{"id":44,"date":"2015-02-18T16:21:47","date_gmt":"2015-02-18T16:21:47","guid":{"rendered":"https:\/\/blogs.ua.es\/historiadeamerica\/?page_id=44"},"modified":"2015-02-22T09:15:51","modified_gmt":"2015-02-22T09:15:51","slug":"los-viajes-de-colon","status":"publish","type":"page","link":"https:\/\/blogs.ua.es\/historiadeamerica\/tema-02-la-expansion-europea-y-los-nuevos-mundos\/los-viajes-de-colon\/","title":{"rendered":"3. Los viajes de Col\u00f3n"},"content":{"rendered":"<h3 class=\"western\">Personalidad del descubridor: rasgos biogr\u00e1ficos y formaci\u00f3n cient\u00edfica<\/h3>\n<h4 class=\"western\"><a name=\"__RefHeading__6238_772410752\"><\/a>Discusiones sobre su origen<\/h4>\n<p align=\"JUSTIFY\">Trazar un perfil biogr\u00e1fico de Crist\u00f3bal Col\u00f3n, sobre todo durante los primeros a\u00f1os de su vida, plantea el problema de las incertidumbres y lagunas que a\u00fan hoy siguen existiendo. La biograf\u00eda del Almirante est\u00e1 enmascarada por muchas atribuciones y supuestos hallazgos, imputables a la proyecci\u00f3n hist\u00f3rica de su figura y del descubrimiento de Am\u00e9rica, adem\u00e1s de la pol\u00e9mica que a lo largo del tiempo ha suscitado y las noticias confusas y contradictorias ofrecidas por su hijo Fernando, tal vez intentando reivindicar un origen noble para el descubridor.<\/p>\n<p align=\"JUSTIFY\">Los indicios m\u00e1s veros\u00edmiles plantean que probablemente Crist\u00f3bal Col\u00f3n naci\u00f3 en G\u00e9nova, hacia 1450, en el seno de una familia de modestos menestrales, con intereses comerciales. Fue el mayor de los cinco hijos del matrimonio de Domenico Colombo y Susana Fontanarossa. Por el contrario, Salvador de Madariaga defiende que era converso, de ah\u00ed el intento de ocultar su origen; Garc\u00eda de la Riega le atribuye un origen gallego; para Luis de Ulloa era un noble catal\u00e1n -cuyo nombre real ser\u00eda Joan Colom-, marino, enemigo de Juan II de Arag\u00f3n, contra quien luch\u00f3, que era el supuesto Scolvus que habr\u00eda llegado a Norteam\u00e9rica en 1476, ofreci\u00e9ndole el proyecto de descubrimiento a Fernando el Cat\u00f3lico en beneficio de Catalu\u00f1a. Estas dos \u00faltimas hip\u00f3tesis halagaron a gallegos y catalanes, pero han sido refutadas: el supuesto origen catal\u00e1n no ha sido demostrado por ning\u00fan documento mientras que se falsific\u00f3 la documentaci\u00f3n para demostrar un origen gallego.<\/p>\n<p align=\"JUSTIFY\">Respecto al supuesto origen genov\u00e9s, en una primera etapa de su juventud, Col\u00f3n compagin\u00f3 su dedicaci\u00f3n a la manufactura -la de su padre- con los primeros contactos con el mar, probablemente como grumete. Hacia 1473 debi\u00f3 abandonar la ciudad de Savona, donde resid\u00eda su familia, y parece ser que fue entonces cuando empez\u00f3 a trabajar en el activo comercio genov\u00e9s, viajando hasta las colonias de esta ciudad en el Mar Egeo -como la isla de Ch\u00edo-. Asimismo, algunos investigadores indican que particip\u00f3 en campa\u00f1as navales al servicio de Renato de Anjou y quiz\u00e1 tambi\u00e9n bajo el mando del corsario Colombo o Coulon el Viejo -con el que no guardaba ninguna relaci\u00f3n familiar, pues era un corsario gasc\u00f3n llamado, en realidad, Guillermo de Casenove-.<\/p>\n<h4 class=\"western\"><a name=\"__RefHeading__6240_772410752\"><\/a>Trascendencia de su estancia en Portugal<\/h4>\n<p align=\"JUSTIFY\">En 1476, Col\u00f3n lleg\u00f3 a Portugal, al parecer, de una forma rocambolesca: como superviviente del naufragio en un combate naval entre mercantes y corsarios. Durante nueve a\u00f1os, hasta 1485, Col\u00f3n residi\u00f3 en Portugal, donde actu\u00f3 como agente de la casa Centurione en Madeira y realiz\u00f3 frecuentes viajes, tanto a G\u00e9nova como a otros destinos, adquiriendo conocimientos marinos y entrando en contacto con diversas fuentes de informaci\u00f3n:<\/p>\n<ul>\n<li>\n<p align=\"JUSTIFY\">Sabemos que viaj\u00f3 a Inglaterra; al oeste de Irlanda, donde \u00e9l mismo dijo que vio a un hombre y a una mujer que hab\u00edan llegado de Catay por el oeste, cruzando el Atl\u00e1ntico; y quiz\u00e1 llegase hasta Islandia, lo que ha servido para plantear si pudo conocer alguna noticia acerca de los viajes de los vikingos a trav\u00e9s del Atl\u00e1ntico Norte.<\/p>\n<\/li>\n<li>\n<p align=\"JUSTIFY\">Tambi\u00e9n frecuent\u00f3 las rutas portuguesas por la costa occidental de \u00c1frica, visitando San Jorge de Mina, la gran factor\u00eda portuguesa en Guinea. Y quiz\u00e1 conociese las Islas Canarias. Ello quiere decir que conoc\u00eda la Volta da Mina y, por lo tanto, la circulaci\u00f3n de los alisios en el Atl\u00e1ntico.<\/p>\n<\/li>\n<li>\n<p align=\"JUSTIFY\">Ya casado, vivi\u00f3 en la isla de Porto Santo y en Madeira, y quiz\u00e1 viaj\u00f3 tambi\u00e9n hasta las Azores; por tanto, cabe suponer que conoc\u00eda bastante bien lo que se ha dado en llamar el \u00abMediterr\u00e1neo Atl\u00e1ntico\u00bb: el espacio entre los tres archipi\u00e9lagos de la Macaronesia e incluso m\u00e1s all\u00e1.<\/p>\n<\/li>\n<\/ul>\n<p align=\"JUSTIFY\">Durante su estancia en Portugal contrajo matrimonio en 1480, en el que cabe destacar dos importantes aspectos:<\/p>\n<ul>\n<li>\n<p align=\"JUSTIFY\">Su mujer, D.\u00aa Felipa Monis de Perestrello, pertenec\u00eda a la clase alta portuguesa de fines del siglo XV. Presumiblemente, sus relaciones personales abrieron a Col\u00f3n muchas v\u00edas para la maduraci\u00f3n de su proyecto y, entre ellas, los investigadores sugieren contactos con la Orden de Cristo, que le habr\u00edan proporcionado influencias considerables.<\/p>\n<\/li>\n<li>\n<p align=\"JUSTIFY\">Por otro lado, el suegro de Col\u00f3n, al que no lleg\u00f3 a conocer al haber fallecido antes del matrimonio, tuvo una participaci\u00f3n muy directa en la colonizaci\u00f3n de las islas atl\u00e1nticas. Distintos autores afirman que fue fundamental para Col\u00f3n el hecho de poder consultar la documentaci\u00f3n acumulada por el padre de D.\u00aa Felipa: mapas, noticias de viajeros y, sobre todo, referencias a restos recogidos en alta mar, presumiblemente arrastrados por las corrientes marinas desde tierras situadas al oeste de las islas hasta entonces conocidas.<\/p>\n<\/li>\n<\/ul>\n<p align=\"JUSTIFY\">Y en Portugal, en el contexto de una sociedad volcada en la exploraci\u00f3n del Atl\u00e1ntico, con el objetivo \u00faltimo de sortear el continente africano para llegar a la lejana Tierra de las Especias, es donde Col\u00f3n, sin duda, concibi\u00f3 y madur\u00f3 el proyecto de llegar a las maravillas del Extremo Oriente que describi\u00f3 Marco Polo, pero por una ruta radicalmente distinta: por el oeste, a trav\u00e9s del Atl\u00e1ntico.<\/p>\n<p align=\"JUSTIFY\">En la elaboraci\u00f3n de ese proyecto se conjugaron m\u00faltiples factores. Aparte del aliciente que Col\u00f3n pudiese encontrar en un Portugal volcado sobre el Atl\u00e1ntico, los investigadores han barajado toda una serie de influencias decisivas:<\/p>\n<ul>\n<li>\n<p align=\"JUSTIFY\">Las mencionadas relaciones que le pudo abrir su matrimonio y la posible documentaci\u00f3n de su suegro.<\/p>\n<\/li>\n<li>\n<p align=\"JUSTIFY\">El mito de las islas atl\u00e1nticas (San Barandiar\u00e1n, Antilia, la Isla de las Siete Ciudades) que ya hab\u00eda originado varias expediciones en su b\u00fasqueda.<\/p>\n<\/li>\n<li>\n<p align=\"JUSTIFY\">La influencia de su hermano Bartolom\u00e9, que, aunque sea olvidada a menudo por la historiograf\u00eda, tuvo un peso considerable. Sobre Bartolom\u00e9 Col\u00f3n se conoce muy poco; \u00fanicamente que acab\u00f3 residiendo en Portugal junto a Col\u00f3n y que fue su eficaz colaborador en todo momento. Bartolom\u00e9 se ganaba la vida elaborando mapas y esferas, como especialista en cosmograf\u00eda y navegaci\u00f3n.<\/p>\n<\/li>\n<\/ul>\n<p align=\"JUSTIFY\">La formaci\u00f3n de Col\u00f3n era autodidacta aunque su hijo Fernando dijera que hab\u00eda estudiado en la Universidad de Pav\u00eda. El mismo Crist\u00f3bal Col\u00f3n reconoc\u00eda esa formaci\u00f3n autodidacta -nacida de la pr\u00e1ctica y del trato con \u00abgente sabia\u00bb- en una carta a los Reyes Cat\u00f3licos, al decir que \u00aben la mariner\u00eda [Dios] me hizo abundoso, de astrolog\u00eda me dio lo que bastaba, y as\u00ed de geometr\u00eda y de aritm\u00e9tica\u00bb.<\/p>\n<p align=\"JUSTIFY\">La historiograf\u00eda tradicional mantiene que las ideas de Col\u00f3n se asentaban sobre tres bases te\u00f3ricas y cient\u00edficas que integraron las premisas esenciales de su proyecto. Las tres fueron elaboradas en el mundo cl\u00e1sico y, a trav\u00e9s de Ptolomeo, se proyectaron con absoluta vigencia dogm\u00e1tica hasta el Renacimiento:<\/p>\n<ul>\n<li>\n<p align=\"JUSTIFY\">La esfericidad de la Tierra.<\/p>\n<\/li>\n<li>\n<p align=\"JUSTIFY\">La unicidad del Oc\u00e9ano y la subsiguiente posibilidad de atravesarlo navegando hacia Occidente.<\/p>\n<\/li>\n<li>\n<p align=\"JUSTIFY\">Las dimensiones atribuidas al globo terr\u00e1queo y al grado del c\u00edrculo terrestre.<\/p>\n<\/li>\n<\/ul>\n<p align=\"JUSTIFY\">Los conocimientos de Col\u00f3n sobre estas cuestiones no se deb\u00edan a un estudio sistem\u00e1tico, sino que son de segunda mano y producto de una vinculaci\u00f3n directa a lecturas improvisadas, de tal manera que cuando inici\u00f3 su primer viaje, en su cabeza se agitaban una mezcla de error y verdad.<\/p>\n<p align=\"JUSTIFY\">Las lecturas que posiblemente influyeron de forma m\u00e1s directa en sus planteamientos fueron tres; la Biblioteca Colombina conserva ejemplares con m\u00faltiples anotaciones marginales (2.125 entre las tres obras) que evidencian una lectura atenta, aunque se discuta su significaci\u00f3n.<\/p>\n<ul>\n<li>\n<p align=\"JUSTIFY\"><i>Il Milione<\/i>, dictado por Marco Polo, en una edici\u00f3n de 1485. En esta obra, Crist\u00f3bal Col\u00f3n sin duda encontr\u00f3 las referencias geogr\u00e1ficas a ese Extremo Oriente en el que pretend\u00eda desembarcar tras la traves\u00eda del Atl\u00e1ntico, y con ellas esas noticias de las riquezas de los imperios asi\u00e1ticos con los que tanto deseaban conectar los europeos de la \u00e9poca.<\/p>\n<\/li>\n<li>\n<p align=\"JUSTIFY\"><i>Historia rerum ubique gestarum<\/i>, de Eneas Silvius Piccolomini -que despu\u00e9s ser\u00eda P\u00edo II-, editado en Venecia en 1477.