La tienda de las curiosidades del color

Cuando un libro de estas características, orientado claramente a la divulgación científica, y también con una clara vocación educativa, puesto que se orienta a todas las edades, y niveles académicos, llega a un profesor y científico del color desde hace casi 20 años, y con el título tan sugestivo como “La tienda de las curiosidades sobre el color”, le entra el “gusanillo” de leerlo, de aprender algo nuevo (si es posible) y, por qué no, valorar si se podía haber escrito de otra manera, pero orientándolo siempre a la audiencia original.

De partida, con una extensión reducida (menos de 200 páginas), y muy bien ilustrado con fotografías, figuras y esquemas propios, incluso con un amplio listado bibliográfico y de enlaces web, incluso ordenado por niveles de dificultad y comprensión, parece a simple vista un libro muy ameno de leer para todas las edades. Y en este sentido, mi primera enhorabuena a los dos autores.

Yo lo leí de una “tacada” en muy pocos días, y estoy convencido que, con paciencia, mis hijos, siendo ávidos lectores de literatura juvenil en la actualidad, también lo leerían con agrado y mucho interés. Incluso, por los contenidos y algunas propuestas de actividades del libro, y con esa impronta didáctica para todos los niveles educativos, será también de gran interés y ayuda para profesores de diferentes niveles educativos, tanto desde educación primaria hasta educación universitaria, incluso de nivel de doctorado. No tengo ninguna duda que un libro de esta naturaleza, y con esta orientación, podrá inspirar a numerosos profesores, sobre todo en educación primaria y secundaria, para la realización de actividades prácticas que enlacen, desde un punto de vista claramente inductivo (o tipo modelo de aprendizaje de Kolb), los aspectos prácticos de la experiencia con sus explicaciones teóricas con su nivel correspondiente de dificultad y comprensión. Mi segunda enhorabuena, porque a mí también me inspiró, me dio que pensar en nuevas actividades de aprendizaje para mis alumnos y miembros de nuestro grupo de investigación, incluso para estudiantes de niveles inferiores si desearan contar conmigo para la presentación de seminarios orientados a impulsar el carácter inter (que se nutre de) y multidisciplinar (que se aplica a) del color, lo cual convierte a esta disciplina, la ciencia y tecnología del color, en una de las más prometedoras e innovadoras ciencias del siglo XXI.

El diseño estratégico de los contenidos del libro, bien descrito al principio del mismo, es todo un acierto: distribuir los capítulos por grandes temas de la ciencia del color (incluso vinculados indirectamente con la Óptica y las Ciencias de la Visión y la Imagen), pasando secuencialmente de menor a mayor dificultad dentro de cada capítulo. Quizás, también se podría haber diseñado en sentido contrario, es decir, distribuyendo todos los sub-temas por nivel dificultad, y presentar la monografía por capítulos crecientes en dificultad. No sé; todo tiene ventajas e inconvenientes, pero quizás así, si el lector lo lee entero como está, podrá paulatinamente hacerse una “visión” lo más integral posible de esta disciplina científica, con toda su riqueza de matices inter y multidisciplinares. Mi tercera enhorabuena.

Así, los grandes bloques temáticos (capítulos) del libro son 8 (por orden): luz, objetos, ojos, números, viendo, fotografía, desafío, y, exploraciones. Con una subdivisión por capítulo en 8 secciones, por nivel creciente de dificultad, desde la sección 1, para edades comprendidas entre 3 y 4 años, hasta el nivel 8, para mayores de 23 años (nivel universitario). Es digno de destacar que, incluso a nivel máximo de dificultad, como el libro es de divulgación científica, no aparecen muchas ecuaciones ni gráficas típicas de la ciencia y tecnología del color. Por tanto, también puede ser muy útil para periodistas de divulgación científica. Mi cuarta enhorabuena.

Cada nivel o sección de dificultad por edad, en cada capítulo, está diseñado con el mismo esquema: pregunta sencilla con fotografía/figura/esquema orientada a un tema cotidiano, y, respuesta adaptada al nivel de comprensión por edad. He aquí dos ejemplos bastante representativos y relevantes. El primero, el del capítulo 1 (Luz), nivel 1 (¿Qué es el color?), establece claramente, y para edades muy tempranas, para que no se olvide nunca a los educadores, que el color, parafraseando al neurocientífico S. Zeki, “es un invento del cerebro humano”. El segundo ejemplo es uno de los típicos que plantean los autores lanzando preguntas abiertas a los lectores. En la página 93, capítulo 5 (Viendo), nivel 6 (¿Qué significado tienen los distintos colores?), los autores preguntan, a propósito de un semáforo fotografiado con las 3 luces roja, amarilla y verde (!), cómo consiguieron hacer tal fotografía. Tengo que reconocer que esto me hizo pensar mucho, más si cabe cuando todos los semáforos actuales están fabricados con LEDs coloreados, y es bastante improbable que la foto se tomara con las 3 luces encendidas simultáneamente …, y cuando durante mucho tiempo (durante los últimos 100 años) los semáforos se fabricaron con lámparas incandescentes y filtros coloreados (que se distinguen claramente apagados bajo luz diurna). Así pues, la única explicación que yo encuentro al reto es que la foto de la página 93 se tomó en Estados Unidos en alguna población donde el semáforo sigue siendo de tecnología antigua, es decir, de lámparas incandescentes y filtros coloreados. Y, que se tomó quizás con el semáforo completamente apagado, y con un gran tiempo de exposición en la cámara digital, para que los 3 discos luminosos rojo, amarillo y verde quedaran bien saturados en el plano fotosensible de la cámara. Acertada o no mi explicación para el reto planteado, mi quinta enhorabuena.

Como única crítica constructiva a este libro, y teniendo en cuenta mi intensa actividad científica y de transferencia de tecnología en este campo, he echado en falta una sección, dentro del capítulo de Objetos (no. 2), dedicado a los pigmentos de efecto metalizado, perlado o de interferencia, o incluso de tipo difractivo, que aparecen en numerosos animales inferiores como mariposas, escarabajos, etc., y que a nivel industrial los vemos diariamente en numerosos coches. Si se hubiera incorporado este tema al menos en 1 ó 2 secciones, a diferentes niveles y capítulos dentro del libro, esto habría enriquecido aún más la función educativa y de divulgación científica de este magnífico libro. Aún así, y habiendo también en esta edición española algunas erratas ortográficas y gramaticales (por ejemplo: pg. 7, línea 11; pg. 112, línea 3, etc.), no cabe duda que el esfuerzo de traducción y adaptación del texto original en inglés ha sido muy loable y acertado. Mi sexta enhorabuena.

Finalmente, para todos aquellos que les guste aprovechar el material gráfico del libro, éste se encuentra disponible libremente en Internet en la dirección web siguiente: http://www.cis.rit.edu/fairchild/WhyIsColor/. ¡Mi enhorabuena final a los autores, y que sea de disfrute y provecho para todos!

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