{"id":88,"date":"2019-12-31T10:17:11","date_gmt":"2019-12-31T10:17:11","guid":{"rendered":"https:\/\/blogs.ua.es\/historiadeamerica\/?page_id=88"},"modified":"2020-01-04T08:19:08","modified_gmt":"2020-01-04T08:19:08","slug":"tema-4-poblacion","status":"publish","type":"page","link":"https:\/\/blogs.ua.es\/historiadeamerica\/tema-4-poblacion\/","title":{"rendered":"Tema 4.1. Poblaci\u00f3n"},"content":{"rendered":"<p align=\"JUSTIFY\"><b>La poblaci\u00f3n americana a fines del siglo XV<\/b><\/p>\n<p align=\"JUSTIFY\">La falta de fuentes adecuadas dificulta mucho la estimaci\u00f3n de la poblaci\u00f3n precolombina. Algunos pueblos, como los aztecas o los incas, ten\u00edan registros de poblaci\u00f3n, pero dichas fuentes no han perdurado y, adem\u00e1s, solo recog\u00edan a una parte de la poblaci\u00f3n. Por ello, ante la falta de fuentes documentales, las estimaciones demogr\u00e1ficas han sido realizadas a partir de informaciones de los conquistadores y de testimonios de los ind\u00edgenas que estos recogieron: volumen de ej\u00e9rcitos rivales, n\u00famero de bajas, descripciones del territorio, n\u00famero de ind\u00edgenas convertidos. No obstante, dichas informaciones deben ser tratadas con mucha precauci\u00f3n, ya que en su momento pudieron sufrir variaciones interesadas, para mayor gloria de los militares o de los eclesi\u00e1sticos, o porque en muchas ocasiones, el impacto de las enfermedades europeas se produjo antes del encuentro entre ind\u00edgenas y castellanos.<\/p>\n<p align=\"JUSTIFY\">Ante la insuficiencia de las fuentes escritas, se ha recurrido a la arqueolog\u00eda, para deducir la poblaci\u00f3n que pod\u00eda mantener un determinado sistema econ\u00f3mico en un \u00e1rea concreta. As\u00ed mismo, los dem\u00f3grafos han intentado realizar retroproyecciones a partir de datos de la \u00e9poca colonial.<\/p>\n<p align=\"JUSTIFY\">Por todo ello, es comprensible que exista una enorme disparidad en las estimaciones de poblaci\u00f3n precolombina realizadas por los investigadores. A nivel global, los \u00faltimos c\u00e1lculos sit\u00faan la poblaci\u00f3n americana en unos 60 millones de habitantes, aunque hay quienes afirman que apenas llegada a los 20 y quienes elevan dicha cifra hasta los 110.<\/p>\n<p align=\"JUSTIFY\">Y si hay problemas para estimar la poblaci\u00f3n global, a\u00fan es m\u00e1s complicado encontrar cifras fiables de car\u00e1cter regional, especialmente en las \u00e1reas marginales, lejanas a las zonas de influencia de las altas culturas. El Imperio Azteca deb\u00eda tener unos 25 millones de habitantes, y el Inca, unos 20. Los actuales Canad\u00e1 y EE. UU. deb\u00edan tener unos 7 millones. Y unos 5 millones hab\u00edan de vivir en las Antillas. Sobre la Am\u00e9rica marginal sudamericana, apenas hay estimaciones.<\/p>\n<p align=\"JUSTIFY\"><b>El impacto de la conquista<\/b><\/p>\n<p align=\"JUSTIFY\">En el siglo XVI, se produjo en Am\u00e9rica una importante quiebra poblacional, hasta el punto de que algunas estimaciones apuntan a que nos encontramos ante la mayor hecatombe demogr\u00e1fica de la Historia de la Humanidad.