{"id":36,"date":"2010-05-08T17:54:58","date_gmt":"2010-05-08T17:54:58","guid":{"rendered":"https:\/\/blogs.ua.es\/galileogalilei\/biografia-2\/"},"modified":"2010-05-13T07:52:05","modified_gmt":"2010-05-13T07:52:05","slug":"biografia-2","status":"publish","type":"page","link":"https:\/\/blogs.ua.es\/galileogalilei\/biografia-2\/","title":{"rendered":"BIOGRAFIA"},"content":{"rendered":"<p>Galileo Galilei nacio en Pisa el  15 de febrero de 1564 .Fue<strong> un astr\u00f3nomo<\/strong>,<strong> fil\u00f3sofo, <\/strong><strong>matem\u00e1tico<\/strong> y <strong>f\u00edsico<\/strong> <strong>que estuvo relacionado estrechamente con la revoluci\u00f3n cient\u00edfica<\/strong>. <strong>Eminente hombre del Renacimiento<\/strong>, mostr\u00f3 inter\u00e9s por casi todas las ciencias y artes (m\u00fasica, literatura, pintura). Sus logros incluyen <strong>la mejora del telescopio<\/strong>, <strong>gran variedad de observaciones astron\u00f3micas,<\/strong> <strong>la primera ley del movimiento<\/strong> y <strong>un apoyo determinante para el copernicanismo<\/strong>. Ha sido considerado como <strong>el<\/strong><strong> \u00abpadre de la astronom\u00eda moderna<\/strong>\u00bb, <strong>el \u00abpadre de la f\u00edsica moderna\u00bb<\/strong> y <strong>el \u00abpadre de la ciencia\u00bb.<\/p>\n<p><a href=\"https:\/\/blogs.ua.es\/galileogalilei\/files\/2010\/05\/bibliografia3.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" src=\"https:\/\/blogs.ua.es\/galileogalilei\/files\/2010\/05\/bibliografia3-300x276.jpg\" alt=\"\" title=\"bibliografia\" width=\"300\" height=\"276\" class=\"aligncenter size-medium wp-image-129\" srcset=\"https:\/\/blogs.ua.es\/galileogalilei\/files\/2010\/05\/bibliografia3-300x276.jpg 300w, https:\/\/blogs.ua.es\/galileogalilei\/files\/2010\/05\/bibliografia3.jpg 650w\" sizes=\"auto, (max-width: 300px) 100vw, 300px\" \/><\/a><\/p>\n<p><\/strong><br \/>\nSu trabajo experimental es considerado complementario a los escritos de Francis Bacon en el establecimiento del moderno m\u00e9todo cient\u00edfico y su carrera cient\u00edfica es complementaria a la de Johannes Kepler. Su trabajo se considera una ruptura de las asentadas ideas aristot\u00e9licas y su enfrentamiento con la Iglesia Cat\u00f3lica Romana suele tomarse como el mejor ejemplo de conflicto entre la autoridad y la libertad de pensamiento en la sociedad occidental.<br \/>\nLo poco que, a trav\u00e9s de algunas cartas, se conoce de su madre, Giulia Ammannati di Pescia, no compone de ella una figura demasiado halag\u00fce\u00f1a. Su padre, Vincenzo Galilei, era florentino y proced\u00eda de una familia que tiempo atr\u00e1s hab\u00eda sido ilustre; m\u00fasico de vocaci\u00f3n, las dificultades econ\u00f3micas lo hab\u00edan obligado a dedicarse al comercio, profesi\u00f3n que lo llev\u00f3 a instalarse en Pisa. Hombre de amplia cultura humanista, fue un int\u00e9rprete consumado y un compositor y te\u00f3rico de la m\u00fasica, cuyas obras sobre el tema gozaron de una cierta fama en la \u00e9poca. De \u00e9l hubo de heredar Galileo no s\u00f3lo el gusto por la m\u00fasica (tocaba el la\u00fad), sino tambi\u00e9n el car\u00e1cter independiente y el esp\u00edritu combativo, y hasta puede que el desprecio por la confianza ciega en la autoridad y el gusto por combinar la teor\u00eda con la pr\u00e1ctica. Galileo fue el primog\u00e9nito de siete hermanos de los que tres (Virginia, Michelangelo y Livia) hubieron de contribuir, con el tiempo, a incrementar sus problemas econ\u00f3micos. En 1574 la familia se traslad\u00f3 a Florencia y Galileo fue enviado un tiempo al monasterio de Santa Maria di Vallombrosa, como alumno o quiz\u00e1 como novicio.