Haces ejercicio. No fumas. No bebes alcohol. Duermes bien… Sólo con eso ya tienes muchos puntos a favor para ser una persona sana y prevenir enfermedades. Pero ¿qué más puedes hacer para disminuir el riesgo de desarrollar algún tipo de cáncer?En tu dieta y en los alimentos que la componen está la clave para prevenir tumores malignos. Siguiendo un plan dietético equilibrado, variado y bajo en grasas, en el que se incorporen frutas de color, verduras, cereales de grano y legumbres, el riesgo de padecer un cáncer puede disminuir considerablemente.
El color, potente arma contra el cáncer. Come por lo menos 5 raciones de fruta y vegetales al día y elige aquellos que tengan más color.
Vitaminas y minerales
Los agentes antioxidantes y las sustancias fitoquímicas, como los betacarotenos –reconocidos agentes anticancerígenos– son los responsables de proporcionar color a las frutas y vegetales como el brócoli, tomates, zanahorias, fresas, albaricoques, naranjas, calabaza, etc…
Todavía se desconoce cuales son las sustancias antioxidantes y fitoquímicas más protectoras, por eso para asegurarse un buen arsenal de sustancias antitumorales se recomienda tomar una gran variedad de frutas y hortalizas bien coloreadas durante el día.
Una ración de fruta equivale a la mitad de un pomelo, a un cuarto de melón cantaloupe, a una manzana mediana, un plátano, un melocotón, un puñado de cerezas o una pera. Una ración de vegetales u hortalizas crudas corresponde aproximadamente a lo que cabe en un puñado.
Busca los alimentos procedentes del grano
Se recomienda tomar entre 6 a 11 raciones de cereales o alimentos que provienen del grano todos los días y de éstos, por lo menos, la mitad deben provenir de granos completos (integrales) sin refinar: trigo, arroz, cebada, sésamo, maíz… Una ración equivale a un puñado de cereales cocidos (pasta), una rebanada de pan integral, un puñado de arroz integral…
Los granos aportan fibra, lo que supone una potente arma contra el cáncer de colon. Además contienen vitaminas y minerales anticancerígenos como el calcio, folatos y selenio. Al ser bajos en grasas es otro factor favorable a la lucha contra el cáncer.
Apúntate a las legumbres
Las legumbres son muy ricas en fibra y además contienen isoflavonas, sustancias fitoquímicas protectoras contra el cáncer. Entre todas las legumbres, la soja es la que se lleva la palma en cuanto a sus propiedades saludables y preventivas contra los tumores malignos (mama, ovario…).
La American Cancer Society recomienda introducir legumbres en nuestros menús de tres a cuatro veces por semana. Resulta un alimentos completo, con todos los aminoácidos esenciales, combinarlas con cereales: por ejemplo: arroz con lentejas. También resultan optimas para mezclar con las ensaladas. Entre las legumbres más conocidas se encuentran los garbanzos, lentejas, guisantes y judías.
Deja una respuesta