<\/p>\n<\/li>\n<li>\n<p align=\"JUSTIFY\"><i>Imago Mundi<\/i>, de Petrus Alliacus, publicado en Lovaina en 1480-1483.<\/p>\n<\/li>\n<\/ul>\n<p align=\"JUSTIFY\">Estas dos \u00faltimas obras, sobre todo la de Alliacus, compendian los saberes geogr\u00e1ficos de los humanistas del siglo XV, en los cuales estaban recogidas las aportaciones de Ptolomeo, Arist\u00f3teles, Plinio y dem\u00e1s tratadistas del mundo cl\u00e1sico.<\/p>\n<p align=\"JUSTIFY\">De todas formas, si Col\u00f3n present\u00f3 su proyecto al rey de Portugal entre 1483 y 1485, no pod\u00eda haber le\u00eddo todav\u00eda Il Milione conservado de su biblioteca (era de 1485) y \u00e9sta parece ser su primera lectura a tenor de las anotaciones marginales; por otro lado, tampoco es cre\u00edble que hubiese podido leer el Imago Mundi. De hecho, algunos autores sugieren que estas obras sirvieron para mejorar con posterioridad sus planteamientos, al dotarlos de la erudici\u00f3n necesaria, mientras que Juan Gil y Consuelo Varela van m\u00e1s lejos al afirmar que los libros los adquiri\u00f3 -y, por tanto, anot\u00f3- despu\u00e9s de 1496, al calor de las pol\u00e9micas suscitadas a ra\u00edz de sus viajes.<\/p>\n<p align=\"JUSTIFY\">En estas condiciones, surge de inmediato la cuesti\u00f3n de en qui\u00e9n se bas\u00f3 Col\u00f3n para establecer la posibilidad de llegar a Asia a trav\u00e9s del Atl\u00e1ntico. Su hijo Fernando escribi\u00f3 que las causas que movieron al Almirante al descubrimiento de las Indias fueron tres: \u00abfundamentos naturales, la autoridad de los escritores y los indicios de los navegantes\u00bb. Pero, \u00bfqui\u00e9nes fueron esos autores, una vez cuestionados los de las obras conservadas de su biblioteca? La historiograf\u00eda tiende a concederle un protagonismo decisivo al florentino Paolo del Pozzo Toscanelli (1397-1482), uno de esos sabios del Renacimiento con prestigio en Medicina, Astronom\u00eda, Geograf\u00eda y otros saberes.<\/p>\n<p align=\"JUSTIFY\">Hay distintas versiones sobre c\u00f3mo se produjo el contacto entre ambos, pero lo cierto es que Toscanelli envi\u00f3 un informe a Alfonso V de Portugal con una carta -de la que han llegado copias discutidas- y un mapa -que se ha podido reconstruir a partir del globo terr\u00e1queo dibujado en 1492 por Mart\u00edn Behaim, uno de los m\u00e1s fieles seguidores del humanista florentino-.<\/p>\n<p align=\"JUSTIFY\">Toscanelli hablaba de la viabilidad de una navegaci\u00f3n hacia la China por el oeste; un trayecto que se ver\u00eda a\u00fan m\u00e1s facilitado porque podr\u00edan realizarse escalas en la m\u00edtica isla de Antilia y en Cipango (Jap\u00f3n). Col\u00f3n conoci\u00f3 esta documentaci\u00f3n -pues reprodujo algunas expresiones de forma casi literal-, bien porque se la remitiese el propio Toscanelli, o la consiguiese en la corte lusitana aprovechando sus contactos, o incluso por conductos menos confesables. El conocimiento de este informe confirm\u00f3 intuiciones de Col\u00f3n o le abri\u00f3 los ojos hasta hacer suyo ese proyecto, quiz\u00e1 modific\u00e1ndolo para hacer a\u00fan m\u00e1s f\u00e1cil el viaje.<\/p>\n<p align=\"JUSTIFY\">Pero estos planteamientos, fueran de Col\u00f3n o Toscanelli, conten\u00edan importantes errores que, en \u00faltimo extremo, fueron los que impulsaron el proyecto y permitieron un \u00e9xito en modo alguno esperado. Sobre esto, dec\u00eda Ranke que se estaba ante \u00abel m\u00e1s fecundo error de todos los tiempos\u00bb, pues si Col\u00f3n no hubiese encontrado el Nuevo Mundo, \u00e9l y todos los tripulantes de la expedici\u00f3n hubiesen pasado a engrosar la nutrida n\u00f3mina de navegantes desaparecidos en el Oc\u00e9ano.<\/p>\n<p align=\"JUSTIFY\">\u00bfCu\u00e1les fueron esos errores? Esencialmente dos: la incorrecta estimaci\u00f3n de la circunferencia terrestre y la a\u00fan m\u00e1s incorrecta estimaci\u00f3n del volumen de las tierras emergidas conocidas hasta ese momento.<\/p>\n<ul>\n<li>\n<p align=\"JUSTIFY\">Parece ser que la circunferencia de la Tierra fue calculada con precisi\u00f3n por distintos ge\u00f3grafos griegos y \u00e1rabes, pero Toscanelli o Col\u00f3n calcularon con millas italianas las estimaciones de los \u00e1rabes, de forma que redujeron en un 25 % la circunferencia terrestre hasta dejarla en unos 30.000 kil\u00f3metros.<\/p>\n<\/li>\n<li>\n<p align=\"JUSTIFY\">El segundo aspecto en cuesti\u00f3n era la estimaci\u00f3n de la masa continental emergida. Ptolomeo afirm\u00f3 que cubr\u00eda 180\u00ba, mientras que para Marino de Tiro era de 225\u00ba, a lo cual se a\u00f1adieron otros 28\u00ba a partir de la descripci\u00f3n de Marco Polo y 30\u00ba m\u00e1s que ser\u00eda la distancia entre Jap\u00f3n y China. Quedaba as\u00ed un oc\u00e9ano de 77\u00ba, y contando con las Canarias y otras posibles escalas, el viaje ser\u00eda factible, ya que entre las Canarias y Cipango la distancia era de 4.450 kil\u00f3metros y de 6.575 kil\u00f3metros hasta Catay, cuando en realidad existen, respectivamente, 19.600 y 21.800 kil\u00f3metros.<\/p>\n<\/li>\n<li>\n<p align=\"JUSTIFY\">Otros mapas del siglo XV ya mostraban que la distancia a Catay por tierra era la mitad de lo que supon\u00eda Col\u00f3n y el error en la estimaci\u00f3n del grado se puede considerar impropio de los navegantes portugueses del momento. Es un grave error, pero si a esa distancia no se encontraba el codiciado Extremo Oriente lo cierto es que se encontraron unas tierras a las que en un primer momento se quiso identificar con las m\u00e1s lejanas a las que se refiri\u00f3 Marco Polo.<\/p>\n<\/li>\n<\/ul>\n<p align=\"JUSTIFY\">\u00bfFue realmente una casualidad? Es una pregunta que distintos autores se han planteado continuamente desde fechas inmediatas al propio descubrimiento. Ya en La Espa\u00f1ola corri\u00f3 el rumor de que Col\u00f3n no hab\u00eda llegado a esas tierras por casualidad ni por sus conclusiones cient\u00edficas, sino que dispon\u00eda de \u00abinformaci\u00f3n privilegiada\u00bb. Hay divergencias entre los distintos cronistas que se hacen eco del suceso, pero esencialmente hablan de una nave arrastrada al otro lado del Atl\u00e1ntico por las corrientes y que pudo regresar con grandes dificultades, de forma que qued\u00f3 un solo superviviente que pudo informar a Col\u00f3n de la existencia de esas tierras y los rumbos de ida y vuelta.<\/p>\n<p align=\"JUSTIFY\">Fray Bartolom\u00e9 de Las Casas, por ejemplo, habla del piloto superviviente de esa expedici\u00f3n que lleg\u00f3 a Porto Santo, \u00abel cual, en reconocimiento de la amistad vieja o de aquellas buenas y caritativas obras, viendo que se quer\u00eda morir [que se iba a morir] descubri\u00f3 a Crist\u00f3bal Col\u00f3n todo lo que les hab\u00eda acontecido, y diole los rumbos y caminos que hab\u00edan llevado y tra\u00eddo, y el paraje donde esta isla [se refiere a La Espa\u00f1ola] dejaba o hab\u00eda hallado, lo cual todo tra\u00eda por escrito\u00bb. Otros cronistas abundan en esa hip\u00f3tesis, y el Inca Garcilaso llega a identificarlo: Alonso S\u00e1nchez de Huelva.<\/p>\n<p align=\"JUSTIFY\">Esta hip\u00f3tesis ha sido reivindicada por Juan Manzano a partir de las expresiones contenidas en las Capitulaciones de Santa Fe, la certidumbre de Col\u00f3n en las rutas a seguir, tanto en el viaje de ida como en el de vuelta, y otros indicadores.<\/p>\n<p align=\"JUSTIFY\">Por tanto, la idea del predescubrimiento de Am\u00e9rica es tan sugestiva como discutible, y tan dif\u00edcil de demostrar como de refutar. Lo \u00fanico cierto -y seg\u00fan fray Bartolom\u00e9 de Las Casas- es que Col\u00f3n \u00abten\u00eda certidumbre de que hab\u00eda de descubrir tierras y gentes, como si en ellas personalmente hubiera estado\u00bb. Y que \u00abtan cierto iba de descubrir lo que descubri\u00f3 y de hallar lo que hall\u00f3, como si dentro de una c\u00e1mara con su propia llave lo tuviera\u00bb.<\/p>\n<h4 class=\"western\"><a name=\"__RefHeading__6242_772410752\"><\/a>Un proyecto para Castilla<\/h4>\n<p align=\"JUSTIFY\">No se sabe la fecha -aunque debi\u00f3 ser entre 1483 y 1485-, ni tampoco demasiados detalles sobre la primera oferta que Col\u00f3n le hizo al rey de Portugal. Eran momentos de fuerte efervescencia en la empresa descubridora de Portugal. Los lusos estaban explorando la desembocadura del Congo y la costa m\u00e1s al sur, con la intenci\u00f3n de encontrar esa v\u00eda meridional que permitiese enlazar con el \u00cdndico y llegar a la tan deseada Tierra de las Especias.<\/p>\n<p align=\"JUSTIFY\">El proyecto de Col\u00f3n podr\u00eda parecer atractivo en este contexto; todo apunta a que ya entonces propuso llegar a Cipango y el Extremo Oriente por una v\u00eda m\u00e1s corta y directa que la hasta entonces todav\u00eda incierta ruta por el sur de \u00c1frica.<\/p>\n<p align=\"JUSTIFY\">Juan II encarg\u00f3 el an\u00e1lisis de este proyecto a una junta de expertos que desestim\u00f3 su viabilidad. Las razones que los cronistas e historiadores barajan para justificar este rechazo son esencialmente dos:<\/p>\n<ul>\n<li>\n<p align=\"JUSTIFY\">Que Col\u00f3n exigi\u00f3 unas compensaciones econ\u00f3micas y pol\u00edticas que parecieron excesivas, quiz\u00e1 en la l\u00ednea de las que despu\u00e9s reconocieron las Capitulaciones de Santa Fe.<\/p>\n<\/li>\n<li>\n<p align=\"JUSTIFY\">Y que los miembros de esa junta ten\u00edan ya los suficientes elementos de juicio como para desestimar, por fantasiosos, los presupuestos cient\u00edficos del proyecto colombino. Debieron cuestionar especialmente su valoraci\u00f3n del grado del c\u00edrculo terrestre. Por esta raz\u00f3n, algunos autores indican que el proyecto de Col\u00f3n lleg\u00f3 tarde a Portugal, donde ya se hab\u00eda desarrollado notablemente la observaci\u00f3n geogr\u00e1fica y se acariciaba la llegada a las Indias por el sur de \u00c1frica.<\/p>\n<\/li>\n<\/ul>\n<p align=\"JUSTIFY\">El proyecto no fue desestimado de forma definitiva, y Juan II no cerr\u00f3 la puerta a posteriores negociaciones; incluso puede ser que concediese mayor verosimilitud a los planteamientos colombinos de lo que se ha supuesto. Fernando Col\u00f3n, el hijo del descubridor, escribi\u00f3 que \u00abel rey envi\u00f3 en secreto una carabela a Cabo Verde para comprobar la tesis de su padre, que fracas\u00f3. Quiz\u00e1 para realizar el plan sin su autor se prepararon los [&#8230;] viajes de Arco, en 1484, y de Ferdinand van Olmen y Joham Afomso do Estreito en 1486, al oeste en busca de islas o tierra firme, siendo \u00e9ste el m\u00e1s cercano al plan colombino, lo que revela que en Portugal no se prescindi\u00f3 de la posibilidad de hallar tierras en el Atl\u00e1ntico\u00bb, fuesen las Indias o alguna de esas islas que formaban parte de la mencionada geograf\u00eda m\u00edtica de fines del siglo XV.