Mi nombre es Joaquín De Juan y soy catedrático de Biología Celular en la Universidad de Alicante (UA). Aunque soy oriundo de Sax (Alicante), nací circunstancialmente (mi padre era militar) en Graus (Huesca). Como huérfano de militar realicé mis estudios de bachiller en el Colegio San Antonio de Murcia y los estudios de Medicina en el Colegio de Santiago de Huérfanos de Oficiales del Ejercito de Valladolid. Soy Dr. en Medicina y Cirugía por la Universidad de Valladolid y especialista en Patología (Anatomía Patológica), especialidad que desempeñé durante varios años en el Hospital Clínico Universitario de Valladolid, plaza de la que estoy en excedencia indefinida. Realicé mi postdoctorado, en las universidades de Burdeos II, Paris VI, Hospital de la Pitié-Salpêtrière (París) y Harvard. Desde entonces he realizado y realizo, periodicamente, estancias en The Smith-Kettlewell Eye Research Institute (San Francisco), en la University of Southern California (Los Angeles) y en La Sapienza (Roma). Durante 25 años (desde 1972 hasta 1997) he sido profesor de las Facultades de Medicina de Valladolid y de Alicante. En 1997, decidí no abandonar la UA, al producirse la segregación de la Facultad de Medicina. En la actualidad soy profesor de la Facultad de Ciencias de la UA. Mi investigación actual se centra en cuatro líneas fundamentales: (1) plasticidad sináptica; (2) Biología celular de los gametos humanos y su relación con la fertilidad; (3) Estudio de las microestriaciones dentarias y su relación con la paleo-patología y paleo-antropología y (4) Didáctica de la enseñanza superior. He sido Jefe de Investigación del Instituto de Ciencias de la Educación (ICE) de la UA, director y fundador de la Escuela Universitaria de Enfermería de la UA, y miembro fundador del Instituto de Neurociencias, del que fui dado de baja al optar por quedarme en la UA, tras la mencionada segregación de la Facultad de Medicina. Actualmente soy director del Departamento de Biotecnología de la UA. Además de varias sociedades científicas soy miembro de la Sociedad Española de Médicos Escritores y Artistas.

Mi nombre es Joaquín De Juan y soy catedrático de Biología Celular en la Universidad de Alicante (UA). Aunque soy oriundo de Sax (Alicante), nací circunstancialmente (mi padre era militar) en Graus (Huesca). Como huérfano de militar realicé mis estudios de bachiller en el Colegio San Antonio de Murcia y los estudios de Medicina en el Colegio de Santiago de Huérfanos de Oficiales del Ejercito de Valladolid. Soy Dr. en Medicina y Cirugía por la Universidad de Valladolid y especialista en Patología (Anatomía Patológica), especialidad que desempeñé durante varios años en el Hospital Clínico Universitario de Valladolid, plaza de la que estoy en excedencia indefinida. Realicé mi postdoctorado, en las universidades de Burdeos II, Paris VI, Hospital de la Pitié-Salpêtrière (París) y Harvard. Desde entonces he realizado y realizo, periodicamente, estancias en The Smith-Kettlewell Eye Research Institute (San Francisco), en la University of Southern California (Los Angeles) y en La Sapienza (Roma). Durante 25 años (desde 1972 hasta 1997) he sido profesor de las Facultades de Medicina de Valladolid y de Alicante. En 1997, decidí no abandonar la UA, al producirse la segregación de la Facultad de Medicina. En la actualidad soy profesor de la Facultad de Ciencias de la UA. Mi investigación actual se centra en cuatro líneas fundamentales: (1) plasticidad sináptica; (2) Biología celular de los gametos humanos y su relación con la fertilidad; (3) Estudio de las microestriaciones dentarias y su relación con la paleo-patología y paleo-antropología y (4) Didáctica de la enseñanza superior. He sido Jefe de Investigación del Instituto de Ciencias de la Educación (ICE) de la UA, director y fundador de la Escuela Universitaria de Enfermería de la UA, y miembro fundador del Instituto de Neurociencias, del que fui dado de baja al optar por quedarme en la UA, tras la mencionada segregación de la Facultad de Medicina. Actualmente soy director del Departamento de Biotecnología de la UA. Además de varias sociedades científicas soy miembro de la Sociedad Española de Médicos Escritores y Artistas.

