Brisa del mar.

Una mañana de invierno, los rayos del sol se encaminan a aparecer tras el frío color azul del mar. Voy caminando por la playa mientras que hago un abanico de arena con mis pies.

El viento mueve las olas del mar sombre la arena firme y tranquila. El cielo poco a poco se va llenado de calidez. El fugaz tiempo del amanecer es un momento mágico que nadie puede alterar.

Es algo más abstracto que un edificio, un monumento. No es tangible. Inalcanzable como nada pero se puede disfrutar cada día.

Relato by fotografo alicante

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