<\/p>\n<p align=\"JUSTIFY\">De cualquier forma, dada la falta de fuentes, resulta muy complicado incluso estimar las p\u00e9rdidas de la poblaci\u00f3n ind\u00edgena. Hay investigadores que hablan de un descenso del 25% de la poblaci\u00f3n y otros que sit\u00faan la mengua en un 96%. Y en determinadas regiones, como el Caribe, la desaparici\u00f3n de los nativos fue pr\u00e1cticamente completa.<\/p>\n<p align=\"JUSTIFY\">No estamos en condiciones de realizar una cartograf\u00eda de las intensidades de las p\u00e9rdidas demogr\u00e1ficas, pero s\u00ed podemos apuntar que la conquista fue m\u00e1s traum\u00e1tica cuando se efectu\u00f3 sobre territorios pol\u00edticamente menos articulados y que el impacto de la presencia de los europeos fue diferente seg\u00fan los ecosistemas (fue mayor en las tierras bajas que en las altas).<\/p>\n<p align=\"JUSTIFY\">A la hora de valorar las causas de la cat\u00e1strofe, la historiograf\u00eda baraja 4 hip\u00f3tesis: la tesis homicida, los factores psicol\u00f3gicos, la desarticulaci\u00f3n de los sistemas econ\u00f3micos tradicionales y el impacto de las epidemias<\/p>\n<p align=\"JUSTIFY\">La tesis homicida tiene su origen en las obras de fray Bartolom\u00e9 de Las Casas, quien no escatimaba en ellas detalles sobre las matanzas de indios y los estragos provocados por el trabajo forzado, unos planteamientos que aprovecharon quienes alimentaron la Leyenda Negra espa\u00f1ola. Ambos factores tuvieron una incidencia muy negativa en la poblaci\u00f3n amerindia.<\/p>\n<ul>\n<li>\n<p align=\"JUSTIFY\">La guerra fue m\u00e1s destructiva en los espacios pol\u00edticos m\u00e1s fragmentados (como las tierras altas mayas) que en los grandes imperios, como el inca o el azteca (este \u00faltimo, por ejemplo, cay\u00f3 tras una \u00fanica gran batalla, la toma de Tenochtitlan).<\/p>\n<\/li>\n<li>\n<p align=\"JUSTIFY\">El trabajo forzado (especialmente cuando se convirti\u00f3 en esclavitud) tambi\u00e9n tuvo una gran incidencia en el descenso de la poblaci\u00f3n ind\u00edgena. No obstante, hay que distinguir entre el impacto del trabajo agrario en las encomiendas (m\u00e1s reducido) y el del trabajo en las minas peruanas (a m\u00e1s de 4.000m de altura) o en las arenas aur\u00edferas de las Antillas (donde la dieta de la poblaci\u00f3n no permit\u00eda ese desgaste f\u00edsico).<\/p>\n<\/li>\n<\/ul>\n<p align=\"JUSTIFY\">Las actitudes psico-sociales de los ind\u00edgenas ante el hecho de la conquista tambi\u00e9n tuvieron una incidencia demogr\u00e1fica negativa. Al margen de la existencia puntual de suicidios colectivos, se desarroll\u00f3 una actitud antinatalista en la sociedad ind\u00edgena (sin alicientes vitales, abocada al trabajo servil y al pago de tributos), basada en el crecimiento del celibato, la continencia sexual, las pr\u00e1cticas anticonceptivas, el aborto o el infanticidio, que hizo que el n\u00famero de hijos e hijas no fuese suficiente como para asegurar el reemplazo generacional. De hecho, existi\u00f3 un gran contraste entre la baja fecundidad de las indias casadas con indios y la alta tasa de nacimientos en indias casadas con europeos, mestizos, mulatos o negros.<\/p>\n<p align=\"JUSTIFY\">Los cambios impuestos por los conquistadores, cuyos intereses eran radicalmente distintos a los vigentes hasta entonces, desarticularon los sistemas econ\u00f3micos ind\u00edgenas, lo que tuvo incidencia directa en la poblaci\u00f3n. La implantaci\u00f3n de especies animales desconocidas en Am\u00e9rica y el desarrollo de las haciendas y de las plantaciones de monocultivos llevaron a los ind\u00edgenas a las tierras menos \u00fatiles para la subsistencia.