga, Gibraltar o C\u00e1diz. Pone especial \u00e9nfasis en Portugal, donde cree m\u00e1s probable el ataque enemigo. No se preocupa mucho por Arag\u00f3n por su relieve monta\u00f1oso que permite una f\u00e1cil defensa, pero si lo hace por Catalu\u00f1a, por lo que recomiendo apostar tropas de Arag\u00f3n al principado, por su papel fronterizo.<\/p>\n<p><strong>3.)<\/strong> Habla tambi\u00e9n del papel de Italia, tanto como escenario de batalla como de refugio para el rey. Es por ello que alerta a los virreyes de N\u00e1poles, Sicilia, Mil\u00e1n y el resto para que tengan preparada su contribuci\u00f3n, sus tropas, p\u00f3lvora&#8230;<\/p>\n<p><strong>4.)<\/strong> El aspecto naval no lo tiene tan claro; no habr\u00e1 problema en dotar de gente a las \u201carmadillas de los dos mares\u201d, pero confiesa recapacitar sobre la cuesti\u00f3n.<\/p>\n<p>Al igual que muchos otros de los aspectos de la pol\u00edtica del Conde Duque, esto no se tradujo en nada significativo; ni en reforma militar, ni en una mejora clara de las condiciones en que deber\u00eda afrontarse la guerra contra Francia, ni en una mayor integraci\u00f3n por parte de las diferentes partes de la monarqu\u00eda. Pero si los proyectos del Conde no se derribaron, fue gracias a la guerra, reanimada al 1635, que acaparaba en cierta medida toda la atenci\u00f3n. Las medidas tomadas desde entonces no fueron m\u00e1s que la aplicaci\u00f3n de un pragmatismo nacido de la acuciante situaci\u00f3n, y que parad\u00f3jicamente hace que olivares adquiera ahora grandes \u00e9xitos como reformador militar, aunque no sin costos.<\/p>\n<p>Es justamente desde el 1635 que Espa\u00f1a utiliza unidades de Dragones que luchan a caballo y a pie, aunque en los pa\u00edses bajos no se utilicen hasta el 1673. La artiller\u00eda es menos significativa estas fechas. Durante el siglo XVII persiste la diversidad de piezas sin que prosperasen los intentos de unificaci\u00f3n ni se buscase, hasta finales del siglo, la reducci\u00f3n del calibre para entonces muy generalizada en Europa. Los ca\u00f1ones Mansfeltres, llamados as\u00ed por su inventor, empezaron a fabricarse al 1638 en Barcelona y gracias a Juan Bayarte, conocido artillero, se aligeraron y se produjeron los tipos de 24 12 8 y 2 libras. Tambi\u00e9n cabe destacar la evoluci\u00f3n de los morteros en su forma, en los proyectiles que lanzaban y el enriquecimiento del dise\u00f1o y de las piezas.<\/p>\n<p>En la d\u00e9cada de los cuarenta encontramos los problemas de Portugal y Catalu\u00f1a, que intentan solventarse de manera err\u00f3nea con levas. El primero ser\u00e1 un problema definitivo, ya que al 1668 conseguir\u00e1 con el tratado de Lisboa la independencia de la corona, y el de Catalu\u00f1a durar\u00eda hasta el 1652, cuando se sitia Barcelona y \u00e9sta se rinde a Felipe IV.<\/p>\n<p>Es por ello que el 1645 est\u00e1 caracterizado por un acuciante pesimismo. Quevedo critica al 1639 la pol\u00edtica del Conde Duque de Olivares, hasta el punto de que sus libros son confiscados. A continuaci\u00f3n se suceden una serie de reformas poco eficaces como la del 1649 para los tercios. Todo ello debido a la crisis interna, las sublevaciones mencionadas, conspiraciones en Andaluc\u00eda y Arag\u00f3n, motines en N\u00e1poles y Sicilias, guerra en Flandes y contra Francia&#8230;<\/p>\n<p><strong>5.3) Hacia el ocaso:<\/strong> Los fundamentos de poder y de defensa militar de Espa\u00f1a en el \u00e1mbito europeo y mediterr\u00e1neo descansaba en los ejercito de Mil\u00e1n, Flandes, y Catalu\u00f1a, ademas de en unas guarniciones como la de la toscana y las del norte de \u00e1frica. Con Carlos II, el ej\u00e9rcito espa\u00f1ol ve reducido su n\u00famero, sobretodo en tiempo de paz.<\/p>\n<p>Las soluciones en las d\u00e9cadas finales del XVII son reformas parciales e intentos desesperados por poner algo de orden y economizar medios, pues la falta de dinero segu\u00eda siendo acuciante en algunos casos. En Catalu\u00f1a se requiere un gran contingente, pues se rumorea que los Franceses llegan hasta los 50.000, pero tanto en materia num\u00e9rica como en suministros de armas o material Espa\u00f1a escasea, debido a que las f\u00e1bricas de pertrechos y armas no daban a basto, pues de Flandes llegaban soldados sin armas ni equipo. Despu\u00e9s, y sin m\u00e1s remedio, se suceden una serie de paces con Francia y holanda que relajan la situaci\u00f3n.<\/p>\n<p>Si giramos la cabeza, vemos como el siglo XVII es penoso para la monarqu\u00eda, pero no supone la debacle. Espa\u00f1a sigue siendo una potencia mundial indiscutible, con posesiones en las indias casi intactas e incluso superiores a las de Europa. Pero esto no significa que la situaci\u00f3n del ej\u00e9rcito sea \u00f3ptima al XVII; la milicia est\u00e1 repleta de carencias e incapacidades, abusos e incompetencias. No se puede disimilar la insuficiencia de una administraci\u00f3n que, durante d\u00e9cadas, lucha por remediar sus deficiencias org\u00e1nicas y estructurales sin conseguirlo. Ni siquiera la creaci\u00f3n de nuevas juntas pudo enmendar el rumbo.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>1. Esquematizaci\u00f3n. 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