{"id":182,"date":"2010-06-04T16:39:28","date_gmt":"2010-06-04T16:39:28","guid":{"rendered":"https:\/\/blogs.ua.es\/smithriquezanaciones\/?page_id=182"},"modified":"2010-06-04T16:40:20","modified_gmt":"2010-06-04T16:40:20","slug":"karl-marx","status":"publish","type":"page","link":"https:\/\/blogs.ua.es\/smithriquezanaciones\/karl-marx\/","title":{"rendered":"Karl Marx"},"content":{"rendered":"<p>El paulatino y ya casi evidente fracaso de supuestas  aplicaciones pr\u00e1cticas de sus ideas pol\u00edticas y econ\u00f3micas, no debe  ensombrecer la talla de Karl Marx como pensador revolucionario, cuya  obra signific\u00f3 en las ciencias socioecon\u00f3micas un vuelco similar al  producido por Freud en la psicolog\u00eda o Einstein en la f\u00edsica. La  cristalizaci\u00f3n y dogmatizaci\u00f3n de su brillante propuesta intelectual ha  tenido un precio que la historia juzgar\u00e1 y \u00e9l no hubiera avalado. Con  Marx, la \u00e9tica pol\u00edtica deja de ser una ciencia infusa y la doctrina  econ\u00f3mica una velada defensa de intereses particulares. Despu\u00e9s de \u00e9l,  la comunidad internacional ya no tiene excusas racionales para no  avanzar hacia la justicia y la igualdad desde el an\u00e1lisis cient\u00edfico de  los hechos, sus relaciones, causas y consecuencias.<\/p>\n<p>Karl  Marx naci\u00f3 en la Renania prusiana actual Alemania, en la ciudad de  Trier (antes Tr\u00e8ves, en espa\u00f1ol Tr\u00e9veris) el 5 de mayo de 1818. Fue uno  de los siete hijos del abogado jud\u00edo Heinrich Marx y de su esposa  holandesa Henrietta Pressburg. El padre era un hombre inclinado a la  Ilustraci\u00f3n y a las ideas moderadamente liberales, devoto de Kant y de  Voltaire. Por tanto, Karl tuvo una infancia habitual en la burgues\u00eda  culta de su tiempo, y asisti\u00f3 a la escuela y curs\u00f3 el bachillerato en su  ciudad natal.<\/p>\n<p>En octubre de 1835, con diecisiete a\u00f1os, se inscribi\u00f3 en  los cursos de humanidades de la Universidad de Bonn. Pas\u00f3 all\u00ed s\u00f3lo un  a\u00f1o, en el que estudi\u00f3 griego e historia y llev\u00f3 una agitada vida  estudiantil, incluyendo un duelo y un d\u00eda de calabozo por alcoholismo y  des\u00f3rdenes (fue la \u00fanica vez que el fundador del comunismo cient\u00edfico  estuvo en prisi\u00f3n). El ambiente universitario de Bonn era rebelde y  politizado, por lo que Karl se hizo miembro de un c\u00edrculo en el que se  discut\u00eda de pol\u00edtica y poes\u00eda, y lleg\u00f3 a presidir el Club de las  Tabernas, que ten\u00eda otros fines. Pese a tantas actividades, de pronto  resolvi\u00f3 pasarse a la Universidad de Berl\u00edn, en la que ingres\u00f3 al a\u00f1o  siguiente, tambi\u00e9n en el mes de octubre.<\/p>\n<p>En Berl\u00edn se  apunt\u00f3 para estudiar leyes y filosof\u00eda, sin abandonar su inclinaci\u00f3n  por la historia. Encontr\u00f3 muchos amigos y una novia, Jenny von  Westphalen, joven inteligente y atractiva de veintid\u00f3s a\u00f1os (cuatro m\u00e1s  que Karl Marx), perteneciente a una familia de funcionarios de reciente  nobleza, que jam\u00e1s tragar\u00edan al \u00abnoviecito\u00bb jud\u00edo e intelectual de  Jenny.