{"id":189,"date":"2012-01-30T20:12:29","date_gmt":"2012-01-30T20:12:29","guid":{"rendered":"https:\/\/blogs.ua.es\/navegaciontransoceanica\/?p=189"},"modified":"2012-01-30T22:22:10","modified_gmt":"2012-01-30T22:22:10","slug":"el-calculo-de-la-posicion-la-navegacion-astronomica","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/blogs.ua.es\/navegaciontransoceanica\/2012\/01\/30\/el-calculo-de-la-posicion-la-navegacion-astronomica\/","title":{"rendered":"El calculo de la posici\u00f3n: La navegaci\u00f3n astron\u00f3mica"},"content":{"rendered":"<p>Mucho antes de que existiera la menor idea de la br\u00fajula los hombres conoc\u00edan el Este y el Oeste, por la aurora y el ocaso. Conoc\u00edan el Norte y el Sur, observando algunas estrellas que rodean el Polo Norte. Navegar, gui\u00e1ndose por el Sol y las estrellas, significaba depender del movimiento constante de tales cuerpos celestes; este tipo de navegaci\u00f3n, por lo tanto, lograba acertarse, ensayando y errando.<\/p>\n<p>Los primeros navegantes del Mediterr\u00e1neo tuvieron pocas dificultades en encontrar tierra ya que nunca se apartaron m\u00e1s de 150 millas de la costa. Su pericia como marinos estribaba en reconocer la tierra que acostaban y en el sondeo. Los treos requer\u00edan cuidada atenci\u00f3n en costas a sotavento y en el mar abierto, durante el viaje. La c\u00e9lebre Torre de los Vientos, de Atenas, demuestra la importancia que daban los griegos a los vientos regulares, a cuatro de ellos le hab\u00edan dado un nombre, por considerarlos intermedios entre los cuatro puntos cardinales del comp\u00e1s.<\/p>\n<p><a href=\"https:\/\/blogs.ua.es\/navegaciontransoceanica\/files\/2012\/01\/torrevientos002.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"aligncenter size-full wp-image-222\" src=\"https:\/\/blogs.ua.es\/navegaciontransoceanica\/files\/2012\/01\/torrevientos002.jpg\" alt=\"\" width=\"328\" height=\"490\" srcset=\"https:\/\/blogs.ua.es\/navegaciontransoceanica\/files\/2012\/01\/torrevientos002.jpg 328w, https:\/\/blogs.ua.es\/navegaciontransoceanica\/files\/2012\/01\/torrevientos002-200x300.jpg 200w\" sizes=\"auto, (max-width: 328px) 100vw, 328px\" \/><\/a><\/p>\n<p><a href=\"https:\/\/blogs.ua.es\/navegaciontransoceanica\/files\/2012\/01\/torrevientos003.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"aligncenter size-full wp-image-223\" src=\"https:\/\/blogs.ua.es\/navegaciontransoceanica\/files\/2012\/01\/torrevientos003.jpg\" alt=\"\" width=\"397\" height=\"490\" srcset=\"https:\/\/blogs.ua.es\/navegaciontransoceanica\/files\/2012\/01\/torrevientos003.jpg 397w, https:\/\/blogs.ua.es\/navegaciontransoceanica\/files\/2012\/01\/torrevientos003-243x300.jpg 243w\" sizes=\"auto, (max-width: 397px) 100vw, 397px\" \/><\/a><\/p>\n<p style=\"text-align: left\">Los fil\u00f3sofos griegos y m\u00e1s tarde Ptolomeo, en 150 d. C. hab\u00edan inventado por sistema parecido a nuestra latitud y longitud que no fue usado por los marinos hasta m\u00e1s de mil a\u00f1os despu\u00e9s. En aquella \u00e9poca no exist\u00edan cartas, como las de ahora, aun cuando\u00a0 s\u00ed exist\u00edan direcciones de navegaci\u00f3n. De m\u00e1s de un periplo o \u201cdescripci\u00f3n alrededor de una costa\u201d, conocemos la lista de puertos y cabos, con las distancias entre ellos, y, a veces, una nota indicatoria de los vientos m\u00e1s aprovechables y del comercio adecuado en cada sitio. El\u00a0 \u00fanico adminiculo usado por los pilotos era una sondaleza; lo dem\u00e1s se basaba en la propia opini\u00f3n y en la experiencia. A pesar de que las propiedades del im\u00e1n, o de la aguja magn\u00e9tica, eran conocidas por griegos y chinos, desde los primeros tiempos, el empleo apropiado de la aguja imantada no fue descubierto hasta el siglo XII, por los marinos mediterr\u00e1neos. Del a\u00f1o 1218 procede el primer informe escrito referente a una aguja inserta a trav\u00e9s de paja flotando en un recipiente de agua, m\u00e9todo usual, seg\u00fan se dec\u00eda.