Escrito por lanavegaciontransatlantica el 25 de diciembre, 2011

   La costa brasileña comprendida entre Pernambuco(hoy Recife) y Sao Vicente(cerca de la actual Santos) resultó reunir unas condiciones inmejorables para el cultivo de la caña de azúcar:primera,excelentes suelos en la zona costera;segunda,una adecuada pluviosidad que excusó el regadío de las plantaciones -indispensable en las islas atlánticas-e hizo el cultivo más fácil y barato que en ninguna otra parte;tercera,buenos puertos naturales en las proximadades de las zonas de cultivo,de los que Bahía y Pernambuco iban a ser los más activos,que hicieron económico el transporte a Europa y posible el viaje de ida y vuelta en menos de seis meses,y por último,la previa existencia de una organización comercial para la distribución del azúcar en Europa,montada para el azúcar de Madeira y utilizada asimismo para las especias de Oriente,incluyendo no sólo Lisboa y otros puertos lusitanos,sino también socios,crédito e instalaciones de refinación y almacenaje en Amberes y otros puntos de los Países Bajos.El capital para la invensión llegó a través de asociaciones entre productos del Brasil y mercaderes flamencos de Europa.Se intentó utilizar como mano de obra a los indígenas,pero huyeron hacia las tierras del interior.Empresarios portugueses organizaron y financiaron entonces las bandeiras,que hasta finales del siglo XVII se dedicaron a la compra y caza de esclavos en tierras cada vez más hacia el interior,con lo que exploraron el país ,descubrieron minas de oro y de diamantes que se explotarían durante el siglo XVIII,actuaron como primera vanguardia-fundamentalmente mestiza-de la presencia europea y fueron,tanto o más que los colonos de la costa,los fundadores del futuro Brasil.