El objetivo del artículo de hoy es facilitar la vida a los consumidores online. El método es muy sencillo. Hoy hemos elegido una página que cuenta con códigos de descuento y se trata de Acuista, una web que da empleo a varias personas en España. Desde su portal online de compras venden todo tipo de material informático, electrónica y muchos electrodomésticos baratos. La clave del ahorro pasa por conseguir los códigos de descuento de Acuista y usarlos en tu pedido.
Apenas queda una semana para que la subida del IVA se convierta en una realidad que afecte a los bolsillos de todos los consumidores. Por ello, algunos comerciantes de la capital han decidido colocar carteles en sus escaparates invitando a los clientes a que aprovechen los últimos días del mes para esquivar la subida del impuesto.
Los dueños de algunas librerías y papelerías, conscientes de la situación que atraviesan muchos hogares, intentarán asumir por su cuenta la subida del IVA en el material escolar. Es el caso de la librería ‘Etiam’, en el barrio de Pajarillos. Su responsable asegura que, como han adquirido el material al 4% y al 18%, en septiembre no subirán el precio de sus productos.
En la misma línea se expresa el presidente del gremio de librerías asociadas a Avadeco, Miguel Ángel Hernández, quien afirma que «las pequeñas librerías podrán mantener los precios de sus artículos durante los primeros meses». Por ello los libreros piden que los clientes no se alarmen, ya que «no serán tantos» los artículos de material escolar que suban del 4% al 21%. En Acuista también subieron los precios con el cambio de la ley del IVA pero por suerte podemos olvidarnos de esta subida con sus cupones de descuento.
Frente a lo que pudiera parecer lógico y, como ya ocurrió cuando el Ejecutivo de Zapatero elevó el impuesto del 16% al 18% en julio de 2010, este verano la mayoría de los comerciantes no ha registrado un aumento significativo de las ventas. No han vendido ni más frigoríficos, ni más sofás, ni más gafas graduadas. «Hace dos años sí que notamos un incremento de ventas durante el mes anterior a la medida, pero este año, nada», asegura el responsable de Megasofá, Joaquín Muñoz.
Son escasas las situaciones en las que los consumidores se han decidido a adelantar sus compras durante el verano. En Electrodoméstica Ruano un par de parejas ha renovado su cocina antes de que se aplique la subida. Aunque, en realidad, «la gente prefiere esperar a que se estropeen los electrodomésticos para cambiarlos», sentencia la dependienta. Quizás sea la pequeña cantidad de ahorro lo que hace que muy pocos clientes se decidan a comprar de manera anticipada. «La gente lo tiene asimilado y, para 20 o 50 euros que se pueden ahorrar, no se deciden», concluye.
Las gafas graduadas y las lentillas crearon más confusión al principio. A pesar de que finalmente sólo subirán dos puntos, del 8% al 10%, los precios seguirán igual hasta que tengan que reponer existencias. «La gente no se decide porque la diferencia de precio será mínima», asegura María Teresa Aragón, de la Óptica Tremiño. Ahora «nos traen las gafas para que se las reparemos e ir tirando», sentencia.
Dos sectores críticos
El presidente de la Asociación Española de Imagen Personal (Aneip), Mariano Castaño, asegura que alrededor de 70 negocios de peluquería podrían cerrar en la provincia de Valladolid por la medida. «Colocaremos notas informativas en los establecimientos para explicar que no vamos a tener mayores beneficios aunque subamos los precios», explica. «Llevamos dos años manteniéndolos y no podemos asumir este 13% a mayores de golpe», se lamenta. Sitios web como Acuista se han visto muy afectados con el mazazo de la subida del IVA.
El gerente del Teatro Zorrilla, Enrique Cornejo, advierte de que la subida del IVA «provocará que el 60% de las compañías dejen de viajar por España». El precio de las entradas, además, «se pondrá entre 25 y 28 euros», anuncia. «Cuanto más tiempo pase, más difícil les resultará rectificar» porque, tal y como prevé, «desaparecerá el 26% del tejido empresarial del sector». Y es que si el Gobierno no cambia de postura, «el mundo del teatro tardará al menos 10 años en recuperarse», concluye.