<\/p>\n<p><strong>Un joven hegeliano <\/strong><\/p>\n<p>Georg  W. F. Hegel acababa de morir y el ambiente universitario berlin\u00e9s era  fervorosamente hegeliano, aunque cada grupo o cen\u00e1culo estudiantil  interpretaba las ideas del creador de la dial\u00e9ctica a su manera. El  joven Marx se vio inmerso en esas discusiones, que lo llevaron a una  profunda depresi\u00f3n y al primer descalabro de su fr\u00e1gil salud. En prenda a  su rigor intelectual, acept\u00f3 incorporarse a \u00abuna concepci\u00f3n que odiaba\u00bb  (seg\u00fan carta a su padre de noviembre de 1837) y se uni\u00f3 al grupo de  seguidores del joven profesor Bruno Bauer, que sosten\u00eda las ideas m\u00e1s  progresistas y democr\u00e1ticas de la obra de Hegel y el cuestionamiento del  pensamiento matem\u00e1tico y formal.<\/p>\n<p>Bauer fue expulsado de la universidad por \u00abradical\u00bb en  1839, pero los j\u00f3venes hegelianos ya eran republicanos de izquierdas que  utilizaban la filosof\u00eda y la dial\u00e9ctica como instrumento cr\u00edtico de la  r\u00edgida sociedad prusiana en la que viv\u00edan. No obstante, Marx y sus  compa\u00f1eros eran todav\u00eda idealistas y bastante rom\u00e1nticos, al confiar en  que la sociedad cambiar\u00eda gracias al desarrollo de la cultura y la  educaci\u00f3n. Esta posici\u00f3n no era compartida por el periodista Adolph  Rutemberg, el m\u00e1s \u00edntimo amigo de Karl en esa \u00e9poca, que lo impulsaba a  conocer la l\u00f3brega realidad de los obreros y los menesterosos.<\/p>\n<p>A instancias de sus amigos y de Jenny, en abril de 1841  present\u00f3 una brillante tesis doctoral que contrastaba la filosof\u00eda de  Dem\u00f3crito y la de Epicuro, incluyendo la despu\u00e9s famosa frase: \u00abLa  cr\u00edtica es tambi\u00e9n teor\u00eda\u00bb, con lo que se doctor\u00f3 en filosof\u00eda cuando  a\u00fan no hab\u00eda cumplido veintitr\u00e9s a\u00f1os. No ir\u00edan mucho m\u00e1s all\u00e1 sus  logros acad\u00e9micos. A principios del a\u00f1o siguiente se incorpor\u00f3 a una  publicaci\u00f3n fundada por las fuerzas m\u00e1s progresistas de Colonia,  entonces capital industrial de Prusia.<\/p>\n<p>Como redactor  de la Rheinische Zeitung (Gaceta de Renania), Marx tom\u00f3 contacto con  las realidades sociales y la naturaleza crudamente clasista de la  legislaci\u00f3n prusiana. Nombrado otra vez director de la revista en  octubre de 1842, sus cr\u00f3nicas parlamentarias desde la Dieta renana  denunciaban al Estado como guardi\u00e1n y valedor de los intereses de los  empresarios y expresaban su interpretaci\u00f3n radical del pensamiento  hegeliano, en tanto que el Estado no cumpl\u00eda su funci\u00f3n esencial como  realizaci\u00f3n \u00e9tica de la especificidad humana.<\/p>\n<p>Su  labor como periodista pol\u00edtico lo llev\u00f3 a tomar conocimiento de los  movimientos obreros en Francia e Inglaterra, especialmente por las  cr\u00f3nicas de Heine desde Par\u00eds y Lyon, y de las ideas del socialismo  ut\u00f3pico mantenidas por Fourier, Owen, Saint Simon y Weitlig. Desde hac\u00eda  un tiempo estaba fuertemente Influido por el pensamiento de Ludwig von  Feuerbach, disc\u00edpulo de Hegel que elabor\u00f3 lo que suele resumirse como un  \u00abhumanismo ateo\u00bb. Marx comenz\u00f3 a intentar casar ese materialismo con la  dial\u00e9ctica hegeliana sin llegar a plantearse todav\u00eda nada que pudiera  llamarse lucha de clases. Justificaba en sus art\u00edculos las  reivindicaciones proletarias europeas como rebeli\u00f3n de \u00abla clase que  hasta ahora no ha pose\u00eddo nada\u00bb, un fen\u00f3meno natural y circunstancial  motivado por la insensibilidad del estamento dominante, que no cumpl\u00eda  adecuadamente su papel rector. Incluso criticaba abiertamente las ideas  del comunismo ut\u00f3pico por su parcialidad clasista, que dejaba de lado  las \u00abcomprensiones objetivas\u00bb de la realidad. En \u00faltima instancia sigui\u00f3  defendiendo el estado integral humanista de Hegel, frente al \u00abestado de  artesanos\u00bb que, en su opini\u00f3n, propiciaban los protocomunistas.