<\/p>\n<p><strong>Juventud acad\u00e9mica<\/strong><\/p>\n<p>En 1581 Galileo ingres\u00f3 en la Universidad de Pisa, donde se matricul\u00f3 como estudiante de medicina por voluntad de su padre. Cuatro a\u00f1os m\u00e1s tarde, sin embargo, abandon\u00f3 la universidad sin haber obtenido ning\u00fan t\u00edtulo, aunque con un buen conocimiento de Arist\u00f3teles. Entretanto, se hab\u00eda producido un hecho determinante en su vida: su iniciaci\u00f3n en las matem\u00e1ticas, al margen de sus estudios universitarios, y la consiguiente p\u00e9rdida de inter\u00e9s por su carrera como m\u00e9dico. De vuelta en Florencia en 1585, Galileo pas\u00f3 unos a\u00f1os dedicado al estudio de las matem\u00e1ticas, aunque interesado tambi\u00e9n por la filosof\u00eda y la literatura (en la que mostraba sus preferencias por Ariosto frente a Tasso); de esa \u00e9poca data su primer trabajo sobre el baricentro de los cuerpos -que luego recuperar\u00eda, en 1638, como ap\u00e9ndice de la que habr\u00eda de ser su obra cient\u00edfica principal- y la invenci\u00f3n de una balanza hidrost\u00e1tica para la determinaci\u00f3n de pesos espec\u00edficos, dos contribuciones situadas en la l\u00ednea de Arqu\u00edmedes, a quien Galileo no dudar\u00eda en calificar de \u00absobrehumano\u00bb.<\/p>\n<p><a href=\"https:\/\/blogs.ua.es\/galileogalilei\/files\/2010\/05\/galileo_domenico_crespi1.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" src=\"https:\/\/blogs.ua.es\/galileogalilei\/files\/2010\/05\/galileo_domenico_crespi1-300x242.jpg\" alt=\"\" title=\"galileo_domenico_crespi\" width=\"300\" height=\"242\" class=\"aligncenter size-medium wp-image-130\" srcset=\"https:\/\/blogs.ua.es\/galileogalilei\/files\/2010\/05\/galileo_domenico_crespi1-300x242.jpg 300w, https:\/\/blogs.ua.es\/galileogalilei\/files\/2010\/05\/galileo_domenico_crespi1.jpg 340w\" sizes=\"auto, (max-width: 300px) 100vw, 300px\" \/><\/a><\/p>\n<p>                                                Galileo Galilei (Retrato de Domenico Crespi ) <\/p>\n<p>Tras dar algunas clases particulares de matem\u00e1ticas en Florencia y en Siena, trat\u00f3 de obtener un empleo regular en las universidades de Bolonia, Padua y en la propia Florencia. En 1589 consigui\u00f3 por fin una plaza en el Estudio de Pisa, donde su descontento por el paup\u00e9rrimo sueldo percibido no pudo menos que ponerse de manifiesto en un poema sat\u00edrico contra la vestimenta acad\u00e9mica. En Pisa compuso Galileo un texto sobre el movimiento, que mantuvo in\u00e9dito, en el cual, dentro a\u00fan del marco de la mec\u00e1nica medieval, critic\u00f3 las explicaciones aristot\u00e9licas de la ca\u00edda de los cuerpos y del movimiento de los proyectiles; en continuidad con esa cr\u00edtica, una cierta tradici\u00f3n historiogr\u00e1fica ha forjado la an\u00e9cdota (hoy generalmente considerada como inveros\u00edmil) de Galileo refutando materialmente a Arist\u00f3teles mediante el procedimiento de lanzar distintos pesos desde lo alto del Campanile, ante las miradas contrariadas de los peripat\u00e9ticos&#8230;<\/p>\n<p>En 1591 la muerte de su padre signific\u00f3 para Galileo la obligaci\u00f3n de responsabilizarse de su familia y atender a la dote de su hermana Virginia. Comenzaron as\u00ed una serie de dificultades econ\u00f3micas que no har\u00edan m\u00e1s que agravarse en los a\u00f1os siguientes; en 1601 hubo de proveer a la dote de su hermana Livia sin la colaboraci\u00f3n de su hermano Michelangelo, quien hab\u00eda marchado a Polonia con dinero que Galileo le hab\u00eda prestado y que nunca le devolvi\u00f3 (por el contrario, se estableci\u00f3 m\u00e1s tarde en Alemania, gracias de nuevo a la ayuda de su hermano, y envi\u00f3 luego a vivir con \u00e9l a toda su familia).