{"id":46,"date":"2011-03-27T18:00:36","date_gmt":"2011-03-27T17:00:36","guid":{"rendered":"https:\/\/blogs.ua.es\/rujoan\/?p=46"},"modified":"2011-03-27T18:09:51","modified_gmt":"2011-03-27T17:09:51","slug":"el-poder-invisible","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/blogs.ua.es\/rujoan\/?p=46","title":{"rendered":"El poder invisible"},"content":{"rendered":"<p>Las cosas no suelen ser casi nunca lo que parecen es un principio elemental de la observaci\u00f3n de sociedades y culturas; si esto no fuese as\u00ed, no har\u00eda falta la interpretaci\u00f3n, y las teor\u00edas ser\u00edan una mera agregaci\u00f3n de datos.<\/p>\n<p>Nuestra sociedad est\u00e1 expuesta al desajuste entre lo que se ve y lo que tan s\u00f3lo cabe suponer. Un rasgo definitorio es una <strong>sociedad invisible<\/strong>; con aspectos de nuestro mundo que s\u00f3lo percibimos cuando irrumpe alg\u00fan desajuste de forma dram\u00e1tica.<\/p>\n<h1>1.\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Invisibilidad en la era visual.<\/h1>\n<p>Hablar de invisibilidad en una sociedad que se ha auto-declarado transparente es un error de apreciaci\u00f3n.<\/p>\n<p>Vivimos en una sociedad en la que parece no haber obst\u00e1culo para la visi\u00f3n, pues llevamos doscientos a\u00f1os tratando de iluminar la realidad social.<\/p>\n<p>Nuestra cultura se caracteriza por la exaltaci\u00f3n de la imagen visual, es una sociedad <strong>acostumbrada a no creer salvo lo que ve y a creerse todo lo que ve<\/strong>; lo que parece suponer la desaparici\u00f3n de lo invisible.<\/p>\n<p>Desde hace tiempo esta visibilidad se ha vuelto ficticia; uno tiene la impresi\u00f3n de que todo est\u00e1 a la vista pero que, los poderes que de verdad nos determinan son cada vez m\u00e1s invisibles, menos identificables, que est\u00e1n en \u201c<em>otra parte<\/em>\u201d. Los signos son m\u00e1s dif\u00edciles de interpretar y tras las apariencias se abre una fosa indescifrable donde se ocultan los verdaderos significados de las cosas que pasan.<\/p>\n<p>En este mundo, todo lo que puede saberse tiene el estatus de suposici\u00f3n o sospecha. \u201c<em>Saber es sospechar\u201d<\/em><\/p>\n<p>Lo primero que se advierte es que existe una ceguera propia de la excesiva visibilidad, ver no es lo mismo que comprender. En ello tiene que ver la \u201ccercan\u00eda fatal\u201d de la televisi\u00f3n, a su opacidad, que funciona como apariencia de inmediatez social. Los media suscitan una familiaridad y proximidad con las cosas y las personas, pero no permiten ver la otra cara de la realidad.<\/p>\n<p>La visibilidad y transparencia de los medios producen una ceguera espec\u00edfica; la profusi\u00f3n de im\u00e1genes puede enmascarar la realidad.<\/p>\n<p>En la era de lo visual el secreto, lo invisible, esta omnipresente en la ubicuidad de lo obvio. La originalidad de las nuevas formas del secreto est\u00e1 en su hipervisibilidad.<\/p>\n<p><em>\u201cPara construir un secreto no es necesario ocultar; basta con publicar y mostrar\u201d<\/em><\/p>\n<p>Nuestro enemigo no es el secreto, la ocultaci\u00f3n o la intriga, sino la banalidad, deber\u00eda de inquietarnos lo demasiado visible; por lo que vivimos en la \u00e9poca del final de la oposici\u00f3n ente lo oculto y lo manifiesto.<\/p>\n<p>Algunos rasgos que hablan a favor de la invisibilidad son:<\/p>\n<ul>\n<li>Ha tenido lugar una \u201cvirtualizaci\u00f3n de la sociedad\u201d.<\/li>\n<li>Los espacios deslimitados de la globalizaci\u00f3n apenas sirven para clarificar el mundo e identificar, lo que torna borrosos los lugares y los estatus.<\/li>\n<li>El mundo se hace m\u00e1s extra\u00f1o poblado por los \u201cObjetos Pol\u00edticos No Identificados\u201d.