El cine es, desde los primeros momentos, un gran consumidor de recursos publicitarios.
Comienza en estos momentos el negocio del ocio. Las nuevas condiciones laborales: jornadas de ocho horas y mejoras salariales unidas a la formación de una frágil industria cinematográfica, posibilitan un consumo masivo de cine y el inicio de una competencia entre distribuidoras que favoreció una mejora de calidad en el cartel anunciador.
Departamento de Biblioteca y Documentación- ARTIUM