<\/p>\n<p>La censura prusiana presion\u00f3 seriamente contra los editores  de la Rheinische Zeitung y Marx se vio obligado a dimitir. No deseaba  regresar a la carrera acad\u00e9mica a causa del r\u00edgido control ideol\u00f3gico  implantado por el gobierno en la universidad. Tras siete a\u00f1os de  noviazgo, se cas\u00f3 con Jenny en junio de 1843 y ambos se sumaron a la  emigraci\u00f3n pol\u00edtica alemana que se dirigi\u00f3 a Par\u00eds. All\u00ed conocer\u00eda a la  crema de la juventud revolucionaria europea, como Heine, Borne, Proudhon  y, sobre todo, Friedrich Engels.<\/p>\n<p><a href=\"https:\/\/blogs.ua.es\/smithriquezanaciones\/files\/2010\/06\/100_2384.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignleft size-medium wp-image-183\" title=\"100_2384\" src=\"https:\/\/blogs.ua.es\/smithriquezanaciones\/files\/2010\/06\/100_2384-225x300.jpg\" alt=\"\" width=\"225\" height=\"300\" srcset=\"https:\/\/blogs.ua.es\/smithriquezanaciones\/files\/2010\/06\/100_2384-225x300.jpg 225w, https:\/\/blogs.ua.es\/smithriquezanaciones\/files\/2010\/06\/100_2384-769x1024.jpg 769w\" sizes=\"auto, (max-width: 225px) 100vw, 225px\" \/><\/a><strong>El Manifiesto  comunista<\/strong><\/p>\n<p>Marx sigui\u00f3 trabajando sobre la base  del humanismo abstracto de Feuerbach, que criticaba la religi\u00f3n y la  filosof\u00eda especulativa. Por su parte, Engels lo convenci\u00f3 de la  importancia de profundizar los estudios econ\u00f3micos. Junto al hegeliano  Arnold Ruge edit\u00f3 en 1844 el <em>Deutsch Franz\u00f6sische Jahrb\u00fccher<\/em> (Anuario Alem\u00e1nFranc\u00e9s), que inclu\u00eda dos extensos art\u00edculos de Marx: \u00abLa  cuesti\u00f3n jud\u00eda\u00bb y \u00abLa filosof\u00eda hegeliana del derecho\u00bb en el que  escrib\u00eda el c\u00e9lebre aserto: \u00abLa religi\u00f3n es el opio de los pueblos\u00bb  (met\u00e1fora de gran actualidad, pues Inglaterra acababa de invadir China  en la llamada \u00abguerra del opio\u00bb). Tambi\u00e9n trabaj\u00f3 en esa \u00e9poca en unos <em>Manuscritos  econ\u00f3micofilos\u00f3ficos<\/em>, que dej\u00f3 en borrador y no public\u00f3 durante su  vida. En ellos se refleja especialmente el momento de transici\u00f3n que  atravesaba su pensamiento, y el proceso de elaboraci\u00f3n de lo que \u00e9l  mismo llamar\u00eda la \u00abmezcla\u00bb entre el an\u00e1lisis cr\u00edtico de las ideas y el  estudio e interpretaci\u00f3n de los datos reales.<\/p>\n<p>La presi\u00f3n de Prusia sobre el gobierno de Guizot hizo  que Karl Marx abandonara Par\u00eds. El 5 de febrero de 1845 se instal\u00f3 en  Bruselas, donde transcurrir\u00edan dos a\u00f1os de fecundo trabajo en  colaboraci\u00f3n con Engels. Fue en ese per\u00edodo cuando efectuaron la primera  formulaci\u00f3n del materialismo dial\u00e9ctico y escribieron <em>La sagrada  familia<\/em>, <em>La ideolog\u00eda alemana<\/em> y <em>Miseria de la filosof\u00eda<\/em>,  este \u00faltimo cuestionando el libro de Proudhon <em>Filosof\u00eda de la  miseria<\/em>.