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Cierto tiempo despu\u00e9s, alguien pens\u00f3 en apoyar una aguja sobre una punta, de tal manera que pudiera girar libremente por encima de una cartulina; ello ocurri\u00f3 mucho antes de que la aguja fuera adherida a la cartulina, con el fin de que esta \u00faltima girase tambi\u00e9n.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>El uso del comp\u00e1s significo el medio de poner y seguir rumbo a un puerto determinado; con el comp\u00e1s se inici\u00f3 la pr\u00e1ctica de medir el tiempo empleado en un trayecto, mediante un reloj de arena.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>La determinaci\u00f3n de la latitud, por observaci\u00f3n de los astros del Norte, fue un medio que pudo ser utilizado por primera vez en el Oc\u00e9ano Indico, ya que Marco Polo describe la pr\u00e1ctica del mismo en el a\u00f1o 1290. Los \u00e1rabes, seg\u00fan parece, inventaron la primera forma de lo que m\u00e1s tarde ser\u00eda el astrolabio de las naciones occidentales. Consist\u00eda en un pedazo de madera, deslizante a lo largo de otro mayor, con grados marcados. Se manten\u00eda un extremo junto a los ojos, deslizando la pieza crucial, hasta que subtendiera el \u00e1ngulo entre la estrella \u00a0y el horizonte, efectu\u00e1ndose luego la pertinente lectura en la escala.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Los marinos europeos no adoptaron los m\u00e9todos astron\u00f3micos para hallar la latitud, hasta los tiempos de Enrique el Navegante, cuando el cuadrante\u00a0 y el astrolabio marino se hicieron de uso corriente. Al usar el cuadrante para medir la altura de una estrella, el navegante observaba el astro por uno de los lados. Una plomada en la esquina del cuadrante indicaba el \u00e1ngulo de inclinaci\u00f3n del astrolabio astron\u00f3mico, para usos terrestres. Estaba hecho de metal pesado, y consist\u00eda en un c\u00edrculo graduado, a trav\u00e9s del cual un brazo agujereado pod\u00eda enfocarse al Sol o a las estrellas. Colgaba del pulgar, o de otro dedo, y actuaba como una pomada.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Ambos instrumentos eran dif\u00edciles de usar en el mar, por los movimientos de la nave, pero una serie de observaciones dar\u00edan un \u00e1ngulo correcto, dentro de un margen de error de medio grado. Colon uso ambos instrumentos en sus viajes; pens\u00f3 en la necesidad de dos tablas; una del recorrido diario del sol, al Norte o al Sur del Ecuador, y la otra, de las estrellas principales. Tanto el Sol como las estrellas hab\u00edan de ser observados al pasar por el meridiano local, para el sol exist\u00eda, por lo tanto, una sola oportunidad diaria; para las estrellas, una oportunidad, para cada una de ellas, por la noche.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Para mayor facilidad, los navegantes adoptaron el sistema de basarse en la latitud del puerto, hacia Este o hacia Oeste, sigui\u00e9ndola hasta la recalada. Este m\u00e9todo persisti\u00f3, hasta que fueron inventados sistemas mejores para determinar la longitud. Antes deb\u00edan inventarse mejores instrumentos para medir la altura. Ello ocurri\u00f3 en el siglo XVIII, cuando John Hadley por un lado y Thomas Godfrey, por otros, seguidos de Newton, construyeron el primer sextante, instrumento m\u00e1s f\u00e1cil de utilizar en un barco navegando, que un cuadrante, y con un posible error de un sexto de grado. La latitud dejo de ser problema; pero la longitud continuaba siendo incierta, y \u00a0en un viaje de larga duraci\u00f3n, sin avistar tierra, el capit\u00e1n pod\u00eda, f\u00e1cilmente, equivocar en cien millas la situaci\u00f3n del barco.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>La imposibilidad de determinar la longitud exacta, origino muchos desastres; en 1714 el Gobierno Brit\u00e1nico ofreci\u00f3 un premio de 20.000 libras a la persona que supiera\u00a0 determinar la longitud en el mar. Los anales del departamento de Longitud, creado con motivo del premio antedicho, se hallan repletos de sugestiones fant\u00e1sticas para encontrar la longitud.