Cuando se produce una catástrofe natural, la población está ávida de información. Esta necesidad de inmediatez ha sido utilizada tradicionalmente por algunas personas para lanzar campañas de desinformación. A día de hoy podemos afirmar sin temor a equivocarnos que se van a producir grandes terremotos en China, Himalaya, Japón, Chile, Sumatra, Turquía, península Ibérica… Pero esto no es predecir, ya que una buena predicción implica lugar, fecha y magnitud. Y a día de hoy, desafortunadamente, esto es imposible.