Compartir es ahorrar

A raíz de la difícil situación económica han aparecido en España numerosos proyectos de “carsharing”, esto es, compartir coche para hacer recorridos cortos o largos. Te cuento algunos de los más interesantes.

Tener y mantener un coche es caro: con la subida de la gasolina, los impuestos y los peajes ahora no compensa tener un automóvil, pero a veces nos hace falta para viajar o para usar un día por la ciudad.

Hace ya años que en Alemania se utiliza un montón (sobre todo entre la gente joven) el llamado “Mitfahrgelegenheit” (algo así como “oportunidad de viajar juntos”) que consiste en consultar en la página web del mismo nombre los conductores que harán la misma ruta que tú quieres hacer. Si, por ejemplo, necesitas ir de Berlín a Hamburgo, puedes mirar quiénes van, a qué hora, por qué precio y bajo qué condiciones (conductor no fumador, paradas, puntos de encuentro y bajada fijos…); parece algo un poco “loco” pero lo usa casi todo el mundo (cuando no se trata de una mudanza o de una ruta, sino de un viaje de A a B). Es como hacer auto-stop planificado: consiste en una iniciativa totalmente descentralizada, es la propia gente la que ofrece su coche, la plataforma web es solo para ponerse en contacto. Lo bueno es que el conductor gana un dinero para la gasolina y menos coches se concentran en la carretera. Además puedes disfrutar de la charla con otras personas, parar de vez en cuando y, si tienes suerte, hasta te dejan en un lugar concreto del destino.

Por fin ha llegado esto a España y es muy útil: si no te gusta el avión, el tren es caro y el bus lento, es una manera fácil, de precio y duración intermedios para viajar por toda España. Algunas páginas web son blablacar o Eusko Car Sharing (hay un montón más): pero a este calco de las webs de compartir coche se han unido otros proyectos interesantes como “cochele” o “respiro”. El primero ofrece coches eléctricos para hacer trayectos por Sevilla: hay tarifas mensuales, promociones y parkings por la ciudad para ir dejando el coche.

“Respiro” es una iniciativa en Madrid: básicamente es un servicio de coche compartido para usar por la ciudad. Los vehículos están aparcados en distintos sitios y simplemente reservas un tiempo determinado el coche, lo usas, lo aparcas (la zona azul no cuesta para los usuarios de este servicio) y puedes ampliar la reserva desde el coche.

Son empresas realmente originales y útiles ahora que tener un coche sale tan caro: nuestra experiencia personal os recomienda usar servicios como blablacar. Si funciona tan bien como la versión alemana, podréis reservar hasta el día antes para ir a cualquier punto del país por el precio mínimo. Páginas como Expedia te permiten alquilar un coche para después compartirlo y ser solidario (aunque este portal esté indicado especialmente para los turistas que quieren reservar una habitación de hotel en la playa). Una manera de ahorrar dinero, aprovechar recursos y socializar, ¡perfecto!