<\/p>\n<p align=\"JUSTIFY\">Para muchos autores, la principal causa de la dram\u00e1tica disminuci\u00f3n de la poblaci\u00f3n ind\u00edgena a lo largo del siglo XVI fue la introducci\u00f3n de agentes pat\u00f3genos desconocidos entonces en Am\u00e9rica y contra los cuales, los abor\u00edgenes no estaban inmunizados, al carecer de los anticuerpos oportunos.<\/p>\n<p align=\"JUSTIFY\">Las fuentes son muy elocuentes a la hora de identificar la irrupci\u00f3n sucesiva de epidemias procedentes de Europa. Estas fueron las que tuvieron una mayor extensi\u00f3n y una incidencia m\u00e1s dram\u00e1tica sobre la poblaci\u00f3n: 1519-24, 1529-35, 1545-46, 1558, 1576, 1588 y 1595.<\/p>\n<p align=\"JUSTIFY\">No es sencillo reconocer las enfermedades que originaron las pandemias, ya que las fuentes las califican con el t\u00e9rmino gen\u00e9rico de \u201cpestilencias\u201d. De cualquier forma, sabemos que hubo contagios de viruela, sarampi\u00f3n, varicela, gripe, tifus e, incluso, de peste bub\u00f3nica.<\/p>\n<p align=\"JUSTIFY\">La falta de fuentes adecuadas dificulta igualmente la estimaci\u00f3n de las tasas de mortalidad ind\u00edgena que provocaron las epidemias. Aun as\u00ed, las coincidencias de los testimonios hacen evidente la dram\u00e1tica incidencia que tuvieron sobre la poblaci\u00f3n nativa estas enfermedades que apenas afectaron a los europeos en el Nuevo Mundo. El impacto de las nuevas patolog\u00edas supuso en Am\u00e9rica p\u00e9rdidas tanto o m\u00e1s graves que las padecidas en el Viejo Mundo por epidemias tan graves como las peores pestes. La viruela fue, probablemente, la m\u00e1s mort\u00edfera de las enfermedades infecciosas que llevaron los espa\u00f1oles a Am\u00e9rica. Lleg\u00f3 en 1518 a La Espa\u00f1ola y tard\u00f3 poco en extenderse por el continente, diezmando la poblaci\u00f3n mexicana y llegando al imperio inca antes que Pizarro. A menudo termin\u00f3 con m\u00e1s de la mitad de los habitantes de las poblaciones en las que se extendi\u00f3.<\/p>\n<p align=\"JUSTIFY\">La incidencia de las epidemias decreci\u00f3 notablemente a partir de finales del siglo XVI, quiz\u00e1 porque parte de la poblaci\u00f3n desarroll\u00f3 los anticuerpos necesarios para reducir sus efectos, quiz\u00e1 porque la gran p\u00e9rdida demogr\u00e1fica sufrida hizo que fuesen menores las posibilidades de contagio interpersonal. Algunos historiadores llegan a hablar de que fue un ejemplo de guerra bacteriol\u00f3gica inconsciente y anterior a que este terrible tipo de guerra fuese definida y planificada.<\/p>\n<p align=\"JUSTIFY\">Por otra parte, tambi\u00e9n fueron numerosas las p\u00e9rdidas de vidas de los europeos que osaron atravesar el Atl\u00e1ntico en busca de nuevas oportunidades en el Nuevo Mundo.<\/p>\n<p align=\"JUSTIFY\">Para ellos, el primer problema era la traves\u00eda transatl\u00e1ntica. Durante los viajes, hubo bajas m\u00e1s o menos numerosas por traumatismos, desnutrici\u00f3n, enfermedades carenciales (como el escorbuto), intoxicaciones alimenticias y deshidrataci\u00f3n.