<\/p>\n<p>La necesidad de dinero en esa \u00e9poca se vio aumentada por el nacimiento de los tres hijos del propio Galileo: Virginia (1600), Livia (1601) y Vincenzo (1606), habidos de su uni\u00f3n con Marina Gamba, que dur\u00f3 de 1599 a 1610 y con quien no lleg\u00f3 a casarse. Todo ello hizo insuficiente la peque\u00f1a mejora conseguida por Galileo en su remuneraci\u00f3n al ser elegido, en 1592, para la c\u00e1tedra de matem\u00e1ticas de la Universidad de Padua por las autoridades venecianas que la regentaban. Hubo de recurrir a las clases particulares, a los anticipos e, incluso, a los pr\u00e9stamos. Pese a todo, la estancia de Galileo en Padua, que se prolong\u00f3 hasta 1610, constituy\u00f3 el per\u00edodo m\u00e1s creativo, intenso y hasta feliz de su vida.<\/p>\n<p>En Padua tuvo ocasi\u00f3n Galileo de ocuparse de cuestiones t\u00e9cnicas como la arquitectura militar, la castrametaci\u00f3n, la topograf\u00eda y otros temas afines de los que trat\u00f3 en sus clases particulares. De entonces datan tambi\u00e9n diversas invenciones, como la de una m\u00e1quina para elevar agua, un termoscopio y un procedimiento mec\u00e1nico de c\u00e1lculo que expuso en su primera obra impresa: Le operazioni del compasso geometrico e militare, 1606. Dise\u00f1ado en un principio para resolver un problema pr\u00e1ctico de artiller\u00eda, el instrumento no tard\u00f3 en ser perfeccionado por Galileo, que ampli\u00f3 su uso en la soluci\u00f3n de muchos otros problemas. La utilidad del dispositivo, en un momento en que no se hab\u00edan introducido todav\u00eda los logaritmos, le permiti\u00f3 obtener algunos ingresos mediante su fabricaci\u00f3n y comercializaci\u00f3n.<\/p>\n<p>En 1602 Galileo reemprendi\u00f3 sus estudios sobre el movimiento, ocup\u00e1ndose del isocronismo del p\u00e9ndulo y del desplazamiento a lo largo de un plano inclinado, con el objeto de establecer cu\u00e1l era la ley de ca\u00edda de los graves. Fue entonces, y hasta 1609, cuando desarroll\u00f3 las ideas que treinta a\u00f1os m\u00e1s tarde, constituir\u00edan el n\u00facleo de sus Discorsi.<\/p>\n<p><strong>El mensaje de los astros <\/strong><\/p>\n<p>En julio de 1609, de visita en Venecia (para solicitar un aumento de sueldo), Galileo tuvo noticia de un nuevo instrumento \u00f3ptico que un holand\u00e9s hab\u00eda presentado al pr\u00edncipe Mauricio de Nassau; se trataba del anteojo, cuya importancia pr\u00e1ctica capt\u00f3 Galileo inmediatamente, dedicando sus esfuerzos a mejorarlo hasta hacer de \u00e9l un verdadero telescopio. Aunque declar\u00f3 haber conseguido perfeccionar el aparato merced a consideraciones te\u00f3ricas sobre los principios \u00f3pticos que eran su fundamento, lo m\u00e1s probable es que lo hiciera mediante sucesivas tentativas pr\u00e1cticas que, a lo sumo, se apoyaron en algunos razonamientos muy sumarios.<\/p>\n<p><a href=\"https:\/\/blogs.ua.es\/galileogalilei\/files\/2010\/05\/galileo_tribunal1.