Almacenamiento profesional, económico y en casa.

¡No sólo los grandes centros de datos pueden disponer de un servicio de almacenamiento profesional! Con Openfiler, prácticamente cualquiera, también puede.

Openfiler es una distribución Linux basada en rPatch con licencia GPL, que nos permite utilizar una máquina como servidor de ficheros por red. Soporta multitud de protocolos: HTTP/WEBDAV, NFS, SMB/CIFS, FTP…, pero uno de los más interesantes es iSCSI. Gracias a ello podemos convertir nuestro servidor en una SAN (Storage Area Network) sin necesidad del desembolso económico que suele ser necesario.

Una de las principales ventajas de una SAN es que permite compartir el almacenamiento de disco a través de una red diferente a la LAN por la que se accede a los servidores, separando el tráfico de acceso al disco del tráfico normal. Esta red de acceso al disco utiliza el protocolo iSCSI, que es el que soporta Openfiler.

Lógicamente, los clientes de Openfiler (generalmente son nuestros servidores que almacenan sus datos en la SAN) también necesitan entender el protocolo, por lo que necesitan una tarjeta iSCSI, o bien a través de software (la velocidad del software será sensiblemente menor que la tarjeta) como ‘open-iscsi’ para Linux, o Microsoft iSCSI Software Initiator para Windows, en los que se usa el protocolo iSCSI encapsulado sobre la capa TCP/IP.

SAN con iSCSI

La configuración de Openfiler se realiza vía web mediante unos sencillos menús en los que de manera rápida podemos:

  • Asignar el espacio de disco para cada uno de los clientes, que posteriormente podremos aumentar en caliente.
  • Configurar los discos en RAID.
  • Realizar copias de seguridad de los datos en caliente (no hay que olvidar que al estar basado en Linux y usar LVM, nos permite realizar snaphosts).

Los requisitos hardware son realmente bajos (casi cualquier máquina nos servirá para hacer unas pruebas), aunque, evidentemente, si queremos obtener buenos tiempos de acceso a disco, necesitamos que el disco a compartir sea rápido (preferiblemente discos SAS), y que las tarjetas de red sean gigabit (podemos unir varias tarjetas mediante ‘bonding’ para aumentar la velocidad).

Una vez configurado el servidor, y conectado el cliente mediante iSCSI (vía hardware o software), aparecerá un nuevo disco en el cliente como si éste estuviese conectado directamente.

De esta forma se separa completamente (incluso físicamente) el sistema operativo del cliente de sus datos (que permanecen guardados en la SAN).

Ante cualquier fallo que se tenga del lado del cliente, siempre podemos instalar otro cliente igual (mejor aún es tenerlo ya preparado) que se conecte de manera transparente al disco de la SAN.

Podría incluso utilizarse DRBD y Heartbeat para añadir alta disponibilidad a los clientes, al servidor SAN, o a ambos:

SAN con DRBD y Heartbeat

Existen multitud de páginas explicando cómo configurar el servidor openfiler, así como los clientes. La página oficial es: http://www.openfiler.com

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