<\/p>\n<p align=\"JUSTIFY\">Una vez llegados al Nuevo Mundo, los europeos tambi\u00e9n debieron enfrentarse a patolog\u00edas para ellos desconocidas, sobre todo cuando se adentraron en \u00e1reas de un clima tropical al que no estaban habituados. En este sentido, la s\u00edfilis fue la peor aportaci\u00f3n americana. Se discute si ya era conocida en el Viejo Mundo o no, pero lo que s\u00ed es seguro es que una cepa muy activa del virus lleg\u00f3 con las carabelas de Col\u00f3n e incluso se cobr\u00f3 la vida de Mart\u00edn Alonso Pinz\u00f3n. Junto a la s\u00edfilis, tambi\u00e9n tuvieron incidencia sobre los europeos otras patolog\u00edas, como la baquia y la modorra, cuyos s\u00edntomas desconocemos, pero que afectaban a casi todos los reci\u00e9n llegados y ten\u00edan una moralidad inicial del 30% al 50%.<\/p>\n<p align=\"JUSTIFY\">Tambi\u00e9n hubo numerosas bajas castellanas por causa de las acciones b\u00e9licas. No existen demasiadas estimaciones al respecto, pero no siempre salieron bien librados los espa\u00f1oles. De algunas expediciones nunca se volvi\u00f3 a tener noticia; de otras, apenas algunos supervivientes fueron cronistas de las dificultades por las que atravesaron.<\/p>\n<p align=\"JUSTIFY\">De cualquier manera, la mortalidad sufrida por los europeos no es comparable en t\u00e9rminos absolutos con la sufrida por las poblaciones abor\u00edgenes.<\/p>\n<p align=\"JUSTIFY\"><b>Am\u00e9rica, tierra de inmigraci\u00f3n<\/b><\/p>\n<p align=\"JUSTIFY\">Am\u00e9rica siempre ha sido una tierra de inmigraci\u00f3n, desde la llegada de los primeros pobladores por la v\u00eda de Behring. Tras ellos, llegaron los polinesios, los vikingos o los esquimales. No obstante, las migraciones que aqu\u00ed nos interesan son las que se produjeron una vez que en 1492 se estableci\u00f3 el definitivo e irreversible contacto entre el Viejo y el Nuevo Mundo; unas corrientes fundamentales para comprender la disminuci\u00f3n de la poblaci\u00f3n ind\u00edgena y el incremento relativo de los aportes europeo (fundamentalmente hisp\u00e1nico) y africano en Am\u00e9rica.<\/p>\n<p align=\"JUSTIFY\">La Corona castellana intent\u00f3 desde fechas muy tempranas controlar el flujo migratorio, tanto de ida al Nuevo Mundo, como de retorno al Viejo. En este sentido, los monarcas promulgaron un importante volumen de disposiciones legales y encargaron la labor de control a la Casa de Contrataci\u00f3n de Sevilla. No obstante, la vigilancia fue menos estricta en los momentos en que hab\u00eda necesidad de inmigrantes en las colonias; o m\u00e1s severa, a finales del siglo XVI y principios del XVII, cuando las autoridades tomaron conciencia de la despoblaci\u00f3n que sufr\u00eda Castilla.<\/p>\n<p align=\"JUSTIFY\">En 1518 se prohibi\u00f3 emigrar a las Indias, salvo expresa licencia, a cualquier extranjero, moro, jud\u00edo, gitano, hereje, y a sus descendientes, as\u00ed como a esclavos que no fuesen con sus due\u00f1os. Y estas disposiciones se completaron en 1552 con la obligaci\u00f3n de que los emigrantes presentasen toda una serie de informaciones que, a menudo eran dif\u00edciles de obtener.