{"id":195,"date":"2010-04-27T00:51:26","date_gmt":"2010-04-27T00:51:26","guid":{"rendered":"https:\/\/blogs.ua.es\/erasmoderotterdam\/?page_id=195"},"modified":"2010-06-04T17:39:34","modified_gmt":"2010-06-04T17:39:34","slug":"elogio-de-la-locura","status":"publish","type":"page","link":"https:\/\/blogs.ua.es\/erasmoderotterdam\/elogio-de-la-locura\/","title":{"rendered":"Elogio de la locura"},"content":{"rendered":"<p style=\"text-align: justify\"><strong>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 <a href=\"https:\/\/blogs.ua.es\/erasmoderotterdam\/files\/2010\/04\/250px-HolbeinErasmusFollymarginalia.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"aligncenter size-thumbnail wp-image-322\" title=\"250px-HolbeinErasmusFollymarginalia\" src=\"https:\/\/blogs.ua.es\/erasmoderotterdam\/files\/2010\/04\/250px-HolbeinErasmusFollymarginalia-150x150.jpg\" alt=\"\" width=\"150\" height=\"150\" \/><\/a><\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify\"><strong>\u00a0<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify\"><strong>Imagen obtenida de:<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify\"><strong>\u00a0\u00a0<a href=\"http:\/\/\" target=\"_blank\">http:\/\/es.wikipedia.org\/wiki\/Elogio_de_la_locura\u00a0\u00a0 <\/a><\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify\"><strong>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 El elogio de la locura es una obra que supone un momento de descanso, de recreo, dentro de la amplia y seria producci\u00f3n de Erasmo. Es una obra de inteligencia l\u00fadica que se divierte jugando con la broma, la s\u00e1tira, la iron\u00eda, el chiste\u2026 <\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify\"><strong>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 El libro se publica en Par\u00eds, en 1511, aunque es escrito dos a\u00f1os antes. Erasmo, en la madurez de su vida, se da cuenta de que en el mundo la raz\u00f3n apenas tiene poder y de que reina una insensata confusi\u00f3n. Quiere atacar todo esto, pero decide hacerlo de una forma mesurada, a trav\u00e9s de esta obra. Esta idea la concibe al dirigirse a Inglaterra procedente de Italia. Entonces piensa en todo lo que ha visto all\u00ed y, considerando el momento poco propicio para meditaciones, opta por divertirse. En la casa de Tom\u00e1s Moro la trasladar\u00e1 su s\u00e1tira al papel. El t\u00edtulo ser\u00e1 <em>Encomium moriae. <\/em>M\u00e1s tarde, en 1511, escribe en Par\u00eds la carta que habr\u00eda de servir de pr\u00f3logo. <\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify\"><strong>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Erasmo unifica en esta obra varias corrientes. Son fundamentalmente tres las que destacan: la cl\u00e1sica, personificada en Luciano; la carnavalesca, estudiada por Batjin; y el tema de la locura y la nave de los locos, comentada por Foucault y Urs von Balthasar. En cuanto a la primera, diremos que el autor para justificar su burla apela a los cl\u00e1sicos. Quiere integrarse en una la tradici\u00f3n de los discursos extravagantes como el de Virgilio, que le canta al mosquito; el de Glauco, que celebra la injusticia; el de Favorino, que ensalza las fiebres cuartanas, el de Luciano, que compone el <em>Elogio de la mosca<\/em>\u2026 La segunda l\u00ednea, la carnavalesca, se relaciona con las llamadas \u201cfiestas de bobos\u201d de la Edad Media, con los bufones. Por \u00faltimo, una tercera tradici\u00f3n que se asimila es la de la locura: a finales de la Edad Media y principios de la Moderna abundan las obras que estigmatizan vicios y defectos achac\u00e1ndolos a una especie de gran sinraz\u00f3n invasiva e irremediable. Las im\u00e1genes de la ebriedad y la locura tienen enorme \u00e9xito: en 1485 Guyot Marchand publica la <em>Danse macabre<\/em>, en 1492 Sebasti\u00e1n Brant escribe su <em>Narrenschiff<\/em> o nave de los locos, en estas fechas el Bosco pinta su desolada \u201cbarca de los estultos\u201d\u2026<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify\"><strong>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 El <em>Elogio <\/em>es ante todo una obra ir\u00f3nica, en la que se dice lo contrario de lo que parece decirse. Es, pues, un discurso que obliga a convertir todas las afirmaciones en negativo para entenderlas. De esta manera, el autor pretende llegar a los lectores a trav\u00e9s de la ret\u00f3rica, pero tambi\u00e9n se intenta proteger: siempre puede negar lo dicho alegando que es un juego. <\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify\"><strong>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 El libro aparece dividido en 68 cap\u00edtulos. <strong>Desde el primero, aparece la locura como uno de esos personajes teatrales que hacen su propia presentaci\u00f3n y que debutan alab\u00e1ndose.