<\/p>\n<p align=\"JUSTIFY\">Demetrio Ramos justifica el rechazo portugu\u00e9s en que Col\u00f3n pretend\u00eda seguir el paralelo de las Islas Canarias para llegar a Cipango, lo que podr\u00eda suponer la violaci\u00f3n del Tratado de Alca\u00e7ovas (de 1480) por parte de Portugal, ya que \u00e9ste conced\u00eda a Castilla las Islas Canarias \u00abganadas e por ganar\u00bb y lo que se encontrara podr\u00eda entrar en ellas. Ramos a\u00f1ade que quiz\u00e1 Col\u00f3n, ante la posibilidad de que Juan II de Portugal no aceptase la navegaci\u00f3n por el paralelo de las Canarias y le exigiese realizar la traves\u00eda transoce\u00e1nica por otra latitud, opt\u00f3 por acudir a La R\u00e1bida y ofrecer el proyecto a los Reyes Cat\u00f3licos.<\/p>\n<p align=\"JUSTIFY\">Para realizar lo que el mismo Col\u00f3n denomin\u00f3 \u00abla empresa de Indias\u00bb era menester el apoyo de un rey o de un noble poderoso. Desestimado el proyecto por el pa\u00eds que en esos momentos se encontraba a la cabeza de las exploraciones ultramarinas, Col\u00f3n decidi\u00f3 buscar un nuevo patrocinador.<\/p>\n<p align=\"JUSTIFY\">Col\u00f3n, ya viudo, lleg\u00f3 a Castilla hacia mediados de 1485 con su hijo Diego. Se dirigi\u00f3 hacia Palos de La Frontera, un puerto andaluz del condado de Niebla, al borde de la r\u00eda del R\u00edo Tinto y frente a la barra del Salt\u00e9s. M\u00faltiples motivos pudieron causar dicha elecci\u00f3n:<\/p>\n<ul>\n<li>\n<p align=\"JUSTIFY\">Sin duda, influyeron razones de \u00edndole familiar, pues en Palos de La Frontera o en Huelva resid\u00edan algunos de sus cu\u00f1ados.<\/p>\n<\/li>\n<li>\n<p align=\"JUSTIFY\">Quiz\u00e1 buscase en el monasterio de La R\u00e1bida noticias geogr\u00e1ficas y apoyo de unos frailes a los que estaba encomendada la labor misional en las Islas Canarias y en la costa occidental africana.<\/p>\n<\/li>\n<\/ul>\n<p align=\"JUSTIFY\">La visita a La R\u00e1bida tambi\u00e9n ha dado lugar a diversas controversias. Desde luego no fue una visita por azar, pues este monasterio no se encontraba en ninguna ruta habitual de comunicaci\u00f3n. Algunos historiadores de los siglos XVI y XX han cuestionado que Col\u00f3n visitase en 1485 el monasterio de La R\u00e1bida, y han datado dicho primer contacto unos a\u00f1os m\u00e1s tarde, en 1491. Quienes piensan que hubo dos viajes -1485 y 1491- apuntan que en la primera fecha entr\u00f3 en contacto con el fraile astr\u00f3logo fray Antonio de Marchena, quien tendr\u00eda un papel fundamental en las posteriores gestiones de Col\u00f3n, y se\u00f1alan como posible la relaci\u00f3n con un marinero que hab\u00eda participado en el viaje de Teive al oeste del Atl\u00e1ntico; una expedici\u00f3n que quiz\u00e1 pudo avistar las costas de Terranova.<\/p>\n<p align=\"JUSTIFY\">Tras su primera estancia en Palos, Col\u00f3n inici\u00f3 sus gestiones ante los Reyes Cat\u00f3licos en C\u00f3rdoba, donde resid\u00eda la Corte por su cercan\u00eda al frente granadino. Quiz\u00e1 en estos momentos las influencias de los monjes de La R\u00e1bida le abrieron determinadas v\u00edas, pues el Descubridor pudo entablar contacto con el poderoso confesor de la reina, fray Hernando de Talavera e, incluso, con el cardenal Mendoza.<\/p>\n<p align=\"JUSTIFY\">Pese a que en un primer momento el Consejo desestim\u00f3 su proyecto, los personajes influyentes que conoci\u00f3 -y, entre ellos, quiz\u00e1 nobles como los duques de Medinaceli y Medinasidonia- le facilitaron una entrevista personal con los Reyes Cat\u00f3licos en Alcal\u00e1 de Henares, en enero de 1486, y otra, al mes siguiente, en Madrid.<\/p>\n<p align=\"JUSTIFY\">La primera impresi\u00f3n causada por el proyecto colombino no result\u00f3 favorable. No obstante, gracias a las gestiones del padre Marchena, los monarcas acordaron nombrar una Junta que examinase la \u00abempresa de Indias\u00bb.<\/p>\n<p align=\"JUSTIFY\">Tras valorar como inviable el viaje-proyecto, la comisi\u00f3n emiti\u00f3 una resoluci\u00f3n contraria a las pretensiones de Col\u00f3n. Aunque no es posible determinar a ciencia cierta las causas de dicho dictamen, algunos autores afirman que el factor decisivo fue que Isabel la Cat\u00f3lica no quer\u00eda violar los t\u00e9rminos del Tratado de Alca\u00e7ovas. No obstante, otros autores se\u00f1alan un segundo motivo: los reyes no deseaban dispersar sus recursos en otro proyecto que no fuera el de la conquista del reino de Granada. Pese a la resoluci\u00f3n negativa de la Junta, Col\u00f3n no se desanim\u00f3 y volvi\u00f3 a entrevistarse con los Reyes Cat\u00f3licos en M\u00e1laga, a finales del verano de 1487. Los resultados del encuentro volvieron a ser negativos.<\/p>\n<p align=\"JUSTIFY\">Los a\u00f1os 1487 y 1488 debieron ser especialmente duros para el descubridor. En el terreno econ\u00f3mico su situaci\u00f3n fue dif\u00edcil; aunque recibi\u00f3 espor\u00e1dicos apoyos econ\u00f3micos, tuvo que vender libros y mapas que \u00e9l mismo dibujaba.<\/p>\n<p align=\"JUSTIFY\">La noticia de que Bartolome Dias hab\u00eda doblado el Cabo de Buena Esperanza, demostrando definitivamente que exist\u00eda comunicaci\u00f3n mar\u00edtima entre los oc\u00e9anos Atl\u00e1ntico e \u00cdndico y, por tanto, una v\u00eda para llegar a Asia por mar, hizo temer a Col\u00f3n que su proyecto fuese abandonado definitivamente. Por ello, intent\u00f3 agilizar los tr\u00e1mites en los distintos frentes. Escribi\u00f3 a Juan II de Portugal y \u00e9ste le contest\u00f3 invit\u00e1ndole a ir a Lisboa. Con esta carta se entrevist\u00f3 de nuevo con los Reyes Cat\u00f3licos, quienes aplazaron su decisi\u00f3n definitiva y le dieron una subvenci\u00f3n. A\u00fan as\u00ed, no se opusieron a que restableciese las negociaciones en Portugal.<\/p>\n<p align=\"JUSTIFY\">No se sabe a ciencia cierta si Col\u00f3n lleg\u00f3 a realizar un nuevo viaje a Portugal a finales de 1488; de todos modos, si lo hizo, la respuesta debi\u00f3 ser igualmente negativa. S\u00ed se sabe que por esas fechas envi\u00f3 a su hermano Bartolom\u00e9 a presentar su proyecto ante los reyes de Francia e Inglaterra.<\/p>\n<p align=\"JUSTIFY\">A finales de 1488 o principios de 1489 -Romeu de Armas defiende que fue en 1485-, Col\u00f3n obtuvo el patronazgo declarado del duque de Medinaceli, que incluso lleg\u00f3 a plantearse la posibilidad de financiar el viaje tentado por las riquezas que podr\u00eda obtener.<\/p>\n<p align=\"JUSTIFY\">Las influencias de Medinaceli quiz\u00e1 fueron las que hicieron decantarse en favor de Col\u00f3n a personalidades como el cardenal Mendoza, el contador real Alonso de Quintanilla o fray Diego de Deza, preceptor del pr\u00edncipe D. Juan. Con estos apoyos, Col\u00f3n obtuvo una nueva entrevista con los Reyes Cat\u00f3licos en Ja\u00e9n.<\/p>\n<p align=\"JUSTIFY\">Los buenos augurios de esta entrevista se truncaron con el alargamiento de la guerra de Granada -se supon\u00eda su fin con la rendici\u00f3n de Baza-. Nuevamente el proyecto fue paralizado y acentu\u00f3 la penuria econ\u00f3mica de Col\u00f3n, que volvi\u00f3 a entrar en negociaciones con el rey de Francia. Quiz\u00e1 pensando ya en abandonar Espa\u00f1a, Col\u00f3n se dirigi\u00f3 de nuevo a La R\u00e1bida. All\u00ed entr\u00f3 en juego un personaje fundamental: fray Juan P\u00e9rez, que hab\u00eda sido confesor de la reina. P\u00e9rez le escribi\u00f3 a la propia Isabel la Cat\u00f3lica y \u00e9sta convoc\u00f3 a Col\u00f3n en Santa Fe -lugar en el que se encontraban los monarcas para el definitivo asedio de Granada- y le proporcion\u00f3 una nueva ayuda econ\u00f3mica.<\/p>\n<p align=\"JUSTIFY\">De todas formas, tampoco acab\u00f3 el rosario de problemas. Col\u00f3n encontr\u00f3 en Santa Fe importantes valedores, hombres que hab\u00eda ido ganando para su causa en los a\u00f1os anteriores, y entre ellos los miembros del llamado \u00abgrupo aragon\u00e9s\u00bb, formado en parte por conversos con fuertes vinculaciones en el mundo de las finanzas y que gozaban de la confianza personal de Fernando el Cat\u00f3lico. Por el contrario, tuvo que enfrentarse con una nueva Junta, que se pronunci\u00f3 negativamente ante lo que \u00e9sta consideraba exorbitantes pretensiones econ\u00f3micas y honores de Col\u00f3n, \u00abmandando los Reyes que le dijesen que se fuese en hora buena\u00bb, seg\u00fan apostilla Las Casas en su relato de los hechos.<\/p>\n<p align=\"JUSTIFY\">Desanimado, Col\u00f3n decidi\u00f3 marchar a Francia. No obstante, sus valedores -Luis de Sant\u00e1ngel, entre otros,- iniciaron toda una serie de gestiones en la Corte, logrando doblegar la oposici\u00f3n de hombres como Talavera y comprometi\u00e9ndose a gestionar los fondos suficientes para la realizaci\u00f3n de la empresa. La rapidez de las diligencias hizo que el mensajero real, portador de la contraorden, alcanzase a Col\u00f3n en la aldea de Pinos-Puente, a 6 kil\u00f3metros de Santa Fe.<\/p>\n<p align=\"JUSTIFY\">Aunque la decisi\u00f3n pol\u00edtica estaba tomada, Col\u00f3n y los monarcas comenzaron las negociaciones de los t\u00e9rminos de la expedici\u00f3n. Y \u00e9stas se prolongaron durante unos tres meses. Finalmente, todas las pretensiones del marino fueron aceptadas en las Capitulaciones de Santa Fe, firmadas el 17 de abril de 1492 por Juan de Coloma -secretario de los Reyes Cat\u00f3licos, quien actu\u00f3 en su nombre- y fray Juan P\u00e9rez -en representaci\u00f3n de Col\u00f3n-.<\/p>\n<h3 class=\"western\"><a name=\"__RefHeading__6244_772410752\"><\/a>El primer viaje: financiaci\u00f3n de la empresa y bases de partida<\/h3>\n<h4 class=\"western\"><a name=\"__RefHeading__6246_772410752\"><\/a>Una cuesti\u00f3n previa: las Capitulaciones de Santa Fe<\/h4>\n<p align=\"JUSTIFY\">El an\u00e1lisis de este transcendental documento ha generado numerosos estudios, siendo el m\u00e1s importante el de Rumeu de Armas.