<\/li>\n<li>El aumento del saber va acompa\u00f1ado por un crecimiento de zonas de incertidumbre; el hecho de que se hable tanto de la confianza como propiedad central de las relaciones sociales revela la complejidad de un mundo que no es comprobable por uno mismo, poblado de realidades invisibles como el riesgo o la oportunidad.<\/li>\n<li>Existe una crisis de la presentaci\u00f3n (epist\u00e9mica y pol\u00edtica) que nos priva de los sistema de orientaci\u00f3n que nos permitir\u00edan esquematizar la realidad y reducirla a unas dimensiones manejables; el poder se convierte en algo informe y por eso a la pol\u00edtica tiene tantas dificultades para hacerse valer en un mundo globalizado: porque lo propio de la pol\u00edtica es hacer visible la responsabilidad, configurar comunidades delimitadas, sujetos a los que poder dirigirse.<\/li>\n<\/ul>\n<h1>2.\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 La dificultad de protestar.<\/h1>\n<p>La configuraci\u00f3n del mundo actual no permite abandonarse a lo visible y exige interpretaciones m\u00e1s complejas; en buena medida el poder se ha desplazado de los estados nacionales a los conglomerados an\u00f3nimos que tienen una localizaci\u00f3n incierta, escapan a las obligaciones de control pol\u00edtico y no han de dar cuentas ante ning\u00fan electorado. Lo que hace casi tan dif\u00edcil protestar como gobernar.<\/p>\n<p><em>\u201cLos poderes mismos son invisibles, inimputables\u201d<\/em><\/p>\n<p>Es un mundo en el que los poderes resultan invisibles, la representaci\u00f3n equ\u00edvoca y las evidencias enga\u00f1osas. Esta invisibilidad se debe a que la interdependencia sist\u00e9mica de los actores de la econom\u00eda, la pol\u00edtica, la ciencia o el derecho se caracteriza por una ausencia de causas y responsabilidades identificables, as\u00ed como las asignaciones de m\u00e9rito; son consecuencias de la globalizaci\u00f3n.<\/p>\n<p>La novedad de las protestas estriba en que \u00e9sta es cada vez m\u00e1s difusa e inarticulada, que en el fondo se proteste de que sea tan dif\u00edcil protestar.<\/p>\n<p>Y tampoco es sencillo actuar correctamente ante la protesta; para ello se requiere entenderla bien, lo que supone un trabajo de interpretaci\u00f3n muy costoso, que comienza no dej\u00e1ndose atrapar por lo inmediato.<\/p>\n<p>El nuevo <em>protestantismo <\/em>consiste, en que hace por un momento soportable la creciente incomprensibilidad del mundo, su complejidad. Quien protesta deja de estar a la intemperie y salva una convicci\u00f3n de la deriva general del mundo.<\/p>\n<p><em>\u201cMuchas protestas son erupciones de autoafirmaci\u00f3n\u201d<\/em><\/p>\n<p>El malestar procede de unas amenazas dif\u00edcilmente identificables, ha de situarse en un contexto en el que es dif\u00edcil establecer conexiones causales. Por eso la protesta es equ\u00edvoca en muchos aspectos:<\/p>\n<ul>\n<li>En primer lugar es arbitrario el destinatario. El que esos culpables no lo sean tanto o no lo sean en absoluto convierte a esas operaciones expiatorias en protestas virtuales.<\/li>\n<li>Es dif\u00edcil saber qui\u00e9n protesta, qui\u00e9n est\u00e1 detr\u00e1s y qu\u00e9 es exactamente lo que quiere. Al no configurar un sujeto coherente, no contribuye a aumentar la responsabilidad que lamenta.<\/li>\n<\/ul>\n<p><em>\u201cSe protesta irresponsablemente contra la irresponsabilidad\u201d<\/em><\/p>\n<p>La protesta no quiere cambiar de representante sino modificar el sentido de la representaci\u00f3n.<\/p>\n<p>Las protestas adem\u00e1s son ambiguas por sus efectos. No pocas veces tienen resultados inesperados. Unos asustan y otros obtienen el beneficio electoral; muchas veces consiguen lo contrario de lo que se esperaba. Las protestas subvierten pero tambi\u00e9n sirven para estabilizar y pueden ser utilizadas por la autoridad en su propio beneficio.<\/p>\n<p>La responsabilidad comienza recuper\u00e1ndose en el respeto hacia la complejidad de las cosas.