<\/strong><\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify\"><strong>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 A lo largo de los seis primeros cap\u00edtulos, va haciendo Erasmo ostentaci\u00f3n de su propia erudici\u00f3n \u2014aunque aparentemente haya protestas en sentido contrario\u2014 a trav\u00e9s de frases, proverbios, situaciones, ejemplificaci\u00f3n abundante extra\u00edda de los cl\u00e1sicos, aunque termine diciendo:<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify\"><strong>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 &#8220;Se ha visto, pues, que imito a los ret\u00f3ricos de nuestro tiempo&#8230;&#8221;<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify\"><strong>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Los cap\u00edtulos VII al X nos hacen la presentaci\u00f3n de las fuerzas que mueven la sociedad de su tiempo. Lo hace a trav\u00e9s de la presentaci\u00f3n de sus propios progenitores y cortejo.<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify\"><strong>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Pero no contento con poner a la Locura como ingrediente de la vida, la presenta como fuente de la misma: &#8220;Y en suma, a m\u00ed, solo a m\u00ed, repito, tendr\u00e1 que acudir ese sabio si alguna vez quiere ser padre&#8230;&#8221; Aqu\u00ed se asoma la amargura de su propio origen.<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify\"><strong>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 En el cap\u00edtulo siguiente, el XII, habla de la Locura no s\u00f3lo como fuente de la vida sino de cuanto existe de bueno en el mundo, afirmaci\u00f3n que tomada en serio ser\u00eda una aut\u00e9ntica aberraci\u00f3n tanto en su expresi\u00f3n como en su contenido, al hacer de los placeres sensibles la \u00fanica y verdadera felicidad.<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify\"><strong>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Fuera de la Locura, los primeros personajes que desfilan alrededor de Ella son la ni\u00f1ez y la vejez (XIII-XIV). En ambos extremos encontramos a la Locura, como due\u00f1a y se\u00f1ora.<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify\"><strong>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Seguidamente \u2014cap\u00edtulo XV\u2014 hace otro alarde de erudici\u00f3n sumi\u00e9ndose en el &#8220;emp\u00edreo&#8221;, haciendo alusi\u00f3n a dichos, hechos y proverbios de Safo, Ovidio, Luciano Homero, las Ge\u00f3rgicas&#8230;<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify\"><strong>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Los cinco cap\u00edtulos siguientes los emplea en hacer desfilar en boca de la Locura diversas situaciones e instituciones:<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify\"><strong>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 XVI: disquisiciones sobre la raz\u00f3n y la concupiscencia. Da una visi\u00f3n negativa, de tendencia protestante.<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify\"><strong>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 XVII: sobre la locura de las mujeres.<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify\"><strong>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 XVIII: sobre los festines.<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify\"><strong>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 XIX: sobre la dulzura y trato con los amigos.<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify\"><strong>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 XX: sobre el matrimonio.<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify\"><strong>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Todo lo somete a su visi\u00f3n sat\u00edrica, amarga, demoledora, sin esperanza, sin trascendencia.<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify\"><strong>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 XXI: Resume as\u00ed su visi\u00f3n:<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify\"><strong>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 &#8220;En suma, de tal forma no hay ninguna sociedad ni relaci\u00f3n humana que pueda ser placentera ni estable sin m\u00ed, que ni el pueblo al pr\u00edncipe, ni el siervo al se\u00f1or, ni la criada a la se\u00f1ora, ni el disc\u00edpulo al maestro, ni el amigo al amigo, ni el marido a la esposa, ni el inquilino al casero, ni el camarada al camarada, ni el hu\u00e9sped al anfitri\u00f3n les soportar\u00edan un instante si el uno con respecto al otro no fingieran, ni se adularan, ni se enga\u00f1aran, prudentemente, ni se untaran con la miel de la Locura.