<\/p>\n<p>Cuando pidieron a Newton su colaboraci\u00f3n, contesto socarronamente que no sab\u00eda que la longitud se hubiese perdido.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>La diferencia de longitud\u00a0 es, en realidad, la diferencia entre la hora local y la hora de Greenwich, de forma que la soluci\u00f3n perfecta, para el problema de longitud, ser\u00eda un reloj que mantuviera la hora de Greenwich con la mayor exactitud. Lo construyo John Harrison, hijo de un carpintero de Yoskshire. A partir de Harrison, los relojeros han desarrollado el cronometro de gran precisi\u00f3n, que se ha convertido en instrumento corriente.\u00a0 Tanto en la navegaci\u00f3n por mar, como en la a\u00e9rea.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>La evoluci\u00f3n de la carta mar\u00edtima, que tambi\u00e9n debe considerarse un instrumento de navegaci\u00f3n, dejo un poco m\u00e1s atr\u00e1s otros medios auxiliares.<\/p>\n<p>Las primeras cartas marinas aut\u00e9nticas, se hicieron a principios de silgo XIV, por pilotos del Mediterr\u00e1neo occidental. El primero estableci\u00f3 el modelo para los siguientes. Estas \u201cCartas de Portulano\u201d, como se llamaban, se utilizaron en la mar y pasaron de un piloto a otro, por espacio de dos siglos. Estaban dise\u00f1adas sobre pergamino y en un estilo muy particular. Solamente venia trazada la l\u00ednea del litoral, con los nombre de cabos, puertos, etc. Sobre el mapa, una red de l\u00edneas y c\u00edrculos serv\u00eda para establecer el rumbo de un puerto a otro. Estas \u201cCartas de Portulano\u201d abrieron el camino a la cartograf\u00eda terrestre; los mapas de Gerardus Mercator fueron los de mayor utilidad para la marina.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: left\">Hacia 1560, Mercator invent\u00f3 la proyecci\u00f3n conocida actualmente con su nombre. Ello revolucion\u00f3 las cartas de navegaci\u00f3n, pues en una proyecci\u00f3n Mercator, el piloto pod\u00eda determinar el rumbo, trazando simplemente una l\u00ednea recta hasta su destino, aun cuando el curso resultante no fuera siempre la ruta m\u00e1s corta. Hasta el presente, todas las cartas son dise\u00f1adas seg\u00fan una proyecci\u00f3n Mercator, a pesar de la distorsi\u00f3n de escala, al separarse del Ecuador.<\/p>\n<p style=\"text-align: left\">\n<p style=\"text-align: left\">\n<p style=\"text-align: left\">Las propiedades de la aguja\u00a0magn\u00e9tica\u00a0no fueron conocidas hasta el siglo XII.<\/p>\n<p style=\"text-align: center\"><a href=\"https:\/\/blogs.ua.es\/navegaciontransoceanica\/files\/2012\/01\/compas-marino-III1.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"aligncenter size-full wp-image-229\" src=\"https:\/\/blogs.ua.es\/navegaciontransoceanica\/files\/2012\/01\/compas-marino-III1.jpg\" alt=\"\" width=\"450\" height=\"338\" srcset=\"https:\/\/blogs.ua.es\/navegaciontransoceanica\/files\/2012\/01\/compas-marino-III1.jpg 450w, https:\/\/blogs.ua.es\/navegaciontransoceanica\/files\/2012\/01\/compas-marino-III1-300x225.jpg 300w\" sizes=\"auto, (max-width: 450px) 100vw, 450px\" \/><\/a><\/p>\n<p style=\"text-align: center\">La imagen muestra un\u00a0comp\u00e1s\u00a0marino de balancines.<\/p>\n<p style=\"text-align: center\">\n<p style=\"text-align: left\">El astrolabio, fue utilizado para hallar la latitud de una estrella, fue probablemente empleado por los\u00a0\u00e1rabes\u00a0por primera vez.<\/p>\n<p style=\"text-align: center\"><a href=\"https:\/\/blogs.ua.es\/navegaciontransoceanica\/files\/2012\/01\/astrolabio-andalusi-Toledo-1067.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"aligncenter size-full wp-image-230\" src=\"https:\/\/blogs.ua.es\/navegaciontransoceanica\/files\/2012\/01\/astrolabio-andalusi-Toledo-1067.jpg\" alt=\"\" width=\"514\" height=\"599\" srcset=\"https:\/\/blogs.ua.es\/navegaciontransoceanica\/files\/2012\/01\/astrolabio-andalusi-Toledo-1067.jpg 514w, https:\/\/blogs.ua.es\/navegaciontransoceanica\/files\/2012\/01\/astrolabio-andalusi-Toledo-1067-257x300.jpg 257w\" sizes=\"auto, (max-width: 514px) 100vw, 514px\" \/><\/a>La imagen muestra el astrolabio de al Sahli de arte\u00a0isl\u00e1mico\u00a0de\u00a0\u00e9poca\u00a0de la Taifa de Toledo\u00a01067.