<\/p>\n<p>El problema se agudiza cuando resulta que lo rechazado por muchas protestas es precisamente la complejidad. Es peligroso e ineficaz confundir la oposici\u00f3n con la protesta. Los movimientos de protesta apelan a principios \u00e9ticos y cuando se tiene una \u00e9tica es secundario si se tiene o no la mayor\u00eda. De ah\u00ed que la protesta pueda desentenderse completamente de las perspectivas de la gobernabilidad, motivo por el que resulta tan corta de vista.<\/p>\n<p>En la forma actual de la protesta se hace visible la inquietud que procede el aumento general de incertidumbre en la cultura actual. Estamos en un campo de pruebas para la validez del viejo principio de que los sistemas sobreviven si tienen capacidad para aprender de sus cr\u00edticos.<\/p>\n<h1>3.\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 La nueva opacidad social.<\/h1>\n<p>La dificultad de protestar se debe a la invisibilidad social. La invisibilidad es el resultado de un proceso complejo en el que confluyen \u00a0la movilidad, la volatilidad, la fragmentaci\u00f3n y las fusiones, la multiplicaci\u00f3n de realidades in\u00e9ditas y la desaparici\u00f3n de bloques explicativos, las alianzas ins\u00f3litas y la confluencia de intereses de dif\u00edcil comprensi\u00f3n. La distribuci\u00f3n del poder es m\u00e1s vol\u00e1til, la determinaci\u00f3n de las causas y las responsabilidades m\u00e1s compleja, los interlocutores son inestables, las presencias virtuales y los enemigos difusos.<\/p>\n<p>El mundo se constituye como una red, pero hay que advertir que por eso resulta m\u00e1s inabarcable e intransparente ya que la red tambi\u00e9n es una trama. La sociedad se establece como una trama a partir de interacciones complejas y dif\u00edciles de identificar. Una trama es una red considerada desde el punto de vista de su inquietante invisibilidad.<\/p>\n<p>Gracias a los espacios de la representaci\u00f3n hemos vivido bajo las condiciones de una relativa seguridad; pero, mediante la globalizaci\u00f3n muchas de estas delimitaciones se han debilitado y todo apunta a que vamos a vivir en un estado de permanente inseguridad, de territorialidad difusa. No hay l\u00edmites para el poder o la informaci\u00f3n, pero tampoco para la destrucci\u00f3n del medio ambiente o del terror.<\/p>\n<p>La expresi\u00f3n \u201csociedad del riesgo\u201d para calificar a nuestras sociedades es la centralidad de las realidades latentes (efectos secundarios, oportunidades, virtualidad, confianza, expectativas, inseguridades\u2026). Se trata de una sociedad en la que el futuro (algo todav\u00eda inexistente) funciona como factor determinante para muchas acciones y vivencias del presente. Buena parte de los nuevos riesgos, escapan completamente de la percepci\u00f3n inmediata.<\/p>\n<p>Otra denominaci\u00f3n de la opacidad social es la de \u201cnueva inabarcabilidad\u201d, que caracteriza la complejidad social; un mundo complejo es aquel cuya din\u00e1mica no se puede explicar a partir de las interacciones de actores visibles. La complejidad social indica m\u00e1s bien una trama de grandes y peque\u00f1os agentes, una multilateralidad cada vez m\u00e1s densa e ingobernable desde un \u00fanico punto, que s\u00f3lo resulta explicable desde casualidades circulares.<\/p>\n<p><em>\u201cVivimos en un mundo en el que todos conspiran\u201d<\/em><\/p>\n<p>El poder es una cosa muy difusa, del mismo modo que no existe, por un lado, quien tiene todo el poder, tampoco hay, por otro, los que no tienen ninguno. La invisibilidad est\u00e1 bien repartida.<\/p>\n<h1>4.\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 El retorno del espionaje.<\/h1>\n<p>Todo esto sirve para explicar el retorno del espionaje; esta circunstancia implica un cambio cultural y no tanto una mera estrategia, que tiene que ver mucho con la mencionada invisibilidad social. Este retorno del espionaje se debe a que la tradicional oposici\u00f3n entre el poder expl\u00edcito y el criminal ha sido sustituida por la sospecha, la intriga y la conspiraci\u00f3n.