Misión jUAquin 2: Por una evaluación racional de la docencia

La puesta en marcha del denominado Espacio Europeo de Educación Superior (EEES), está produciendo una actividad febril entre los “responsables” de la educación universitaria. Dejando para otro momento el análisis crítico de este fenómeno y con independencia de sus hipotéticas bondades, lo cierto es que se esta abordando sin el más mínimo sentido crítico.

En el caso concreto de la evaluación de la docencia y del profesorado, el grado de fanatismo con el que se esta abordando este tema y la falta de rigor, tanto científico como de gestión, de algunos interlocutores, produce rubor .

Dado que estamos en un momento crítico (puesta en marcha de la maquinaria evaluadora de la ANECA), dado que de todos estos movimientos dependerá el futuro profesional y económico del profesorado y dado, también, que me gusta predicar con el ejemplo, propongo una lista de reflexiones sobre este tema. La lista corresponde al Cuadro 6 del siguiente articulo:

Joaquín De Juan Herrero et al. (2007). Buenas prácticas en la evaluación de la docencia y del profesorado universitario. En: La multidimensionalidad de la Educación Universitaria. M.A. Martínez Ruiz y V. Carrasco Embuena (Eds.). Redes de investigación Docente-Espacio Europeo de Enseñanza Superior. Editorial Marfil. (En prensa). Evaluación Docencia

Adjunto el citado articulo en formato pdf (Evaluación Docencia), para los que quieran profundizar (Agradeceré cualquier tipo de crítica y sugerencias).

Cuadro 6: Algunas recomendaciones y criterios a tener en cuenta en la evaluación de la docencia y del profesorado

(1) En cualquier proceso de evaluación de la docencia debe separarse, muy claramente, si se trata de la evaluación de un profesor o del proceso docente, estableciendo si la evaluación es sumativa, formativa o diagnóstica.

(2) La evaluación sancionadora del profesorado deberá realizarse de forma específica para ese objetivo y separada de la evaluación de la actividad docente (asignatura, curso, departamento, centro, etc.)

(3) La evaluación del profesorado, especialmente la sancionadora, deberá estar anunciada mucho antes del comienzo del curso (al final del anterior), con unos objetivos claros y estableciendo exactamente qué efectos profesionales y económicos tendrá sobre el profesor.

(4) Los cuestionarios para la evaluación sancionadora del profesorado, cualquiera que sea el encuestado (alumnos, colegas, etc.) deben estar construidos con preguntas genéricas y con un número pequeño (no más de 12), significativamente menor (Ver un ejemplo en De Juan et al., 1991, en la página 32 del Teaching Evaluation Handbook de la Universidad de Cornell o en la página web de la Universidad de Sydney) que el utilizado para la evaluación de la docencia.

(5) Para la evaluación sancionadora del profesorado, los cuestionarios dirigidos a los alumnos serán aplicados, al menos, al 80% de los alumnos matriculados y siempre que el profesor hubiera impartido un alto porcentaje del curso, por ejemplo 2/3 (66%). Si el profesor no ha realizado ninguna evaluación de esos alumnos, no se introducirán preguntas sobre la misma.

(6) El informe de evaluación del profesor será el resultado de la aplicación de varios métodos de evaluación (triangulación), por lo tanto, nunca serán expresados los resultados como una mera etiqueta. Será un informe descriptivo que recoja, bien argumentados y motivados, todos los aspectos detectados.

