Si hiciéramos una pequeña encuesta sobre cuáles son las ciudades que a uno le gustaría visitar al menos una vez en la vida, seguro que en el top 3 del ranking de respuestas se encontraría la ciudad de roma. La oferta de turismo en Roma es amplia y variada, veamos algunos de los atractivos turísticos cuya visita no puede faltar en nuestras vacaciones soñadas.
Atractivos turísticos de la ciudad de Roma
Partiendo de la base de que Roma es un museo por sí solo, hay una serie de lugares emblemáticos cuya parada es obligatoria.
Coliseo romano
La ciudad fue una muestra del esplendor del antiguo imperio romano, destacan de esta época las Termas de Caracalla, el Panteón Romano o los retazos de la Vía Apia, pero si hablamos de un edificio que representa a la perfección la grandiosidad de aquella época ese es el foro romano o Coliseo.
Seguramente sea la estampa más fotografía de la ciudad y es que no es para menos, recorrer sus ruinas te trasladara a siglos pasados y la emoción de los combates de gladiadores será algo que podrás sentir a flor de piel, la espera y las largas colas para entrar serán recompensadas con la magnificencia del entorno.
Estado del Vaticano y sus museos
Este pequeño estado situado en la parte oeste de la ciudad de Roma recibe cada año más de 10 millones de visitantes. En la plaza de San Pedro se entremezclan sus 900 habitantes censados, fieles católicos que van a visitar al papa y turistas amantes del arte, sean de la religión que sean. Y es que tras los muros del Vaticano, se encuentran sus museos, la mayor base de datos de arte de la historia de la humanidad.
Destacan en ellos la Capilla Sixtina, la Piedad de Miguel Ángel y la basílica de San Pedro, construida sobre la propia tumba del apóstol San Pedro.
Gastronomía en Roma
La cultura gastronómica italiana es muy amplia y variada, la ciudad de Roma se ha ido nutriendo de las costumbres culinarias de todos los italianos que han ido emigrando a la ciudad absorbiendo así multitud de platos que aunque por si solos no sean puramente Romanos hacen las delicias de los turistas. Veamos que se puede comer en Roma:
En tu viaje a la ciudad eterna no puede faltar un recorrido gastronómico, empezando por un delicioso desayuno con caffè espresso, cappuccino o caffelatte, acompañado de un Cornetto, Brioche o Biscotti recién hecho en alguna de las cafeterías tradicionales.
A media mañana y tras visitar alguna iglesia, museo o ruina arqueológica puedes reponer fuerzas comiendo una Pizza al taglio o pizza al corte en cualquiera de los puestos que encontraras en cualquier calle.
Llega la hora de comer, efectivamente, no puede faltar un primer plato de pasta en tu mesa, un segundo de carne o pescado, todo ello regado con un “vino dei Castelli”.
Cuando cae la tarde es momento de descansar en alguna de las terrazas que encontraras en el casco antiguo, o quizás junto a la fontana di Trevi, deleitando el paladar con un delicioso y típico helado italiano, los hay de mil sabores aunque si os tengo que confesar mi favorito sería el de pistacho y avellanas…
Como veis, esto es solo un pequeño resumen de todo lo que Roma pude ofreceros, visitadla sin agobios, a vuestro ritmo y sobre todo, dejad algo sin conocer para poder volver otro año.