&#8221;<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify\"><strong>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Este pensamiento resumido en el cap\u00edtulo XXI, como hemos dicho es por una parte un resumen de los anteriores y por otra parte la sustentaci\u00f3n de los que siguen, XXII y XXIII:<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify\"><strong>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 -&#8220;la primera condici\u00f3n de la felicidad es que cada cual est\u00e9 satisfecho de ser lo que es&#8221;.<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify\"><strong>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 -&#8220;Filaut\u00eda (el Amor Propio) da para ello grandes facilidades.&#8221;<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify\"><strong>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 -&#8220;logra que nadie tenga queja de su propia belleza, ni de su ingenio, ni de su progenie, ni de su estado, ni de su conducta, ni de su patria.&#8221;<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify\"><strong>\u00a0\u00a0\u00a0 -todas las empresas humanas son realizadas por la &#8220;hez de los mortales y no, por los fil\u00f3sofos que velan bajo una l\u00e1mpara.&#8221;<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify\"><strong>\u00a0\u00a0\u00a0 Como para reforzar las ideas expuestas hasta aqu\u00ed, Erasmo ofrece en los siguientes cap\u00edtulos (XXIV a XXVII ambos inclusive) una ejemplificaci\u00f3n abundante tomada de hechos de la antig\u00fcedad. La tesis expuesta es la siguiente: la sabidur\u00eda no sirve para regir los pueblos; \u00e9stos la rechazan. Esta argumentaci\u00f3n termina en el cap\u00edtulo XXVIII hablando de las artes.<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify\"><strong>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 A partir del cap\u00edtulo XXIX no s\u00f3lo reclama para la locura las excelencias del valor del ingenio, sino tambi\u00e9n las de la prudencia. Pero no se trata de invitar a vivir la prudencia como virtud sino la prudencia de la vida, la astucia para triunfar en ella.<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify\"><strong>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 La vida es una comedia, hay que adaptarse a ella. De los cap\u00edtulos XXX a XL insistir\u00e1 en las mismas ideas a\u00fan con mayor cinismo. Contrapone una visi\u00f3n dolorida, pesimista y amarga de la vida a una visi\u00f3n venturosa que s\u00f3lo se puede alcanzar con la Locura; la realidad de la primera lo lleva a justificar el suicidio, la segunda a la felicidad inconsciente.<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify\"><strong>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 As\u00ed, el enga\u00f1o es lo verdadero. Cuanto m\u00e1s incompetente sea una persona, m\u00e1s grata ser\u00e1 su vida y m\u00e1s se le admirar\u00e1. Ser enga\u00f1ado, parece una desgracia pero, no serlo, constituye una desgracia mucho mayor. Sigue insistiendo, la cordura es una desdicha, la presunci\u00f3n es la felicidad. Bajo esta perspectiva y en corroboraci\u00f3n de la tesis que sostiene, hace desfilar a numerosos oficios y profesiones; ciencias, las m\u00e1s preciadas, las del com\u00fan sentir. S\u00f3lo el m\u00e9dico es estimado por los hombres; la Medicina, tal y como hoy la ejercen muchos, no es otra cosa que una forma de adulaci\u00f3n, no menos que la ret\u00f3rica, la profesi\u00f3n de leguleyos, propia de asnos; la de te\u00f3logos, s\u00f3lo les sirve para roer legumbres. Los m\u00e1s felices, los que consiguen abstenerse de todo trato con el saber; la felicidad est\u00e1 reservada a los que s\u00f3lo se dejan conducir por la naturaleza, los animales se contienen dentro de los l\u00edmites de su condici\u00f3n.<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify\"><strong>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Los cap\u00edtulos XL a XLVIII nos ofrecen un ataque frontal, una censura sin paliativos a &#8220;todos los pecados de la Iglesia&#8221;. Expresa con una inconsciencia sin l\u00edmites ideas que no por decirlas en tono jocoso representan un menor peligro.