{"id":56,"date":"2007-12-14T18:07:34","date_gmt":"2007-12-14T16:07:34","guid":{"rendered":"https:\/\/blogs.ua.es\/santiago\/2007\/12\/14\/apolonio-el-enigma-de-un-incesto\/"},"modified":"2011-10-24T17:36:12","modified_gmt":"2011-10-24T15:36:12","slug":"apolonio-el-enigma-de-un-incesto","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/blogs.ua.es\/santiago\/2007\/12\/14\/apolonio-el-enigma-de-un-incesto\/","title":{"rendered":"Apolonio: el enigma de un incesto"},"content":{"rendered":"<p>Los acertijos y enigmas son un elemento caracter\u00edstico de todas las tradiciones orales populares. Est\u00e1n presentes en canciones, cuentos y relatos mitol\u00f3gicos, y muchos de los que hoy conocemos de hecho tienen un origen antiqu\u00edsimo. Algunos nos han llegado en colecciones de enigmas. Otros se han transmitido incluidos en obras literarias.<\/p>\n<p>En la novela griega es un motivo recurrente. Subrayan la inteligencia de los personajes al tiempo que introducen un espacio de entretenimiento al lector, y en ocasiones juegan tambi\u00e9n un papel estructural importante<a title=\"_ftnref1\" name=\"_ftnref1\"><\/a><a title=\"_ftnref1\" href=\"https:\/\/blogs.ua.es\/santiago\/wp-admin\/#_ftn1\"><strong>[1]<\/strong><\/a>.<\/p>\n<p><!--more-->El primer enigma que aparece en la <a title=\"Apolonio rey de Tiro\" href=\"https:\/\/blogs.ua.es\/santiago\/2007\/11\/25\/apolonio-en-zaragoza\/\"><strong>novela de <em>Apolonio<\/em><\/strong><\/a> es la prueba a la que el viudo rey de Antioquia somete a los pretendientes de su hija. Reza como sigue: <strong><em>Scelere vehor, maternam carnem vescor, quaero fratrem deum, meae matrix virus, uxoris meae filium, non invenio<\/em><\/strong>. <span style=\"color: #0000ff\"><strong>[2]<\/strong><\/span> La respuesta equivocada a este enigma supone castigo inmediato, que no es otro sino la muerte ejemplar y con car\u00e1cter disuasorio para otros posibles pretendientes. Hasta el momento de llegar el h\u00e9roe nadie hab\u00eda dado con la soluci\u00f3n y muchos fueron los pr\u00edncipes que  arriesgaron in\u00fatilmente su vida. La dificultad reside en el hecho de que el propio enigma hace referencia a la relaci\u00f3n incestuosa que mantiene el Antioco con la joven princesa.<a title=\"_ftnref2\" name=\"_ftnref2\"><\/a><a title=\"_ftnref2\" href=\"https:\/\/blogs.ua.es\/santiago\/wp-admin\/#_ftn2\"><strong>[3]<\/strong><\/a><\/p>\n<p>As\u00ed empieza pues la <em>Historia Apollonii Regis Tyri<\/em>. Esta oposici\u00f3n entre el amor l\u00edcito y el pecaminoso adquiere, evidentemente, inter\u00e9s especial para el cristianismo. Es por ello que reaparece en todas las reelaboraciones posteriores.\u00a0 \u00bfC\u00f3mo advertir la originalidad de cada adaptador medieval o renacentista? El pasaje del enigma nos da una pista. Cada autor opt\u00f3 por diferentes m\u00e9todos a la hora de tratar dicho enigma. Algunos lo simplificaron, como hizo al parecer -si es que el manuscrito no et\u00e1 corrupto- el autor de la an\u00f3nima versi\u00f3n medieval griega titulada <em>\u0394\u03b9\u03ae\u03b3\u03b7\u03c3\u03b9\u03c2 \u0391\u03c0\u03bf\u03bb\u03bb\u03c9\u03bd\u03af\u03bf\u03c5<\/em>: \u201c<strong>\u0395\u03b3\u03ce \u03b5\u03c7\u03c9 \u03c4\u03b7\u03bd \u03b5\u03bd\u03c4\u03c1\u03bf\u03c0\u03ae\u03bd \u03c6\u03b7\u03c3\u03af\u03bd \u03c4\u03b7\u03c2 \u03b1\u03bc\u03b1\u03c1\u03c4\u03af\u03b1\u03c2, \/ \u03b5\u03b3\u03ce \u03c3\u03c5\u03bd\u03ae\u03b8\u03b9\u03c3\u03b1 \u03c6\u03b7\u03c3\u03af\u03bd \u03c4\u03b7\u03c2 \u03c3\u03b1\u03c1\u03ba\u03cc\u03c2 \u03c4\u03b7\u03c2 \u03bc\u03b7\u03c4\u03c1\u03cc\u03c2 \u03bc\u03bf\u03c5 \/ \u03cc\u03c3\u03c4\u03b9\u03c2 \u03b1\u03bd\u03ae\u03c1 \u03c4\u03b7\u03c2 \u03b3\u03c5\u03bd\u03b1\u03b9\u03ba\u03cc\u03c2, \u03c4\u03bf\u03bd \u03c0\u03bf\u03af\u03bf\u03bd \u03bf\u03c5\u03c7 \u03b5\u03c5\u03c1\u03af\u03c3\u03ba\u03c9<\/strong>\u201d (<em>Yo tengo la verguenza del pecado, yo me serv\u00ed de la carne de mi madre, quien es marido de la mujer, a \u00e9ste no encuentro<\/em>).<\/p>\n<p>Muchos no acabaron de entender el texto original. De entre ellos algunos cambiaron su planteamiento, creando, sin embargo m\u00e1s confusi\u00f3n. As\u00ed, una versi\u00f3n italiana del s. XIV presenta la forma: <strong><em>I\u2019 \u00f2 peccato e vergognia, ch\u2019io uso la carne di mia madre. Io domando uno fratello, meno che figliouolo di mia madre, marito di mia moglie, e non lo truovo<\/em><\/strong><em>.<\/em><a title=\"_ftnref3\" name=\"_ftnref3\"><\/a><a title=\"_ftnref3\" href=\"https:\/\/blogs.ua.es\/santiago\/wp-admin\/#_ftn3\"><strong>[4]<\/strong><\/a><em> <\/em><\/p>\n<p>Similar confusi\u00f3n, producida al cambiar las relaciones familiares que formulaba el enigma, se observa en una versi\u00f3n francesa an\u00f3nima de la misma \u00e9poca: <strong><em>je use de la char me mere, je quier men pere le barron me mere, le fil me femme<\/em><\/strong>.<a title=\"_ftnref4\" name=\"_ftnref4\"><\/a><a title=\"_ftnref4\" href=\"https:\/\/blogs.ua.es\/santiago\/wp-admin\/#_ftn4\"><strong>[5]<\/strong><\/a><\/p>\n<p>Otros prefirieron dejar tal cual el enigma en lat\u00edn, lengua que al parecer ya no dominaban, a juzgar por los errores de ortograf\u00eda y gram\u00e1tica que cometieron al copiarlo. V\u00e9ase el correspondiente pasaje de la adaptaci\u00f3n toscana del s. XIV titulada <em>Leggere d\u2019Apollonio di Tiro<\/em>: \u00ab<em><strong>Vereor, paterna carnem nescor, quero fratre mi, matris mei e filio usori mei e virum ne el invenio.\u00bb E il re d\u2019Antioccia disse: \u00abBene l\u2019hai veduta e letta, ora pensa d\u2019assolverla, e se tu no la assolverai, io ti far\u00f2 tagliare la testa e far\u00f2la appicare con l\u2019altre teste degli sciochi che sono venuti, come sei tu, per volere la mia figliuola<\/strong><\/em>.\u00bb<strong><span style=\"color: #0000ff\">[6]<\/span><\/strong><\/p>\n<p>Unos pocos se atrevieron a modificarlo, con prop\u00f3sitos distintos. En el castellano <em>Libro de Apolonio<\/em> leemos: <strong><em>la verdura del ramo escome la ra\u00edz, de carne de mi madre engrueso mi serviz<\/em><\/strong>, donde la simbolog\u00eda b\u00edblica parece clara.