<\/p>\n<p>En 1847 Marx lleg\u00f3 a Londres y tom\u00f3  contacto con una sociedad secreta en formaci\u00f3n, la Liga de los Justos,  integrada principalmente por artesanos alemanes emigrados, que le  pidieron que escribiera sus estatutos. Engels los relacion\u00f3 con los  obreros izquierdistas ingleses, y ambos trabajaron desde diciembre hasta  enero de 1848 en la carta fundacional de la Liga, que se public\u00f3 como <em>Manifiesto  comunista<\/em>. La declaraci\u00f3n comienza con una frase que se hizo  famosa: \u00abLa historia de toda sociedad que haya existido hasta hoy, es la  historia de una lucha de clases\u00bb. Y entre sus consideraciones afirma  que las fuerzas productivas est\u00e1n en tensi\u00f3n constante con \u00ablas  relaciones de producci\u00f3n, con las relaciones de propiedad, que son las  condiciones de vida de la burgues\u00eda y de su dominio\u00bb.<\/p>\n<p>Seg\u00fan  escribir\u00eda m\u00e1s tarde Engels, fue en este per\u00edodo cuando se produjo el  punto de inflexi\u00f3n conceptual que rebas\u00f3 a Feuerbach, pasando \u00abdel culto  del hombre abstracto a la ciencia del hombre real y su evoluci\u00f3n  hist\u00f3rica\u00bb. Apareci\u00f3 entonces tambi\u00e9n la idea de la \u00absobreestructura\u00bb  compuesta por las instituciones y formaciones ideol\u00f3gicas, frente a la  Verhaltnisse (palabra alemana que significa tanto condiciones como  relaciones) de producci\u00f3n y apropiaci\u00f3n del producto social.<\/p>\n<p>En ese momento estallaron en Europa una serie de  revoluciones populares en cadena que afectaron a Francia, Italia y  Austria, con repercusiones sociales en Alemania e Inglaterra. Marx fue  invitado a Par\u00eds por el gobierno provisional y se opuso con vehemencia a  la expedici\u00f3n \u00abliberadora\u00bb sobre Alemania que propon\u00eda el poeta Georg  Herwegh. Esto le granje\u00f3 una gran impopularidad entre los  revolucionarios, pese a que \u00e9l y Engels pasaron en abril de 1848 a  Alemania para colaborar con las fuerzas democr\u00e1ticas. La propuesta de  Marx era una alianza de los trabajadores con la burgues\u00eda progresista,  que lo llevar\u00eda a enfrentamientos frontales con los l\u00edderes obreros.<\/p>\n<p>Marx resucit\u00f3 en Colonia la <em>Neue Rheinische Zeitung<\/em>,  que tuvo corta vida debido al contraataque represivo del gobierno  prusiano. En su \u00faltimo n\u00famero, espectacularmente impreso en tinta roja,  la revista convocaba tard\u00edamente a la resistencia armada. En 1849, ante  el fracaso de la revoluci\u00f3n, Marx volvi\u00f3 a Par\u00eds, de donde fue  nuevamente expulsado. Pas\u00f3 a Londres, ciudad en la que vivir\u00eda el resto  de sus d\u00edas. El desencanto circunstancial respecto al activismo pol\u00edtico  y su rechazo al radicalismo ut\u00f3pico de algunos compa\u00f1eros, lo llev\u00f3 a  disolver en 1850 la Liga de los Comunistas.<\/p>\n<p><strong>El  cerebro de la Internacional <\/strong><\/p>\n<p>La primera \u00e9poca en  Londres fue bastante dura para Karl Marx, sumido en la pobreza, aquejado  por su mala salud y acechado por los acreedores. La familia sobrevivi\u00f3  seis largos a\u00f1os en dos m\u00edseros cuartos del Soho, gracias a las ayudas  que enviaba Engels desde la factor\u00eda de su padre en Manchester, donde  trabajaba como contable. Tambi\u00e9n colaboraron a su sustento Wilhelm  Wolff, amigo de Karl, y espor\u00e1dicos env\u00edos de los parientes de Jenny.  