<\/p>\n<p align=\"JUSTIFY\">La prohibici\u00f3n de la emigraci\u00f3n de los extranjeros no afect\u00f3 a los naturales de la Corona de Arag\u00f3n, pues no se consideraba for\u00e1neos a los naturales de los territorios que hoy comprenden Espa\u00f1a. Aunque hubo excepciones, como la colonizaci\u00f3n alemana de Venezuela bajo direcci\u00f3n de los Welser, lo m\u00e1s habitual era que el extranjero que quisiese emigrar a Am\u00e9rica de forma legal primero tuviese que naturalizarse cas\u00e1ndose con alguna espa\u00f1ola y residiendo 10 a\u00f1os en el pa\u00eds (una condici\u00f3n que subi\u00f3 a los 20 a\u00f1os en 1608). Las sanciones a los extranjeros que violaban el monopolio hispano eran muy duras: confiscaci\u00f3n de bienes y expulsi\u00f3n a los que se encontrasen en Am\u00e9rica, y pena de muerte a los hallados en los barcos de la carrera de Indias.<\/p>\n<p align=\"JUSTIFY\">Los Austrias intentaron en todo momento controlar los movimientos migratorios en las dos direcciones, pero su burocracia fue incapaz de conseguir tal objetivo. Pese a que las sanciones contra los transgresores se fueron endureciendo con el paso del tiempo, las v\u00edas para eludir los controles fueron m\u00faltiples: sobornos a capitanes y oficiales de los barcos, \u201cpropinas\u201d a los funcionarios que daban los permisos, pago a \u201cagentes profesionales\u201d que tramitaban los papeles&#8230; As\u00ed mismo, tambi\u00e9n era habitual enrolarse en la flota para desertar tras llegar a Am\u00e9rica (una pr\u00e1ctica que fue tan frecuente que algunos barcos hubieron de ser abandonados al no contar con la tripulaci\u00f3n suficiente como para afrontar el regreso). La presencia en el Nuevo Mundo de todas las minor\u00edas marginadas por la legislaci\u00f3n (moriscos, gitanos, herejes y extranjeros) es una muestra de las fisuras existentes en el monopolio de la emigraci\u00f3n pretendido por las autoridades hispanas.<\/p>\n<p align=\"JUSTIFY\">La emigraci\u00f3n clandestina fue muy importante, lo que hace insuficientes los registros de la Casa de Contrataci\u00f3n para estimar el volumen de los movimientos migratorios transoce\u00e1nicos. Para la Edad Moderna se ha propuesto una cifra de 750.000 emigrantes espa\u00f1oles, de los que la mayor proporci\u00f3n cruz\u00f3 el Atl\u00e1ntico en el siglo XVI y a principios del XVII.<\/p>\n<p align=\"JUSTIFY\">En cuanto al origen de los emigrantes, conocemos cifras del Quinientos: Andaluc\u00eda (37%), Extremadura (16%), Castilla La Nueva (15%), Castilla la Vieja (14%), Le\u00f3n (3%), Galicia (3%), Pa\u00eds Vasco (3%), Corona de Arag\u00f3n (1,3%). Por \u201cprovincias\u201d, estas fueron las principales procedencias: Sevilla (23%), Badajoz (11%), Toledo (8%), C\u00e1ceres (6%); ninguna otra provincia espa\u00f1ola actual aport\u00f3 m\u00e1s del 5% de los emigrantes.<\/p>\n<p align=\"JUSTIFY\">Tambi\u00e9n conocemos cifras de destinos correspondientes al siglo XVI: Nueva Espa\u00f1a (32,6%), Antillas (12,1%), Am\u00e9rica Central (4%) y Am\u00e9rica del Sur (49%, de los que el 23,8% fueron al Per\u00fa).<\/p>\n<p align=\"JUSTIFY\">En relaci\u00f3n con el sexo de los emigrantes, en la \u00e9poca antillana y de las grandes conquistas, m\u00e1s del 90% de los emigrantes fueron hombres. La presencia femenina creci\u00f3 a lo largo del tiempo y en la segunda mitad del siglo XVI super\u00f3 el 25%. De ellas, poco menos de la mitad eran casadas, por lo que en el \u00faltimo tercio de la centuria hab\u00eda dos solteros por cada mujer casadera, lo que fue una circunstancia determinante del incipiente proceso de mestizaje.