La tecnología y la innovación se han apoderado de Barcelona por cuatro días. El Mobile World Congress (MWC) arrancó ayer en la capital catalana su octava edición. Los pasillos a rebosar del recinto ferial de Gran Via, el aforo completo de los auditorios para ponencias, los networking gardens llenos, las colas en restaurantes o cafeterías y los bancos ocupados de congresistas indican que fácilmente la cumbre superará las 70.000 personas procedentes de 200 países previstas para este año.
Móvil y billetero
El pago a través del móvil con la tecnología NFC rivaliza con las novedades -smartphones y tablets- que presentan las compañías de telecomunicaciones. Mastercard dio a conocer Masterpass, un monedero digital para comprar desde cualquier dispositivo móvil con un solo clic. La tecnología NFC abre la puerta al mundo de los móviles a empresas de otros sectores, como La Caixa, Paypal y Visa, que están probando el producto en restaurantes, taxis y tiendas. Esta tecnología convierte el móvil en un comprador más y es una estrageia de colaboración entre compañías financieras y tecnológicas, como la alianza de Samsung y Visa para acelerar el pago con dispositivos móviles.
Pese a que el MWC abrió ayer sus puertas, la carrera por la competencia entre fabricantes adelantó al pasado domingo las presentaciones del móvil Ascend Pd2 de la china Huawei y la tableta Galaxy Note 8 de la surcoreana Samsung. Ambas firmas destacan por tener los stands más grandes del recinto -de 94.000 metros cuadrados de exposición-; el de Huawei ocupa 3.000 metros cuadrados. Nokia, Sony y LG abrieron el primer día de feria con las novedades de su catálogo de productos.
El precio del congreso
El coste por exponer en la feria de los móviles habla por si solo. Las empresas que facturan hasta 50 millones de euros pagan unas 1.000 libras (1.149 euros) por metro cuadrado, explica una compañía de telecomunicaciones presente en el MWC con un stand de 50 metros cuadrados. La construcción del stand, el cátering, las entradas y otros gastos no se incluye en este importe. Esta compañía calcula que estar en este congreso le cuesta más de 80.000 euros. ¿Es rentable? «Es una muy buena inversión porque no es un congreso cualquiera, sino que es el congreso y está orientado al mercado internacional», afirman en la misma tecnológica.
En función de varios aspectos, como ser miembro de la GSMA -asociación mundial que aglutina la industria de la telefonía móvil y organiza el MWC, junto a Fira de Barcelona-, las empresas expositoras tienen un 10% de descuento.
La entrada más barata del congresista cuesta 699 euros y la más cara, 4.999 euros; entre medio hay dos opciones de 2.199 euros y 2.699 euros. La diferencia entre ellas es el acceso a determinados espacios de la feria, como las conferencias y los seminarios.
Nuevo escenario
La mudanza de la feria de Montjuïc a Gran Vía despertó ayer diversas opiniones. Mientras unos hablan de «la pérdida del glamour» del emblemático recinto de Plaza España y de la distancia de más de un kilómetro que hay entre los ocho pabellones, otros consideran que el evento ha ganado con el traslado porque «el anterior recinto se había quedado pequeño». Además, ahora se han incorporado espacios verdes al aire libre -con estufa eléctrica y mantas para combatir el frío-, para hacer negocios de forma relajada, e incluye un mini golf.
Uno de los networking gardens cuenta con el logo de Damm, que hoy firma un acuerdo de colaboración con la Mobile World Capital.
A ritmo de Radiolé y dos manifestaciones junto al recinto
El Mobile World Congress (MWC) es sinónimo de multiculturalidad, dado que acuden personas de los cinco continentes. La flota de coches privados alquilada por la multinacional Huawei ha puesto por norma que los conductores sintonicen la emisora Radiolé cuando trasladen a los directivos y clientes de la firma. En contraste, la asociación Òmnium Cultural repartió panfletos informativos a los extranjeros sobre la promoción de la cultura catalana. Con su propia música, los taxis harán su agosto durante el MWC. «Estos días facturamos lo mismo que en dos o tres meses», reconoció un taxista. Ferrocarriles de la Generalitat (FGC) transportó ayer más de 15.975 personas, un 185% más que un día laborable. FGC ha regalado una tarjeta de diez viajes a los congresistas. Durante la jornada, se produjeron dos manifestaciones a las puertas del recinto: de la plantilla de Telefónica Movistar y de un grupo de hackers informáticos. Hay empresas que no desaprovecharán hoy la ocasión de ver en directo el Barça-Madrid en el Camp Nou; algunas han reservado entradas a 1.750 euros por invitado.
Las empresas que ingresan hasta 50 millones pagan 1.000 libras por metro cuadrado