<\/p>\n<p align=\"JUSTIFY\">La interpretaci\u00f3n de las <i>Capitulaciones de Santa Fe<\/i> ha dado origen a diversas controversias. De ellas, quiz\u00e1 la m\u00e1s importante sea la de su mismo car\u00e1cter. Algunos investigadores propugnan que tuvieron car\u00e1cter de concesi\u00f3n graciosa de Isabel y Fernando. Otros, en cambio, explican que ten\u00edan m\u00e1s bien un car\u00e1cter de contrato. La diferencia entre ambas concepciones radica en que en el primer caso, los monarcas pod\u00edan modificar las condiciones de la gracia; mientras que en el segundo, el contrato estaba amparado por el Derecho Natural, que obligaba a su cumplimento incluso a los reyes. Esta cuesti\u00f3n ya se suscit\u00f3 en tiempos de Col\u00f3n y de su heredero directo, y entonces tuvo una gran importancia y fue debatida en enconados pleitos. Las investigaciones deducen que las Capitulaciones fueron, en esencia, un contrato.<\/p>\n<p align=\"JUSTIFY\">Cabe plantear otra cuesti\u00f3n, \u00bfactuaron los Reyes Cat\u00f3licos intentando sortear los t\u00e9rminos del Tratado de Alca\u00e7ovas? Aunque son numerosas las hip\u00f3tesis planteadas, los Reyes se titularon en las Capitulaciones \u00abse\u00f1ores de los mares oc\u00e9anos\u00bb, denominaci\u00f3n excesiva y contraria al referido tratado:<\/p>\n<ul>\n<li>\n<p align=\"JUSTIFY\">En primer lugar, se reconoci\u00f3 a Col\u00f3n el t\u00edtulo de Almirante en todas las islas y tierras \u00abque por su mano e yndustria se descubrieran o ganaran\u00bb, como dice el mismo documento. Sus prerrogativas ser\u00edan iguales a las del Almirante de Castilla, y las obtendr\u00eda con car\u00e1cter hereditario para sus sucesores. No es un t\u00edtulo puramente honor\u00edfico sino que era el t\u00edtulo de mayor jerarqu\u00eda dentro de la nobleza castellana, pero tambi\u00e9n llevaba anejos importantes derechos econ\u00f3micos.<\/p>\n<\/li>\n<li>\n<p align=\"JUSTIFY\">Tambi\u00e9n le correspondi\u00f3 al marino el t\u00edtulo de Virrey y Gobernador General de todas las tierras que descubriese, con la facultad de proponer ternas de candidatos a la elecci\u00f3n real para cubrir todos los cargos de gobierno que debieran nombrarse en dichas tierras.<\/p>\n<\/li>\n<li>\n<p align=\"JUSTIFY\">Le toc\u00f3 la d\u00e9cima parte de todas las riquezas que se descubriesen y la misma proporci\u00f3n de los beneficios del comercio en los l\u00edmites del Almirantazgo.<\/p>\n<\/li>\n<li>\n<p align=\"JUSTIFY\">Le fue asignada la facultad de juzgar en toda una serie de litigios que se suscitasen en torno a las citadas mercanc\u00edas.<\/p>\n<\/li>\n<li>\n<p align=\"JUSTIFY\">Y se le permiti\u00f3 \u00abcontribuir con la octava parte en la armaz\u00f3n de nav\u00edos que fueran a tratar y negociar a las tierras descubiertas. A cambio recibir\u00eda otra octava parte de las ganancias\u00bb.<\/p>\n<\/li>\n<\/ul>\n<p align=\"JUSTIFY\">Todas estas concesiones estaban condicionadas por el \u00e9xito de la empresa. Pocos d\u00edas despu\u00e9s, el 30 de abril del mismo 1492, los Reyes Cat\u00f3licos ampliaron a\u00fan m\u00e1s dichas gracias, convirtiendo en hereditario el t\u00edtulo de Virrey y reconoci\u00e9ndole la categor\u00eda de \u00abDon\u00bb. Y en 1495, los monarcas accedieron a su pretensi\u00f3n de tener la exclusividad para fletar expediciones de descubrimiento, aunque fue una prerrogativa que le dur\u00f3 muy poco tiempo.<\/p>\n<p align=\"JUSTIFY\">En conjunto, son unas concesiones desorbitadas, que contrastan con la pol\u00edtica autoritaria de los Reyes Cat\u00f3licos, intentando limitar las prerrogativas de los poderes internos de sus reinos. De hecho, le reconocieron a Col\u00f3n -tal como afirma Chaunu, \u00abun inmenso e ilimitado se\u00f1or\u00edo, de tradici\u00f3n feudal, salvo la soberan\u00eda de los Reyes, que quedaba muy recortada en sus atribuciones\u00bb. Sin embargo, reproduc\u00eda las cartas de donaci\u00f3n concedidas por los reyes de Portugal a los que hab\u00edan descubierto islas al oeste de las Azores.<\/p>\n<p align=\"JUSTIFY\">Cabe destacar, por \u00faltimo, dos omisiones de las Capitulaciones:<\/p>\n<ul>\n<li>\n<p align=\"JUSTIFY\">En ning\u00fan momento se especificaron objetivos geogr\u00e1ficos. Las referencias a Catay, Cipango o las Indias siempre se encuentran en documentos privados. Se supone que la omisi\u00f3n tuvo por objeto no levantar recelos en Portugal.<\/p>\n<\/li>\n<li>\n<p align=\"JUSTIFY\">En segundo lugar, tampoco se habl\u00f3 en ning\u00fan momento de intereses de tipo misional, lo que ha alimentado toda una serie de elucubraciones contraponiendo las mentalidades de Col\u00f3n y la de los Reyes Cat\u00f3licos.<\/p>\n<\/li>\n<\/ul>\n<h4 class=\"western\"><a name=\"__RefHeading__6248_772410752\"><\/a>Los preparativos<\/h4>\n<p align=\"JUSTIFY\">Entre los documentos expedidos por los Reyes Cat\u00f3licos el 30 de abril de 1492 sobresale una provisi\u00f3n dirigida a los vecinos de Palos de la Frontera, que les ordenaba servir con dos carabelas durante doce meses, en virtud de unas penas impuestas con autoridad. El costo de la expedici\u00f3n fue estimado en 2.000.000 de maraved\u00eds, m\u00e1s el sueldo de Col\u00f3n. En contra de la idea popular de que fue sufragado por \u00ablas joyas de Isabel la Cat\u00f3lica\u00bb, la mitad de dicho dinero lo prest\u00f3 el ya citado Luis de Sant\u00e1ngel con fondos de la Santa Hermandad, la cuarta parte la aport\u00f3 el mismo Col\u00f3n -que los pidi\u00f3 prestados-, y la cantidad restante probablemente la derramaron banqueros y mercaderes italianos residentes en Andaluc\u00eda.<\/p>\n<p align=\"JUSTIFY\">La provisi\u00f3n del 30 de abril de 1492 fue le\u00edda el 23 de mayo de dicho a\u00f1o en la iglesia de San Jorge, en Palos, hecho que se puede considerar como el inicio de la partida de la expedici\u00f3n.<\/p>\n<p align=\"JUSTIFY\">Col\u00f3n comunic\u00f3 las \u00f3rdenes reales que tra\u00eda para las otras autoridades de los dem\u00e1s puertos del Atl\u00e1ntico andaluz, conmin\u00e1ndoles a que le auxiliasen en cuanto fuera menester. De todas formas, ni los hombres de Palos de la Frontera, ni los de los dem\u00e1s puertos se mostraron dispuestos a prestarle su colaboraci\u00f3n: por el objetivo indeterminado del viaje y por el hecho de que Col\u00f3n fuese desconocido para los marineros de la zona, lo que hac\u00eda que no confiasen en absoluto en \u00e9l.<\/p>\n<p align=\"JUSTIFY\">En estas condiciones, result\u00f3 fundamental la ayuda que le prestaron los hermanos Pinz\u00f3n, cuya amistad le procuraron los monjes de La R\u00e1bida. Los Pinz\u00f3n eran marinos que hab\u00edan ganado grandes riquezas y prestigio como comerciantes de salazones -desde los mares del norte hasta Italia-, como corsarios e, incluso, por haber participado en las recientes guerras contra Portugal. Col\u00f3n tambi\u00e9n cont\u00f3 con la ayuda de los Ni\u00f1o y los Quintero.<\/p>\n<p align=\"JUSTIFY\">Mart\u00edn Alonso Pinz\u00f3n tuvo una intervenci\u00f3n tan decisiva tanto en la recluta de hombres como en la de barcos que Col\u00f3n le prometi\u00f3 que partir\u00eda con \u00e9l las ganancias de la expedici\u00f3n.<\/p>\n<p align=\"JUSTIFY\">Si bien Col\u00f3n mand\u00f3 embargar unos barcos en Moguer, no los debi\u00f3 utilizar. Al parecer, fue Mart\u00edn Alonso Pinz\u00f3n quien contrat\u00f3 los barcos definitivos, pues \u00e9l conoc\u00eda bien las condiciones de los nav\u00edos de la regi\u00f3n, y es posible que los hubiera tenido a su servicio. La expedici\u00f3n parti\u00f3 con tres barcos, dos carabelas y una nao: una flota de configuraci\u00f3n similar a la utilizada por Bartolome Dias en 1487-1488.<\/p>\n<p align=\"JUSTIFY\">La nao era La Gallega, rebautizada como La Santa Mar\u00eda, propiedad de Juan de la Cosa, natural de Santo\u00f1a, pero vecino del Puerto de Santa Mar\u00eda.<\/p>\n<p align=\"JUSTIFY\">La carabela de menor tonelaje era La Santa Clara, rebautizada como La Ni\u00f1a, propiedad de Juan Ni\u00f1o, vecino de Moguer, y la pagaron los vecinos de Palos.<\/p>\n<p align=\"JUSTIFY\">La Pinta era de Crist\u00f3bal Quintero, vecino de Palos, y probablemente fue requisada, pues su due\u00f1o iba en el viaje \u00abde mala voluntad\u00bb.<\/p>\n<p align=\"JUSTIFY\">Sobre las caracter\u00edsticas t\u00e9cnicas de estos barcos hay estimaciones bastante divergentes, ya que a veces resulta dif\u00edcil se\u00f1alar las equivalencias entre las medidas antiguas y las actuales:<\/p>\n<ul>\n<li>\n<p align=\"JUSTIFY\">La Santa Mar\u00eda ten\u00eda una eslora de 29 metros, tres palos, velamen redondo y un tonelaje que Morrison estim\u00f3 en m\u00e1s de 100 tm. de arqueo -capacidad de carga de 100 toneles-, y que, en cambio, Molinari afirm\u00f3 que era de 325 tm. Fue comandada directamente por Col\u00f3n; su contramaestre fue Juan de la Cosa y los pilotos, Sancho Luis de Gama y Bartolom\u00e9 Rold\u00e1n.<\/p>\n<\/li>\n<li>\n<p align=\"JUSTIFY\">La Pinta ten\u00eda una eslora de 22 metros, tres palos, velamen redondo y la mitad de tonelaje que La Santa Mar\u00eda. Fue capitaneada por Mart\u00edn Alonso Pinz\u00f3n, el contramaestre fue su hermano Francisco Mart\u00edn Pinz\u00f3n y el piloto, Crist\u00f3bal Garc\u00eda Sarmiento.<\/p>\n<\/li>\n<li>\n<p align=\"JUSTIFY\">La Ni\u00f1a ten\u00eda una eslora de 24 metros, desplazaba un tonelaje algo menor que La Pinta. Ten\u00eda tres palos con velas latinas, pero fueron cambiadas en la escala de Canarias por otras redondas. Fue mandada por Vicente Y\u00e1\u00f1ez Pinz\u00f3n, su contramaestre fue Juan Ni\u00f1o y el piloto, tal vez, Pero Alonso Ni\u00f1o.<\/p>\n<\/li>\n<\/ul>\n<p align=\"JUSTIFY\">Seg\u00fan Alicia Gould, partieron 87 tripulantes y otros 9 marinos. No obstante, otros investigadores han elevado la cifra de expedicionarios hasta 120 hombres. En su mayor parte, los tripulantes eran andaluces, de Palos y localidades vecinas, aunque hab\u00eda algunos vascos y hombres de otras procedencias. Tambi\u00e9n viajaron cuatro penados -un homicida y tres acusados de cohecho. Asimismo, la expedici\u00f3n cont\u00f3 con un m\u00e9dico, un cirujano, un escribano, un int\u00e9rprete que conoc\u00eda el \u00e1rabe y el hebreo; en cambio, no se embarc\u00f3 ning\u00fan sacerdote, lo que ha dado lugar a toda una serie de disquisiciones sobre los objetivos del viaje y la mentalidad de Col\u00f3n.