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" src=\"https:\/\/blogs.ua.es\/galileogalilei\/files\/2010\/05\/galileo_tribunal1-300x187.jpg\" alt=\"\" title=\"galileo_tribunal\" width=\"300\" height=\"187\" class=\"aligncenter size-medium wp-image-131\" srcset=\"https:\/\/blogs.ua.es\/galileogalilei\/files\/2010\/05\/galileo_tribunal1-300x187.jpg 300w, https:\/\/blogs.ua.es\/galileogalilei\/files\/2010\/05\/galileo_tribunal1.jpg 340w\" sizes=\"auto, (max-width: 300px) 100vw, 300px\" \/><\/a><\/p>\n<p>                                          Galileo ante el Santo Oficio (\u00d3leo de Robert-Fleury)<\/p>\n<p>Sea como fuere, su m\u00e9rito innegable residi\u00f3 en que fue el primero que acert\u00f3 en extraer del aparato un provecho cient\u00edfico decisivo. En efecto, entre diciembre de 1609 y enero de 1610 Galileo realiz\u00f3 con su telescopio las primeras observaciones de la Luna, interpretando lo que ve\u00eda como prueba de la existencia en nuestro sat\u00e9lite de monta\u00f1as y cr\u00e1teres que demostraban su comunidad de naturaleza con la Tierra; las tesis aristot\u00e9licas tradicionales acerca de la perfecci\u00f3n del mundo celeste, que exig\u00edan la completa esfericidad de los astros, quedaban puestas en entredicho. El descubrimiento de cuatro sat\u00e9lites de J\u00fapiter contradec\u00eda, por su parte, el principio de que la Tierra tuviera que ser el centro de todos los movimientos que se produjeran en el cielo. En cuanto al hecho de que Venus presentara fases semejantes a las lunares, que Galileo observ\u00f3 a finales de 1610, le pareci\u00f3 que aportaba una confirmaci\u00f3n emp\u00edrica al sistema helioc\u00e9ntrico de Cop\u00e9rnico, ya que \u00e9ste, y no el de Tolomeo, estaba en condiciones de proporcionar una explicaci\u00f3n para el fen\u00f3meno.<\/p>\n<p>Ansioso de dar a conocer sus descubrimientos, Galileo redact\u00f3 a toda prisa un breve texto que se public\u00f3 en marzo de 1610 y que no tard\u00f3 en hacerle famoso en toda Europa: el Sidereus Nuncius, el &#8216;mensajero sideral&#8217; o &#8216;mensajero de los astros&#8217;, aunque el t\u00edtulo permite tambi\u00e9n la traducci\u00f3n de &#8216;mensaje&#8217;, que es el sentido que Galileo, a\u00f1os m\u00e1s tarde, dijo haber tenido en mente cuando se le critic\u00f3 la arrogancia de atribuirse la condici\u00f3n de embajador celestial.<\/p>\n<p>El libro estaba dedicado al gran duque de Toscana C\u00f3simo II de M\u00e9dicis y, en su honor los sat\u00e9lites de J\u00fapiter recib\u00edan all\u00ed el nombre de \u00abplanetas Med\u00edceos\u00bb. Con ello se asegur\u00f3 Galileo su nombramiento como matem\u00e1tico y fil\u00f3sofo de la corte toscana y la posibilidad de regresar a Florencia, por la que ven\u00eda luchando desde hac\u00eda ya varios a\u00f1os. El empleo inclu\u00eda una c\u00e1tedra honoraria en Pisa, sin obligaciones docentes, con lo que se cumpl\u00eda una esperanza largamente abrigada y que le hizo preferir un monarca absoluto a una rep\u00fablica como la veneciana, ya que, como \u00e9l mismo escribi\u00f3, \u00abes imposible obtener ning\u00fan pago de una rep\u00fablica, por espl\u00e9ndida y generosa que pueda ser, que no comporte alguna obligaci\u00f3n; ya que, para conseguir algo de lo p\u00fablico, hay que satisfacer al p\u00fablico\u00bb.<\/p>\n<p><strong>La batalla del copernicanismo<\/strong><\/p>\n<p>El 1611 un jesuita alem\u00e1n, Christof Scheiner, hab\u00eda observado las manchas solares publicando bajo seud\u00f3nimo un libro acerca de las mismas. Por las mismas fechas Galileo, que ya las hab\u00eda observado con anterioridad, las hizo ver a diversos personajes durante su estancia en Roma, con ocasi\u00f3n de un viaje que se calific\u00f3 de triunfal y que sirvi\u00f3, entre otras cosas, para que Federico Cesi le hiciera miembro de la Accademia dei Lincei que \u00e9l mismo hab\u00eda fundado en 1603 y que fue la primera sociedad cient\u00edfica de una importancia perdurable.