<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify\"><strong>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 En los cap\u00edtulos XLIX a LIII desfilan gram\u00e1ticos, poetas, jurisconsultos, fil\u00f3sofos y te\u00f3logos. A todos ataca, de todos se queja. Concretamente en el XLIX expone parte de su sentido cr\u00edtico hacia la educaci\u00f3n que segu\u00eda a\u00fan vigente y en concreto hacia los &#8220;gram\u00e1ticos&#8221;.<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify\"><strong>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0En el cap\u00edtulo LIV habla de religiosos y monjes. Se siente con autoridad para vejarlo todo: la confesi\u00f3n, la memoria de los Ap\u00f3stoles. Si no se debe pensar en su mala fe, una vez m\u00e1s nos admiramos de su ligereza y frivolidad, de su falta de sensibilidad y delicadeza.<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify\"><strong>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 En los cap\u00edtulos LV y LVI desfilan Reyes, pr\u00edncipes de la Corte y Cortesanos. La s\u00e1tira, aunque dura, es mucho m\u00e1s suave y respetuosa.<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify\"><strong>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 En el LVII, el LVIII y el LIX, partiendo de lo anteriormente dicho sobre los pr\u00edncipes e incluso vali\u00e9ndose de las mismas im\u00e1genes \u2014el significado de los vestidos\u2014 fustiga al Sumo Pont\u00edfice, cardenales y obispos. Termina con un quiebro fr\u00edvolo, sin sentido o si se prefiere, lleno de sentido: el de desviar la atenci\u00f3n hacia la Locura.<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify\"><strong>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Llegando al final, en el cap\u00edtulo LXI dir\u00e1: &#8220;la Fortuna ama a las gentes poco reflexivas (&#8230;) la sabidur\u00eda hace a las gentes t\u00edmidas y as\u00ed ver\u00e9is por todas partes sabios a quienes acompa\u00f1a la pobreza, el hambre y la oscuridad, y viven olvidados, sin gloria y sin simpat\u00eda.&#8221;<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify\"><strong>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 En el LXII cita a Cat\u00f3n: &#8220;La mayor sabidur\u00eda es parecer loco&#8221;; a Horacio, con varios versos y Ep\u00edstolas; a Homero que llama a Tel\u00e9maco, ni\u00f1o loco; a Cicer\u00f3n que afirma que &#8220;el mundo est\u00e1 lleno de locos.&#8221;<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify\"><strong>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Y por si tales autoridades son de poco peso para los cristianos, \u2014LXIII\u2014 trata de robustecer las alabanzas a la Locura con textos de la Sagrada Escritura. En este cap\u00edtulo como en el siguiente \u2014LXIV\u2014 tanto por el contexto como por el modo de interpretar algunos textos, cap\u00edtulos citados y los siguientes, no podemos por menos de rechazar toda gracia y todo posible ingenio, adem\u00e1s de merecernos una total repulsa desde el punto de vista doctrinal.<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify\"><strong>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Por \u00faltimo, el cap\u00edtulo LXVIII, sirve de ep\u00edlogo.<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify\"><strong>\u00a0Fuentes:<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify\"><strong>-DE ROTTERDAM, Erasmo, <em>Elogio de la locura o encomio de la estulticia<\/em>, edici\u00f3n y traducci\u00f3n a cargo de Pedro Voltes, introducci\u00f3n de Juan Antonio Marina, Madrid, Espasa Calpe, colecci\u00f3n Austral, 2008, 16\u00aa ed.<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify\"><strong>-DE ROTTERDAM, Erasmo, <em>Elogio de la locura<\/em>, edici\u00f3n a cargo de Teresa Suero Roca, Barcelona, Bruguera, 1974.<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify\"><a href=\"http:\/\/www.opuslibros.org\/Index_libros\/Recensiones_1\/erasmo_elo.htm\" target=\"_blank\"><strong>http:\/\/www.opuslibros.org\/Index_libros\/Recensiones_1\/erasmo_elo.htm<\/strong><\/a><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0 Imagen obtenida de: \u00a0\u00a0http:\/\/es.wikipedia.org\/wiki\/Elogio_de_la_locura\u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 El elogio de la locura es una obra que supone un momento de descanso, de recreo, dentro de la amplia y seria producci\u00f3n de Erasmo. 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