<\/p>\n<p align=\"JUSTIFY\">En cuando a la edad de los emigrantes, no disponemos de estudios globales, pero s\u00ed de algunos regionales, como el de los extreme\u00f1os. El 89% de los llegados a Am\u00e9rica ten\u00edan 39 a\u00f1os o menos. De 0 a 9 a\u00f1os: 15%; de 10 a 19: 18%; de 20 a 29: 36%; de 30 a 39: 20%; de 40-49: 8%; de 50 a 59: 2%; y de 60 o m\u00e1s: 1%.<\/p>\n<p align=\"JUSTIFY\">Y sobre las profesiones, los datos disponibles apuntan a una emigraci\u00f3n socialmente muy diversificada, con representantes de casi todas las categor\u00edas profesionales, con un cierto equilibrio en la presencia de hidalgos, religiosos, artesanos y mercaderes. La alta nobleza no atraves\u00f3 el Atl\u00e1ntico m\u00e1s que para ocupar puestos de alta responsabilidad en la administraci\u00f3n colonial. La emigraci\u00f3n de sectores socialmente marginales encontr\u00f3 su lugar en la clandestinidad o la \u201csemiclandestinidad\u201d, como polizones, tripulantes \u201cdesertores\u201d o sirvientes de otros emigrantes.<\/p>\n<p align=\"JUSTIFY\">La emigraci\u00f3n fue fundamentalmente urbana. Los labradores y ganaderos apenas tuvieron presencia en los flujos migratorios, que se compusieron de artesanos, comerciantes, abogados, m\u00e9dicos, funcionarios civiles, eclesi\u00e1sticos y militares. En Am\u00e9rica se consolid\u00f3 una pol\u00edtica de emigraci\u00f3n utilitaria desde un punto de vista econ\u00f3mico, contraria al uso de las colonias como lugar destinado al ejercicio de la \u201chigiene social\u201d de la metr\u00f3poli.<\/p>\n<p align=\"JUSTIFY\">Por otra parte, aparte de los flujos europeos, hubo otra corriente migratoria de tanta o mayor importancia: la de los esclavos negros africanos. Hasta 1870 desembarcaron en el Nuevo Mundo 9,6 millones de esclavos africanos, pero este fen\u00f3meno afect\u00f3 a una poblaci\u00f3n mucho mayor, pues muchos fallecieron durante el traslado y a\u00fan mayor fue el impacto que la captura de esclavos tuvo en sus tierras de origen, porque, obviamente, estaba rodeada de violencia y muchos hombres y mujeres nunca llegaron a caer en la esclavitud porque murieron en el intento de resistirse a ella.<\/p>\n<p align=\"JUSTIFY\">El grueso de la poblaci\u00f3n de raza negra lleg\u00f3 directamente desde \u00c1frica, fruto del tr\u00e1fico esclavista establecido entre ambos continentes. Esta flujo se vio potenciado por la r\u00e1pida desaparici\u00f3n de la poblaci\u00f3n ind\u00edgena de las Antillas, la orientaci\u00f3n econ\u00f3mica de la sociedad colonial en determinadas \u00e1reas y, de forma indirecta, por las cr\u00edticas vertidas contra la explotaci\u00f3n inhumana de los amerindios. Esta \u00faltimo aspecto nos lleva a la flagrante contradicci\u00f3n en la que cayeron algunos autores (entre ellos el mism\u00edsimo fray Bartolom\u00e9 de Las Casas, aunque acabar\u00eda cambiando de opini\u00f3n) que, queriendo defender a los ind\u00edgenas del Nuevo Mundo, llegaron a proponer la importaci\u00f3n masiva de esclavos negros, pasando por alto los derechos humanos que ellos mismos reivindicaban para los indios.