<\/p>\n<p>Bajo sus auspicios se public\u00f3 en 1613 la Istoria e dimostrazione interno alle macchie solari, donde Galileo sal\u00eda al paso de la interpretaci\u00f3n de Scheiner, quien pretend\u00eda que las manchas eran un fen\u00f3meno extrasolar (\u00abestrellas\u00bb pr\u00f3ximas al Sol, que se interpon\u00edan entre \u00e9ste y la Tierra). El texto desencaden\u00f3 una pol\u00e9mica acerca de la prioridad en el descubrimiento, que se prolong\u00f3 durante a\u00f1os e hizo del jesuita uno de los m\u00e1s encarnizados enemigos de Galileo, lo cual no dej\u00f3 de tener consecuencias en el proceso que hab\u00eda de seguirle la Inquisici\u00f3n. Por lo dem\u00e1s, fue all\u00ed donde, por primera y \u00fanica vez, Galileo dio a la imprenta una prueba inequ\u00edvoca de su adhesi\u00f3n a la astronom\u00eda copernicana, que ya hab\u00eda comunicado en una carta a Kepler en 1597.<\/p>\n<p>Ante los ataques de sus adversarios acad\u00e9micos y las primeras muestras de que sus opiniones pod\u00edan tener consecuencias conflictivas con la autoridad eclesi\u00e1stica, la postura adoptada por Galileo fue la de defender (en una carta dirigida a mediados de 1615 a Cristina de Lorena) que, aun admitiendo que no pod\u00eda existir contradicci\u00f3n ninguna entre las Sagradas Escrituras y la ciencia, era preciso establecer la absoluta independencia entre la fe cat\u00f3lica y los hechos cient\u00edficos. Ahora bien, como hizo notar el cardenal Bellarmino, no pod\u00eda decirse que se dispusiera de una prueba cient\u00edfica concluyente en favor del movimiento de la Tierra, el cual, por otra parte, estaba en contradicci\u00f3n con las ense\u00f1anzas b\u00edblicas; en consecuencia, no cab\u00eda sino entender el sistema copernicano como hipot\u00e9tico. En este sentido, el Santo Oficio conden\u00f3 el 23 de febrero de 1616 al sistema copernicano como \u00abfalso y opuesto a las Sagradas Escrituras\u00bb, y Galileo recibi\u00f3 la admonici\u00f3n de no ense\u00f1ar p\u00fablicamente las teor\u00edas de Cop\u00e9rnico.<\/p>\n<p><a href=\"https:\/\/blogs.ua.es\/galileogalilei\/files\/2010\/05\/galileo_abjuracion1.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" src=\"https:\/\/blogs.ua.es\/galileogalilei\/files\/2010\/05\/galileo_abjuracion1-300x181.jpg\" alt=\"\" title=\"galileo_abjuracion\" width=\"300\" height=\"181\" class=\"aligncenter size-medium wp-image-132\" srcset=\"https:\/\/blogs.ua.es\/galileogalilei\/files\/2010\/05\/galileo_abjuracion1-300x181.jpg 300w, https:\/\/blogs.ua.es\/galileogalilei\/files\/2010\/05\/galileo_abjuracion1.jpg 340w\" sizes=\"auto, (max-width: 300px) 100vw, 300px\" \/><\/a><\/p>\n<p>                                        Parte final del documento de abjuraci\u00f3n de Galileo<\/p>\n<p>Galileo, conocedor de que no pose\u00eda la prueba que Bellarmino reclamaba, por m\u00e1s que sus descubrimientos astron\u00f3micos no le dejaran lugar a dudas sobre la verdad del copernicanismo, se refugi\u00f3 durante unos a\u00f1os en Florencia en el c\u00e1lculo de unas tablas de los movimientos de los sat\u00e9lites de J\u00fapiter, con el objeto de establecer un nuevo m\u00e9todo para el c\u00e1lculo de las longitudes en alta mar, m\u00e9todo que trat\u00f3 en vano de vender al gobierno espa\u00f1ol y al holand\u00e9s.