(7) Toda evaluación sancionadora del profesorado deberá ir acompañada del derecho a la correspondiente apelación frente a los resultados de la evaluación con la finalidad de corregirlos y ser reevaluado.

(8) De la recomendación anterior se deriva que el sistema de evaluación sancionador del profesor, deberá estar diseñado de tal suerte que en un determinado periodo pueda resarcirse de cualquier valoración con la que no esté de acuerdo y tener la oportunidad de que su informe de evaluación se el deseado.

(9) Ningún informe de evaluación sancionadora será valido sin que previamente se hayan hecho públicos sus objetivos y establecido con exactitud y claridad el alcance y los efectos administrativos, profesionales y económicos que tendrá sobre el profesor o sobre las unidades docentes.

(10) Los instrumentos utilizados para la evaluación (encuestas, diseño de instrumentos, observaciones, registros, etc.) deberán ser realizados por profesionales de la evaluación, con experiencia demostrada. El nombre de los autores de los materiales y de los profesionales será público.

(11) La organización del proceso evaluador correrá a cargo de un equipo de profesionales con experiencia demostrada que podrá ser externo o interno a la Universidad. Los nombres de los miembros del equipo evaluador será público. En caso de que el equipo sea interno, su actuación será absolutamente independiente de los órganos de gobierno.

(12) En el proceso evaluador, el equipo de evaluación dispondrá del correspondiente apoyo de expertos en trabajo social, psicología, educación, salud y de otros profesionales para actuar correctamente sobre los aspectos humanos del proceso evaluador.

(13) La evaluación diagnóstica de la actividad docente (asignatura, curso, departamento, centro, etc.) deberá realizarse de forma específica para ese objetivo y separada de la evaluación sancionadora del profesorado.

(14) La evaluación diagnóstica de la actividad docente (asignatura, curso, departamento, centro, etc.) será el resultado de la aplicación de varios métodos de evaluación (triangulación) no solo basada en cuestionarios dirigidos a los alumnos.

(15) Para la evaluación diagnóstica de la actividad docente (asignatura, curso, departamento, centro, etc.) no es necesario evaluar masivamente todas las asignaturas de la Universidad, ni a todos los alumnos de una materia. Bastaría con realizar muestreos selectivos tanto de materias como de alumnos.

(16) Tanto en la evaluación diagnóstica de la actividad docente y de la evaluación sancionadora del profesorado sería interesante recabar, al mismo tiempo, información sobre la dificultad intrínseca de la asignatura o materia evaluada, así como de su importancia/pertinencia para la formación del alumno (sobre la importancia/pertinencia de las materias ver De Juan, 1996; De Juan et al, 1988 y De Juan et al., 1989).

(17) Tanto en la evaluación diagnóstica de la de la docencia y de la evaluación sancionadora del profesorado, sería interesante recabar, en los cuestionarios, información (anónima) sobre el rendimiento académico previo del alumno.

(18) Dado que el mejor predictor de una conducta es la conducta previa del sujeto (Pelechano, 1977), en la evaluación sancionadora del profesorado deberían establecerse diferentes niveles de actuación de los mismos dependiendo de su experiencia docente y según las necesidades de acreditación. Un buen profesor es difícil que modifique mucho su calidad docente. Por lo tanto parece poco pertinente “acribillar” a encuestas, año tras año, materia tras materia, a un mismo profesor. Por tanto otros posibles cambios deben valorarse por otros medios.

(19) Los resultados de la evaluación deberían ser públicos, al menos las valoraciones promedio de los departamentos y de los centros, mientras el profesorado y los evaluadores introyecten una actitud de confianza mutua, basada precisamente en el uso de un Código de Buenas Practicas, honesto, flexible, realmente consensuado y destinado a mejorar a las personas y a la institución en todos los aspectos incluidos los factores humanos.