<\/p>\n<p>Cuando llegamos al <em>Pericles<\/em> de Shakespeare el enigma se ha convertido ya en un elemento m\u00e1s de comicidad: <em><strong>I am no viper, yet I feed on mother\u2019s flesh which did me breed. <\/strong><\/em><em><strong>I sought a husband, in which labour I found that kindness in a father, he\u2019s father, son and husband mild. I mother, wife and yet his child how they may be, and yet in two. <\/strong><\/em><em><strong>As you will live, resolve it<\/strong><\/em>.<\/p>\n<p>Y Apolonio siempre resolv\u00eda el atrevido enigma, aunque esto no le iba a suponer en ning\u00fan caso obtener la mano de la bella princesa, sino, al contrario, el inicio de todos sus problemas y aventuras. Entre ellas la llegada en calidad de na\u00fafrago cual errante Odiseo a al reino donde conocer\u00eda a su futura esposa. Porque cuando una puerta se cierra, otra se abre.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<hr size=\"1\" \/>\n<p><a title=\"_ftn1\" name=\"_ftn1\"><\/a><a title=\"_ftn1\" href=\"https:\/\/blogs.ua.es\/santiago\/wp-admin\/#_ftnref1\"><strong>[1]<\/strong><\/a> V\u00e9anse, por ejemplo, las preguntas que lanza Alejandro a los gimnosofistas en la novela de Pseudo-Cal\u00edstenes.<\/p>\n<p><span style=\"color: #0000ff\"><strong>[2]<\/strong><\/span> \u201c<em>Joven, est\u00e1s enterado de la condici\u00f3n de la boda?\u201d Y \u00e9l dijo: \u201cEstoy enterado, y en lo alto de la puerta lo he visto.\u201d \u201cEscucha pues el enigma: El crimen me arrastra, me alimento de la carne de mi madre, busco a mi hermano, esposo de mi madre, hijo de mi esposa. No lo encuentro.<\/em>\u201d Edici\u00f3n de C. Puche, Akal 1997.<\/p>\n<p><a title=\"_ftn2\" name=\"_ftn2\"><\/a><a title=\"_ftn2\" href=\"https:\/\/blogs.ua.es\/santiago\/wp-admin\/#_ftnref2\"><strong>[3]<\/strong><\/a> El extra\u00f1o enigma est\u00e1 relacionado probablemente con la historia escandalosa en su tiempo de Antioco I con su madrastra. Esta relaci\u00f3n \u201cincestuosa\u201d explicar\u00eda la paradoja: Antioco se alimenta de la carne de su madre, no encuentra al hermano ni al marido de su madre, porque es el mismo, ni tampoco encuentra al hijo de su mujer, por tratarse de la misma persona.<\/p>\n<p><a title=\"_ftn3\" name=\"_ftn3\"><\/a><a title=\"_ftn3\" href=\"https:\/\/blogs.ua.es\/santiago\/wp-admin\/#_ftnref3\"><strong>[4]<\/strong><\/a><em> Storia d\u2019Apollonio di tiro.<\/em><\/p>\n<p><a title=\"_ftn4\" name=\"_ftn4\"><\/a><a title=\"_ftn4\" href=\"https:\/\/blogs.ua.es\/santiago\/wp-admin\/#_ftnref4\"><strong>[5]<\/strong><\/a> <em>Ystoire du roy Apollonius de Tire<\/em>.<\/p>\n<p><strong><span style=\"color: #0000ff\">[6]<\/span><\/strong> Cf. <a href=\"http:\/\/www.libraweb.net\/sommari.php?chiave=33\">S. Carbonell, \u201cIl Leggere d&#8217;Apollonio di Tiro: versione inedita del ms. Magliabechiano VIII 1272\u201d, LIA XI (2010), pp. 17-60<\/a>.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Los acertijos y enigmas son un elemento caracter\u00edstico de todas las tradiciones orales populares. Est\u00e1n presentes en canciones, cuentos y relatos mitol\u00f3gicos, y muchos de los que hoy conocemos de hecho tienen un origen antiqu\u00edsimo. Algunos nos han llegado en colecciones de enigmas. Otros se han transmitido incluidos en obras literarias. 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