<\/p>\n<p>En 1618 se vio envuelto en una nueva pol\u00e9mica con otro jesuita, Orazio Grassi, a prop\u00f3sito de la naturaleza de los cometas, que dio como resultado un texto, Il Saggiatore (1623), rico en reflexiones acerca de la naturaleza de la ciencia y el m\u00e9todo cient\u00edfico, que contiene su famosa idea de que \u00abel Libro de la Naturaleza est\u00e1 escrito en lenguaje matem\u00e1tico\u00bb. La obra, editada por la Accademia dei Lincei, ven\u00eda dedicada por \u00e9sta al nuevo papa Urbano VIII, es decir, el cardenal Maffeo Barberini, cuya elecci\u00f3n como pont\u00edfice llen\u00f3 de j\u00fabilo al mundo culto en general y, en particular, a Galileo, a quien el cardenal hab\u00eda ya mostrado su afecto.<\/p>\n<p>La nueva situaci\u00f3n anim\u00f3 a Galileo a redactar la gran obra de exposici\u00f3n de la cosmolog\u00eda copernicana que ya hab\u00eda anunciado en 1610: el Dialogo sopra i due massimi sistemi del mondo, tolemaico e copernicano; en ella, los puntos de vista aristot\u00e9licos defendidos por Simplicio se confrontaban con los de la nueva astronom\u00eda abogados por Salviati, en forma de di\u00e1logo moderado por la bona mens de Sagredo. Aunque la obra fracas\u00f3 en su intento de estar a la altura de las exigencias expresadas por Bellarmino, ya que aportaba, como prueba del movimiento de la Tierra, una explicaci\u00f3n falsa de las mareas, la inferioridad de Simplicio ante Salviati era tan manifiesta que el Santo Oficio no dud\u00f3 en abrirle un proceso a Galileo, pese a que \u00e9ste hab\u00eda conseguido un imprimatur para publicar el libro en 1632. Iniciado el 12 de abril de 1633, el proceso termin\u00f3 con la condena a prisi\u00f3n perpetua, pese a la renuncia de Galileo a defenderse y a su retractaci\u00f3n formal. La pena fue suavizada al permit\u00edrsele que la cumpliera en su quinta de Arcetri, cercana al convento donde en 1616 y con el nombre de sor Maria Celeste hab\u00eda ingresado su hija m\u00e1s querida, Virginia, que falleci\u00f3 en 1634.<\/p>\n<p>En su retiro, donde a la aflicci\u00f3n moral se sumaron las del artritismo y la ceguera, Galileo consigui\u00f3 completar la \u00faltima y m\u00e1s importante de sus obras: los Discorsi e dimostrazioni matematiche intorno \u00e0 due nueve scienze, publicado en Leiden por Luis Elzevir en 1638. En ella, partiendo de la discusi\u00f3n sobre la estructura y la resistencia de los materiales, Galileo sent\u00f3 las bases f\u00edsicas y matem\u00e1ticas para un an\u00e1lisis del movimiento, que le permiti\u00f3 demostrar las leyes de ca\u00edda de los graves en el vac\u00edo y elaborar una teor\u00eda completa del disparo de proyectiles. La obra estaba destinada a convertirse en la piedra angular de la ciencia de la mec\u00e1nica construida por los cient\u00edficos de la siguiente generaci\u00f3n, con Newton a la cabeza.<\/p>\n<p><strong>En la madrugada del 8 al 9 de enero de 1642, Galileo falleci\u00f3 en Arcetri <\/strong>confortado por dos de sus disc\u00edpulos, Vincenzo Viviani y Evangelista Torricelli, a los cuales se les hab\u00eda permitido convivir con \u00e9l los \u00faltimos a\u00f1os.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Galileo Galilei nacio en Pisa el 15 de febrero de 1564 .Fue un astr\u00f3nomo, fil\u00f3sofo, matem\u00e1tico y f\u00edsico que estuvo relacionado estrechamente con la revoluci\u00f3n cient\u00edfica. Eminente hombre del Renacimiento, mostr\u00f3 inter\u00e9s por casi todas las ciencias y artes (m\u00fasica, literatura, pintura). 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