<\/p>\n<p style=\"text-align: center\">\n<p style=\"text-align: left\">El astro labio marino para hallar la latitud. Su error de\u00a0precisi\u00f3n\u00a0llegaba hasta un grado.<\/p>\n<p style=\"text-align: center\"><a href=\"https:\/\/blogs.ua.es\/navegaciontransoceanica\/files\/2012\/01\/astrolabio-marino.gif\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"aligncenter size-full wp-image-231\" src=\"https:\/\/blogs.ua.es\/navegaciontransoceanica\/files\/2012\/01\/astrolabio-marino.gif\" alt=\"\" width=\"378\" height=\"449\" srcset=\"https:\/\/blogs.ua.es\/navegaciontransoceanica\/files\/2012\/01\/astrolabio-marino.gif 378w, https:\/\/blogs.ua.es\/navegaciontransoceanica\/files\/2012\/01\/astrolabio-marino-252x300.gif 252w\" sizes=\"auto, (max-width: 378px) 100vw, 378px\" \/><\/a>Foto cedida de Adler Planetarium Chicago EUA<\/p>\n<p style=\"text-align: center\">\n<p style=\"text-align: left\">Los sextantes difundidos en el siglo XVIII para medir la altura de los astros,\u00a0adolec\u00edan\u00a0de un error de exactitud de un sexto de grado.<\/p>\n<p style=\"text-align: center\"><a href=\"https:\/\/blogs.ua.es\/navegaciontransoceanica\/files\/2012\/01\/sexantes.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"size-full wp-image-232 alignleft\" src=\"https:\/\/blogs.ua.es\/navegaciontransoceanica\/files\/2012\/01\/sexantes.jpg\" alt=\"\" width=\"1600\" height=\"1200\" srcset=\"https:\/\/blogs.ua.es\/navegaciontransoceanica\/files\/2012\/01\/sexantes.jpg 1600w, https:\/\/blogs.ua.es\/navegaciontransoceanica\/files\/2012\/01\/sexantes-300x225.jpg 300w, https:\/\/blogs.ua.es\/navegaciontransoceanica\/files\/2012\/01\/sexantes-1024x768.jpg 1024w\" sizes=\"auto, (max-width: 1600px) 100vw, 1600px\" \/><\/a><\/p>\n<p style=\"text-align: center\">\n<p style=\"text-align: left\">\n<p style=\"text-align: left\">\n<p style=\"text-align: center\"><img decoding=\"async\" src=\"http:\/\/es.artquid.com\/img\/z.gif\" alt=\"\" \/><a href=\"https:\/\/blogs.ua.es\/navegaciontransoceanica\/files\/2012\/01\/compas-marino.gif\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"aligncenter size-full wp-image-225\" src=\"https:\/\/blogs.ua.es\/navegaciontransoceanica\/files\/2012\/01\/compas-marino.gif\" alt=\"\" width=\"1\" height=\"1\" \/><\/a><a href=\"https:\/\/blogs.ua.es\/navegaciontransoceanica\/files\/2012\/01\/compas-marino1.gif\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"aligncenter size-full wp-image-226\" src=\"https:\/\/blogs.ua.es\/navegaciontransoceanica\/files\/2012\/01\/compas-marino1.gif\" alt=\"\" width=\"1\" height=\"1\" \/><\/a><\/p>\n<p style=\"text-align: center\">\n<p style=\"text-align: left\">El cronometro de John Harrison, que gano el celebro premio\u00a0brit\u00e1nico\u00a0ofrecido por el descubrimiento de la longitud en el mar.<\/p>\n<p style=\"text-align: center\"><a href=\"https:\/\/blogs.ua.es\/navegaciontransoceanica\/files\/2012\/01\/harrison-h4.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"aligncenter size-full wp-image-233\" src=\"https:\/\/blogs.ua.es\/navegaciontransoceanica\/files\/2012\/01\/harrison-h4.jpg\" alt=\"\" width=\"200\" height=\"246\" \/><\/a><\/p>\n<p style=\"text-align: left\">Los\u00a0mapas\u00a0de Portulano, eran un crucigrama de lineas, que servian para establecer el rumbo de un puerto a otro.<\/p>\n<p style=\"text-align: left\">\n<p style=\"text-align: center\"><a href=\"https:\/\/blogs.ua.es\/navegaciontransoceanica\/files\/2012\/01\/300px-Europe_Mediterranean_Catalan_Atlas.jpeg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"aligncenter size-full wp-image-234\" src=\"https:\/\/blogs.ua.es\/navegaciontransoceanica\/files\/2012\/01\/300px-Europe_Mediterranean_Catalan_Atlas.jpeg\" alt=\"\" width=\"300\" height=\"204\" \/><\/a><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Mucho antes de que existiera la menor idea de la br\u00fajula los hombres conoc\u00edan el Este y el Oeste, por la aurora y el ocaso. 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