Escrito por David Brufal Selva el 18 de enero, 2012

Remontándonos de nuevo al tiempo de los moros nos topamos con otra leyenda, centrada ahora en la impresionante cueva turística de Benidoleig. Aunque repleta de grutas, Alicante tiene aquí una de las más bellas y misteriosas, acondicionada con cuidado para que se pueda disfrutar de ella como merece. Situada a unos 1.000 metros de Benidoleig, poblado muy cercano a Denia, aquí la tradición quiso que un rey moro, Ali Moho, se ocultara junto a sus 150 mujeres, y las joyas de éstas, de la terrible espada de un Cid Campeador que no dejaba turbante con cabeza. Encerrados pues en la cueva, Moho y su harén pudieron o bien suicidarse ante el sitio de los cristianos o bien fallecer de inanición a causa del aislamiento provocado por el desprendimiento de alguna galería. Al descubrirse la gruta se encontraron 150 calaveras formando un círculo y otras dos en una barca de un lago interior, lo que dio pie a esta historia.