Religiosidad moderna en Xixona

Partimos de la Iglesia Vieja o dedicada a Virgen María. De este edificio no queda más que la portada del templo, con una arcada que marca el estilo medieval de la misma, de manera que no prestaremos mayor atención a ella en nuestra investigación acerca de la Edad Moderna.

Iglesia nueva, dedicada a la Asunción de la Virgen. Construida desde 1590 hasta 1629, a base de la recepción de donativos de la  gente de la villa. Destaca el estilo renacentista y aloja el convento franciscano de la virgen de Orito de la villa que desde su fundación se ha encargado de la labor de enseñanza también a cambio de donativos, ya fuera de particulares (los integrantes de la familia Aracil al enterrarse en su interior) como por parte de la institución local. Contiene retablos de San Bartolomé y San Pedro y de Santa Bárbara, los tres patrones de la cuidad.

Esta iglesia ocupó el lugar de la antigua mezquita musulmana, en el centro neurálgico de la villa.

Ermita del Rabal. A final del SXVI se produce el milagro de San Bartolomé. Se trata de una imagen del santo escondida en el SXI para evitar ser destruida en los ataques musulmanes en el interior de una de las paredes de la Torre Blay, concedida como una vivienda particular. En el SXVI, la imagen, olvidada entre las paredes, comienza a emitir golpes para ser rescatada y así sucede que a partir del descubrimiento se rinde culto a dicho santo en la misma vivienda, que pasará a convertirse en una capilla de oración. A inicios del SXVII se da el segundo milagro de San Sebastián que consiste en la lacrimación de la imagen con el fin de que el Señor libre de la peste a los jijonencos.

Antiguo convento de Loreto. En la actualidad alberga la sede del archivo histórico municipal, pero en origen se diseñó y construyó como convento, fundado en 1592. Este trámite fue ratificado por el notario Diego Aracil, quien perteneció a una de las familias más influyentes de Jijona del SXVI y XVII. El conjunto religioso está compuesto por una capilla, dedicada a la Venerable Orden Tercera, un cuerpo dedicado a la iglesia parroquial y otro cuerpo dedicado al convento. Con todo, se debe destacar su ubicación, extramuros, que nos hace deducir el aumento de población que experimentó la villa de Jijona durante el SXVII y XVIII.

Con todo, es importante resaltar la importancia que la orden franciscana tiene en el territorio valenciano durante la Edad Moderna, debido a su labor cercana a la comunidad, su interés por la formación de la población, aunque en la actualidad nos parezca escasa, y la relación cordial con los estratos altos de la sociedad.


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