Dos de los cuatro ni\u00f1os de los Marx murieron en esos a\u00f1os de privaciones  y sufrimientos.<\/p>\n<p>A fines de 1851 el New York Tribune  lo design\u00f3 corresponsal, lo que alivi\u00f3 en parte su situaci\u00f3n econ\u00f3mica y  mucho su dignidad. En once a\u00f1os de colaboraci\u00f3n, Marx escribi\u00f3 para ese  diario m\u00e1s de quinientos art\u00edculos y editoriales, un tercio de ellos  con Engels. En esa etapa de su labor intelectual comenz\u00f3 a preparar  datos y materiales para el primer volumen de <em>El c<\/em><em>apital<\/em> (Das  Kapital). Trabajos como la <em>Contribuci\u00f3n a la cr\u00edtica de la econom\u00eda  pol\u00edtica<\/em>, <em>Teor\u00edas sobre la plusval\u00eda<\/em> o un nuevo <em>Esbozo  para una cr\u00edtica de la econom\u00eda pol\u00edtica<\/em> suelen ser considerados  como escritos preparatorios de su monumental obra te\u00f3rica. Mientras  tanto, no dej\u00f3 de mantener nuevos enfrentamientos con los que llamaba  \u00abaventureros\u00bb y \u00abalquimistas\u00bb de la revoluci\u00f3n.<\/p>\n<p>No  obstante, cuando en 1864 se fund\u00f3 en Londres la Asociaci\u00f3n Internacional  de Trabajadores (conocida popularmente como la Internacional), sus  dirigentes llamaron a Karl Marx a participar y a colaborar en la  redacci\u00f3n de sus primeros documentos. Si Marx es considerado el creador  del comunismo moderno, y la Internacional su primera formaci\u00f3n concreta  para los trabajadores de todo el mundo, lo cierto es que aqu\u00e9l no fue  fundador ni l\u00edder de \u00e9sta, sino s\u00f3lo el gu\u00eda intelectual de un sector de  la misma.<\/p>\n<p>Como miembro del consejo general, trabaj\u00f3  activamente en la redacci\u00f3n de la memoria inicial y los estatutos de la  asociaci\u00f3n, al tiempo que completaba la elaboraci\u00f3n del primer volumen  de <em>El capital<\/em>, que se edit\u00f3 en Londres en 1867. Fue el \u00fanico  volumen publicado en vida de su autor (los vol\u00famenes II y III los dio a  conocer Engels, respectivamente, en 1885 y 1894), y el conjunto de esta  obra tuvo una influencia decisiva a lo largo del siguiente siglo. S\u00f3lo  bastante m\u00e1s tarde se comenz\u00f3 a dar importancia al estudio y  conocimiento de los trabajos anteriores y juveniles de Karl Marx. El  n\u00facleo ideol\u00f3gico de <em>El capital<\/em> parte de la negaci\u00f3n de la  especulaci\u00f3n filos\u00f3fica como fundamento de la acci\u00f3n pol\u00edtica  revolucionaria, que debe basarse en el conocimiento positivo de la  realidad hist\u00f3rica social y econ\u00f3mica. En este \u00faltimo aspecto, introduce  el concepto de la \u00abplusval\u00eda\u00bb como valor del trabajo humano del que se  apropia el due\u00f1o de los medios de producci\u00f3n.<\/p>\n<p>La  Internacional naci\u00f3 en un momento propicio, como propuesta de uni\u00f3n y  organizaci\u00f3n concreta del movimiento obrero, en tanto expresi\u00f3n de la  clase trabajadora m\u00e1s all\u00e1 de las fronteras nacionales. En 1869  alcanzaba ya la cifra de 800.000 asociados, con un consejo general  integrado por representantes de las \u00absecciones\u00bb de los distintos pa\u00edses.  