Sobre mi perfil


Mi nombre es Joaquín De Juan y soy catedrático de Biología Celular en la Universidad de Alicante (UA).Aunque soy oriundo de Sax (Alicante), nací circunstancialmente (mi padre era militar) en Graus (Huesca). Como huérfano de militar realicé mis estudios de bachiller en el Colegio San Antonio de Murcia y los estudios de Medicina en el Colegio de Santiago de Huérfanos de Oficiales del Ejercito de Valladolid.

Soy Dr. en Medicina y Cirugía por la Universidad de Valladolid y especialista en Patología (Anatomía Patológica), especialidad que desempeñé durante varios años en el Hospital Clínico Universitario de Valladolid.

He realizado estancias de investigación en las universidades de Burdeos II, Paris VI, Harvard, la Sapienza (Roma) y en la University of Southern California (Los Angeles), así como en el Hospital de la Pitié-Salpêtrière (París) y el Smith-Kettlewell Eye Research Institute (San Francisco).

Durante 25 años (desde 1972 hasta 1997) he sido profesor de las Facultades de Medicina de Valladolid y de Alicante. En 1997, decidí seguir en la UA, al producirse la segregación de la Facultad de Medicina. En la actualidad soy profesor de la Facultad de Ciencias de la UA.

Mi investigación se centra en cuatro líneas fundamentales: (1) Retina; (2) Biología celular de los gametos humanos y su relación con la fertilidad; (3) Estudio de la microestriacion dentaria y su relación con la paleo-patología y paleo-antropología y (4) Didáctica de la enseñanza superior.

He sido Jefe de Investigación del Instituto de Ciencias de la Educación (ICE) de la UA, director y fundador de la Escuela Universitaria de Enfermería de la UA, y miembro fundador del Instituto de Neurociencias, del que fui dado de baja al optar por quedarme en la UA, tras la mencionada segregación de la Facultad de Medicina. Actualmente soy director del Departamento de Biotecnología de la UA.

Además de varias sociedades científicas soy miembro de número y vocal honorífico de la Sociedad Española de Médicos Escritores y Artistas.

PROGRAMA PARA LAS ELECCIONES A RECTOR DEL 2001(ProgramaRector01)

Misión jUAquin 1: Recuperar la autoestima del profesorado

La burocratización excesiva de la vida académica está produciendo diferentes efectos sobre el profesorado, algunos de los cuales son deletereos, tales como miedo y perdida de la autoestima. A continuación propongo una lista de consideraciones para la reflexión:

(1) El profesor es un profesional altamente cualificado, al tiempo que trabajador del conocimiento*, cuyas funciones deben tener amplia autonomía, la misma que reclamamos a la propia institución.

(2) Los profesores son profesionales confiables y honestos, y su actividad versátil mas que automática y rígida.

(3) El profesor no es un dispensador de conocimientos, más bien es un gestor del conocimiento, por consiguiente no debe ser considerado como una maquina**

(4) La docencia debe ser entendida como una actividad, creativa y flexible, mediante la cual se recibe, crea, elaborara y transmite conocimiento. Este último, debe ser entendido mas como un proceso que como un objeto inmutable.

(5) El conocimiento debe ser conseguido por el alumno mas que recibido del profesor, éste debe facilitarle el proceso al alumno con su experiencia, habilidades y con gran flexibilidad.

(6) La gestión del conocimiento, por parte del profesor, debe ser una actividad abierta, flexible y creativa, antes que una rígida base de datos (días, horarios, aulas, etc.) sometida al arbitrio de la burocracia y de los administradores de la misma.

(7) Los contenidos de la docencia (planes de estudio, programas, etc.) no deben ser entendidos como sinónimos, ni equivalentes, de conocimientos. Tan solo son indicadores de cómo aprender y conseguir aquellos.

(8) Los medios docentes y las TICS son, como su nombre indica, medios y deben ser empleados al arbitrio del profesor y nunca bajo la presión de las encuestas de evaluación.