<\/p>\n<p>Existe un paralelo entre la crisis de representaci\u00f3n y el inter\u00e9s creciente por las novelas de intrigas desde el s. XIX. La actividad investigadora es la narrativa dominante cuando las cosas no se reconocen con facilidad, cuando las apariencias enga\u00f1an y la normalidad es confusa. La batalla consiste en desarrollar estrategias contra signos opacos.<\/p>\n<p>La importancia de los servicios secretos obedece a las dificultades generales para informase, entender e interpretar la realidad sobre la que se act\u00faa<\/p>\n<p>Los lugares del poder residen en el espacio oscuro de la sospecha, lo \u201csubmedial\u201d, el s\u00f3tano de un mundo mediatizado, en cuya superficie estos lugares no resultan reconocibles.<\/p>\n<p><em>\u201cLa \u00fanica posibilidad de hacer frente a una conspiraci\u00f3n es organizar otra propia\u201d<\/em><\/p>\n<p><strong>Todo lo que se muestra se hace sospechoso, <\/strong>es el postulado de una ontolog\u00eda de la sociedad invisible.<strong> La realidad no es lo que parece, pero tampoco lo meramente oculto que bastar\u00eda con sacar a la luz. Las cosas no son exactamente como se nos muestran, no se agotan en sus signos ni se transparentan en sus manifestaciones.<\/strong><\/p>\n<p><strong>Lo m\u00e1s verdadero de las cosas es lo que no est\u00e1 presente, la otra cara, lo ausente, inclasificable, lo reprimido, el retraso y la esperanza.<\/strong><\/p>\n<p>Para comprender la realidad social hay que aceptar que los datos y los hechos no valen para casi nada; los conflictos sociales son guerras hermen\u00e9uticas, disputas de interpretaci\u00f3n. El mundo de lo visible debe ser interrogado, relativizado y valorado en relaci\u00f3n con una segunda realidad, pensada pero en \u00e9l escondida.<\/p>\n<p>Antonio David Alema\u00f1 Mart\u00ednez.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Las cosas no suelen ser casi nunca lo que parecen es un principio elemental de la observaci\u00f3n de sociedades y culturas; si esto no fuese as\u00ed, no har\u00eda falta la interpretaci\u00f3n, y las teor\u00edas ser\u00edan una mera agregaci\u00f3n de datos. &hellip; <a href=\"https:\/\/blogs.ua.es\/rujoan\/?p=46\">Continue reading <span class=\"meta-nav\">&rarr;<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":2057,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[45561],"tags":[],"class_list":["post-46","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-antonio-david"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/blogs.ua.es\/rujoan\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/46","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/blogs.ua.es\/rujoan\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/blogs.ua.es\/rujoan\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.ua.es\/rujoan\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/2057"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.ua.es\/rujoan\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=46"}],"version-history":[{"count":2,"href":"https:\/\/blogs.ua.es\/rujoan\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/46\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":48,"href":"https:\/\/blogs.ua.es\/rujoan\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/46\/revisions\/48"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/blogs.ua.es\/rujoan\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=46"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.ua.es\/rujoan\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=46"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.ua.es\/rujoan\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=46"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}