En 1870 Engels consigui\u00f3 trasladarse a Londres. Curiosamente, fueron  los italianos quienes le pidieron que se incorporase al consejo como  delegado de su secci\u00f3n. La entrada de su estrecho colaborador alivi\u00f3 a  Marx de la intensa tarea como \u00abcerebro\u00bb de la asociaci\u00f3n y le permiti\u00f3  dedicar m\u00e1s tiempo a sus estudios en el Museo Brit\u00e1nico y a sus escritos  te\u00f3ricos.<\/p>\n<p>Pese a ser quien era, Karl Marx no era un nombre muy  conocido en el resto de Europa: en parte porque escrib\u00eda en alem\u00e1n (pero  sus obras no se publicaban todav\u00eda en Alemania) y en parte porque sus  elaboraciones conceptuales y su estilo no estaban precisamente al  alcance de las masas. Fue el levantamiento popular de Par\u00eds en 1871,  conocido como la Comuna, el que adopt\u00f3 <em>El capital<\/em> como fundamento  te\u00f3rico, proclam\u00f3 la primera experiencia hist\u00f3rica de \u00abdictadura del  proletariado\u00bb y difundi\u00f3 el nombre de Karl Marx por todo el mundo. La  mayor parte de los revolucionarios y l\u00edderes obreros adoptaron sus ideas  (aunque no todos las bebieran en su fuente original) y se inici\u00f3 la  veneraci\u00f3n de su persona y su obra como quintaesencia del pensamiento  revolucionario.<\/p>\n<p>Mientras tanto, el Marx de carne y  hueso estaba enredado en una furiosa disputa de facciones en el seno del  consejo general de la Internacional. Su adversario era Mija\u00edl Bakunin, y  el tema de enfrentamiento era el camino a seguir en la lucha  revolucionaria. El l\u00edder anarquista ruso, que hab\u00eda levantado la Comuna  de Lyon en 1870, propiciaba la destrucci\u00f3n de los estados nacionales y  disent\u00eda del papel que otorgaba su rival al partido y a los obreros  industriales como vanguardia revolucionaria. El enfrentamiento se  alimentaba tambi\u00e9n de las fuertes y tozudas individualidades de ambos  adversarios y de su inocultable encono personal. Marx, que no estaba  libre de prejuicios, lleg\u00f3 a afirmar: \u00abNo me f\u00edo de los rusos\u00bb. Hay  quien, no sin iron\u00eda, vio en esa frase una cierta intuici\u00f3n prof\u00e9tica.<\/p>\n<p>En el congreso celebrado en 1872 en La Haya, los  partidarios de Marx consiguieron la expulsi\u00f3n de Bakunin y sus  seguidores de la Asociaci\u00f3n Internacional de Trabajadores. En el mismo  encuentro, Engels anunci\u00f3 que la sede del consejo se trasladar\u00eda de  Londres a Nueva York, noticia que fue recibida con justificada  preocupaci\u00f3n por los asistentes. En efecto, la que pasar\u00eda a la historia  como la I Internacional languideci\u00f3 en su sede americana hasta  desaparecer. Luego vendr\u00edan la II, III y IV Internacional, de diverso  signo ideol\u00f3gico y sin vinculaci\u00f3n con la persona de Marx. \u00c9ste decidi\u00f3  retirarse del activismo pol\u00edtico en 1873, para dedicarse al estudio y el  trabajo te\u00f3rico.<\/p>\n<p>Varios autores consideran que la  capacidad intelectual de Karl Marx se debilit\u00f3 notablemente en la \u00faltima  d\u00e9cada de su vida. Lo cierto es que era un hombre enfermo, casi  sexagenario y profundamente desenga\u00f1ado por la incomprensi\u00f3n o la  trivializaci\u00f3n de su pensamiento por muchos de los que deber\u00edan  desarrollarlo y llevarlo a la pr\u00e1ctica. En sus obras de madurez recuper\u00f3  buena parte del estilo y la terminolog\u00eda del lenguaje filos\u00f3fico de  Hegel, seg\u00fan el propio Marx, por \u00abcoqueteo intelectual\u00bb con la obra de  su antiguo maestro y como respuesta a la \u00abvulgarizaci\u00f3n\u00bb que mostraba la  cultura de izquierdas desde hac\u00eda varios a\u00f1os. Por otra parte, busc\u00f3  tambi\u00e9n expresar su reconocimiento al fundador de la dial\u00e9ctica, pese a  no haber compartido sus \u00abmixtificaciones idealistas\u00bb.