<\/p>\n<h4 class=\"western\"><a name=\"__RefHeading__6250_772410752\"><\/a>Venturas y desventuras de un viaje decisivo<\/h4>\n<p align=\"JUSTIFY\">Del primer viaje de Col\u00f3n se conserva un documento excepcional, el Diario que redact\u00f3 el propio descubridor, gracias al resumen del mismo que realiz\u00f3 fray Bartolom\u00e9 de las Casas. Las Casas recogi\u00f3 todo lo esencial y los detalles que le parecieron de inter\u00e9s, reproduciendo literalmente un n\u00famero muy considerable de p\u00e1rrafos. Pese a que la copia que utiliz\u00f3 el regular ten\u00eda una letra en ocasiones confusa, la rigurosidad de su trabajo, junto a otros indicios. El transcriptor utiliz\u00f3 el Diario en su Historia de las Indias, lo que ha permitido complementar su resumen, as\u00ed como los datos ofrecidos por la menos fiable versi\u00f3n del hijo de Crist\u00f3bal, Fernando Col\u00f3n.<\/p>\n<p align=\"JUSTIFY\">La expedici\u00f3n parti\u00f3 de Palos el 3 de agosto de 1492. Tras o\u00edr misa, los tripulantes se trasladaron en botes a las naves, que estaban ancladas en la barra de Salt\u00e9s, frente a la Punta del Sebo. Los primeros augurios no fueron demasiado positivos, porque apenas tres d\u00edas despu\u00e9s se desencaj\u00f3 el tim\u00f3n de La Pinta, quiz\u00e1 de forma intencionada. Ello oblig\u00f3 a la expedici\u00f3n a detenerse en las Canarias, islas a las que llegaron el 9 de agosto. Las reparaciones duraron casi un mes. Mientras tanto, se procedi\u00f3 al cambio del velamen de La Ni\u00f1a. El jueves 6 de septiembre, los expedicionarios partieron desde La Gomera hacia lo desconocido, aunque una calma les oblig\u00f3 a permanecer dos d\u00edas pr\u00e1cticamente parados frente a las islas. El 9 de septiembre, favorecidos por los alisios, pusieron proa hacia el oeste, perseguidos por el rumor de que una flotilla portuguesa de tres carabelas los estaba buscando. El d\u00eda 17 arribaron a los Sargazos, lo que aliment\u00f3 las expectativas por llegar pronto a tierra. La frustraci\u00f3n de esta esperanza hizo surgir la inquietud entre los tripulantes. Parad\u00f3jicamente, el desasosiego derivaba tambi\u00e9n de la regularidad y la fuerza del viento de popa, pues ello les hizo temer no poder hallar vientos favorables para el viaje de regreso. Por ello, Col\u00f3n, tal como escribi\u00f3 en su Diario, celebr\u00f3 durante la traves\u00eda la existencia espor\u00e1dica de vientos contrarios. Asimismo, para tranquilizar a sus marineros, tom\u00f3 una segunda precauci\u00f3n: con relativa frecuencia se preocup\u00f3 por comunicar de manera oficial a los tripulantes estimaciones de distancias navegadas menores a las reales, anotando las verdaderas en secreto.<\/p>\n<p align=\"JUSTIFY\">Desde el 25 de septiembre crecieron considerablemente las murmuraciones. Y el 6 de octubre estall\u00f3 un mot\u00edn que \u00fanicamente pudo ser dominado cuando Mart\u00edn Alonso Pinz\u00f3n impuso su firmeza. La inestabilidad volvi\u00f3 a resurgir, no obstante, cuatro d\u00edas despu\u00e9s, el 10 de octubre; pero entonces, Col\u00f3n ya hab\u00eda tomado una decisi\u00f3n, que fue fundamental. El mismo d\u00eda de la revuelta, Mart\u00edn Alonso Pinz\u00f3n propuso cambiar el rumbo, pero Col\u00f3n se neg\u00f3. Sin embargo, el d\u00eda siguiente vio algunas bandadas de p\u00e1jaros y opt\u00f3 por dirigirse hacia el sudoeste. Y acert\u00f3 plenamente, pues de no haber variado la ruta, la flota habr\u00eda ido a parar, bien a la pen\u00ednsula de Florida (con mucha suerte), o bien al centro mismo del Atl\u00e1ntico, ya que con toda probabilidad la corriente del Golfo les habr\u00eda desviado de cualquier destino continental.<\/p>\n<p align=\"JUSTIFY\">Despu\u00e9s de muchas causalidades, por fin, la noche del 11 al 12 de octubre Col\u00f3n afirm\u00f3 haber visto una luz en la lejan\u00eda, por lo que orden\u00f3 a la tripulaci\u00f3n que redoblase su vigilancia e increment\u00f3 los premios para el primero que avistase tierra. Y a las dos de la madrugada, Juan Rodr\u00edguez Bermejo, conocido como Rodrigo de Triana, dio la voz de \u00abtierra\u00bb: una isla coralina del archipi\u00e9lago de las Bahamas, que bautiz\u00f3 con el nombre de San Salvador.<\/p>\n<p align=\"JUSTIFY\">Sobre la traves\u00eda, cabe plantear que descontando los dos d\u00edas de calma que estuvieron frente a las Canarias, habr\u00eda durado 34 d\u00edas de navegaci\u00f3n por mares desconocidos. Una navegaci\u00f3n puramente a la estima, intuitiva, pues Col\u00f3n calcul\u00f3 las distancias navegadas a ojo (todav\u00eda no exist\u00eda la corredera). El descubridor sigui\u00f3 el paralelo 28\u00ba N. -el de La Gomera- por las expresas \u00f3rdenes de evitar la infracci\u00f3n del tratado con Portugal. Un ruta tan acertada que fue la que siguieron pr\u00e1cticamente todos los convoyes que se dirigieron al Nuevo Mundo en los siglos posteriores. Si acaso, un rumbo algo m\u00e1s meridional, pues la l\u00ednea apuntada se halla en el l\u00edmite entre los alisios y las calmas. En el segundo viaje y en las traves\u00edas posteriores, los navegantes buscaron la fuerza del alisio del noreste un poco m\u00e1s al sur, partiendo de los 28 \u00ba N. de La Gomera para trazar un gran arco que llevaba a los 13 \u00f3 14 \u00ba N., en las Peque\u00f1as Antillas.<\/p>\n<p align=\"JUSTIFY\">El viaje fue relativamente r\u00e1pido, a una velocidad comparable a la que lograron los convoyes de los siglos XVI y XVII, lo que ha dado lugar a todo tipo de comentarios, alimentando las suposiciones de que Col\u00f3n conoc\u00eda lo que estaba haciendo. De todas formas, al despertar el alba el 12 de octubre, Col\u00f3n crey\u00f3 ver el extremo oriental de las tierras descritas por Marco Polo, sin tomar conciencia, como quiz\u00e1 nunca la tom\u00f3, de que estaban ante unas costas nunca antes avistadas por europeos.<\/p>\n<p align=\"JUSTIFY\">La idea de un viaje entre Europa y Asia, atravesando el Atl\u00e1ntico, fue una hip\u00f3tesis manejada ya por los sabios cl\u00e1sicos. Arist\u00f3teles, por ejemplo, escribi\u00f3, despu\u00e9s de demostrar la esfericidad de la Tierra, que se pod\u00eda navegar de las Columnas de H\u00e9rcules a las tierras del Extremo Oriente en pocos d\u00edas. Y S\u00e9neca hizo alusi\u00f3n en repetidas ocasiones a dicha posibilidad. Por ejemplo, en Medea escribi\u00f3 unas l\u00edneas ciertamente prof\u00e9ticas: \u00abLlegar\u00e1 el momento en que las cadenas del Oc\u00e9ano caigan a un lado y un vasto continente sea revelado, en que un piloto descubra nuevos mundos y Tule deje de ser el \u00faltimo extremo de la Tierra\u00bb. Y en la misma l\u00ednea, tambi\u00e9n dej\u00f3 escrito: \u00abEn realidad, \u00bfqu\u00e9 distancia hay entre las playas extremas de Hispania y las de la India? Poqu\u00edsimos d\u00edas de navegaci\u00f3n, si sopla para la nave un viento propicio\u00bb.<\/p>\n<p align=\"JUSTIFY\">La idea de encontrar las Indias atravesando el Atl\u00e1ntico no era nueva. Fue manifestada tanto en la \u00e9poca cl\u00e1sica como en v\u00edsperas del proyecto colombino. Pero el problema en ambos momentos fue el mismo: que alguien quisiese y lograse llevarla a la pr\u00e1ctica. Es decir, \u00ablos m\u00e1s osados admit\u00edan que el viaje a China, rumbo al oeste, pod\u00eda hacerse, y unos cuantos opinaban que deb\u00eda hacerse; pero nadie cuid\u00f3 de intentarlo, hasta que el joven genov\u00e9s Cristoforo Colombo comenz\u00f3 a importunar a la gente para que financiara el proyecto\u00bb.<\/p>\n<p align=\"JUSTIFY\">En la ma\u00f1ana del 12 de octubre de 1492 Col\u00f3n llev\u00f3 a la praxis la traves\u00eda del Atl\u00e1ntico. El presuntamente genov\u00e9s, Mart\u00edn Alonso Pinz\u00f3n, Vicente Y\u00e1\u00f1ez y el escribano desembarcaron en San Salvador.<\/p>\n<p align=\"JUSTIFY\">Tras esta primera toma de contacto con las tierras del Nuevo Mundo, la expedici\u00f3n se dedic\u00f3 a explorar la zona. Y a partir del d\u00eda 14 descubri\u00f3 cuatro nuevas islas que Col\u00f3n bautiz\u00f3 con nombres religiosos y pol\u00edticos: Santa Mar\u00eda de la Concepci\u00f3n (actualmente Cayo Rum), la Fernandina (Long), Isabela (Crooked) y Juana (Cuba). Seg\u00fan Morrison, Col\u00f3n actu\u00f3 con rectitud l\u00f3gica y teol\u00f3gica a la hora de las designaciones. La primera isla recibi\u00f3 el nombre de Cristo; la segunda, el nombre de la madre de Dios en el misterio franciscano de la Inmaculada Concepci\u00f3n; y despu\u00e9s fueron honrados el rey Fernando, la reina Isabel y el pr\u00edncipe heredero Juan.<\/p>\n<p align=\"JUSTIFY\">Col\u00f3n lleg\u00f3 a Cuba, isla que en un primer momento identific\u00f3 con la ansiada Catay. Explor\u00f3 la costa occidental y envi\u00f3 desde all\u00ed una delegaci\u00f3n que deb\u00eda entrevistarse con el Gran Khan, pero que no encontr\u00f3 m\u00e1s que a un cacique local cuya riqueza no satisfizo las expectativas de los espa\u00f1oles. Dicha embajada s\u00ed se llev\u00f3 una gran sorpresa ya que por primera vez los europeos vieron a los ind\u00edgenas fumar tabaco.<\/p>\n<p align=\"JUSTIFY\">En esos momentos las desavenencias entre Col\u00f3n y Mart\u00edn Alonso Pinz\u00f3n llegaron a su punto culminante. Y el 21 de noviembre este \u00faltimo decidi\u00f3 separarse de aqu\u00e9l, aprovechando las mejores condiciones marineras de La Pinta en comparaci\u00f3n con las de La Santa Mar\u00eda. Y comenzaron a buscar cada uno por su cuenta los or\u00edgenes de ese oro del que hab\u00edan encontrado indicios tan abundantes como imprecisos.<\/p>\n<p align=\"JUSTIFY\">Primero Mart\u00edn Alonso Pinz\u00f3n, y poco despu\u00e9s el propio Col\u00f3n arribaron a Hait\u00ed, a la que \u00e9ste bautiz\u00f3 como La Espa\u00f1ola. En ella encontraron mayores indicios de oro y algunos caciques con un ceremonial m\u00e1s desarrollado.<\/p>\n<p align=\"JUSTIFY\">Sin embargo, los planes de Col\u00f3n se vieron profundamente alterados de la noche a la ma\u00f1ana del d\u00eda de Navidad, por un lamentable accidente. Una falta de atenci\u00f3n del piloto de La Santa Mar\u00eda propici\u00f3 que la nao encallase y fuese imposible recuperarla. Los expedicionarios pudieron salvar el cargamento y los materiales de la embarcaci\u00f3n. No obstante, como en La Ni\u00f1a no hab\u00eda espacio para los tripulantes de la nao, Col\u00f3n hubo de tomar una importante decisi\u00f3n: fund\u00f3 la primera colonia en tierras del Nuevo Mundo, el Fuerte de Navidad, donde quedaron 39 hombres al mando de Diego de Arana.