<\/p>\n<p align=\"JUSTIFY\">Los primeros esclavos africanos llegaron al Nuevo Mundo apenas una d\u00e9cada despu\u00e9s del descubrimiento por Col\u00f3n. El comercio de esclavos fue libre hasta 1513, fecha en que, ante la necesidad de mano de obra esclava, la Corona decidi\u00f3 controlar el tr\u00e1fico, concediendo licencias para importarlos a particulares y cobrando por ellas. Con el paso del tiempo, Carlos I comprendi\u00f3 que la venta de estas licencias pod\u00edan constituir una importante fuente de ingresos y al encarecerse las concesiones, el tr\u00e1fico de esclavos acab\u00f3 siendo asumido por unas pocas casas comerciales extranjeras, que eran capaces de asumir un negocio de tan gran envergadura. Los portugueses fueron los primeros tratantes, ya que dominaban las ritas africanas y ten\u00edan reconocida experiencia en el tr\u00e1fico de esclavos; y en la segunda mitad del siglo se sumaron los traficantes clandestinos ingleses, con John Hawkins. A finales del Quinientos, Felipe II decidi\u00f3 incrementar la efectividad del monopolio e incrementar sus ingresos, firmando un asiento de negros que supon\u00eda el desembarco en Am\u00e9rica de 31.500 esclavos negros. Este sistema supuso un notable incremento en el tr\u00e1fico de esclavos.<\/p>\n<p align=\"JUSTIFY\">Al igual que sucedi\u00f3 con las migraciones, el control estatal fue f\u00e1cilmente burlado y, ante la creciente demanda de mano de obra en las colonias, hubo sobornos, ocultaciones, operaciones organizadas por algunos colonos en Am\u00e9rica y, sobre todo, contrabando (especialmente portugu\u00e9s). La \u201cemigraci\u00f3n\u201d ilegal de esclavos supuso entre la tercera parte y la mitad de la legal.<\/p>\n<p align=\"JUSTIFY\">El aporte de esclavos negros fue cuantitativamente poco importante en el siglo XVI (unos 125.000), porque dicha cantidad apenas supuso la d\u00e9cima parte de los llegados en el siglo XVII y casi la cincuentava parte de los arribados en el XVIII. En el Quinientos, el 54% de los esclavos africanos tuvo como destino Europa; dicha proporci\u00f3n mengu\u00f3 en el Seiscientos (19%) y desapareci\u00f3 en el Setecientos (0%).<\/p>\n<p align=\"JUSTIFY\">El n\u00famero de esclavos africanos de la Am\u00e9rica hispana siempre fue muy inferior (entre la quinta y la d\u00e9cima parte) al que tuvo su destino en las colonias de las dem\u00e1s potencias europeas. Los esclavos (procedentes del Senegal y del sur de este, al agotarse este cazadero) se aclimataron perfectamente en las \u00e1reas tropicales (Antillas y tierras bajas de la Am\u00e9rica continental), pero no en las minas del Per\u00fa (por su altura).<\/p>\n<p align=\"JUSTIFY\">Por \u00faltimo, nos queda referirnos a la emigraci\u00f3n ilegal, de miembros de minor\u00edas cuyo paso al Nuevo Mundo la Corona siempre procur\u00f3 evitar: moriscos, judeoconversos, gitanos y extranjeros. Las ausencia de fuentes nos impide estimar sus n\u00fameros, que suponemos residuales. Y cerramos este apartado con un \u00faltimo aporte migratorio, muy limitado cuantitativamente, el de los esclavos de origen oriental (filipinos, chinos, japoneses o indios \u201corientales\u201d), cuya trata fue prohibida en 1608.<\/p>\n<p align=\"JUSTIFY\"><b>El proceso de mestizaje<\/b><\/p>\n<p align=\"JUSTIFY\">En el Nuevo Mundo, junto a la poblaci\u00f3n amerindia, confluyeron europeos, africados y, de forma m\u00e1s marginal, asi\u00e1ticos. Ello hizo que en la Edad Moderna se desarrollase un intenso mestizaje, que tuvo repercusiones evidentes tambi\u00e9n en el \u00e1mbito cultural.