<\/p>\n<p>Pese  a ese semirretiro y a la declinaci\u00f3n de sus energ\u00edas creativas, Marx  recibi\u00f3 en esta etapa final visitas y correspondencia de l\u00edderes obreros  y pol\u00edticos. Nunca descuid\u00f3 y siempre mantuvo un magnetismo personal  sobre los c\u00edrculos revolucionarios (incluso los que no compart\u00edan sus  puntos de vista), que no pod\u00edan sustraerse a lo que Engels denominaba su  \u00abpeculiar influencia\u00bb. Hacia 1877 con la salud muy quebrantada, se  refugi\u00f3 definitivamente en la vida hogare\u00f1a. Y fue precisamente en el  c\u00edrculo familiar donde se produjeron dos desgracias consecutivas que  probablemente precipitaron su muerte. El 2 de diciembre de 1881 falleci\u00f3  su esposa, y apenas un a\u00f1o despu\u00e9s, el 11 de enero de 1883, su hija  mayor, Jenny Longuet. Solo, abatido, con la mente debilitada y los  pulmones seriamente afectados, Karl Marx muri\u00f3 o se dej\u00f3 morir el 14 de  marzo de 1883. Su tumba en un cementerio londinense es hasta hoy meta de  peregrinaci\u00f3n de marxistas y no marxistas que veneran la importancia de  su obra y la profunda apertura intelectual de su pensamiento.<\/p>\n<p>Fuente: biograf\u00edasyvidas.com<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>El paulatino y ya casi evidente fracaso de supuestas aplicaciones pr\u00e1cticas de sus ideas pol\u00edticas y econ\u00f3micas, no debe ensombrecer la talla de Karl Marx como pensador revolucionario, cuya obra signific\u00f3 en las ciencias socioecon\u00f3micas un vuelco similar al producido por Freud en la psicolog\u00eda o Einstein en la f\u00edsica. La cristalizaci\u00f3n y dogmatizaci\u00f3n de [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":1671,"featured_media":0,"parent":0,"menu_order":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","template":"","meta":{"footnotes":""},"class_list":["post-182","page","type-page","status-publish","hentry"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/blogs.ua.es\/smithriquezanaciones\/wp-json\/wp\/v2\/pages\/182","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/blogs.ua.es\/smithriquezanaciones\/wp-json\/wp\/v2\/pages"}],"about":[{"href":"https:\/\/blogs.ua.es\/smithriquezanaciones\/wp-json\/wp\/v2\/types\/page"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.ua.es\/smithriquezanaciones\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1671"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.ua.es\/smithriquezanaciones\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=182"}],"version-history":[{"count":2,"href":"https:\/\/blogs.ua.es\/smithriquezanaciones\/wp-json\/wp\/v2\/pages\/182\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":185,"href":"https:\/\/blogs.ua.es\/smithriquezanaciones\/wp-json\/wp\/v2\/pages\/182\/revisions\/185"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/blogs.ua.es\/smithriquezanaciones\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=182"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}