<\/p>\n<p align=\"JUSTIFY\">El 4 de enero de 1493, Col\u00f3n decidi\u00f3 emprender el viaje de regreso. Dos d\u00edas despu\u00e9s se reencontr\u00f3 con La Pinta, y ambos bandos decidieron unirse de nuevo. Y aunque recibieron noticias de la existencia de nuevas islas y de que a diez d\u00edas de navegaci\u00f3n en canoa desde Jamaica hab\u00eda tierra firme, el marino supuestamente genov\u00e9s persisti\u00f3 en su intenci\u00f3n de volver al Viejo Mundo.<\/p>\n<p align=\"JUSTIFY\">El 16 de enero la expedici\u00f3n emprendi\u00f3 la traves\u00eda de vuelta. El regreso fue m\u00e1s dif\u00edcil que la ida, pero Col\u00f3n demostr\u00f3 sus expertas cualidades marineras al llevar sus barcos al Mar del Te, en busca de los vientos del oeste, cuya existencia quiz\u00e1 conociera durante su estancia en Portugal o, simplemente, seg\u00fan Morrison, descubriese por causalidad: Col\u00f3n acert\u00f3 tomando la mejor ruta de vuelta.<\/p>\n<p align=\"JUSTIFY\">El 12 de febrero las carabelas hab\u00edan alcanzado el suroeste de Las Azores (aunque desconoc\u00edan su posici\u00f3n). Entonces, les sobrevino una tremenda tormenta, que capearon con grand\u00edsima dificultad y que dos d\u00edas m\u00e1s tarde provoc\u00f3 que se separaran. La situaci\u00f3n debi\u00f3 ser tan desesperada que muchos de los tripulantes, temiendo un fatal desenlace, llegaron a realizar votos de peregrinaci\u00f3n si lograban salvarse.<\/p>\n<p align=\"JUSTIFY\">El 18 de febrero, La Ni\u00f1a ancl\u00f3 en la isla de Santa Mar\u00eda, en las Azores, lo que propici\u00f3 una serie de problemas con las autoridades locales, que apresaron a algunos hombres. Superadas estas adversidades, Col\u00f3n hubo de enfrentarse de nuevo con seis d\u00edas de tempestad y acab\u00f3 llegando el 4 de marzo a las cercan\u00edas de la Roca de Cintra, frente a Lisboa, ciudad en la que finalmente se vio obligado a entrar. All\u00ed se entrevist\u00f3 con Juan II quien, con amenazas y promesas, trat\u00f3 de beneficiarse del descubrimiento. Pero Col\u00f3n logr\u00f3 superar las presiones del soberano luso, aduciendo su condici\u00f3n de Almirante de Castilla y demostrando que su viaje no hab\u00eda tenido como lugar de destino Guinea, sino que ven\u00eda del oeste, de las Indias. \u00abParec\u00eda a todos que hab\u00eda ganado la carrera hacia el objetivo tan ambicionado por Portugal\u00bb.<\/p>\n<p align=\"JUSTIFY\">El 15 de marzo entr\u00f3 en Palos, 32 semanas despu\u00e9s de su partida, pocas horas antes de que lo hiciese Mart\u00edn Alonso Pinz\u00f3n con La Pinta. El \u00e9xito del viaje fue conocido de inmediato a todos los niveles. Col\u00f3n inform\u00f3 a los Reyes Cat\u00f3licos en Barcelona, a finales de abril. Isabel y Fernando le confirmaron todos los privilegios admitidos en las Capitulaciones de Santa Fe. La noticia del viaje se extendi\u00f3 por toda Europa con la impresi\u00f3n de una carta de Col\u00f3n que lo resum\u00eda, reeditada once veces en pocos meses.<\/p>\n<h3 class=\"western\"><a name=\"__RefHeading__6252_772410752\"><\/a>Posteriores viajes de Crist\u00f3bal Col\u00f3n<\/h3>\n<h4 class=\"western\"><a name=\"__RefHeading__6254_772410752\"><\/a>Primera expedici\u00f3n colonizadora<\/h4>\n<p align=\"JUSTIFY\">El segundo viaje de Crist\u00f3bal Col\u00f3n hacia las tierras reci\u00e9n descubiertas tuvo caracter\u00edsticas muy diferentes al anterior. Fue preparado febrilmente, con un importante volumen de recursos de todo tipo, y con la mirada puesta en el rival portugu\u00e9s.<\/p>\n<p align=\"JUSTIFY\">Cuantiosos pr\u00e9stamos fueron solicitados para sufragar los costes de la expedici\u00f3n. Entre los prestamistas destaca un banquero italiano a cuyo servicio trabajaba un hombre: Am\u00e9rico Vespucio.<\/p>\n<p align=\"JUSTIFY\">El organizador de este segundo viaje fue Juan Rodr\u00edguez de Fonseca, arcediano de Sevilla. Un ac\u00e9rrimo partidario del autoritarismo regio que acab\u00f3 enfrent\u00e1ndose con Col\u00f3n y que, para desgracia de \u00e9ste, se encarg\u00f3 de dirigir todas las cuestiones relativas al Nuevo Mundo hasta los primeros tiempos del reinado de Carlos I.<\/p>\n<p align=\"JUSTIFY\">Las expectativas originadas por el \u00e9xito del primer viaje provocaron un aluvi\u00f3n de solicitudes de candidatos a integrar la tripulaci\u00f3n de los distintos barcos integrantes de la flota. La organizaci\u00f3n decidi\u00f3 limitar el n\u00famero de expedicionarios a 1.000 hombres, de los cuales 800 hab\u00edan de ser soldados. No obstante, estas previsiones quedaron finalmente cortas, pues, al parecer, acabaron embarcando m\u00e1s de 1.200 hombres en un total de 17 buques, de los cuales 14 eran carabelas y 3 naos. La flota qued\u00f3 bajo el mando de Col\u00f3n y Pero Alonso Ni\u00f1o fue nombrado piloto mayor. Junto a los soldados, tambi\u00e9n formaron parte de la expedici\u00f3n hidalgos en busca de fortuna, labradores con animales, aperos agr\u00edcolas y semillas, artesanos con sus instrumentos, y un grupo de religiosos bajo la direcci\u00f3n de un benedictino de Montserrat.<\/p>\n<p align=\"JUSTIFY\">En suma, la Monarqu\u00eda Hisp\u00e1nica pretend\u00eda iniciar una aut\u00e9ntica colonizaci\u00f3n. Por ello, los Reyes Cat\u00f3licos le ordenaron a Col\u00f3n que favoreciese la conversi\u00f3n y el buen trato a los indios, y que promoviese la fundaci\u00f3n de una colonia cuyo comercio ser\u00eda monopolio compartido de ellos y del propio descubridor (siguiendo el modelo portugu\u00e9s de La Mina). Los monarcas concibieron la segunda \u00abempresa de Indias\u00bb como un negocio mixto, estatal-colombino, para el rescate de oro y mercanc\u00edas valiosas reservadas a la Corona. Y para velar por los intereses de la Real Hacienda incluyeron en la expedici\u00f3n a un teniente de los Contadores Mayores y planearon la creaci\u00f3n de aduanas en las tierras reci\u00e9n descubiertas y en C\u00e1diz. Asimismo, tambi\u00e9n ordenaron a Col\u00f3n que prosiguiese \u00ablos descubrimientos m\u00e1s al sur, buscando la tierra firme meridional sin el impedimento de Alca\u00e7ovas\u00bb.<\/p>\n<p align=\"JUSTIFY\">La Armada acab\u00f3 organiz\u00e1ndose, con algunas dificultadas dada su magnitud, en los puertos m\u00e1s importantes del Atl\u00e1ntico andaluz: Sevilla y C\u00e1diz. Finalmente, la expedici\u00f3n parti\u00f3 de esta \u00faltima ciudad el 25 de septiembre de 1493, y durante un tiempo fue escoltada por la flota de guerra hisp\u00e1nica, a fin de evitar la posibilidad de un ataque portugu\u00e9s. El 13 de octubre el convoy dej\u00f3 atr\u00e1s las Canarias y despu\u00e9s de 21 d\u00edas de navegaci\u00f3n arrib\u00f3 a la isla que Col\u00f3n bautiz\u00f3 con el nombre de Deseada.<\/p>\n<p align=\"JUSTIFY\">En este segundo viaje a las Indias, Col\u00f3n vari\u00f3 ligeramente el rumbo, eligiendo una ruta algo m\u00e1s meridional. Aunque no se conocen los motivos, los investigadores plantean diferentes hip\u00f3tesis:<\/p>\n<ul>\n<li>\n<p align=\"JUSTIFY\">Que Col\u00f3n quer\u00eda aprovechar mejor la fuerza de los alisios.<\/p>\n<\/li>\n<li>\n<p align=\"JUSTIFY\">Que los Reyes Cat\u00f3licos ya no tem\u00edan un posible conflicto con la Monarqu\u00eda portuguesa, amparados por las Bulas Inter caetera otorgadas por Alejandro VI.<\/p>\n<\/li>\n<li>\n<p align=\"JUSTIFY\">Que Col\u00f3n buscaba encontrar nuevas islas intuidas en su primer viaje, o quiz\u00e1 arribar a la parte meridional de Cipango, que ten\u00eda fama de ser especialmente rica en oro.<\/p>\n<\/li>\n<\/ul>\n<p align=\"JUSTIFY\">Tras llegar a la isla Deseada, la expedici\u00f3n recorri\u00f3 casi todo el arco de las Antillas Menores hasta Puerto Rico, realizando un trayecto que se convertir\u00eda en la ruta habitual de todos los convoyes posteriores. Y el 22 de noviembre lleg\u00f3 a La Espa\u00f1ola. All\u00ed, los espa\u00f1oles se llevaron una desagradable sorpresa al comprobar que el Fuerte de Navidad hab\u00eda sido arrasado y que toda su guarnici\u00f3n hab\u00eda perecido. Probablemente, las disensiones entre los castellanos y la acci\u00f3n de los ind\u00edgenas, v\u00edctimas de sus desmanes, fueron los dos motivos que propiciaron la destrucci\u00f3n del fuerte y la muerte de sus habitantes.<\/p>\n<p align=\"JUSTIFY\">El 6 de enero de 1494, Col\u00f3n fund\u00f3 el primer asentamiento hisp\u00e1nico en el Nuevo Mundo, que fue bautizado como La Isabela, al norte de la actual Rep\u00fablica Dominicana. Y poco despu\u00e9s fund\u00f3 otros m\u00e1s al interior de la isla, con la intenci\u00f3n de controlar a los ind\u00edgenas que manten\u00edan una actitud hostil.<\/p>\n<p align=\"JUSTIFY\">En este segundo viaje, Col\u00f3n explor\u00f3 a fondo las islas del Caribe, bien personalmente, bien mediante el env\u00edo de expediciones dirigidas por distintos capitanes. Prest\u00f3 especial atenci\u00f3n por la isla de Cuba, la cual no quiso circunnavegar a fin de mantener la ficci\u00f3n de que hab\u00eda pisado tierra firme. De hecho, oblig\u00f3 a toda la tripulaci\u00f3n a firmar un documento jurando que las costas de Cuba eran tierra firme. Adem\u00e1s, desde ella, parece que contempl\u00f3 la posibilidad de retornar a Espa\u00f1a navegando hacia el oeste.<\/p>\n<p align=\"JUSTIFY\">En este segundo periplo por las Indias, aunque lleg\u00f3 a reconocer que La Espa\u00f1ola no era en absoluto Cipango, Col\u00f3n sigui\u00f3 mostrando cierto empe\u00f1o por identificar lugares m\u00e1s o menos m\u00edticos o sacados de la obra de Marco Polo. Por ejemplo, identific\u00f3 la isla de Jamaica con la b\u00edblica Saba -a\u00f1adiendo que desde ella salieron los Reyes Magos en su viaje a Bel\u00e9n-. Y crey\u00f3 ver los montes Ofir de Salom\u00f3n en Hait\u00ed.<\/p>\n<p align=\"JUSTIFY\">Los investigadores discrepan sobre si Col\u00f3n lleg\u00f3 a descubrir Sudam\u00e9rica en esta segunda \u00abempresa de Indias\u00bb. Algunos autores defienden que lleg\u00f3 a la isla Margarita, aunque ocult\u00f3 dicho viaje para no tener que dar al fisco regio la parte que le correspond\u00eda de un importante bot\u00edn en perlas. Otra caracter\u00edstica fundamental de este primer viaje colonizador es que Col\u00f3n hubo de enfrentarse a toda una serie de problemas hasta entonces in\u00e9ditos, relacionados con la oposici\u00f3n de sus propios compa\u00f1eros de expedici\u00f3n. El descontento fue causado fundamentalmente por cuatro motivos:<\/p>\n<ul>\n<li>\n<p align=\"JUSTIFY\">Por las propias dificultades del viaje, sobre todo, para quienes no ten\u00edan ninguna experiencia marinera.