Para contextualizar nuestro trabajo hemos de hablar de la etapa en la que los hechos sucedían, el periodo de la Restauración española, situado cronológicamente entre 1876 y 1931, marcándose entre la aprobación de una nueva Constitución, en este caso de índole conservador y la llegada de la II República. Este periodo consistió en la vuelta al trono de la monarquía borbónica personificada en la figura de Alfonso XII y la presidencia de nuestro protagonista, Antonio Cánovas del Castillo, líder del Partido Conservador. Teniendo en cuenta que nuestro trabajo trata sobre un asesinato, es importante matizar también que hubo grandes fuerzas contrarias a estas medidas: por un lado, el Partido Liberal de Sagasta (o el otro partido caciquista); por otro, los carlistas y finalmente el movimiento obrero (surgirán entonces partidos como el PSOE y confederaciones como la CNT o la UGT) y los anarquistas. Cabe señalar que la política electoral de este periodo destacará por su corrupción en los famosos “pucherazo” y caciquismo, términos característicos de la época.
De esta manera sucedía que el 8 de agosto de 1897, Antonio Cánovas del Castillo moría asesinado por un anarquista quien testificó que era un acto de venganza por la represión hacia los seguidores de su ideología aprobada por este, lo que causó gran revuelo en la prensa, donde, dependiendo de la ideología del periódico se mostró de una forma u otra.
Entrada editada por María Amparo García.
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