(9) Las aulas son el mal menor de los contextos, en los que se pueden realizar actividades docentes. No son templos herméticos a los que se asiste de manera automática. Laboratorios, hospitales, fabricas, bibliotecas, teatros, juzgados y hasta el propio césped pueden ser mejores entornos.

(10) Las Buenas Prácticas en la evaluación de la docencia y del profesorado*** deben ser introducidas en la comunidad universitaria. Es poco ético evaluar la calidad de la docencia del profesorado con métodos, instrumentos y procedimientos de mala calidad.

_______

* Basándonos en Davenport (2006) podemos decir, de una forma simplificada, que “Los trabajadores del conocimiento tienen niveles elevados de conocimiento experto, educación o experiencia, y el propósito principal de sus trabajos implica la creación, la distribución o la aplicación de conocimiento”. Ver el Cuadro adjunto, tomado de Davenport, T.H. (2006). Recomendaciones para conseguir resultados de los trabajadores del Conocimiento. Harvard Business School Press. Barcelona: Ediciones Deusto.
** En la página 40 del Teaching Evaluation Handbook de la Universidad Cornell, se dice que “… teachers are human no machines”.

*** Ver el artículo: Joaquín De Juan Herrero et al. (2007). Buenas prácticas en la evaluación de la docencia y del profesorado universitario. En: La multidimensionalidad de la Educación Universitaria. M.A. Martínez Ruiz y V. Carrasco Embuena (Eds.). Redes de investigación Docente-Espacio Europeo de Enseñanza Superior. Editorial Marfil. (http://rua.ua.es/dspace/handle/10045/12384)

Preguntas de interés (19 abril 2012)

19/04/2012

Hogar de la comunidad

El foro romano, era el hogar de la comunidad. Lugar de intercambio material, cultural y espiritual, así como de convivenciay participación. El templo de Vesta albergaba el fuego sagrado, manifestación del calor de las emociones y la calidez de las relaciones entre los miembros de la comunidad.

Si hace unos días, el ministro Wert, a cuenta de sus comentarios, nos hizo meditar sobre los limites de la inteligencia humana con propuestas como: “el Gobierno, de acuerdo con las comunidades autónomas, va a incrementar un 20% la ratio de alumnos por clases(e), ya que según él “… ademas de aprender los niños en la escuela pues se socializan, se comunican con otros niños, tienen experiencias formativas distintas que son muy difíciles si el numero es muy escaso(f), hoy se ha superado en su capacidad de sorprendernos al anunciar un “aumento de las tasas universitarias a pagar por el alumno de hasta un 50%(g). En la misma línea, se manifiesta disconforme con el número actual de universidades. El ministro, también habla de una “generación perdida por la alta tasa de abandono escolar” (h)

A la vista de lo comentado y dada la precaria situación económica de la mayoría de las familias españolas y de la Comunidad Valenciana (i) (i), debemos plantearle a los candidatos a Rector de la Universidad de Alicante las siguientes cuestiones:

¿Qué piensan sobre la subida de tasas académicas propuestas por el ministro Wert y qué medidas se pueden tomar?

¿Cual es su opinión sobre las causas del abandono y fracaso escolar en la Universidad de Alicante?

¿Como piensan abordar y tratar de solucionar estas situaciones, desde la Universidad de Alicante?

(Continuará …)

__________________

e) Público.es: El Gobierno propone subir un 20% el número de alumnos por clase. 16/04/2012 14:31 horas
f) ENTREVISTA EN ONDA CERO. Wert, sobre el aumento de alumnos por clase: “Los niños socializan en la escuela”. Actualizado el 17/04/2012 a las 10:22 horas
g) Educación subirá el precio de la matrícula universitaria a los alumnos. Público. 19/04/2012.
h) El Mundo.es. Wert habla de una ‘generación perdida’ por la alta tasa de abandono escolar. Actualizado miércoles 07/03/2012 20:22 horas.
i) Las familias vieron recortada su riqueza neta. nuevatribuna.es. Sábado, 21 de abril de 2012