<\/p>\n<p align=\"JUSTIFY\">Algunas uniones fueron de conveniencia pol\u00edtica en los primeros momentos de la conquista, cuando esos matrimonios consolidaban alianzas fundamentales, pero despu\u00e9s tambi\u00e9n pes\u00f3 de forma determinante otra raz\u00f3n: la falta de mujeres blancas. Se establecieron as\u00ed muchas uniones mixtas, a menudo estables, pero rara vez sancionadas por la Iglesia.<\/p>\n<p align=\"JUSTIFY\">El problema del mestizaje fue complejo en Am\u00e9rica. Sobre todo en un primer momento, el mestizo reconocido y educado por su padre espa\u00f1ol se incorpor\u00f3 como tal en la sociedad colonial. No hubo prejuicios legales para los matrimonios con las ind\u00edgenas bautizadas, pero pronto se desarrollaron los de \u00edndole social, que hicieron recaer sobre los mestizos la certeza m\u00e1s que sospecha de su origen ileg\u00edtimo, y todo ello pes\u00f3 en una sociedad cada vez m\u00e1s obsesionada por los estatutos de pureza de sangre. El mulato, hijo de blanco y negra, no goz\u00f3 nunca ni del beneficio de la duda.<\/p>\n<p align=\"JUSTIFY\">Las uniones de amerindios, negros, europeos e, incluso, asi\u00e1ticos, y de sus m\u00faltiples tipos de mestizos dio origen a un amplio abanico de cruces \u00e9tnicos, que fueron clasificados en complejas nomenclaturas. Los 3 grupos iniciales del mestizaje fueron:<\/p>\n<ul>\n<li>\n<p align=\"JUSTIFY\">Mestizos: etnia europeo + ind\u00edgena.<\/p>\n<\/li>\n<li>\n<p align=\"JUSTIFY\">Mulatos: etnia europea + negra.<\/p>\n<\/li>\n<li>\n<p align=\"JUSTIFY\">Zambos: etnia negra + ind\u00edgena.<\/p>\n<\/li>\n<\/ul>\n<p align=\"JUSTIFY\">Las denominaciones de origen racial se empleaban tambi\u00e9n como distinciones del rango oscial. Por ello, teniendo en cuenta, adem\u00e1s, las limitaciones de las fuentes y las diferencias regionales, resulta muy complicado ofrecer estimaciones precisas sobre la importancia real del mestizaje.<\/p>\n<p align=\"JUSTIFY\">Por ejemplo, en 1650, en M\u00e9xico hab\u00eda un 89,5% de indios, un 5,3% de blancos, un 0,8% de negros, un 4% de mestizos y un 0,5% de mulatos.<\/p>\n<p align=\"JUSTIFY\">En cambio, en dicha fecha, los datos de las Antillas eran completamente distintos: 1,6% de indios, 13% de blancos, 65,2% de negros, 1,6% de mestizos y 18,6% de mulatos.<\/p>\n<p align=\"JUSTIFY\">A partir de mediados del siglo XVII, el proceso de mestizaje se intensific\u00f3. A fines de la \u00e9poca colonial, los mestizos supon\u00edan el 24% de la poblaci\u00f3n en M\u00e9xico, Am\u00e9rica Central y las Antillas; y el 30% en Sudam\u00e9rica.<\/p>\n<p align=\"JUSTIFY\">Por \u00faltimo, hemos de indicar que al hablar de mestizaje se suele aludir exclusivamente a aquellos que vivieron en la \u00f3rbita colonial. Pero muchos otros (que no podemos cuantificar) se integraron en la sociedad ind\u00edgena, con todas sus consecuencias.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>La poblaci\u00f3n americana a fines del siglo XV La falta de fuentes adecuadas dificulta mucho la estimaci\u00f3n de la poblaci\u00f3n precolombina. Algunos pueblos, como los aztecas o los incas, ten\u00edan registros de poblaci\u00f3n, pero dichas fuentes no han perdurado y, adem\u00e1s, solo recog\u00edan a una parte de la poblaci\u00f3n. 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