<\/p>\n<\/li>\n<li>\n<p align=\"JUSTIFY\">Por las inconveniencias relacionadas con la aclimataci\u00f3n de los castellanos a una tierra tan distinta desde el punto de vista puramente ecol\u00f3gico. La adaptaci\u00f3n al suelo americano de las especies mediterr\u00e1neas -como los cereales o la vid- fracas\u00f3 y los colonos sufrieron para acostumbrarse a la dieta ind\u00edgena.<\/p>\n<\/li>\n<li>\n<p align=\"JUSTIFY\">Por la dureza de los trabajos de construcci\u00f3n de los asentamientos, en los que todos los expedicionarios hubieron de participar, independientemente de sus grados o privilegios.<\/p>\n<\/li>\n<li>\n<p align=\"JUSTIFY\">Y porque Col\u00f3n se mostr\u00f3 en todo momento decidido a hacer efectivo el monopolio real, que tambi\u00e9n obraba en su propio beneficio, impidiendo el enriquecimiento particular y frustrando de tal manera cualquier ilusi\u00f3n de hacer fortuna en las nuevas tierras.<\/p>\n<\/li>\n<\/ul>\n<p align=\"JUSTIFY\">Ante esta situaci\u00f3n, el 2 de febrero de 1494 decidi\u00f3 enviar a Espa\u00f1a una expedici\u00f3n compuesta por 12 barcos, a fin de solicitar auxilio a los Reyes Cat\u00f3licos, y ya entonces tuvo que someter un intento de mot\u00edn de quienes pretend\u00edan apoderarse de los nav\u00edos para regresar a Castilla.<\/p>\n<p align=\"JUSTIFY\">Col\u00f3n quiz\u00e1 albergara la esperanza de que el descontento amainar\u00eda con la vuelta de la expedici\u00f3n de socorro. Sin embargo, la realidad fue bien diferente. En la expedici\u00f3n que regres\u00f3 a Espa\u00f1a fueron incluidos algunos de los descontentos, y \u00e9stos se dedicaron a desprestigiar la labor de gobierno del Almirante ante los monarcas. La expedici\u00f3n de auxilio lleg\u00f3 a las Indias el 24 de junio del mismo 1494, con Bartolom\u00e9 Col\u00f3n al frente. No obstante, el prestigio de Col\u00f3n fue puesto a\u00fan m\u00e1s en entredicho cuando los ind\u00edgenas de La Espa\u00f1ola se sublevaron en respuesta a los constantes excesos de los colonos. Reprimida la rebeli\u00f3n, 500 ind\u00edgenas fueron enviados a Espa\u00f1a para ser vendidos como esclavos. Los Reyes Cat\u00f3licos prohibieron su comercializaci\u00f3n hasta que se determinase la licitud de dicho proceder. Pero en La Espa\u00f1ola algunos ind\u00edgenas ya estaban siendo utilizados como esclavos, lo que dio origen al debate sobre el trato que los castellanos deb\u00edan proporcionar a la poblaci\u00f3n de las tierras reci\u00e9n descubiertas.<\/p>\n<p align=\"JUSTIFY\">Por otra parte, Col\u00f3n impuso a las tribus ind\u00edgenas el pago de un tributo en algod\u00f3n y polvo de oro; una contribuci\u00f3n a todas luces excesiva, pues el oro no abundaba y los trabajos de extracci\u00f3n de las arenas y gravas de los r\u00edos era tan agotadores que la poblaci\u00f3n comenz\u00f3 su declive.<\/p>\n<p align=\"JUSTIFY\">Los socorros enviados a Col\u00f3n desde la corona hisp\u00e1nica siguieron llegando. No obstante, aunque los Reyes Cat\u00f3licos remarcaron en todo momento el inter\u00e9s misional de la colonizaci\u00f3n, sea por la incertidumbre de las noticias que ten\u00edan sobre el Almirante o porque los beneficios de la empresa no llegaban a compensar el coste de las sucesivas expediciones de auxilio, el caso es que los monarcas dictaron toda una serie de disposiciones que supon\u00edan una liberalizaci\u00f3n de los viajes y del comercio con el Nuevo Mundo, violando claramente los t\u00e9rminos de las Capitulaciones de Santa Fe.<\/p>\n<p align=\"JUSTIFY\">Las protestas de Col\u00f3n hicieron que algunas de las disposiciones citadas fuesen suspendidas, pero movieron, asimismo, a los reyes a enviar al Nuevo Mundo a un comisario real -Juan de Aguado- con la misi\u00f3n de fiscalizar las actuaciones del Almirante y pasar informes sobre la situaci\u00f3n del proyecto. Los roces de Col\u00f3n con Aguado fueron inevitables y llevaron al Almirante a emprender la ruta de retorno a Castilla el 10 de marzo de 1496, llegando a C\u00e1diz el 11 de junio siguiente.<\/p>\n<p align=\"JUSTIFY\">Col\u00f3n se entrevist\u00f3 con los Reyes Cat\u00f3licos en Burgos, organizando una ex\u00f3tica puesta en escena. Apareci\u00f3 rodeado de ind\u00edgenas antillanos, con vistosas aves tropicales y vestido como un fraile franciscano. Fonseca y su grupo, que quer\u00edan hacerse con el dominio de la \u00abempresa de Indias\u00bb, criticaron el comportamiento y la gesti\u00f3n de Col\u00f3n, se quejaron del excesivo gasto y el escaso provecho de la expedici\u00f3n colonizadora y dudaron de la existencia de oro en las tierras descubiertas. Y el Almirante se defendi\u00f3 colocando en primer t\u00e9rmino la ingente labor misional que cab\u00eda realizar entre los ind\u00edgenas e intentando demostrar las posibilidades econ\u00f3micas de la empresa (afirmando la abundancia de oro, palo brasil e incluso especias).<\/p>\n<h4 class=\"western\"><a name=\"__RefHeading__6256_772410752\"><\/a>La b\u00fasqueda de la tierra firme<\/h4>\n<p align=\"JUSTIFY\">Col\u00f3n logr\u00f3 salir airoso de este primer intento de descalificaci\u00f3n y vio confirmados todos sus privilegios en virtud de un documento datado el 23 de abril de 1497. Y por disposici\u00f3n de los monarcas, comenz\u00f3 a preparar su tercer viaje, con medios m\u00e1s modestos y un objetivo muy claro: encontrar tierra firme.<\/p>\n<p align=\"JUSTIFY\">Sin embargo, la partida se retras\u00f3 por los preparativos de las bodas de los hijos de los reyes y otros asuntos que ocupaban su atenci\u00f3n y compromet\u00edan sus rentas. Y ello pese a que exist\u00edan razones que aconsejaban no dilatar la expedici\u00f3n, como por ejemplo, que el 8 de julio de 1497 parti\u00f3 de Lisboa Vasco de Gama con el objetivo de llegar a la India circunnavegando \u00c1frica.<\/p>\n<p align=\"JUSTIFY\">Seg\u00fan diversos investigadores, Col\u00f3n aprovech\u00f3 el \u00ednterin para enriquecer su formaci\u00f3n erudita, pues se dedic\u00f3 a buscar argumentos que apoyasen su proyecto en las obras que ya hemos citado de Marco Polo, Eneas Silvius Piccolomini y Petrus Alliacus. El descubridor quiso reforzar sus posiciones ante la aparici\u00f3n de voces disconformes en la corte, que afirmaban que no hab\u00eda arribado al Extremo Oriente -tal como pretend\u00eda-, y ni siquiera se hab\u00eda acercado a sus proximidades.<\/p>\n<p align=\"JUSTIFY\">Las discusiones que mantuvieron ante diversos testigos el propio Col\u00f3n y su amigo, el sacerdote y cronista Andr\u00e9s Bern\u00e1ldez, son buena muestra de ello. Bern\u00e1ldez conclu\u00eda que las Indias estaban 1.200 leguas m\u00e1s all\u00e1 de las tierras a las que hab\u00eda llegado, por lo que no pod\u00edan pertenecer a Asia. En este sentido, en 1495 el profesor de Salamanca Francisco N\u00fa\u00f1ez de la Yerba hab\u00eda publicado una edici\u00f3n de la Corographia de Pomponio Mela, con un prefacio en el que manifestaba su opini\u00f3n de que la tierra hallada 45\u00ba al oeste era llamada \u00abIndia\u00bb de manera abusiva por algunos. Y poco despu\u00e9s, Rodrigo de Santaella, fundador de la Universidad de Sevilla, hab\u00eda escrito una introducci\u00f3n a la obra de Marco Polo en la que insist\u00eda en que las tierras descubiertas por Col\u00f3n no eran la India. Otros testimonios similares coexistieron con \u00e9stos por aquellas fechas.<\/p>\n<p align=\"JUSTIFY\">Tras muchas vicisitudes, la flota qued\u00f3 lista para la partida. Col\u00f3n logr\u00f3 finalmente conseguir tripulaci\u00f3n suficiente para el viaje cuando los monarcas promulgaron el perd\u00f3n para los delincuentes que no hubiesen cometido delitos especialmente graves y quisiesen enrolarse en la expedici\u00f3n.<\/p>\n<p align=\"JUSTIFY\">La expedici\u00f3n se dividi\u00f3 en dos grupos. Dos de las ocho naves que compon\u00edan la flota partieron para el Nuevo Mundo en febrero de 1498, llevando diferentes pertrechos. Y el resto inici\u00f3 la singladura el 30 de mayo de 1498 desde Sanl\u00facar de Barrameda. La ruta seguida en esta ocasi\u00f3n fue un tanto extra\u00f1a. Quiz\u00e1 para burlar a una armada francesa, las naves se dirigieron primero hacia las islas Madeira. De all\u00ed pusieron rumbo a las Canarias, donde la flota volvi\u00f3 a dividirse, pues tres carabelas se dirigieron directamente a La Espa\u00f1ola y Col\u00f3n con dos carabelas m\u00e1s y una nao marcharon m\u00e1s al sur, hasta las islas Cabo Verde, desde donde partieron hacia el Nuevo Mundo, llegando el 4 de agosto a la altura de la desembocadura del Orinoco.<\/p>\n<p align=\"JUSTIFY\">En un primer momento, al llegar a estas nuevas tierras, Col\u00f3n pens\u00f3 que eran islas, pero pronto dedujo que formaban parte de una masa continental porque ninguna isla pod\u00eda alimentar el caudal de un r\u00edo como el Orinoco. Sin embargo, otras preocupaciones -y quiz\u00e1 tambi\u00e9n problemas de salud- marcaron su rumbo en estos momentos y le llevaron a poner proa hacia La Espa\u00f1ola.<\/p>\n<p align=\"JUSTIFY\">A su llegada, comprob\u00f3 que su larga ausencia hab\u00eda complicado a\u00fan m\u00e1s la situaci\u00f3n. Su hermano Bartolom\u00e9, como adelantado, tuvo que hacer frente a una sublevaci\u00f3n capitaneada por Francisco Rold\u00e1n; una rebeli\u00f3n que a\u00fan coleaba cuando el Almirante lleg\u00f3 y que tuvo que zanjar firmando una humillante capitulaci\u00f3n en la que se somet\u00eda a las exigencias del cabecilla.<\/p>\n<p align=\"JUSTIFY\">La firma de esta desventajosa concordia abri\u00f3 un nuevo per\u00edodo en la historia de la conquista y explotaci\u00f3n del Nuevo Mundo, pues dio pie al reparto de tierras entre los colonos, les concedi\u00f3 el derecho a utilizar a los indios para realizar trabajos forzados en el laboreo de las tierras y el trabajo en las minas (lo que ha sido considerado como el m\u00e1s directo precedente de la encomienza), y les dio libertad para proceder a la extracci\u00f3n de oro.<\/p>\n<p align=\"JUSTIFY\">Col\u00f3n tuvo que enfrentarse con otras sublevaciones de menor entidad, las cuales someti\u00f3 ejecutando a sus cabecillas. Pero ante el progresivo deterioro de su posici\u00f3n, acab\u00f3 solicitando a los Reyes Cat\u00f3licos el env\u00edo de un juez especial (lo que equival\u00eda a reconocer su impotencia para dominar las disidencias).<\/p>\n<p align=\"JUSTIFY\">No obstante, antes de recibir la petici\u00f3n del Almirante, los monarcas ya hab\u00edan decretado dicha medida; decidieron nombrar juez pesquisidor a Francisco de Bovadilla, comendador de Calatrava, quien todav\u00eda tard\u00f3 alg\u00fan tiempo en iniciar un viaje que le llev\u00f3 a Santo Domingo el 24 de agosto de 1500.