Escrito por lanavegaciontransatlantica el 18 de octubre, 2011

La hazaña sin par en consecuencias para la civilización se realizó con tres naves españolas,tres naves aprestadas,tripuladas y perrechadas por españoles,al mando de un capitán elevado a la dignidad de almirante al cumplir el descubrimiento y que como tal debe considerarse españoles,aunque naciera fuera de España.

¿De dónde es el hombre?¿Dónde nace o dónde se hace y le dan medios para hacer?Es curiosa paradoja el que,por excepción,en este caso precisamente,gentes democráticas den gran importancia al nacimiento,lo cual es,al fin y al cabo,patocinar una teoría aristocrática.Creo que sobre este punto debían meditar muchos intelectuales norteamericanos y orientar a la opinión pública suya,que en gran parte desconoce la verdad cuando tiene un historiador como Samuel Eliot Morison,competente y honesto.

Aparte de lo dicho,el hombre medieval no tenía un sentido nacionalista acusado como los que despertó la Revolución Francesa.Hasta entonces,tal vez sólo Dinamarca tuviera una bandera nacional.Los viejos pueblos de Europa se agrupaban en torno a un rey y con los símbolo de éste.Es curioso que países de tan larga historia como España,Francia y el Reino Unido tengan una bandera de menos antigüedad que la de los Estados Unidos a los que los póliticos europeos no se cansan de llamar país joven.En un banquete de honor,un almirante norteamericano cansado ya de oir la cantinela de “país joven” en todos los oradors que le procedieron,lo cortó diciéndoles que jóvenes ya no lo eran tanto.

La capitana de la singular flotilla,la Santa María,cobraría una celebridad comparable a la del Arca de Noé-ésta más bien pontón que buque,al carecer de elementos propulsivos-,un interés histórico y humano,que ninguna otra nave ha logrado ni logrará superar.De ahí que el cación de los estudios de Agustín Jal,en 1840,no tardará en plantear como problema principalísimo la pregunta de cómo era la Santa María,extendida pronto a sus compañeras,la Pinta y la Niña.

Hay naves como la galera Real de D.Juan de Asturia en Lepanto,o el navío Victory,insignia de Nelson en Trafalgar,que deben su fama a un encuentro victorioso.Otras,como el submarino Nautilus o el rompe-hielos Lenin son notables por su avanzada tecnología.Y aún otras como la galera de Cleopatra y el navío Sovereign of the Seas,primer tres puentes americanos del mundo,notables por los alardes decorativos,como los portaaviones por sus dimensiones,al igual que los petroleros Baltillus y Bellamya,construidos en Francia.Pero la nao Santa María cobró renombre universal y lo seguirá teniendo siempre por el acontecimiento geográfico tan grandioso que supuso el descubrimiento de América y sus consecuencias políticas y humanas,sin comparación en toda la historia de la humanidad,a la que abrió nuevas perspectivas,permitió conocer por fin la realidad de todo nuestro mundo,alentando el proceso integrador a una cultura y la común economía camino del desarrollo de todos los pueblos  para hacer más justa la distribución de los recursos y el nivel de vida;y no sólo esto,sino también las posibilidades de vida en las todavía hay diferencias abismales.Por el grito medieval de ¡Tierra! se llegaría al de ¡América!¡América!,de nuevos horizontes de libertad y de camino a la unión de todos los habitantes de este planeta que antes del hallazgo del Nuevo Mundo tenían una idea muy limitada del mismo,física y moralmente hablando.