{"id":260,"date":"2010-05-31T00:59:11","date_gmt":"2010-05-31T00:59:11","guid":{"rendered":"https:\/\/blogs.ua.es\/erasmoderotterdam\/?p=260"},"modified":"2010-06-01T00:56:56","modified_gmt":"2010-06-01T00:56:56","slug":"las-edades-del-hombre","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/blogs.ua.es\/erasmoderotterdam\/2010\/05\/31\/las-edades-del-hombre\/","title":{"rendered":"Las edades del hombre"},"content":{"rendered":"<p style=\"text-align: justify\"><strong>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0<\/strong><span style=\"color: #888888\">\u201c\u00bfQui\u00e9n ignora que la edad m\u00e1s alegre del hombre es con mucho la primera, y que es la m\u00e1s grata a todos?\u201d (Erasmo de Rotterdam, <em>Elogio de la locura, <\/em>cap\u00edtulo XIII).<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">\u00a0\u00a0\u00a0<strong>\u00a0 \u00a0Estulticia no s\u00f3lo es la responsable del origen de la vida, sino que tambi\u00e9n est\u00e1 presente a lo largo de todas sus etapas, aunque de distinta manera. Durante la infancia se manifiesta con claridad, pues s\u00f3lo gracias a ella los ni\u00f1os son capaces de soportar las lecciones de sus maestros y ganarse los beneficios de sus protectores. Por eso, siempre tenemos ganas de abrazarlos y de besarlos, siempre acabamos perdonando sus travesuras (o ri\u00e9ndonos con ellas).<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify\"><strong>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Tambi\u00e9n durante la juventud est\u00e1 presente Estulticia. A ella se debe el encanto que tiene esta etapa, caracterizada por su falta de sensatez. Son los a\u00f1os m\u00e1s placenteros en la vida de cualquier persona, de los que se tiene siempre un mejor recuerdo. Es el momento en el que nos sentimos capaces casi de cualquier cosa, por muy dif\u00edcil o absurda que sea.<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify\"><strong>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Sin embargo, a medida que el ser humano crece empieza a cobrar prudencia, como dice Estulticia. Entonces \u201cdescaece su hermosura, languidece su alegr\u00eda, se deshiela su donaire\u201d. Cuando llega a su edad adulta, el hombre debe organizar su vida, hacer frente a las preocupaciones que le van surgiendo\u2026 Es una etapa m\u00e1s dura y pesada, en la que se aleja de Estulticia y de los placeres que \u00e9sta podr\u00eda proporcionarle.<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify\"><strong>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Finalmente, llega la vejez. Este es un momento molesto tanto para los que lo sufren como para los que conviven con ellos. Ning\u00fan mortal ser\u00eda capaz de soportarlo si Estulticia no estuviera all\u00ed para devolverlo de nuevo a su infancia. En este sentido, hay gran parecido entre los ni\u00f1os y los ancianos: ambos divagan y tontean. De hecho, los dos disfrutan mucho en compa\u00f1\u00eda. As\u00ed pues, la Insensatez, en la \u00faltima etapa de la vida se apiada de aquellos que deben soportar el peso de los a\u00f1os y los libera de sus preocupaciones: \u201che favorecido al viejo haci\u00e9ndole delirar [\u2026] gracias a mi favor el viejo es feliz, grato a sus amigos y no tiene nada de inepto para las fiestas\u201d.<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify\"><strong>Fuentes:<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify\"><strong>\u00a0-DE ROTTERDAM, Erasmo, <em>Elogio de la locura o encomio de la estulticia<\/em>, edici\u00f3n y traducci\u00f3n a cargo de Pedro Voltes, introducci\u00f3n de Juan Antonio Marina, Madrid, Espasa Calpe, colecci\u00f3n Austral, 2008, 16\u00aa ed.<\/strong><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0\u201c\u00bfQui\u00e9n ignora que la edad m\u00e1s alegre del hombre es con mucho la primera, y que es la m\u00e1s grata a todos?\u201d (Erasmo de Rotterdam, Elogio de la locura, cap\u00edtulo XIII). \u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0Estulticia no s\u00f3lo es la responsable del origen de la vida, sino que tambi\u00e9n est\u00e1 presente a lo largo de todas sus [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":1672,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[6995,6936],"tags":[10972,7000,6941],"class_list":["post-260","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-edad","category-el-elogio-de-la-locura","tag-edad","tag-edades","tag-elogio"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/blogs.ua.es\/erasmoderotterdam\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/260","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/blogs.ua.es\/erasmoderotterdam\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/blogs.ua.es\/erasmoderotterdam\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.ua.es\/erasmoderotterdam\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1672"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.ua.es\/erasmoderotterdam\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=260"}],"version-history":[{"count":4,"href":"https:\/\/blogs.ua.es\/erasmoderotterdam\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/260\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":266,"href":"https:\/\/blogs.ua.es\/erasmoderotterdam\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/260\/revisions\/266"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/blogs.ua.es\/erasmoderotterdam\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=260"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.ua.es\/erasmoderotterdam\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=260"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.ua.es\/erasmoderotterdam\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=260"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}