<\/p>\n<p align=\"JUSTIFY\">A su llegada, Bovadilla destituy\u00f3 a Col\u00f3n y a sus hermanos de sus cargos. Confisc\u00f3 todos los bienes del descubridor y le someti\u00f3 a proceso sin darle posibilidad de defenderse, acus\u00e1ndole de tiran\u00eda y malos tratos contra los colonos. Los Col\u00f3n llegaron a temer por sus vidas, pero finalmente fueron embarcados hacia Castilla, cargados de grilletes. Entretanto, Bovadilla accedi\u00f3 a todas las peticiones de los rebeldes: dio plena libertad para buscar oro, vendi\u00f3 tierras e hizo \u00abgenerosos\u00bb repartimientos de indios.<\/p>\n<p align=\"JUSTIFY\">Los Reyes Cat\u00f3licos desautorizaron semejantes medidas y la dureza utilizada contra Col\u00f3n. Decidieron destituir a Bovadilla, nombrando en su lugar a Nicol\u00e1s de Ovando. Y aprovecharon la coyuntura para retirarle a Col\u00f3n la mayor parte de sus prerrogativas. De todas formas, para entonces el marino ya hab\u00eda perdido el monopolio de los descubrimientos, pues en 1499 los monarcas autorizaron distintas expediciones que estudiaremos m\u00e1s adelante bajo el ep\u00edgrafe de los viajes menores o andaluces.<\/p>\n<h4 class=\"western\"><a name=\"__RefHeading__6258_772410752\"><\/a>Un postrer viaje<\/h4>\n<p align=\"JUSTIFY\">No parece que Col\u00f3n desease volver al Nuevo Mundo, sobre todo, porque sus achaques le molestaban cada vez m\u00e1s. Tras la vuelta de su tercer periplo, se dedic\u00f3 a reivindicar sus derechos ante los reyes y a redactar el Libro de las Profec\u00edas, que refleja toda su mentalidad mesi\u00e1nica.<\/p>\n<p align=\"JUSTIFY\">Sin embargo, quiz\u00e1 los \u00faltimos logros portugueses -la llegada de Vasco de Gama a la India y el descubrimiento del Brasil por Cabral- le hicieron cambiar de actitud y le movieron a planificar su cuarta y \u00faltima traves\u00eda del Atl\u00e1ntico, un viaje lleno de incidentes. Col\u00f3n cont\u00f3 de nuevo con el patrocinio de los monarcas para una empresa cuyo objetivo ser\u00eda la b\u00fasqueda por la zona del istmo de un paso hacia la Tierra de las Especias.<\/p>\n<p align=\"JUSTIFY\">Col\u00f3n empez\u00f3 a preparar la expedici\u00f3n en octubre de 1501. Cont\u00f3 con cuatro carabelas y unos 140 tripulantes, que salieron de Sevilla el 13 de abril de 1502 y tocaron tierra al otro lado del Atl\u00e1ntico el 15 de junio siguiente. Las instrucciones reales eran expl\u00edcitas: prohibici\u00f3n de desembarcar en La Espa\u00f1ola, realizar un viaje r\u00e1pido de exploraci\u00f3n, tomando posesi\u00f3n de las tierras descubiertas, y evitar todo tr\u00e1fico particular y la captura de esclavos.<\/p>\n<p align=\"JUSTIFY\">Col\u00f3n viaj\u00f3 por Santo Domingo y el sur de Cuba. Parti\u00f3 hacia el sudeste en busca de lo desconocido y lleg\u00f3 a la isla de Guanaja, en el golfo de Honduras, donde los presagios no pudieron ser mejores. Encontraron una gran canoa de comerciantes, de una cultura mucho m\u00e1s desarrollada que las conocidas hasta entonces. Pero en lugar de dirigirse al norte, lo que le hubiera llevado al Yucat\u00e1n y M\u00e9xico, y le hubiese hecho entrar en contacto con los mayas y los aztecas, Col\u00f3n sigui\u00f3 al sudeste por las costas de las actuales Honduras, Nicaragua, Costa Rica y Panam\u00e1.<\/p>\n<p align=\"JUSTIFY\">No encontr\u00f3 el ansiado estrecho y aunque recogi\u00f3 noticias que le hicieron pensar que se encontraba ante un istmo poco amplio que daba paso a otro gran mar, Col\u00f3n sigui\u00f3 pensando en la proximidad de Asia.<\/p>\n<p align=\"JUSTIFY\">El viaje fue penoso por las frecuentes tormentas. Y m\u00e1s angustioso a\u00fan fue el regreso, pues a las tempestades se uni\u00f3 el problema de la perforaci\u00f3n del casco de los nav\u00edos por un molusco de las aguas tropicales. Pese a la prohibici\u00f3n de los reyes, Col\u00f3n puso proa hacia Santo Domingo, dado el lamentable estado de las naves, de la tripulaci\u00f3n y su propio estado de salud, bastante delicado. No pudo llegar, empero, a La Espa\u00f1ola y tuvo que improvisar un asentamiento provisional en la bah\u00eda de Santa Gloria, en el norte de Jamaica, el 24 de junio. All\u00ed, la situaci\u00f3n lleg\u00f3 a ser cr\u00edtica. Algunos expedicionarios lograron llegar a La Espa\u00f1ola en canoas de indios. Pero, enterado de las penurias de Col\u00f3n y su expedici\u00f3n, el gobernador Ovando se neg\u00f3 a proporcionarle medios para el regreso. Mientras tanto, Col\u00f3n tuvo que hacer frente en Jamaica a la creciente hostilidad de los ind\u00edgenas y a la sublevaci\u00f3n de la mitad de sus hombres. Al cabo, el 29 de junio de 1504 los supervivientes lograron abandonar la isla y llegar poco despu\u00e9s a La Espa\u00f1ola, arribando finalmente a Sanl\u00facar el 7 de noviembre de 1504.<\/p>\n<p align=\"JUSTIFY\">El cuarto y \u00faltimo viaje fue, por lo tanto, el m\u00e1s azaroso de los que emprendi\u00f3 Col\u00f3n. El incumplimiento de los objetivos, las dificultades del viaje y la propia delicada salud del Almirante explican las amargas palabras contenidas en una carta a su hijo Diego, escrita al poco de llegar:<\/p>\n<p align=\"JUSTIFY\">\u00abHe servido a Sus Altezas con m\u00e1s diligencia y amor que los que pudiera haber empleado en ganar el Para\u00edso; y si en algo fall\u00e9 fue porque era imposible o estaba m\u00e1s all\u00e1 de mis conocimientos y poder. Dios Nuestro Se\u00f1or, en tales casos, no pide a los hombres m\u00e1s que buena voluntad\u00bb.<\/p>\n<p align=\"JUSTIFY\">Desde ese momento, Col\u00f3n vivi\u00f3 marginado de cualquier empresa ultramarina.<\/p>\n<p align=\"JUSTIFY\">A modo de balance, cabe plantear cu\u00e1l fue la aportaci\u00f3n realizada por Col\u00f3n y si se puede considerar como el descubridor de Am\u00e9rica. No se cuestiona que Col\u00f3n fue el que estableci\u00f3 el contacto irreversible entre el Viejo y el Nuevo Mundo sino que el tema de discusi\u00f3n es si \u00e9l lleg\u00f3 a tomar conciencia de que se encontraba ante un nuevo continente o si siempre se aferr\u00f3 a la idea de que hab\u00eda llegado al Extremo Oriente descrito por Marco Polo o, cuando menos, a unas islas situadas en sus proximidades.<\/p>\n<p align=\"JUSTIFY\">Seg\u00fan Jos\u00e9 Luis Comellas, lo importante es lo que descubri\u00f3 Col\u00f3n, no lo que crey\u00f3 haber descubierto. Si no fuese as\u00ed, no tendr\u00eda sentido la celebraci\u00f3n del V Centenario del Descubrimiento de Am\u00e9rica en 1992. Col\u00f3n hizo una serie de interesantes observaciones de car\u00e1cter astron\u00f3mico a las cuales se les ha prestado una menor atenci\u00f3n:<\/p>\n<ul>\n<li>\n<p align=\"JUSTIFY\">En cuanto a la estimaci\u00f3n de la latitud, Col\u00f3n cometi\u00f3 graves errores en su primer viaje, impropios de un marino de la \u00e9poca y quiz\u00e1 atribuibles al hecho de que no utilizase correctamente el tosco instrumental disponible. No obstante, en los posteriores viajes fue afinando mucho sus c\u00e1lculos, observando la digresi\u00f3n de la Polar, por lo que Col\u00f3n acert\u00f3 con una precisi\u00f3n que no ser\u00eda superada por marino alguno hasta la invenci\u00f3n del sextante.<\/p>\n<\/li>\n<li>\n<p align=\"JUSTIFY\">Menos fortuna tuvo Col\u00f3n a la hora de estimar las longitudes por fen\u00f3menos naturales sincr\u00f3nicos. En dos ocasiones lo intent\u00f3 a trav\u00e9s de sendos eclipses de luna, pero los resultados fueron muy err\u00f3neos, aunque menos de lo que en ocasiones se le achaca.<\/p>\n<\/li>\n<li>\n<p align=\"JUSTIFY\">Asimismo, en su primer viaje, Col\u00f3n descubri\u00f3 la declinaci\u00f3n magn\u00e9tica, aunque entonces no lleg\u00f3 a tener una clara conciencia de su variaci\u00f3n en funci\u00f3n de la longitud geogr\u00e1fica. No obstante, en el regreso de su segundo viaje, en mayo de 1496, s\u00ed tom\u00f3 cumplida cuenta de esta variaci\u00f3n, de manera que pudo saber aproximadamente d\u00f3nde estaba comparando simplemente la direcci\u00f3n de la estrella y la de la aguja magn\u00e9tica.<\/p>\n<\/li>\n<li>\n<p align=\"JUSTIFY\">Realiz\u00f3 importantes observaciones sobre vientos y mareas. Fue el primero en describir las calmas tropicales y los ciclones, y observ\u00f3 las diferencias de las mareas respecto a Europa.<\/p>\n<\/li>\n<\/ul>\n<p align=\"JUSTIFY\">Col\u00f3n vivi\u00f3 sus \u00faltimos d\u00edas en una situaci\u00f3n precaria, hasta que muri\u00f3 en Valladolid el 20 de mayo de 1506.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Personalidad del descubridor: rasgos biogr\u00e1ficos y formaci\u00f3n cient\u00edfica Discusiones sobre su origen Trazar un perfil biogr\u00e1fico de Crist\u00f3bal Col\u00f3n, sobre todo durante los primeros a\u00f1os de su vida, plantea el problema de las incertidumbres y lagunas que a\u00fan hoy siguen existiendo. La biograf\u00eda del Almirante est\u00e1 enmascarada por muchas atribuciones y supuestos hallazgos, imputables a [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":936,"featured_media":0,"parent":37,"menu_order":12,"comment_status":"open","ping_status":"closed","template":"","meta":{"footnotes":""},"class_list":["post-44","page","type-page","status-publish","hentry"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/blogs.ua.es\/historiadeamerica\/wp-json\/wp\/v2\/pages\/44","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/blogs.ua.es\/historiadeamerica\/wp-json\/wp\/v2\/pages"}],"about":[{"href":"https:\/\/blogs.ua.es\/historiadeamerica\/wp-json\/wp\/v2\/types\/page"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.ua.es\/historiadeamerica\/wp-json\/wp\/v2\/users\/936"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.ua.es\/historiadeamerica\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=44"}],"version-history":[{"count":3,"href":"https:\/\/blogs.ua.es\/historiadeamerica\/wp-json\/wp\/v2\/pages\/44\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":58,"href":"https:\/\/blogs.ua.es\/historiadeamerica\/wp-json\/wp\/v2\/pages\/44\/revisions\/58"}],"up":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.ua.es\/historiadeamerica\/wp-json\/wp\/v2\/pages\/37"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/blogs.ua.es\/historiadeamerica\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=44"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}